Discusión de la exposición de Charles Marcellesi por Annick Hubert Barthelemy

paris 07-08 de Octubre 2017

¿Cómo el desarrollo de la cura (con la caída del síntoma y la modificación del sinthome) es tributaria, incluso tiene una relación fundamental, con las representaciones mentales de una época?

Introducción:

Gracias por este texto, Charles, que me ha permitido reconsiderar algunos conceptos… Para poder entrar en este texto y discutirte, he hecho un recorrido por tus postulados.

  1. Las bases matemáticas para seguir tu trabajo.

En la obra de Freud, hablamos de tópica, es decir, de un modo teórico de representación del funcionamiento psíquico en el que hay una disposición espacial. Este espacio freudiano es un espacio euclidiano como lo hemos aprendido en la escuela.

Pero en los cincos elementos que definen el espacio euclidiano, el quinto esta alterado por los avances en las investigaciones matemáticas. Os lo recuerdo a: “es el axioma de las paralelas, de un punto exterior a una recta, podemos llevar una, y solo una paralela, a esa recta”.

Efectivamente, el espacio euclidiano no es el espacio de la realidad. Por eso, ese espacio ve sus límites empujados por lo que vamos a llamar el espacio proyectivo. ((documento 1)

En ese espacio proyectivo, los elementos de la geometría euclidiana están respetados, excepto el de las paralelas.

A partir de los esquemas L y R, Lacan se desmarca de Freud dando una representación del sujeto que ya no está limitada por el plano euclidiano.

En el plano proyectivo, la totalidad de las rectas pasan por el origen. Empujadas en el plano proyectivo, las superficies habituales se deforman (porque se trata de superficie y no de objeto) y dan lugar al descubrimiento de una nueva geometría. En las deformaciones conocidas, podemos encontrar la banda de Möebius, etc… Otra superficie se deforma de una manera muy interesante: es la esfera, de donde deriva el cross cap, la botella de Klein, la superficie de Boy…

El tratamiento de la esfera por inmersión en el plano proyectivo provoca el nacimiento de superficies cuya la especificidad es una línea de interpenetración sin corte. Esa línea imaginaria permite a la superficie atravesarse a sí misma sin una verdadera intersección. Un camino sobre esta superficie franquea esta línea sin salir de la parte de la superficie a la que este camino pertenece localmente, este camino no se puede bifurcar sobre otra parte. (Documento 2))

Parece que existe localmente un derecho y un revés que son accesibles por todas partes. Además, la superficie obtenida no es especularizable. Solo la topología del plano proyectivo puede resolver las contradicciones del esquema R.

El espacio hiperbólico es el salto necesario que realizan los matemáticos para representar las evoluciones de un objeto en un espacio no euclidiano de dimensión 2, 3, 4… para llegar a eso, los matemáticos disponen del álgebra, de las leyes euclidianas y de la topología. Estas representaciones no son importantes en el ámbito del psicoanálisis, si no están acompañadas de un discurso.

Podemos decir que Lacan ha realizado la transición desde el álgebra de Freud a una geometría euclidiana, incluyendo un espacio proyectivo, y más tarde, a una geometría no euclidiana, incluyendo un espacio hiperbólico. Estas transformaciones han estado acompañadas de varios cambios de discurso. (Documento 2))

  1. Así, esos cambios de discurso conllevan representaciones psíquicas diferentes. ¿Que han podido inducir esas representaciones mentales en el desarrollo de la cura? ¿Y de qué manera han jugado en la construcción del sujeto?

Todos esos esquemas no son útiles en el área psicoanalítica sino en la medida en que se encuentran en una relación dialéctica con el discurso que les acompaña.

En RSI, nos recuerdas que el síntoma es la expresión metafórica de la represión inconsciente y que toma la forma de una escritura. La dialéctica de este discurso se pone en relación con la representación del nudo borromeo (nudo de 3) al cual habrá que añadir un cuarto anillo (como en el caso de la psicosis).

Es este cuarto anillo el que permite visualizar el fenómeno del sinthome, lo que ocurre tras la caída del síntoma. ¿Este cuarto anillo representa el objeto a o el pequeño otro? Este cuarto anillo permite así visualizar la transformación de una nominación que se sostiene en el Nombre del Padre, en una nominación que es resultado de la lengua materna, teniendo efecto de sentido para el sujeto que puede así organizar su vida.

La representación del nudo borromeo, como la de la superficie de Boy, autorizan a pensar en un cambio en las problemáticas del sujeto y de su objeto, en una oscilación de la estructura, implicando transformaciones sin corte y transformaciones en una dinámica de trayectos sin repeticiones y sin retrocesos.

Este modelo nos muestra bien que el inconsciente funciona como una estructura en movimiento que se despliega delante del sujeto.

  1. El caso Albrecht Dürer, el proceso de transformación esta llevado por el objeto, el sujeto, ante todo sujeto mirado, depende del Otro respecto a su nominación.

En el caso de Albrecht Dürer, como dices, antes del surgimiento de la ciencia está Dios, quien permite descifrar en la naturaleza un orden, una lógica, matemática que es la de la armonía divina. (Primera etapa del cartesianismo.)

Esa etapa de representación mental organizaría el S2, pero dejaría el S1 bajo la influencia del discurso del maestro regido por la realidad religiosa. La única posibilidad de escapar a esta representación mental seria la vía del saber hacer (savoir-faire) del arte. Es por esa puerta, la del inconsciente, que puede llegar una representación mental liberada (libre, desalineada). Recordemos que los pintores de la perspectiva han encontrado sus reglas antes que los matemáticos las descubran y las demuestren.

Tomamos el ejemplo del sueño de Dürer en la noche del 7 al 8 de enero de 1520, del que hizo una pintura mostrando una catarata cayendo del cielo bajo la forma de 12 trombas de agua. Este es el día de Pentecostés, que es también el día de su nacimiento (envío del espíritu santo a los apóstoles).

La representación mental creada por Dürer se construye desde el discurso religioso (Pentecostés) sobre el cual él teje su propio origen, mezclado con los traumatismos de la fiebre.

Sostiene así el vector que le permitirá, a través la Melancolía, encontrar su lugar como sujeto (de su vida). Se trata del autorretrato melancólico dónde el objeto a aparecido, es situado en el cuerpo (la bilis negra), polarizando el funcionamiento del pensamiento incluyendo un límite que no puede franquear, límite que por cierto das la estructura. Se trata de “actividad sin pensamiento y de pensamiento sin actividad”, de hecho, Lacan había señalado ese efecto de estructura del sujeto: “dónde soy, no pienso y dónde pienso, no soy”. El sujeto es inasible para sí mismo.

Pero estamos en el tiempo de la perspectiva y por lo tanto del tratamiento de un cierto tipo de objeto que, cuando nos desplazamos para mirarlo, permite descubrir otro objeto (cf Holbein, Los Embajadores). En la pintura Melancolía I, el objeto curioso es un tetraedro, un objeto del espacio proyectivo sumido en dimensión 3, reuniendo aquí los trabajos de los matemáticos para quienes la superficie de Boy permite un tetraedro en espacio hiperbólico.

¿El tetraedro sería una metáfora del sujeto? No es tan fácil. Efectivamente, podemos ver que las evoluciones de la representación mental de Dürer pasan por ese sujeto que se ofrece la mirada del Otro como del otro, sujeto mirado más que sujeto mirando. Es este ser mirado que no escapa a la dimensión crística del mártir. Ninguna autonomía para el sujeto que ha llegado a ser porque su nominación viene del Otro. Diría que el símbolo no es por tanto el sinthome.

  1. La viñeta clínica de la crisis de pareja, ¿cómo escucharla?

Diría que es una historia en ciernes estructural y la forma estructural se dice a través de este enunciado: “¿la crisis de pareja es hija de la pasión por la ignorancia?”. Dices observar que los lugares del objeto a y de sujeto obedecen a las leyes del objeto transicional de la que la superficie romana de Steiner podría dar cuenta. Estoy de acuerdo, para visualizar esto en una representación topológica de una línea de penetración sin corte (zona del objeto a y de no a).

Pero no estoy de acuerdo con lo que sigue en tu demostración. Diré simplemente que la pasión por la ignorancia es la posición del sujeto en lo que él tiene en vivir con el après-coup del funcionamiento inconsciente, en un espacio hiperbólico que se despliega.

Conclusión:

Solo un objeto del espacio hiperbólico podría dar cuenta de la construcción de un objeto a como cuarto anillo y como advenimiento del sinthome. Así, podemos decir que la representación psíquica permitida por el espacio hiperbólico nos libera de los límites del espacio proyectivo. Por lo tanto, podemos, nosotros psicoanalistas, escuchar los caminos de la ignorancia autorizando el advenimiento de un sujeto que se sabe escuchado en otro espacio de representación mental.

 

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