{"id":1005,"date":"2016-02-27T13:48:03","date_gmt":"2016-02-27T12:48:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2016\/02\/27\/roberto-gattas-m-de-hombre-a-ninombre\/"},"modified":"2016-02-27T13:48:03","modified_gmt":"2016-02-27T12:48:03","slug":"roberto-gattas-m-de-hombre-a-ninombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2016\/02\/27\/roberto-gattas-m-de-hombre-a-ninombre\/","title":{"rendered":"Roberto Gatt\u00e1s M.- \u201cDe hombre a ni\u00f1ombre\u2026\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Chile octubre 2015<\/p>\n<p>Tal como se\u00f1ala Robert L\u00e9vy (2008), \u201cha sido necesario esperar a Freud para que el psicoan\u00e1lisis, v\u00eda la dimensi\u00f3n de la sexualidad infantil, reconozca para el ni\u00f1o una existencia propia atribuy\u00e9ndole una sexualidad\u201d. En efecto, uno de los aportes fundamentales de la teor\u00eda freudiana, radica en el descubrimiento de una vida sexual ya desde lo infantil. Y ha sido con la noci\u00f3n de \u201cPulsi\u00f3n\u201d, con la que Freud en su obra \u201cTres ensayos de teor\u00eda sexual\u201d (1905) articula lo siguiente: \u201cForma parte de la opini\u00f3n popular acerca de la pulsi\u00f3n sexual, la afirmaci\u00f3n de que ella falta en la infancia y solo despierta en el per\u00edodo de la vida llamado pubertad.<\/p>\n<p>   <!--more-->  <\/p>\n<p>No es este un error cualquiera: tiene graves consecuencias, pues es el principal culpable de nuestra presente ignorancia acerca de las bases de la vida sexual\u201d (Freud, 1905). Es importante se\u00f1alar que \u201cel t\u00e9rmino \u201csexual\u201d no designa \u00fanicamente las manifestaciones que se refieren al acto genital de la procreaci\u00f3n, sino que comprende todo lo que concierne a la actividad hed\u00f3nica, es decir, todo lo que se refiere a la b\u00fasqueda del placer\u201d (Dolto, 1974)<\/p>\n<p>Mercedes Moresco nos recuerda que \u201cdentro de cualquier familia, se va construyendo tambi\u00e9n la sexualidad de cada hijo, como lugar de deseo que incorpora la prohibici\u00f3n, porque el primer objeto de amor, la madre, est\u00e1 prohibido\u201d; pues pertenece al padre, a un adulto. Y Levy, nos indica que \u201chasta cierta \u00e9poca de lo infantil, no hay represi\u00f3n, o si acaso represi\u00f3n parcial. Es justamente porque no hay una represi\u00f3n completa por lo que se producen ciertos s\u00edntomas en el ni\u00f1o que no son efecto de una represi\u00f3n sino, al contrario, el producto de una falta de represi\u00f3n, siendo justamente la tarea del analista favorecer que la represi\u00f3n sea finalmente posible\u201d. En t\u00e9rminos de Fran\u00e7oise Dolto (1986)., una castraci\u00f3n simbol\u00edgena \u201cque permita a las pulsiones una expresi\u00f3n distinta del mero e inmediato goce del cuerpo y que tambi\u00e9n le proh\u00edbe al ni\u00f1o fantasear a la madre como compa\u00f1ero sexual\u201d. Se trata de una prohibici\u00f3n que se instala por medio de una verbalizaci\u00f3n, es decir, por y en el lenguaje.<\/p>\n<p>Sin embargo, sabemos que con la llegada de la pubertad, los deseos sexuales reprimidos en la Latencia, despiertan y se organizan bajo el dominio de la zona genital\u2026 se reactiva el Complejo de Edipo, hay un rebrote de la sexualidad, como as\u00ed tambi\u00e9n sus problem\u00e1ticas en lo que implica su resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El siguiente caso del que voy a hablarles, pretende dar cuenta de un ni\u00f1o de aproximadamente 10 a\u00f1os, que muestra el despertar alocado de su sexualidad sin l\u00edmites.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gabriel es tra\u00eddo por su madre, no sin antes haber tenido una entrevista solamente con ella. Es importante se\u00f1alar la importancia de este momento previo al inicio del tratamiento de un ni\u00f1o, pues hay cosas que no se pueden hablar en presencia de un hijo, como tambi\u00e9n fragmentos de su historia y prehistoria, de las cuales el ni\u00f1o no puede dar noticia. Pues bien, en este primer encuentro, trae como motivo de consulta, el siguiente: \u201cMi hijo tiene pensamientos sexuales que no lo dejan tranquilo\u201d. Se trata de pensamientos que ocurren \u00fanicamente con la madre y que a su vez ella \u201cno sabe qu\u00e9 hacer\u201d\u2026 si se le ve algo de su escote o se acerca demasiado a \u00e9l, en instantes aparece una reacci\u00f3n de incomodidad en Gabriel y le verbaliza sus pensamientos acerca de lo que le pasa en la ocasi\u00f3n. Me cuenta que es el menor de tres hermanos y algo muy importante: su padre hab\u00eda muerto hace poco tiempo, lo cual hab\u00eda afectado a toda la familia, pero en especial a Gabriel; pues como su madre me dice \u201cse parec\u00eda mucho a \u00e9l\u201d. Al verlo, me llama la atenci\u00f3n su inteligencia y el lenguaje que ocupa para explicarme lo que le sucede\u2026me dice que est\u00e1 experimentando \u201csu despertar sexual\u201d, que tiene ideas que le vienen a la mente y todo lo que piensa al respecto, tiene que ver con sexo. Contenidos que le incomodan y quieren que desaparezcan de su mente\u2026 piensa muchas veces al d\u00eda, y no se los puede quitar\u2026est\u00e1 angustiado y c\u00f3mo no estarlo\u2026 Me cuenta que todo empez\u00f3 tras ver una pel\u00edcula con contenido sexual y que desde ese momento, las cosas cambiaron para \u00e9l\u2026 A esta altura, me llama la atenci\u00f3n la forma en que Gabriel \u201cexhibe\u201d sus s\u00edntomas: ya sea frente a su madre, como tambi\u00e9n en sus sesiones; pues en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n se rascaba los genitales frente a m\u00ed y compart\u00eda sus pensamientos conmigo, sin pudor. Me confiesa que no hab\u00eda hablado con nadie m\u00e1s que con su madre acerca de aquello. Estaba en una situaci\u00f3n incestuosa mostrada de muchas formas: la cela con sus amigos y de alguna manera todo hombre exterior a la familia; le produce rabia el hecho de que su madre pudiese tener un pololo y fantaseaba con aquello, duermen juntos, ella quiere saber todo de \u00e9l y varias veces al d\u00eda, ella le pregunta por sus pensamientos.<\/p>\n<p>Gabriel me hace preguntas personales y a diferencia de otros pacientes, algo en este caso particular me llev\u00f3 a pensar que no deb\u00eda abstenerme completamente de responder a algunas de sus interrogantes\u2026 tambi\u00e9n en otras, yo trataba de zafar aunque con mucha dificultad, porque con astucia, a veces me acorralaba y me mostraba (otra forma de exhibir) mi forma de evitar responder. Ning\u00fan ni\u00f1o es igual a otro, como tampoco es posible establecer una pauta predefinida para el trabajo en psicoan\u00e1lisis porque se trata de la subjetividad, por ende, cada caso es \u00fanico. De esta misma manera, los ni\u00f1os eligen la forma de entrar en comunicaci\u00f3n conmigo, ellos van marcando las sesiones; y en esta ocasi\u00f3n, Gabriel no quiere dibujar, ni usar la plasticina, ni los t\u00edteres\u2026 s\u00f3lo la palabra y el ajedrez, que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, los ni\u00f1os y adolescentes me han hecho saber que este juego es una verdadera opci\u00f3n para comunicarme con ellos y que en este caso, Gabriel propone.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l escoge sus fichas y le permito que escoja las m\u00edas, en realidad, mucha opci\u00f3n tampoco ten\u00eda\u2026 guardaba silencios que me hicieron preguntarle qu\u00e9 pasaba por su mente; a lo que me respond\u00eda que la punta de los alfiles, le hac\u00edan pensar en pezones\u2026 no incentivo sus fantas\u00edas, pero el tablero y el juego permite algo de la posibilidad de un decir\u2026 pues en el ajedrez, hay un rey, una reina\u2026cada rey tiene a su reina y \u00e9ste representa la pieza m\u00e1s valiosa del juego\u2026 con la muerte del rey, el juego se acaba\u2026y cada vez que mis movimientos amenazaban con la muerte del rey, me ped\u00eda una oportunidad para rectificar los suyos para as\u00ed salvarlo. Parec\u00eda que todo iba bien encaminado: hablaba en sus sesiones, convers\u00e1bamos de juegos, de f\u00fatbol, del colegio, entre otras cosas m\u00e1s; sus s\u00edntomas tambi\u00e9n comenzaban a perder intensidad y acud\u00eda regularmente todas las semanas. Pero Gabriel me recuerda que este trayecto no se recorre sin resistencias. Progresivamente comienza a apoderarse un silencio en las sesiones, me dice que se est\u00e1 aburriendo de jugar, su madre llama inform\u00e1ndome que su hijo se despierta el d\u00eda de sus sesiones llorando y haciendo pataletas porque no quiere asistir\u2026 ella se angustia porque siente que Gabriel le \u201cdobla la mano\u201d y no puede sostener un NO frente a su hijo\u2026 sus NO, son s\u00f3lo a medias. Trata de no hacer cosas en las cuales \u00e9l pueda sentirse frustrado, no le gusta verlo llorar y duda de llevarlo a las sesiones a pesar de mis indicaciones de hacerlo; pareciera que el tema de las pataletas le angustia m\u00e1s a ella que a Gabriel, porque la ubica en una posici\u00f3n en la cual debe mantenerse firme frente a su hijo, frente a su tratamiento y por ende, frente a m\u00ed. Esto se repiti\u00f3 en m\u00e1s de alguna ocasi\u00f3n\u2026 la resistencia en transferencia estaba haciendo su trab<br \/>\najo, y como sabemos, una de las dificultades en el trabajo anal\u00edtico con ni\u00f1os, es que tambi\u00e9n la transferencia debe instalarse y sostenerse con los padres, pues son ellos quienes permiten el tratamiento de sus hijos\u2026en otras palabras, no es sin los padres. Yo me cuestiono y algo deb\u00eda hacer al respecto, pues de otra forma, Gabriel no volver\u00eda\u2026<\/p>\n<p>Le digo que su madre me ha puesto al tanto de sus pataletas y de sus ganas de no seguir viniendo\u2026 que eso lo puedo entender y que podemos conversarlo, pero que no es su madre quien me tendr\u00eda que comunicar esto, porque es \u00e9l quien viene todas las semanas; son sus sesiones y no las de ella. Le propongo que cuando no tenga ganas de venir, lo conversemos personalmente, de \u201chombre a hombre\u201d, lo cual acepta.<\/p>\n<p><strong>Direcci\u00f3n del trabajo anal\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con estas dificultades a cuestas, me daba la impresi\u00f3n de que Gabriel estaba dividido\u2026por una parte se presenta como un hombre grande, el que puede y decide ver pel\u00edculas para mayores de 18 a\u00f1os, el que prefiere tener conversaciones con adultos en vez de jugar con los ni\u00f1os y el que siente &nbsp;sus compa\u00f1eros de curso m\u00e1s chicos que \u00e9l. Y por otra, un ni\u00f1o peque\u00f1o que a veces duerme con su madre, hace pataletas y se hace mimar a toda costa\u2026.o muy ni\u00f1o o muy hombre\u2026un ni\u00f1ombre. La aceptaci\u00f3n de conversar \u201chombre a hombre\u201d, favoreci\u00f3 la continuaci\u00f3n del tratamiento y el destrabe de algunas resistencias; como tambi\u00e9n me permiti\u00f3 ver mi lugar en la transferencia y sus celos en relaci\u00f3n conmigo; pues cualquiera pod\u00eda un rival. Pues bien, esta rivalidad fue puesta tambi\u00e9n en el juego y con un tenaz inter\u00e9s por \u201cganarme\u201d.<\/p>\n<p>Algo de un NO era necesario que se formalizara y que operara tambi\u00e9n como un l\u00edmite al goce; la pulsi\u00f3n se hab\u00eda manifestado muy abruptamente y se hab\u00eda apoderado de \u00e9l; lo perverso polimorfo que en lo infantil est\u00e1 presente, parec\u00eda ser que se manifestaba por el lado exhibicionista; pues los pensamientos sexuales que se guardan como \u00edntimos y privados, Gabriel las exhib\u00eda tanto con su madre, como conmigo en sesi\u00f3n. Se trata de un trabajo con la represi\u00f3n, cuyo debilitamiento posiblemente haya surgido de la ausencia por la muerte del padre; su interdicci\u00f3n no estaba presente ante el rebrote de la situaci\u00f3n ed\u00edpica, no hay un padre que pueda volver a decir NO y el NO de la madre no era suficiente, pues como ella dijo, era un NO a medias y que en situaciones, tambi\u00e9n incentivaba la relaci\u00f3n incestuosa.<\/p>\n<p>El tratamiento en este sentido, no pod\u00eda pensarse sin la mam\u00e1 de Gabriel, por lo que acudi\u00f3 a algunas entrevistas despu\u00e9s de los \u00faltimos acontecimientos. En una de ellas, me comenta que record\u00f3 un secreto familiar hace pocos d\u00edas y le hab\u00eda producido impacto y rechazo: una relaci\u00f3n incestuosa dentro de su familia. \u00bfSer\u00e1 que este recuerdo tambi\u00e9n vino a rememorar algo de una prohibici\u00f3n?&#8230; algo comprende de un NO&#8230; que algo no puede pasar\u2026la transferencia con la madre permite eso. Me cuenta tambi\u00e9n que Gabriel &nbsp;est\u00e1 m\u00e1s distante, pues ya no quiere acostarse con ella, no quiere que se meta en sus cosas y por otra parte, algo muy importante: ella lo acepta. Es la inclusi\u00f3n de un tercero en la relaci\u00f3n, que en esta oportunidad fui yo, pero pudo haber sido otro\u2026un NO necesario para la madre y el hijo.<\/p>\n<p>Me pregunta si ser\u00eda bueno aceptar una petici\u00f3n que \u00e9l le hace: incluirse en un grupo Scoutt\u2026 quiere salir de casa\u2026 es algo que ella tuvo que decidir sin mi interferencia, porque no se trata en este caso, de que siga mis recomendaciones.<\/p>\n<p>Gabriel, me cuenta que le gusta una compa\u00f1era de su colegio\u2026 lo comparte conmigo y me dice que la invitar\u00e1 a tomar once a su casa\u2026hablamos de eso e intuyo algo de un t\u00e9rmino. Es as\u00ed como en pocas sesiones siguientes, me dice que quiere hablar algo importante conmigo: siente que ya es momento de no seguir yendo, porque ya no ten\u00eda esos pensamientos\u2026 quiere hacer unos talleres, juntarse m\u00e1s con los amigos y tener m\u00e1s tiempo para jugar; quer\u00eda dec\u00edrmelo como \u00e9l me dice, de \u201chombre a hombre\u201d, cara a cara\u2026 no es que los pensamientos hayan \u201cdejado de existir\u201d, s\u00f3lo que ya no lo atormentan como antes. Le digo que le informar\u00e9 a su madre y as\u00ed lo hago; le comunico del acuerdo al que hemos llegado, tambi\u00e9n diciendo que es un trabajo que a mi parecer no estaba concluido. Se trata de una terminaci\u00f3n y no una finalizaci\u00f3n, pero hab\u00eda razones para aceptar este t\u00e9rmino. Me propone lo siguiente: \u201cQuiero un tiempo para ver c\u00f3mo ando sin la terapia\u2026 y si me siento mal te vengo a ver de nuevo\u201d\u2026 yo acepto su decisi\u00f3n, es un l\u00edmite tambi\u00e9n que \u00e9l coloca y respeto. S\u00f3lo le dije que \u00e9l pod\u00eda volver cuando quisiera, que tiene un lugar y las puertas siempre estar\u00e1n abiertas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Baudes de Moresco, M. (2015) Qu\u00e9 es el psicoan\u00e1lisis. Ed. Letra Viva, 1\u00aa ed. Buenos Aires.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Dolto, F. (1974) Psicoan\u00e1lisis y Pediatr\u00eda. Ed. Siglo XXI \u2013 M\u00e9xico<\/p>\n<p>Dolto, F. (1986) La imagen inconsciente del cuerpo. Ed. Paidos. Barcelona, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Freud, S. (1905) Tres ensayos sobre teor\u00eda sexual, O.C., Tomo VII, Ed. Amorrortu, Buenos<\/p>\n<p>Aires, Argentina.<\/p>\n<p>L\u00e9vy, R. (2008) Lo infantil en psicoan\u00e1lisis: La construcci\u00f3n del s\u00edntoma en el ni\u00f1o. Ed. Letra Viva, 1\u00aa ed., Buenos Aires.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chile octubre 2015 Tal como se\u00f1ala Robert L\u00e9vy (2008), \u201cha sido necesario esperar a Freud para que el psicoan\u00e1lisis, v\u00eda la dimensi\u00f3n de la sexualidad infantil, reconozca para el ni\u00f1o una existencia propia atribuy\u00e9ndole una sexualidad\u201d. 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