{"id":1088,"date":"2016-11-19T22:09:15","date_gmt":"2016-11-19T21:09:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2016\/11\/19\/m-cruz-estada-particularismos-o-etica-del-don\/"},"modified":"2017-11-09T14:54:47","modified_gmt":"2017-11-09T13:54:47","slug":"m-cruz-estada-particularismos-o-etica-del-don","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2016\/11\/19\/m-cruz-estada-particularismos-o-etica-del-don\/","title":{"rendered":"M\u00aa Cruz Estada: \u00bfParticularismos o \u00e9tica del don?"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace dos a\u00f1os vengo dici\u00e9ndolo en todas las matin\u00e9s en las que participo: estamos asistiendo a un profundo cambio en las mentalidades de nuestra sociedad europea, que se manifiesta en muchas cosas: desinter\u00e9s de la juventud por los ideales y las utop\u00edas, p\u00e9rdida de la fe en el poder del esfuerzo personal para alcanzar metas, devaluaci\u00f3n de la palabra ligada a un compromiso y tambi\u00e9n de la palabra para hacer lazo, siendo sustituida por pictogramas, miedo al acto de pensar y profundizar en los temas a causa del <em>horror vacui<\/em> que producen el pensamiento y la palabra<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>(es decir, miedo a lo real como ruptura que aporta la asociaci\u00f3n libre al principio del placer), prolongaci\u00f3n de la infancia en el sentido de la demanda de que el Otro te sostenga cuando tienes edad de sostenerte por ti mismo, prevalencia del <em>carpe diem<\/em> como modo de subsistencia&#8230;<\/p>\n<p>Todo esto no pod\u00eda dejar al psicoan\u00e1lisis indemne y, por supuesto, lo ha fragilizado. La \u00e9tica psicoanal\u00edtica, que siempre produjo miedo \u2014tambi\u00e9n a los psicoanalistas\u2014, cada vez da m\u00e1s miedo.<\/p>\n<p>Por otro lado la psicolog\u00eda positiva, heredera de la mentalidad calvinista, toma en cuenta el esfuerzo y la responsabilidad del fracaso de cada uno sin considerar lo real de las circunstancias. Margaret Thatcher lo ten\u00eda claro cuando dec\u00eda: \u00abel objetivo es el alma, la econom\u00eda es el medio\u00bb.<\/p>\n<p>Son problemas para todos, tanto para los analistas, como para el resto de habitantes de la civilizaci\u00f3n occidental pero, como ya sabemos, en cada uno se discursivizan de un modo distinto dependiendo, no s\u00f3lo de su realidad personal y social, sino tambi\u00e9n de sus fantasmas y su estructura en general.<\/p>\n<p>En medio de todo esto, surge un problema entre el bur\u00f3 y los miembros espa\u00f1oles de AF y se cruzan escritos con apelaciones a la \u00e9tica, suposiciones hirientes y malentendidos, todo ello mezclado. No voy a repetirlos. S\u00ed voy a recordar que lo que se pide desde el bur\u00f3 nos afecta a los espa\u00f1oles de un modo muy especial en estos momentos en que nuestro pa\u00eds se halla en una econom\u00eda maltrecha y en que \u2014independientemente del n\u00famero de pacientes que cada uno tenga\u2014 el problema es que no pueden pagarnos. Y es que, m\u00e1s all\u00e1 de otras consideraciones, hay que tener en cuenta un real que es el de que la crisis econ\u00f3mica no afecta por igual a todos los pa\u00edses. \u00bfC\u00f3mo hacer para que llegue a nuestros colegas nuestra situaci\u00f3n y que puedan reconocer ese real de nuestra econom\u00eda sin que se nos acuse de particularismos? Parece bien dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Se apela a una ley para todos los miembros de AF, y se apela al punto de nuestros estatutos que habla de una sola categor\u00eda de miembros. Este principio desde siempre se refiri\u00f3 a que nuestra instituci\u00f3n no daba t\u00edtulos o etiquetas de analista como hacen otras instituciones, pero hace unos meses se empez\u00f3 a interpretar en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, como si el hecho de querer defendernos de la mala situaci\u00f3n econ\u00f3mica, fuera un atentado contra los principios estatutarios de AF. Esto, para m\u00ed, es una interpretaci\u00f3n abusiva y torticera de ese principio de nuestros estatutos.<\/p>\n<p>A la ley se la representa con la balanza en la mano y los ojos vendados. Que la ley se aplique por igual para todos es lo justo pero, como analistas que somos, sabemos que a veces la ceguera de la justicia arrastra tanto a los jueces como a los que son juzgados por el empedrado de la pulsi\u00f3n de muerte. Y al igual que se dice que el Dios del Nuevo Testamento vino a aliviar la dureza del Dios mosaico, los analistas tuvimos la suerte de que viniera Lacan para a\u00f1adir algo que conecta con la vida, cuando habl\u00f3 de la articulaci\u00f3n del deseo con la ley, con lo que sac\u00f3 al padre del r\u00edgido uniforme y el cuello duro en que le hab\u00edan metido hasta entonces los disc\u00edpulos de Freud. Pues dijo que era la funci\u00f3n del padre la que promov\u00eda esta articulaci\u00f3n sin la cual las cosas no ir\u00edan bien.<\/p>\n<p>\u00bfTendr\u00eda una asociaci\u00f3n psicoanal\u00edtica que ser padre para sus asociados? No lo creo en absoluto, pero&#8230; tampoco juez. Sin embargo, algo de esta articulaci\u00f3n del deseo con la ley deber\u00eda a mi juicio presidir los intercambios simb\u00f3licos entre los miembros de An\u00e1lisis Freudiano.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 Lacan fuera sensible a dicha articulaci\u00f3n por haber heredado la sabidur\u00eda antropol\u00f3gica de Marcel Mauss a quien cita en alg\u00fan seminario. En efecto, dicho investigador toma la figura del <em>Potlatch<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>, como modo de intercambio, de reciprocidad entre tribus y tambi\u00e9n entre miembros de una misma tribu. Se trata de reglas de intercambio no fundadas en el comercio, es decir, que quedan fuera de la <u>l\u00f3gica capitalista<\/u> que es la que tenemos todos nosotros metida dentro del tu\u00e9tano, por dentro de las u\u00f1as y hasta en la h\u00e9lice del ADN. L\u00f3gica capitalista que rompe la solidaridad. Por eso se nos acus\u00f3 e insult\u00f3 a los miembros espa\u00f1oles en lugar de promover un espacio para hablar como hemos hecho finalmente en estos grupos de trabajo, cuando la cosa empez\u00f3 a ponerse dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Las \u00abprestaciones totales\u00bb que supone el Potlatch son<\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><em>\u00ab&#8230;prestaciones y contraprestaciones que se realizan de modo voluntario a trav\u00e9s de presentes o regalos, aunque en el fondo sean rigurosamente obligatorias, a riesgo de desatarse una guerra\u00bb <a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>]<\/strong><\/a>. <\/em><\/p>\n<p>En efecto, en las etnias estudiadas por Mauss, una muestra del poder y de la categor\u00eda del jefe o de la tribu era regalar a otra tribu en cantidad desmedida el producto que fuera la base de su subsistencia. Pero tambi\u00e9n, a veces no se le daba a otra tribu, sino que se tiraba al mar, y ese modo de desprenderse del objeto, era lo que daba categor\u00eda al jefe. Se daba sin esperar recibir, aunque la tribu agasajada, tiempo despu\u00e9s tendr\u00eda que hacer lo mismo si quer\u00eda mantener el lazo social con la primera.<\/p>\n<p>Dice Mauss que existe una prestaci\u00f3n total:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><em>\u00ab&#8230;porque es todo el clan el que contrae un contrato para todos, por todo lo que posee y por todo lo que hace, por intermedio de su jefe\u00bb <a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>En el pr\u00f3logo de la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de su \u00abEnsayo sobre el don\u00bb se nos dice al respecto lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><em>\u00abLo que de verdad importa es que, a diferencia de la mercanc\u00eda, del objeto dotado de valor de cambio en el modo de producci\u00f3n capitalista, la cosa, en las &#8216;sociedades arcaicas&#8217;, cuando se la inserta en las relaciones sociales cobra vida, recibe un peso simb\u00f3lico, un poder que refleja, reproduce y potencia el poder que todo sujeto social tiene frente a todo otro sujeto social con el que interact\u00faa.<\/em><\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><strong><em><u>&#8216;Poder&#8217; debe ser entendido aqu\u00ed como lo contrario a coacci\u00f3n un\u00edvoca, al Poder de los estados o de los protoestados; &#8216;poder&#8217; aqu\u00ed es libertad, reconocimiento mutuo<\/u><\/em><\/strong><em>\u00ab.<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a> <\/em><\/p>\n<p>Para m\u00ed este reconocimiento mutuo ser\u00eda una interpretaci\u00f3n posible del: &#8216;una sola categor\u00eda de miembros&#8217;, tal y como yo la entiendo. Categor\u00eda que vendr\u00eda dada por lo que uno est\u00e1 dispuesto a perder para poder estar con algunos otros en una instituci\u00f3n \u2014desde luego\u2014, tanto como por lo simb\u00f3lico del reconocimiento entre quienes practican el intercambio en una \u00e9tica psicoanal\u00edtica, m\u00e1s que por el &#8216;vil metal&#8217;<a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Digo entre quienes practican dicho intercambio porque est\u00e1 claro que no todo el mundo en una asociaci\u00f3n participa de \u00e9l, hay quienes s\u00f3lo quieren recibir y no dar nada a cambio. Es por lo que dice tambi\u00e9n Mauss que al avaro no le gusta recibir regalos.<\/p>\n<p>Para verg\u00fcenza de los psicoanalistas imbuidos de la l\u00f3gica capitalista, estas tribus primitivas muestran un profundo saber de la estructura<a title=\"\" name=\"_ftnref6\"><\/a>[6].<\/p>\n<p>Entonces, \u00e9tica del don que tiene que ver con la \u00e9tica psicoanal\u00edtica mucho m\u00e1s que con la \u00e9tica capitalista. Pero el don no es un acto oblativo<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, sino que tiene que estar ligado a una ley de la b\u00fasqueda de la satisfacci\u00f3n, ya que el intercambio est\u00e1 en el equilibrio entre el perder y el ganar. Cuando en la \u00abSubversi\u00f3n del sujeto\u00bb, dice Lacan:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><em>\u00abLa castraci\u00f3n quiere decir que es preciso que el goce sea rechazado, para que pueda ser alcanzado en la escala invertida de la Ley del deseo\u00bb <a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>la cuesti\u00f3n es saber cu\u00e1l es la ley por la que obtener de forma saludable ese goce imprescindible para la vida, y esa ley tiene que ver con este perder para ganar, sin el cual se destruye la confianza que liga a los miembros de una sociedad o de una asociaci\u00f3n entre ellos y destruye el lazo social mismo.<\/p>\n<p>De todos modos, habr\u00eda que hacer una distinci\u00f3n entre la \u00e9tica del don y el esperar que la Asociaci\u00f3n como tal, o sus miembros sean madres nutricias ante quienes quejarse de que no dan lo que se espera. No deber\u00eda esperarse de una asociaci\u00f3n que sea ni padre, ni madre, sino una sola categor\u00eda de miembros que est\u00e1n dispuestos a perder para ganar, a echarse una mano cuando las cosas no van bien y a poner en marcha dispositivos que ayuden a colocar el psicoan\u00e1lisis, en cada pa\u00eds donde hay miembros de An\u00e1lisis Freudiano, en el lugar que merece.<\/p>\n<p>Entonces vamos a pensar en el intercambio entre los miembros de AF. Es habitual que en una asociaci\u00f3n los maestros, los supervisores, hagan llegar pacientes a quienes supervisan y se forman con ellos. Si los espa\u00f1oles tenemos a nuestros maestros y supervisores en Francia&#8230; nos las tenemos que arreglar de otra manera para obtener pacientes; no fue ese inter\u00e9s el que nos hizo entrar en AF a varios de nosotros, aunque es cierto que alg\u00fan fantasma se escucha en relaci\u00f3n con esto. Tambi\u00e9n es habitual que en una asociaci\u00f3n exista una formaci\u00f3n reglada que suele alimentar en los aprendices de analista la fantas\u00eda de que van a ser grandes analistas cuando terminen el 3\u00ba o el cuarto curso de psicoan\u00e1lisis, \u00bfqui\u00e9n no lo pens\u00f3 nunca en su juventud? Esos aprendices ser\u00e1n quienes ocupen los divanes de sus maestros.<\/p>\n<p>Pero AF no tiene una formaci\u00f3n reglada, en lo que veo muchas ventajas pero tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que eso nos est\u00e1 dejando solos porque los j\u00f3venes quieren una formaci\u00f3n reglada, con o sin raz\u00f3n. Est\u00e1 muy bien sostener una \u00e9tica, pero&#8230; \u00bfa quien transmit\u00edrsela? \u00bfNo ser\u00eda eso signo, de nuevo, de la pulsi\u00f3n de muerte insidiosa de aquellos que tan puros se quieren, tanto se frotan al lavarse, que se quedan sin piel?<\/p>\n<p>La iniciativa de nuestros colegas chilenos de dar una formaci\u00f3n en la Universidad nos ha supuesto un soplo de aire fresco. Se puede entonces hacer una ense\u00f1anza reglada. S\u00f3lo tendr\u00edamos que ponernos de acuerdo en el c\u00f3mo.<\/p>\n<p>Propongo que se deje ya de hablar de comunitarismos o particularismos cuando algunos queremos una reflexi\u00f3n y un cambio para nuestra Asociaci\u00f3n en estos tiempos que son tan dif\u00edciles para el psicoan\u00e1lisis y tambi\u00e9n para cada uno de nosotros. Tenemos una gran responsabilidad como analistas a la hora de hacer frente a la fragilidad social y cultural del psicoan\u00e1lisis en estos tiempos que son los que nos ha tocado vivir. Y tenemos tambi\u00e9n la responsabilidad de sostenernos, de mantenernos econ\u00f3micamente y de gozar legalmente de lo que producimos.<\/p>\n<p>Cito para terminar una frase de C. Millot hablando de Lacan:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 45.0pt\"><em>\u00abEntre sus intervenciones m\u00e1s esclarecedoras, retengo esta: &#8216;Lo \u00fanico que vale, dijo, no es lo particular, es lo singular. La regla fundamental quiere decir: vale la pena tirar de ella a trav\u00e9s de toda una serie de particulares para que algo singular no sea omitido&#8230; \u00ab<\/em><a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><em><strong>[9]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p>Propongo entonces que intentemos recoger los ramilletes que, de lo singular, crecen entre las hierbas de los particularismos, y que intentemos una reflexi\u00f3n los miembros de AF sobre qu\u00e9 cambios podr\u00edamos concebir en la formaci\u00f3n que ofrecemos, para no hacer huir a los j\u00f3venes. Quiero confiar en que los miembros de AF sabremos construir una narrativa del intercambio entre nosotros que quede fuera de la l\u00f3gica capitalista por dif\u00edcil que resulte.<\/p>\n<div>\n<div id=\"ftn1\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> El potlatch, vigente hasta el siglo XX, toma la forma de fest\u00edn ceremonial para el que se utiliza carne de foca o salm\u00f3n. En este fest\u00edn se observan las relaciones jer\u00e1rquicas entre los grupos, que se refuerzan mediante el intercambio de regalos y otras ceremonias. El anfitri\u00f3n muestra su riqueza e importancia regalando sus posesiones, queriendo dar a entender que tiene tantas que puede permitirse hacer tantos regalos. Por tanto, se puede decir que el potlatch consist\u00eda en cambiar regalos por prestigio, que se incrementaba con el valor de los bienes distribuidos. (&#8230;)Sin embargo, otras interpretaciones consideran el potlatch no como un simple derroche, sino como un mecanismo de adaptaci\u00f3n cultural ante per\u00edodos alternantes de abundancia y escasez en el plano local. En efecto, los recursos fluct\u00faan en la zona, por lo que un poblado puede tener un buen a\u00f1o mientras que otro lo tiene malo. Un poblado que disfrute de un a\u00f1o especialmente bueno disfruta de unos excedentes que pueden, como hemos visto, transformarse en prestigio. Sus potlatches distribu\u00edan alimentos y riqueza a otras comunidades que los necesitaban. Sin embargo, cuando un poblado anteriormente pr\u00f3spero ten\u00eda un mal a\u00f1o, sus gentes empezaban a aceptar invitaciones a potlatches de otros lugares donde iban mejor las cosas, aunque ello supusiera despojarse de parte del prestigio acumulado. De esta forma, la pr\u00e1ctica del potlatch un\u00eda a los grupos locales a lo largo de la costa noroeste del Pac\u00edfico en una red de intercambio. (De Wikipedia).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> M. Mauss: <em>Ensayo sobre el don. Forma y funci\u00f3n del intercambio en las sociedades arcaicas<\/em>. Ed. Katz, Madrid 2009, p. 75.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn3\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00cddem, p. 77.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn4\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u00cddem, p. 50-51.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn5\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Que s\u00f3lo ser\u00eda vil si no se articula con el deseo.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn6\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Idea, al igual que la referencia al <em>Potlatch<\/em>, extra\u00edda del libro de S. Amigo: \u00abCl\u00ednica de los fracasos del fantasma\u00bb, Letra Viva, Buenos Aires 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn7\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ideas extra\u00eddas del comentario al Potlatch de Silvia Amigo en: \u00abCl\u00ednica de los fracasos del fantasma\u00bb, Letra Viva, Buenos Aires 2012.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn8\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> J.Lacan: <em>Subversi\u00f3n del sujeto y dial\u00e9ctica del deseo en el inconsciente freudiano<\/em>. Escritos I. Siglo XXI, Madrid 1978, p. 338.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn9\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> C. Millot:<em> La vie avec Lacan<\/em>, Gallimard, Paris 2016, p. 81.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace dos a\u00f1os vengo dici\u00e9ndolo en todas las matin\u00e9s en las que participo: estamos asistiendo a un profundo cambio en las mentalidades de nuestra sociedad europea, que se manifiesta en muchas cosas: desinter\u00e9s de la juventud por los ideales y las utop\u00edas, p\u00e9rdida de la fe en el poder del esfuerzo personal para alcanzar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[108],"tags":[],"class_list":["post-1088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carteles-el-nexo-de-cada-uno-con-la-asociacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1088"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2205,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1088\/revisions\/2205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}