{"id":1139,"date":"2017-01-24T21:42:11","date_gmt":"2017-01-24T20:42:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2017\/05\/24\/m-cruz-estada-y-angeles-palacios-genero-alienacion-o-libertad\/"},"modified":"2017-10-13T13:30:27","modified_gmt":"2017-10-13T11:30:27","slug":"m-cruz-estada-y-angeles-palacios-genero-alienacion-o-libertad-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2017\/01\/24\/m-cruz-estada-y-angeles-palacios-genero-alienacion-o-libertad-2\/","title":{"rendered":"M\u00aa Cruz Estada y \u00c1ngeles Palacio: Genero, \u00bfAlienaci\u00f3n o libertad?"},"content":{"rendered":"<p>Los psicoanalistas, como tales psicoanalistas, no nos ocupamos de decidir o juzgar sobre lo que las personas elijan, ni de opinar sobre nada fuera de la consulta, otra cosa ser\u00e1 como ciudadanos.<\/p>\n<p>Nuestra tarea es escuchar y acompa\u00f1ar en la cura a las personas que han elegido algo para su vida y est\u00e1n sufriendo por las consecuencias de su elecci\u00f3n\u2026 o de la que sus padres han hecho por ellos. Lo que propondremos aqu\u00ed ser\u00e1, pues, las reflexiones que nos planteamos a partir de nuestra cl\u00ednica y las charlas con otros profesionales sobre demandas de cambio de sexo presentadas por padres y madres de ni\u00f1as y ni\u00f1os a veces bien peque\u00f1os.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Hoy d\u00eda el discurso pol\u00edticamente correcto es reivindicar la libertad para todos y en todos los terrenos. Tambi\u00e9n en el sexual. Libertad para un yo que no deber\u00eda confundirse con el sujeto de deseo inconsciente. A cualquier comentario que sea sospechoso de querer poner alg\u00fan l\u00edmite a la voluntad de goce, se lo acusa de transf\u00f3bico. Pero nos gustar\u00eda no perder de vista que el psicoan\u00e1lisis siempre fue subversivo y que no siempre es f\u00e1cil situar lo que se trata de subvertir.<\/p>\n<p>Hasta hace unas d\u00e9cadas no hab\u00eda vacilaci\u00f3n, se nac\u00eda hombre o mujer<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y a cada uno le correspond\u00eda una identidad con comportamientos, funciones y destino preestablecidos. Sexo y g\u00e9nero son dos conceptos distintos pero que van asociados. El concepto de g\u00e9nero apareci\u00f3 para intentar dar cuenta de lo que la biolog\u00eda, la anatom\u00eda, se mostraban pobres para explicar. As\u00ed, el g\u00e9nero con el que cada uno se identifique no tiene nada de \u201cnatural\u201d \u2014si bien la anatom\u00eda cuenta en alg\u00fan sentido\u2014, sino que ser\u00e1 una construcci\u00f3n a partir del lenguaje, en concreto del significante que, siguiendo la teor\u00eda de Lacan, simboliza la falta y el deseo para ambos sexos: el falo.<\/p>\n<p>Con la progresiva liberaci\u00f3n de la mujer, con la lucha por sus derechos, el concepto de g\u00e9nero abre una hendidura en lo establecido para describir, explicar, denunciar no solo la supremac\u00eda masculina, sino tambi\u00e9n la compleja relaci\u00f3n entre los sexos y el reduccionismo que supone el sexo como categor\u00eda explicativa de valores, deseos, etc. Por eso, hablar de g\u00e9nero fue en su origen una manera de reivindicar que las mujeres accedieran a ser ciudadanas de pleno derecho.<\/p>\n<p>Ellas fueron las primeras en enunciar el malestar de lo sexual que no es otro que el malestar del deseo. Si bien pensamos que el concepto de g\u00e9nero naci\u00f3 para denunciar que el goce no se colectiviza, que no es universalizable, con el paso del tiempo esta denuncia ha sido tomada por otras identidades que luchan por ser reconocidas como transg\u00e9nero, mientras que muchas de las primeras reivindicaciones de g\u00e9nero se han quedado, parad\u00f3jicamente, en intentos de colectivizar un goce y por eso nos preguntamos si hoy en d\u00eda no ser\u00e1 el g\u00e9nero un concepto obsoleto para dar cuenta de la diferencia de los sexos.<\/p>\n<p>El hecho de que seamos seres de lenguaje, supondr\u00e1 no s\u00f3lo que el proceso de sexuaci\u00f3n tenga que ver con la transmisi\u00f3n de los modos en que cada sociedad considere que se es hombre o mujer (modos de vestir, modulaci\u00f3n de la voz y de los andares\u2026 etc.), sino tambi\u00e9n \u2014y sobre todo\u2014 supondr\u00e1 la transmisi\u00f3n de los equ\u00edvocos sexuales de cada uno de los padres, los de la pareja formada por ambos y, en suma, lo no simbolizado por ellos en su proceso de sexuaci\u00f3n. Eso ser\u00e1 transmitido a los hijos a trav\u00e9s del lenguaje y quedar\u00e1 ligado a la construcci\u00f3n que estos \u00faltimos hagan de su cuerpo y su subjetividad. Entonces, el sujeto del inconsciente se producir\u00e1 para cada uno de un modo distinto a la hora de asumir un sexo y de desear.<\/p>\n<p>Si bien Freud habl\u00f3 de una bisexualidad ps\u00edquica de base, y tuvo el coraje de mostrar ante una sociedad poco receptiva la importancia de la sexualidad del ni\u00f1o, o que coment\u00f3 en sus primeros escritos el da\u00f1o que hac\u00eda a veces a las mujeres el matrimonio y la maternidad, posteriormente pareci\u00f3 quedar atrapado en el pensamiento machista de la \u00e9poca. Por eso no termin\u00f3 de desligar la divisi\u00f3n de los sexos de la cuesti\u00f3n anat\u00f3mica, ni tampoco sac\u00f3 fuera de la psicopatolog\u00eda el malestar de quienes no pod\u00edan hacer corresponder sus deseos con la anatom\u00eda.<\/p>\n<p>Lacan supera la referencia a la anatom\u00eda cuando hace residir la diferencia entre los sexos no ya en la morfolog\u00eda corporal, sino en la diferente manera de gozar, lo que supone un gran avance aunque no termine por completo de aclarar las cosas. Elabora as\u00ed su teor\u00eda de la sexuaci\u00f3n hablando de un lado hombre y un lado mujer, que las autoras de este texto prefieren denominar lado f\u00e1lico y lado no-todo, puesto que tanto un hombre como una mujer pueden habitar ambos modos de gozar.<\/p>\n<p>S\u00f3lo un apunte m\u00e1s desde la teor\u00eda para hacer una distinci\u00f3n entre el yo y el sujeto. El sujeto a partir de Lacan no podr\u00e1 confundirse m\u00e1s con el yo, que tiene que ver con el sentimiento consciente de nosotros mismos. El sujeto de deseo ser\u00e1 inconsciente y estar\u00e1 dividido, por ser un efecto del lenguaje (y tendr\u00e1 por lo tanto la influencia de lo cultural, social y del discurso que los padres van instilando en su o\u00eddo). Es decir que a ese nivel est\u00e1 sobredeterminado, no es libre. Por eso, porque es inconsciente, no podemos mandarle lo que ha de desear. Por eso, nuestro trabajo cl\u00ednico empieza por acoger al ser humano que viene con los deseos que viene, y no con los que deber\u00eda venir seg\u00fan patrones culturales, sociales o familiares. Pero estamos hablando del sujeto del inconsciente y del deseo inconsciente. Otra cosa ser\u00e1 las demandas de la persona, de su yo consciente, que pueden muy bien tener que ver con alienaciones a su medio social, con las modas o con problemas puntuales.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica o de las costumbres, construcciones como homosexualidad, heterosexualidad, perversi\u00f3n, van perdiendo vigencia, ensanchando o estrechando sus l\u00edmites. Si por un lado, el acabar con la rigidez de los modos establecidos \u2014en particular el que la elecci\u00f3n sexual ya no obligue a figurar en los tratados de psicopatolog\u00eda\u2014 supone un respiro para el desarrollo de cualquier ser humano, se nos plantean preguntas a partir de lo que escuchamos en la cl\u00ednica sobre el sexo y su imposibilidad de normalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada demanda de cambio de sexo (como cualquier otra) habr\u00e1 de ser escuchada una por una, intentando no quedarnos pegados a ninguna bandera ya sea tradicional o progresista. Un ejemplo: se reciben en las consultas demandas de padres y madres cuyo ni\u00f1o o ni\u00f1a se siente en el colegio maltratado por sus cong\u00e9neres y prefiere jugar con gente del otro sexo para evitarse problemas. Esto hace que a veces los mismos ni\u00f1os, o sus profesores o la familia empiecen a apuntar si no se tratar\u00e1 de un tema de transg\u00e9nero, cuando en realidad habr\u00e1 que dejar que las cosas vayan reacomod\u00e1ndose. Diferente es el caso, por ejemplo, de quienes pr\u00e1cticamente desde que aprenden a hablar se han construido inconscientemente con un g\u00e9nero distinto del anat\u00f3mico, porque lo han hecho seg\u00fan el deseo inconsciente de uno de los padres, o contrariando la inclinaci\u00f3n de uno de los padres. Pero \u00bfpodemos hablar ah\u00ed de libertad de elecci\u00f3n de sexo?<\/p>\n<p>En tiempos en que es f\u00e1cil que la gente enarbole banderas en nombre de la libertad, tenemos que ser cuidadosos porque la elecci\u00f3n de sexo no es algo innato, ni el resultado de una elecci\u00f3n consciente, sino adquirido e inconsciente. Y esto no es un capricho. Tendr\u00e1 que ver con los tiempos del primer momento de constituci\u00f3n del sujeto: la alienaci\u00f3n. En efecto, al aprender a hablar, nos alienamos a los significantes que nos ofrece la amalgama de los discursos materno y paterno. Y esto no tiene nada que ver con que un ni\u00f1o o ni\u00f1a encuentre problemas para llevarse bien con la gente de su sexo, o con que un ni\u00f1o prefiera la ropa con la que visten las ni\u00f1as o viceversa. Es decir, no porque un ni\u00f1o diga de pronto que quiere ves<br \/>\ntirse de ni\u00f1a y cambiar su nombre, quiere decir que es transg\u00e9nero. Habr\u00e1 que escuchar lo que hay tras su demanda y, si nuestra tarea no es la de orientar, tendremos que intentar sobre todo no desorientarle.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 entonces que acoger en su singularidad a quien viene a consultarnos, dar un lugar a sus inquietudes y dejar el tiempo necesario para que en su discurso vaya tomando cuerpo su deseo inconsciente, independientemente de la adecuaci\u00f3n de ese deseo con su anatom\u00eda, ayudando a esa persona a sostenerse en su camino singular.<\/p>\n<p>Por otro lado, sabemos que una de las a\u00f1agazas del discurso capitalista es hacernos creer que somos libres siempre que elijamos un producto que pueda ser objeto de consumo por una mayor\u00eda, y a veces el sexo se nos presenta como algo que puede elegirse, como una prueba m\u00e1s de la libertad de las personas, sin tener en cuenta lo que hemos explicado anteriormente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La fantas\u00eda de libertad para elegir qui\u00e9nes queremos ser, generada en occidente por los \u00faltimos treinta a\u00f1os de bonanza econ\u00f3mica, parece entenderse como el derecho a que no nos falte nada, lo que supone una confusi\u00f3n total entre el sujeto del inconsciente al que no podemos dirigir, y el yo consciente que confunde los deseos con las demandas taponadoras de una falta que constituye a todo ser humano.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de los llamados \u201ctransf\u00f3bicos\u201d, \u00bfno podr\u00edamos mejor hablar de la inquietud que supone a quienes han construido su sexuaci\u00f3n como algo compacto en torno al falo (y que se inquietan tambi\u00e9n ante lo femenino) el que dicha construcci\u00f3n se demuestre vacilante?<\/p>\n<p>Si al inicio dec\u00edamos que el g\u00e9nero con el que cada uno se identifique no es algo \u201cnatural\u201d, sino una construcci\u00f3n a partir del lenguaje, \u00bfc\u00f3mo entender la demanda de elecci\u00f3n voluntaria de sexo en funci\u00f3n del modo de gozar? \u00bfA qu\u00e9 tipo de ley y con cuanta crueldad se convocar\u00e1 para poder representar entonces el vac\u00edo de la Cosa? \u00bfNo ser\u00e1n las operaciones en lo real del cuerpo el \u00fanico modo que encuentran algunas personas para poder representarse el l\u00edmite a su goce, la castraci\u00f3n, siendo \u00e9ste un modo meton\u00edmico de representar la falta?<\/p>\n<p>Las reivindicaciones, por ejemplo del transfeminismo, suponen la abolici\u00f3n de cualquier control simb\u00f3lico y adaptativo sobre los cuerpos, considerando al g\u00e9nero como una muestra m\u00e1s de opresi\u00f3n. Pero \u00bfes la supresi\u00f3n de cualquier baliza simb\u00f3lica lo que har\u00e1 m\u00e1s libre al ser humano?<\/p>\n<p>Dif\u00edcil entonces el lugar del psicoan\u00e1lisis. Nuestro trabajo de psicoanalistas ser\u00e1 estar siempre atentos para escuchar la distancia irreductible entre los ideales y el objeto. Lo inatrapable del objeto lleva a veces a sacrificios in\u00fatiles en el cuerpo de las personas sometidas al discurso capitalista. \u00c9ste, aliado con frecuencia con el discurso de la ciencia dir\u00e1: \u201cSi es posible, si puedo pagarlo, \u00bfpor qu\u00e9 no hacerlo?\u201d<\/p>\n<p>Y en cuanto al papel de un psicoanalista en todo esto, si la m\u00e1xima del Derecho es \u201cVivir honestamente, no da\u00f1ar a otros y dar a cada uno lo suyo\u201d, quiz\u00e1 podr\u00edamos sugerir para los psicoanalistas: \u201cVivir honestamente no desorientando a otros, y dejar que cada uno pueda expresarse con el sexo que su inconsciente le manda\u201d.<\/p>\n<p>Publicado en la revista digital Co-encuentros\u00a0<a id=\"LPlnk50754\" href=\"https:\/\/coencuentros.es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">https:\/\/coencuentros.es\/<\/a>\u00a0y @coencuentros<\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>Hab\u00eda tambi\u00e9n un porcentaje \u00ednfimo de beb\u00e9s que presentaban ciertas anomal\u00edas f\u00edsicas que imped\u00edan hacer esta afirmaci\u00f3n, casos que no incluiremos en este trabajo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los psicoanalistas, como tales psicoanalistas, no nos ocupamos de decidir o juzgar sobre lo que las personas elijan, ni de opinar sobre nada fuera de la consulta, otra cosa ser\u00e1 como ciudadanos. 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