ANALISIS FREUDIANO

Los abajo firmantes fundan, uno por uno, una asociación titulada “Analyse Freudienne”.

Esta toma en consideración de la dimensión del acto marca una ruptura con los CCAF de los que salieron varios de los signatarios.

En efecto, la confusión institucional que ahí reinaba, mantenida por un régimen de asamblea llevada hasta la caricatura, la imposibilidad de sostener ahí las apuestas éticas y teóricas que se plantean actualmente para el psicoanálisis (impasse recientemente ilustrado por la propuesta de una instancia ordinal) nos llevan a repensar de otro modo y en otro lugar los fundamentos del modo de habilitación del psicoanalista. De ahí la necesidad de plantear los principios a partir de los cuales entendemos que se orienta el trabajo de esta asociación: >La institución analítica, si existe, no es otra que la cura misma.

Si puede haber un fundamento teórico para la habilitación del psicoanalista, éste reside en la definición de la función de analista, sobre todo a través del cuestionamiento que recae sobre el deseo de éste. Debe ser trabajado y formalizado a partir de las vías de investigación que Jacques LACAN abrió: la elaboración de esta función es la apuesta esencial de todo nuestro esfuerzo de teorización. Pero ¿cómo sostener que un sujeto asegure de hecho ésta? Cualquiera que sean los dispositivos o procedimientos puestos en práctica, no anularán esta distancia, pero el trabajo de elaboración que producirán contribuirá a situar una inscripción “analista” sobre una lista de “el Análisis Freudiano” como no contradictoria con respecto a la teoría analítica. >Una asociación para el análisis que no podría ser hoy una escuela, no puede garantizar que cualquiera salga como analista de la formación que en aquélla realiza. Lo que sin duda puede atestiguar es que uno de sus miembros sitúa su relación con la práctica y la investigación teórica en la ética que la Asociación sostiene: la del análisis freudiano, y podrá hacerlo tanto más cuanto que dicho miembro lo haya testimoniado efectivamente por su compromiso en el trabajo de la asociación. >Los términos lacanianos: transmisión y reinvención, habrá que entenderlos como los dos tiempos del psicoanálisis en intensión y en extensión. El Análisis Freudiano sostendrá esta posición teórica -sobre todo prosiguiendo lo que la innovación del pase ha introducido de específico y de inaugural- pero también promoviendo diferentes dispositivos sobre la práctica e inaugurando un protocolo institucional como tantos lugares susceptibles de aportar una aclaración renovada sobre los diferentes momentos en el curso de los cuales un analista puede ser interrogado sobre su práctica y por su deseo.

Los cártel organizan y estructuran el trabajo entre los miembros de la asociación. Ésta se da como objetivo favorecer la dinámica, sobre todo por su conexión en grupos de estudio, manera de tomar en cuenta plenamente las regiones y de permitir a todo miembro el poder inscribir algo de su compromiso con el Análisis Freudiano.