26 de octubre de 2012

 

Ayer en el Clínico hablamos de traumatismo y hoy voy a hablaros de un troumatisme, en particular de mi troumatisme (de trou =agujero); porque cuando hablo incluso de cosas a priori muy teóricas, cuando trato una cuestión que me interesa, incluso que me concierne, parodiando un poco a Lacan: es el analizante quien también habla.

Ayer hablando con Lola comentábamos sobre qué puede encontrarse que sea analítico en una asociación analítica, es decir que concierna al sujeto. Evidentemente una asociación analítica no es un grupo de terapia. Lacan distinguía entre psicoanálisis en intensión (neologismo de Lacan para hablar de lo que ocurre en el marco de la cura) y en extensión (efectos de la cura que se manifiestan en la asociación analítica y también en lo social).

 

Y al mismo tiempo intensión y extensión son una banda de Moebius: es una demostración de lo real que trata de liberarse del hecho de decir. Lacan ha utilizado una serie de figuras topológicas para imaginarizar lo que pasa con lo real, es decir, lo que no se puede decir directamente, lo que es imposible de decir. En todo caso intensión y extensión es una figura de una sola faz, es decir, que si fuésemos una hormiga, podríamos recorrer toda la figura ya que solo hay una faz, como hay una torsión, se va al interior, luego al exterior y otra vez al interior. Si se posa el dedo en el borde de la figura se verá que solo hay un borde. La topología es como las hormigas: hay que pasearse por su interior. Esto tiene que ver con lo que se habla en una cura, que es lo que es un análisis, un recorrido dentro de la estructura, incluido darnos cuenta de que lo que nos parecía exterior, tiene que ver con lo interior.

 

Esto tiene que ver realmente con una cierta concepción del inconsciente.

 

Lo que voy a desarrollar es que hay varias concepciones del inconsciente. El año pasado fui a Bruselas a un seminario sobre el pase y fui a hablar del mío. Para ello utilicé una figura topológica: el 'toro' que se parece a un flotador, no hay torsiones dentro. Volvamos al troumatismo.

 

Allí había gente de asociaciones que trabajan mucho la topología. Cuando hablé de L'Étourdit fue terrible porque la persona que organizaba el seminario me paró inmediatamente, diciendo: "párate que no entendemos, hay que venir con papel y tijeras para fabricarlo porque no entiendo". Quiero decir con esto que no sólo hay varias versiones del inconsciente sino varios momentos en el pensamiento de Freud y de Lacan y también analistas, asociaciones, escuelas, que se refieren a tal o cual momento de la enseñanza de Freud o Lacan y que eso es un elemento importante. Pero hay algo más grave. Entre mis colegas de AF que aprecio (en AF no se habla mucho de topología). El último Lacan, desde el 73, pienso que es una parte esencial de su enseñanza, en el 76 crea el término de 'Unebévue', que tiene que ver con la cuestión del inconsciente, tal como Lacan lo formalizó al final de su enseñanza. Hubo reflexiones que decían que Lacan estaba viejo, lento, se equivocaba en esquemas que hacía, era penoso asistir a sus seminarios y cuando recibía pacientes ocurría que a veces les pegaba: esto es lo real. Lo que me molestó fueron las risas. ¿Qué quieren decir? ¿No habría que escucharlas como una resistencia? Esto es lo que intentaré defender hoy y otros días porque voy a intervenir en el Seminario de París.

 

Se trata de cuestionar lo que está en juego en lo que hablo hoy aquí, primero coger primero la herramienta y volver a poner el metal en la forja, porque este asunto me dejó sin palabras. Y también cuestionar a AF en cuanto a sus puntos de tope. Esto tiene que ver con la intensión de mi análisis y también con la extensión. Se trata de entender y avanzar en éstas cuestiones entre interior y exterior.

Aprovecho que hablo en el extranjero porque por ejemplo pienso algo que dije hace 6 años en un congreso de AF, que me desestabilizó, que me llevó a hacer el pase, y ese texto quedó a la espera hasta que María Cruz me dijo: "me interesó, así que lo vamos a publicar en español". Tiene que ver con lo que Lacan llama 'poubellification' ('basurización'), al publicar uno se deshace del texto.

 

¿A qué teoría de la transferencia nos referimos? Está claro que no tengo la misma teoría, lo sepa o no, que un analista de la IPA o de Miller, o quizá que cualquiera de vosotros. Por eso es más interesante llegar a formular algo, ya que la teoría de la transferencia sostiene nuestro trabajo de analistas, igual que la cuestión del fin de análisis.¿Qué nos pasa singularmente a cada uno en los fines de los tramos de análisis que hacemos, o de la manera en que acompañamos a nuestros pacientes hacia el final de su cura? Por mucho que se lea a Lacan, no es igual. Pues lo mismo pasa con el inconsciente, que idea nos hacemos de el, cada uno tiene su idea de cómo funciona.

En el último congreso de AF en París, pasó algo curioso, pasó exactamente lo mismo que os acabo de relatar sobre el seminario de Bruselas. Un colega a quien aprecio mucho, que me ayuda a trabajar, a propósito de lo Real, en una discusión de la sala, habla de lo real y del modo en que Lacan pegaba a sus pacientes y de nuevo hubieron muchas risas en la sala. Tomé la palabra para decir que no podía ser, pero tengo que desarrollarlo. Y si, hacía cosas mal, tenía algunos problemas pero: ¿hay que tirar por eso a la basura lo que produjo al final de su vida? Con Foucault pasa algo parecido.

 

Ayer os hablé de Freud y de dos momentos en su producción, incluido el retorno a Freud de Lacan, precisamente porque tras la muerte de Freud, los posfreudianos sacaron algo de su enseñanza y sobre todo la 'egopsychology' y Lacan quería proponer su propia lectura. Hasta 1897 había un cierto Freud con la hipnosis y la catarsis. Pero lo que me interesa es el Freud que abandona su 'neurotika', su concepción de la fantasía y todo lo que viene después como la interpretación de los sueños, el chiste y su relación con el inconsciente. Veis que en el chiste y en la interpretación de los sueños hay manifestaciones de lo inconsciente que surgen, brotan, incluso que no se pueden atrapar bien porque se escapan, igual que el sujeto del inconsciente. Lo que Lacan puntuará es como a partir de 1915, sobre todo con la publicación de "El inconsciente" habrá un movimiento para sustancializar lo inconsciente, para localizarlo en instancias, en particular con ese término de Metapsicología.

 

Lacan criticó claramente esta tentativa pero no tanto la de Freud sino la de sus alumnos. Por ejemplo, si leéis la definición de Metapsicología en Laplanche y Pontalis, dicen que es un intento de edificar una psicología que conduzca a la conciencia y en cierta concepción de Metapsicología no es del todo falso. Lacan, en la apertura de la Sección Clínica en 1977 o en sus comentarios sobre la histeria o tambi&ea
cute;n en las conferencias americanas, dice claramente que él toma a Freud antes de que se comprometa en la vía metapsicológica, vía que presupone la hipótesis de un alma, un sistema en el que hay instancias que se localizan.

 

El término Metapsicología aparece en las cartas a Fliess en febrero de 1896 y hacia 1914-15, Freud habla claramente de un proyecto de 12 libros que formarían un conjunto con una cierta coherencia. Esto está en una carta a Karl Abraham (1914). En 1915 escribe a K. Abraham que ha terminado los 12 tomos, pero que son un horror de la guerra como tantos otros. Dice que el texto sobre el inconsciente hay que retocarlo porque no está bien. Escribe a Lou Andreas Salomé que no está terminado, que no es exactamente lo que quería decir, y finalmente esos doce libros no se publicaron nunca, ni juntos, ni por separado. Conocemos el articulo sobre la represión, sobre lo inconsciente, sobre los complementos metapsicologicos a la teoría del sueño, sobre duelo y melancolía y es todo. Y sin embargo Abraham y otros alumnos que intentan defender a su profesor, dicen del artículo sobre el inconsciente que es el artículo más importante y da a nuestra ciencia unos cimientos firmes y definitivos. Es una idea del inconsciente como sistema firme, cuando el inconsciente ni es firme ni definitivo, según lo pienso yo. Sus alumnos llegaron a publicar un volumen llamado Metapsicología, lo que no es anodino. Los alumnos de Freud querían que la cosa fuese consistente.

 

El 2 de abril de 1919, Lou Andreas Salomé quiere publicar un texto sobre el inconsciente y pregunta a Freud ¿qué dijo fulano de la Metapsicología? y él responde que tiene que responder contra la alabanza que le hace, diciéndole que su Metapsicología para empezar no está escrita: "la elaboración sistemática de una materia me es imposible. La naturaleza fragmentaria de mis experiencias y el carácter esporádico de mi inspiración no me lo permiten". La relación de Freud con su objeto que es el psicoanálisis y el inconsciente, es una imagen de algo que es incapturable, que escapa, que no se deja encerrar dentro de un sistema.

 

Seminario de Lacan 1976, está viejo y habla despacio. Y no dice tonterías, es a propósito del Seminario 24, 'L'Unebévue': "Eso hace bla bla….habéis sabido leerla…que significa….hay un equívoco…después yo traduzco l'umbewuste …el sentido del uso en francés…..de l'unbévue……una forma tan válida de traducir l'umbewuste como cualquier otra….del inconsciente particular que en francés y también en alemán se confunde con inconsciencia…la inconsciencia no tiene nada que ver con el inconsciente……podemos traducir tranquilamente por 'une bévue'…..y más cuando tiene la ventaja de poner en evidencia ciertas cosas, porque nos obligamos en el análisis de los sueños que constituyen una bévue como cualquier otra, un acto fallido, etc……es verdad que hay algo en lo que nos reconocemos, en la ocurrencia (chiste), porque la ocurrencia tiene que ver con la lengua, se desliza uno …y ahí Freud hizo algunas consideraciones importantes….el interés del chiste o la ocurrencia para el inconsciente esta vinculado con algo especifico que comporta la adquisición de la lengua…..en cuanto al resto ¿hace falta decir que para el análisis de un sueño hay que quedarse con lo que pasó el día anterior?…" Viene a decir que 'Unbevusste' en alemán significa inconsciente y se confunde con inconsciencia y que el inconsciente no tiene nada que ver con la inconsciencia, eso no le gusta y prefiere que el equívoco sea con L'Une bévue.

 

Hay también esa cuestión de traducir 'Unbevusste' en francés por 'une bévue', eso es la lógica del inconsciente, el diablo lingüístico, la homofonía, la acústica cuenta, es una transliteración, algo que tiene que ver con lo real de la lengua, es decir el inconsciente como un real.

 

El inconsciente como real es otra historia. Es muy distinto de cómo lo tomaron algunos como Metapsicología. El mismo Lacan tuvo varios momentos en su enseñanza de este tipo. Por ejemplo en 1932… Yo iba al seminario de Philippe Julien, quien me ha marcado por su conocimiento fino de la enseñanza de Lacan y él intentaba situar siempre tal concepto en tal momento histórico, en tal momento del pensamiento, que el inconsciente no era el mismo en tal año que en tal otro. Por ejemplo, para Freud la segunda tópica no viene a borrar la primera, sino que viene a hacer entender las cosas de manera diferente.

 

Del 32 al 52, lo que importa mucho a Lacan es lo imaginario con la tesis de la Paranoia, el Estadío del Espejo (36) y la cuestión de lo simbólico más adelante, y por consecuencia, el inconsciente estructurado como un lenguaje. No voy a extenderme, hay muchos momentos, pero hay un momento fundamental a partir de 1973 en el seminario 'Encore', en La tercera conferencia de Roma, texto notorio donde juega sin parar con la deformación de las palabras, dice que hay que retorcer las palabras, las palabras se deslizan. Y la primera del 53, que es "Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis". Es decir, cuando el inconsciente ya no está del lado de lo simbólico que apunta a organizar lo imaginario, sino de lo real que viene a agujerear lo simbólico, y lo inconsciente como real. Porque si lo simbólico se anuda en sí sobre lo imaginario, producimos sentido. Lo real es el no al sentido, hace borde, litoral al efecto de sentido, no se deja atrapar. Lo real no tiene ni ley ni orden, porque es imposible de escribir y no cesa de no escribirse. Al mismo tiempo en 1975-76 hasta su muerte, en el seminario Le Sinthome, sesión del 16 de marzo dice: "¿lograré deciros lo que se llamaría un trozo de real? Por el momento puede decirse que el propio Freud sólo ha hecho cosas con sentido (sensatas) y que eso me quita toda esperanza". Lacan se desmarca también de Freud, pero incluso ya no es el lacaniano que era en sus primeros tiempos de enseñanza. Ya no es la cuestión del inconsciente estructurado como un lenguaje. Sabiendo la importancia de lo imaginario en los postfreudianos, era importante seguramente que se oyese lo que pasaba con lo simbólico del lenguaje, con la estructura del inconsciente estructurado como un lenguaje, pero ya no es eso, incluso si nos quedamos en esto, el inconsciente como real no se encuentra porque podemos dejarnos cautivar por los efectos de sentido.

 

Intervención: ¿Por qué la no esperanza?

 

R. Soundaramourty: Primero lo intentará con los matemas y dice: "esto no funciona", porque hace falta la enunciación", hay que decir. Intenta la topología a través de la mostración: "lo real en directo sin que sea necesario pasar por la palabra". El nudo borromeo es lo real en sí.

 

Llegará muy lejos. 11 enero 1977 en el seminario L'Unebévue, dice que está aterrorizado "de sentirme más o menos responsable de que sea por esa cosa de los significantes que se opere en la práctica". Es terrible la responsabilidad que tiene al haber dado tanta importancia a los significantes y que haya algo
de este real que se escape.

 

Intervención: Es importante esto de pasar por lo real y no dejarnos atrapar por lo bonito del juego significante, pero también es necesario en análisis pasar por una enunciación.

 

R. Soundaramourty: Eso no es lo que dice Lacan, él no reniega de su teoría de los significantes, sino que viéndola tan reconocida, precisamente esta cuestión de lo real ya no se encuentra.

 

Intervención: primero la primacía del significante, luego la primacía de lo real y la intervención del analista creo que tiene que ver con el acto. Creo que los significantes dan lo posibilidad de cercar algo litoral de este real.

 

R. Soundaramourty: Si, La cuestión del acto de la enunciación y ya de por sí la cuestión de la voz como real, más que los significantes en sí, puede crear una distancia con respecto a aquello de lo que se trata en la cadena significante y abrir a que el inconsciente se manifieste de modo inesperado, que provoque efectos de desplazamiento en el discurso, que permita levantarse la represión, que es algo que tiene que ver más con la estructura, que se posicione de otro modo.

 

Intervención: ¿podríamos decir que para llegar a la enunciación es necesario poder pasar por lo real?

 

Intervención: Quizá esa lectura última de Lacan donde introduce esta cuestión de la topología, el malentendido, creo que es necesaria cuando se ha hecho una sustanciación de la teoría lacaniana, más que una filosofía, con el juego del significante se hace una especie de preciosismo, ¿no?

 

R. Soundaramourty: exactamente

Intervención: hay cierta mitología de lo real en el último Lacan y con respecto a la pregunta de M. Cruz creo que es importante …: ¿como operar con eso?

 

Intervención:con esto volvemos a la cuestión que se planteó ayer en el seminario: que si el analista consiente en barrarse, se produce una distancia…

(R. Soundaramourty escribe: L'insu que sait de l'une-bévue s'aile à mourre. Y dibuja el nudo borromeo con las tres intersecciones).

Estamos aquí en la torsión de las palabras, la transliteración, se puede leer la frase de muchas maneras.
La Traducción es:
-'L'insu que sait': Lo no sabido que sabe. Si se lee rápido lleva por homofonía a 'l'insuccès' (el no éxito, el fracaso)

-de l'une-bévue': del un- error ( o de la una-equivocación) y es por homofonía suena a 'umbewuste' en alemán: el inconsciente.

 

-s'aile à mourre: es intraducible, pero por homofonía suena a 'c'est l'amour' : es el amor. Se puede decir que el amor viene a taponar algo de l'une-bévue, que viene a tapar este agujero.

 

Así se podría leer: El fracaso del inconsciente es el amor, el amor tapa el agujero.

 

Del lado de los significantes que se escuchan, sea por parte del sentido o por un equívoco fácil, puede haber algo del orden de un goce fálico. A partir de 1973 en el seminario del Sinthome en 1975 Lacan escribe que entre lo simbólico y lo imaginario hay estos efectos de sentido. Eso es el primer Lacan también. Incluso con el equívoco, hay una parte de este goce fálico. Al principio escribe Goce del Otro (J(A)), pero a partir del 75 escribe la A con una barra, ya no es goce del Otro sino goce del Otro tachado. Voy a hablar de ello.

 

Hay muchos equívocos, estamos acostumbrados, y en particular Lacan en El Sinthome, utiliza mucho esas deformaciones, en Joyce que jugaba con la transliteración, y en particular con el francés, también del inglés al francés. Por ejemplo, cuando Joyce habla del coleóptero Kefer, en francés es quoi faire.
En el seminario 24 da esta definición: "esta bévue es a partir de lo que traduzco Unbewusste". En alemán quiere decir inconsciente, pero traducido como une bévue quiere decir un error, un tropiezo, un deslizamiento de palabras. Y se trata de esto cuando nos equivocamos de llave para abrir una puerta que esta llave no abre. Estas transliteraciones pueden parecer tontas. En ese momento comienza a criticar a Freud diciendo que éste se precipita.

 

La interpretación puede prestarse al sentido y al mismo tiempo participa de un estancamiento del pensamiento. Y si 'une bévue' viene de lo real, ¿es necesario explicarlo? Si yo lo intento explicar no funciona, es el efecto que produce en sí, es este efecto de extrañeza en lo real (unheimlich). Antes he intentado explicaros la traducción del título del seminario de Lacan, pero hay que dejarlo como un siniestro, extrañeza, vacilación.

 

Lacan dirá que el inconsciente no es de Freud sino de Lacan, lo que no impide que el campo sea freudiano. Va también por el lado de lo que no se deja atrapar tan fácilmente.

 

Lacan habla aquí de las ciencias exactas que tratan de entender una parte de este real, de la vida, de la enfermedad, de la muerte, del cuerpo, etc. que se les escapa, aunque hacen una apariencia de entender algo, porque lo real se escapa. Lacan se pregunta entonces si lo real es una ciencia. Lo importante es que una ciencia pueda considerarse como pudiendo tomar en cuenta al psicoanálisis. No es una ciencia exacta, claro, y el trabajo de Lacan con los matemáticos y físicos, se acerca un poco a esta lógica ilógica que se acerca mucho a la lógica del inconsciente que es ilógica, pero tiene coherencia, que es la coherencia del inconsciente en lo real.

 

Intervención: pero no es ilógico el inconsciente, sino que tiene otra lógica.

 

R. Soundaramourty: claro, es una lógica no positivista , no es objetivable y sobre las evidencias. El capitalismo quiere objetivar, evaluar, imaginando que va a poder captar o atrapar ese real. Lo real no sólo escapa, sino que produce algo en ese escape. En el DSM IV el sujeto está forcluido, queda fuera.

 

Intervención: Has dicho que lo real no solo escapa, sino que produce algo en ese escape ¿de qué naturaleza es eso que produce al escapar?

Intervención: Yo quería preguntar si en los tiempos lógicos, en la época de Lacan, si hay una lógica diferente a la que planteaba Freud, en el sentido de que en el inconsciente no había lógica, no había contradicción ¿es otra lógica?

 

R. Soundaramourty: Ese trabajo sobre tiempos lógicos, del 45, habla de la aceleración del tiempo, sobre el acontecimiento como instante, el tiempo como desarrollo y el momento de concluir. Pero en el último período, Lacan habla de una coherencia mucho más ilógica.
Lacan habló mucho de mística, pero es cierto que se puede entender como algo maravilloso. Alain Didier Weill interviene en un Seminario, aunque no aparece en la versión de Miller, hablaba de una exaltación del goce de lo real, igual que en Antígona. Lo real no anudado es un modo de gozar, pero es un riesgo para el psicoanálisis. Pero también Lacan hace escuchar lo real para que haya una brecha, porque si no, sus discí
pulos no lo escuchan, para escuchar sólo los efectos del significante.

 

Voy a hablaros ahora del corte. Tomemos el toro del que hablé antes, estructura topológica que parece claramente tener un interior y un exterior. Sin embargo, Lacan lo desarrolla sobre todo en L'étourdit y en el Seminario 24, si tomamos el toro, lo recortamos en paralelo, de hecho hay que dar dos vueltas, se transforma, no en una banda de Moebius, sino en una banda de doble torsión que no es moebiana. Contrariamente a la banda de Moebius, que tiene una sola faz y un solo borde, ésta banda de doble torsión tiene dos caras y dos bordes. Estamos hablando de nuevo de la estructura del toro, de lo que aparece en el exterior y en el interior. Pero esta banda de doble torsión, podemos coserla, suturarla y se obtiene de nuevo una banda de Moebius. Lo que produce entonces este corte es lo real de una estructura, justamente lo que no aparece de entrada. El año pasado hablé de la interpretación como corte del goce, porque el toro es utilizado por Lacan para indicar el circuito de la demanda, gira alrededor del agujero. Si vamos por la banda, se goza continuamente, se goza hablando. ¿En qué momento hay un corte, es decir en lo real de la estructura que produce este desplazamiento, donde algo puede ser percibido, encontrado en el sujeto como efecto de este corte? De hecho hay una relación con el inconsciente que se desarrolla de otro modo entre el interior y el exterior.

 

En el pase por ejemplo, ¿qué sucede?, porque no es simplemente una cura. El pase es un dispositivo en que un pasante cuenta cómo fue el paso del diván al sillón del analista, pero al mismo tiempo, cuando se entra en el pase no se sabe lo que se va a contar, aunque a veces se cree que sí, pero lo que ocurre en el dispositivo, yo diría en la ficción de contar algo de su cura, no se puede prever. Durante 20 años de análisis no hablé de algo que sin embargo sí conté a un pasador que luego iba a contarlo a un jurado. Lacan habla de las vueltas de espiral, creando una distancia cada vez, creando un desfase. Puede ser simplemente una ceja del analista que se levanta, no hace falta un bla,bla, es contingente porque no se puede decir con antelación cuándo llegará ese momento lógico.

Intervención: En los dispositivos que tenemos en AF, el pase, la marca del caso, de pronto hay algo y surge un enunciado enigmático que puede abrir una nueva dimensión.

 

Intervención: Porque el análisis funciona de una manera concurrente, es decir, no existe una relación causa-efecto, te llega en otro momento o en otro dispositivo, que hace pasar algo a través de la enunciación, pero se necesita el espacio de un dispositivo para que eso pueda circular.

 

Intervención: esto tiene consecuencias políticas, porque el tipo de inconsciente con el que uno trabaja en la asociación donde está, tiene mucho que ver con su trabajo de analista. La política tiene que ver con reunirse para hacer cosas que tengan que ver con el inconsciente. Una asociación no es sólo para producir manifestaciones y organizar cosas, sino para trabajar con el inconsciente, siempre que contemplemos esta relación con lo real.

 

Intervención: Hablando de los dispositivos de AF, tengo compañeros de otras asociaciones, y en el dispositivo del pase lo hacen con compañeros de la misma asociación ¿y en AF?

 

R. Soundaramourty: En AF hay un dispositivo de pase propio de AF y otro dispositivo de pase con otras asociaciones, lo que permite distanciarse un poco.

 

Pasa lo mismo con el grupo, porque es un dispositivo y por ejemplo, la cuestión del cártel, puede convertirse en un grupo perfecto, imaginario. La cuestión del +1, la cuestión de la producción, la cuestión de la inscripción de un cártel dentro de una u otra asociación, son elementos que permiten crear una distancia para que el inconsciente no se cierre. Porque el inconsciente se abre, pero se cierra muy deprisa, por lo que es necesario una estructura en el dispositivo que permita que no se garantice nada, que haya algo que permita que no se cierre demasiado pronto.

 

En el Seminario de Psicoanálisis con niños hemos recibido a Eric Moreau que nos habló de la cuestión del primer tiempo en el que el inconsciente podía o no aparecer. En AF se ha trabajado mucho esto a raíz de lo que escribió Robert Lévy: que antes de 5-6 años la represión secundaria no funciona demasiado bien. Freud en los sueños habla de sueños de niños, incluida su hija en el sueño de fresas y frambuesas. No hay represión y entonces no hay metáfora sino metonimia, no hay fantasma… En "Pegan a un niño" hay tres tiempos: el primero un poco impersonal pero que aun así atrapa al sujeto, y Freud dice que se puede encontrar muy bien a través de la libre asociación o del material preconsciente de la primera tópica: es un hermano o hermana que es pegado habiendo asistido a la escena terrible pero de goce. A un segundo tiempo del fantasma, Lacan dice que no se puede tener acceso. Es una represión tan radical que sólo construyendo, haciendo ficción, puede encontrarse. Pero si no hay represión, ¿qué pasa con el inconsciente?

 

Hay lo reprimido radicalmente, Urverdrangung, la represión originaria, a distinguir de la secundaria que se instala sólo al salir de lo infantil. Eric Moreau nos habló de ese primer tiempo, de la represión originaria. Voy a leeros unas frases del Seminario X: "La Angustia" con respecto a lo que ocurre en el estadío del espejo, sesión 28 de noviembre 1962: "En la pequeña imagen ejemplar, de donde parte la demostración del estadío del espejo, aquél momento de júbilo en que el niño, captándose en la experiencia inaugural del reconocimiento en el espejo, se asume como totalidad que funciona en cuanto tal en su imagen especular, (……..), a saber, se vuelve hacía quien lo sostiene..(..)..parece pedir a quien lo sostiene…(…).que ratifique el valor de esa imagen".

 

A propósito del estadio del espejo y esta cuestión del goce, que son momentos de júbilo y estos momentos son bastantes fundamentales porque para que un sujeto pueda advenir, hace falta este primer tiempo. Ese momento de júbilo en el que el niño viene a captar esa experiencia inaugural. El estadio del espejo es un dispositivo, es una ficción, está el tema de la mirada, pero aunque no tengas un espejo no pasa nada, es más bien el tema de la mirada.

 

El niño goza y hay que pasar por ahí para que un sujeto advenga. Ese momento que el niño se vuelve a verificar algo en esa asunción del sujeto, esta unidad incluso corporal. Lacan dice de la angustia, ¿cuándo aparece? No es cuando la madre no está ahí, sino cuando está demasiado ahí, cuando algo de la falta debería estar presente, pero algo se hace presente ahí. Es la falta de la falta lo que provoca la angustia, un gran Otro no tachado. Cuando el niño se vuelve a mirar el goce en la mirada del Otro, ¿no querrá mirar también si hay algo faltante en la mirada del Otro? Y por eso, si el Otro le desea será que le falta algo. El niño se identificará con el menos fi, fa
lta en el Otro, pero también puede ver que esto no va a colmar la falta en el Otro. Y entonces se inscribe totalmente en el deseo. Por el lado de esa barra sobre el Otro, incluido cuando se da cuenta de que el Otro le reconoce como pequeño otro y que le falta algo. Esto genera el corte y ahueca ese lugar de los significantes que vendrán, porque eso inscribirá al niño en el lenguaje y en el deseo, lo que le empujará a hablar. En el autismo, por ejemplo, ese momento de júbilo del niño no aparece, porque o bien no hay Otro y entonces el niño es un trozo de carne que no ha sido investido libidinalmente, o hay para el Otro angustia en el momento de mostrar su falta, y entonces tampoco se puede ver la falta en el Otro con la que poder identificarse, lo que impide mostrar el deseo. Es un otro lleno. Cuando se barra algo en el Otro, surge el objeto a (el objeto a cae). También en la cura: el analista puede ocupar el lugar del Otro, pero al admitir ser barrado (barra que viene de modo contingente no se sabe cuándo), produce el objeto "a". En la psicosis es el niño como objeto lo que viene a taponar esa falta.

 

Intervención: Piden que aclare la diferencia entre autismo y psicosis.

 

Intervención: En el autista el Otro no lo puede desear, ya sea porque está angustiado o porque no puede investir libidinalmente al niño, en la psicosis el niño está tan investido que tapona totalmente la falta en el Otro.

 

Intervención: En el niño autista pienso, por ponerle una ficción, hay un momento que agarra o no agarra. ¿Por qué el niño autista no puede agarrar en la relación con el Otro, desde muy pequeño?

 

R. Soundaramourty: Es un momento totalmente cierto, son momentos de verdad que le ocurren a cualquier padre, algo de la falla de la falta. A veces la función del analista con los niños es introducir esa falla, esta barra, que puedan soportarlo los padres, para que algo pueda anudarse con el niño; que este instante corto, este instante breve, creo que también pasa mucho a los niños cuando hacen preguntas, cuando son muy pequeñitos, como de 2 años, hacen preguntas a los adultos; son cinco palabras, una frase, y no hay que hacer trampas, porque es "la pregunta". En la sesión con niños es importante reabrir estos instantes, es el momento de la re-brecha de Lacan y del sujeto.

 

Es porque hay un transitivismo posible en el hecho de suponerle al niño un deseo, una distancia en la que se le supone ser un sujeto, por lo que algo del inconsciente del niño podrá también desarrollarse. Esto junto con lo de volverse a mirar la falta en el Otro. Yo pienso que esta cuestión de la Urverdrangung, está cuestión de la barra en el Otro, cuando el niño se da la vuelta, es un momento esencial para que pueda advenir el inconsciente y que luego las represiones secundarias puedan hacerse.

 

También lo que decía Marie Christine Lasznik del niño tocado en el pie pasivamente, o que el niño se haga tocar el pie, hace falta que el niño pueda ser pensado como sujeto de deseo. Aquí vemos activo, pasivo, y ese tercer tiempo donde hay un Otro y está barrado, donde él se hace tocar el pié, es el hacerse hacer, porque se puede percibir su deseo y aquí hay un inconsciente que puede advenir posiblemente. Efectivamente, son estos momentos de pequeño encuentro, pero que son fundamentales. En tercer tiempo de la pulsión se produce el sujeto, pero aparece porque es capaz de ir a buscar la falta en el Otro.

La represión primordial es esta cuestión de la barra en el Otro. Hay que escuchar algo por el lado de los padres, ¿qué hay en su historia que hace que las cosas lleguen hasta ese punto como para que su hijo no consiga advenir como sujeto?

 

Cuando los padres de los autistas tiran la toalla, quizá en ese momento hay un espacio para la castración, alguna esperanza de que haya algo de una barra en el Otro. Esos programas conductistas lo que intentan es evitar que los padres se depriman manteniéndolos en acciones y protocolos hipomaníacos, con lo cual no se puede barrar nunca al Otro.

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