{"id":162,"date":"2010-04-12T01:40:37","date_gmt":"2010-04-11T23:40:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2010\/04\/12\/las-operaciones-de-exclusion-paris\/"},"modified":"2010-04-12T01:40:37","modified_gmt":"2010-04-11T23:40:37","slug":"las-operaciones-de-exclusion-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2010\/04\/12\/las-operaciones-de-exclusion-paris\/","title":{"rendered":"Las operaciones de exclusi\u00f3n &#8211; Paris"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify\">&#8211; Mesa redonda n\u00b01 Paris<\/h3>\n<h5 style=\"text-align: justify\">LA REPRESI\u00d3N ES LO INCONSCIENTE : Las operaciones de exclusi\u00f3n<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify\">LA PRENSA DE AN\u00c1LISIS FREUDIANO N\u00b0 7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Coordinador : <strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong><strong>, <\/strong>Psicoanalista, miembro de An\u00e1lisis Freudiano ( Nantes).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Participantes :<strong> Didier Desor <\/strong>(Profesor agregado en bio-f\u00edsica en el laboratorio de Nancy especializado en eto-neurociencias)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Nicole Edelman<\/strong> (Historiadora, autora de <em>Una historia de la histeria<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong> Bernard Edelman<\/strong> (Abogado en Paris).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Alain Houziaux<\/strong> (Pastor de la Iglesia Reformada de la Estrella, Organizador de las Conferencias de la Estrella, Doctor en Filosof\u00eda y Teolog\u00eda)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong> Robert L\u00e9vy, <\/strong>Psicoanalista, miembro de An\u00e1lisis Freudiano (Paris)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Fran\u00e7ois Robert <\/strong>( Fil\u00f3sofo, traductor, miembro del equipo editorial de las Obras completas de Freud en P.U.F.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Isidoro Vegh <\/strong>(Psicoanalista en Buenos Aires, fundador de la Escuela freudiana de Buenos Aires).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Denis Vialou<\/strong> (Investigador en el Instituto de Paleontolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Les agradezco su participaci\u00f3n en esta mesa redonda al haber respondido favorablemente a la invitaci\u00f3n de An\u00e1lisis Freudiano. La mayor parte de ustedes se pregunta por qu\u00e9 est\u00e1 en este debate \u2013es cierto que somos todos interventores y practicantes de origen muy diferente- y a este prop\u00f3sito, voy a tratar de decir algunas palabras. El objeto de nuestro intercambio de esta tarde abarca el t\u00e9rmino freudiano de <em>represi\u00f3n<\/em>, tema de trabajo de nuestra asociaci\u00f3n este a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfPor qu\u00e9 esta mesa redonda? Isidoro Vegh me dec\u00eda antes que el psicoan\u00e1lisis, como todos los dem\u00e1s cuerpos de doctrinas o de conceptos, tiende a petrificarse. Nuestro proyecto es, precisamente, el de volver a abrir, todo lo que se pueda, el campo de la teor\u00eda y de los conceptos psicoanal\u00edticos, aprovechando aquello que las otras disciplinas nos pueden aportar. No se trata de exportar el t\u00e9rmino freudiano de <em>represi\u00f3n<\/em> a sus pr\u00e1cticas del mismo modo que si aplic\u00e1ramos un cuadro de lectura universal a fen\u00f3menos que no dependen de su campo. No se trata en absoluto de eso, se trata m\u00e1s bien de dirigirles las interrogaciones que nosotros nos formulamos a prop\u00f3sito de la <em>represi\u00f3n<\/em> y de escucharles, en cambio, aquello que, en sus campos de estudio respectivos, ustedes creen que puede interrogar a este concepto freudiano.<em> <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el psicoan\u00e1lisis, el concepto de represi\u00f3n nos interesa doblemente: en un primer momento, como operaci\u00f3n al t\u00e9rmino de la cual una realidad es totalmente o, en parte, excluida, eliminada, reprimida y, en un segundo momento, como retorno de esta realidad excluida. Nosotros nos interesamos, por lo tanto, al mismo tiempo en su represi\u00f3n y en su retorno. Estas son las cuestiones que nos gustar\u00eda abordar con ustedes esta tarde. En primer lugar, \u00bflocaliza usted igualmente en su pr\u00e1ctica operaciones de exclusi\u00f3n? \u00bfSobre qu\u00e9 tratan \u00e9stas y, si es el caso, c\u00f3mo aquello que ha sido excluido, vuelve? Por otra parte, \u00bfcada disciplina debe, para constituirse, operar a su vez exclusiones y represiones?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Les propongo que hagamos una primera vuelta en la que cada uno podr\u00e1 presentar su perspectiva de trabajo para que despu\u00e9s el debate se instaure entre nosotros. Recuerdo que est\u00e1n aqu\u00ed, en torno a la mesa: la Se\u00f1ora Nicole Edelman, historiadora, el Se\u00f1or Alain Houziaux, fil\u00f3sofo y pastor, el Se\u00f1or Bernard Edelman, abogado&#8230; Hay aqu\u00ed una homonimia de nombres que forma parte del azar de la vida&#8230; Fran\u00e7ois Robert, traductor de las obras completas de Freud, el Se\u00f1or Denis Vialou, prehistoriador y paleont\u00f3logo, el Se\u00f1or Didier Desor, neurofisiologista que se ocupa de la biolog\u00eda del comportamiento, Isidoro Vegh, psicoanalista argentino de paso en Par\u00eds, que nos hace el favor esta tarde de unirse a nosotros y Robert L\u00e9vy, psicoanalista y miembro de la Asociaci\u00f3n An\u00e1lisis Freudiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para empezar, propongo dar la palabra a la Se\u00f1ora Edelman que acaba de publicar un libro sobre la histeria, <em>Las metamorfosis de la hist\u00e9rica. Creo que ella puede comunicarnos una parte de su trabajo, que concierne a la manera en que la histeria ha podido ser reprimida, lo que, en la historia, est\u00e1 en juego sobre el lugar de la histeria y lo que, en este dominio, se produce, en lo que concierne a la sexualidad de las mujeres.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Nicole Edelman<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es la histeria lo que se reprime, lejos de serlo; la hist\u00e9rica est\u00e1, al contrario, muy presente o, presente, en el siglo XIX. Pero, en efecto, como he podido constatar leyendo, entre otros, los textos de los m\u00e9dicos (porque tambi\u00e9n he le\u00eddo otros textos, sobre todo literarios o religiosos), entre los a\u00f1os 1830 y 1850, en un momento, por tanto, bastante localizado, lo que es reprimido por los m\u00e9dicos es la sexualidad de las mujeres. Van a neurologizar la histeria, hacer de ella una enfermedad neurogenital o, mejor, neurocerebral, que no tendr\u00eda as\u00ed nada m\u00e1s que ver en los textos, por supuesto, con la sexualidad. Hasta los a\u00f1os 30, la terap\u00e9utica era la del matrimonio; el recurso a la masturbaci\u00f3n, incluso si, ciertamente, los m\u00e9dicos segu\u00edan utilizando t\u00e9rminos latinos, estaba desaconsejado. Otras terap\u00e9uticas de tipo neurol\u00f3gico son utilizadas hasta la muerte de Charcot y, ah\u00ed, hay un vuelco hacia las teor\u00edas ps\u00edquicas con Janet y despu\u00e9s, por supuesto, con Freud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este momento, en efecto, asistimos a una vuelta de la sexualidad y, despu\u00e9s, hay otra represi\u00f3n: la cuesti\u00f3n de la histeria de los hombres se plantea porque, a partir del momento en que la histeria es neurologizada, los hombres pueden ser llamados hist\u00e9ricos. Estos formar\u00e1n en su totalidad, hasta Charcot, hasta el a\u00f1o 1880, parte de las mujeres, es decir, ser\u00e1n \u00abinvertidos\u00bb, como se dec\u00eda en el siglo XIX. Ser\u00e1n tambi\u00e9n, por lo tanto, desexualizados. A continuaci\u00f3n, con Charcot, tendremos un hombre viril, un macho hist\u00e9rico completamente distinto, pero que ya no ser\u00e1 bien recibido ni social ni pol\u00edticamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Creo que esto puede poner en marcha un debate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed entiendo yo esta represi\u00f3n, porque yo no manejo en absoluto, al menos en historia, los conceptos freudianos, ni los lacanianos tampoco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Volveremos sobre esta cuestion de la desexualizaci\u00f3n: el psicoan\u00e1lsis tambi\u00e9n se ha preocupado por la desexualizaci\u00f3n y su destino. Fran\u00e7ois Robert podr\u00eda quiz\u00e1s hablarnos a prop\u00f3sito de la histeria, de las cuestiones planteadas por la traducci\u00f3n de los textos de Freud y de qu\u00e9 operaciones de represi\u00f3n han sido en este caso puestas en juego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Fran\u00e7<br \/>\nois Robert:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mi posici\u00f3n es, en cierto modo, singular: el \u00abtraductor de Freud\u00bb no ocupa una posici\u00f3n totalmente exterior al psicoan\u00e1lisis, pero se me pide aqu\u00ed que haga un uso exterior de la noci\u00f3n de represi\u00f3n, export\u00e1ndola al campo de la traducci\u00f3n. Represi\u00f3n y traducci\u00f3n. Saben ustedes que Freud comprendi\u00f3 primero la represi\u00f3n como una no-traducci\u00f3n, como un \u00abfracaso\u00bb o un \u00abrechazo\u00bb de la traducci\u00f3n, en esa famosa carta a Fliess, sobre la cual no hemos dejado de volver para examinar todas sus implicaciones; el t\u00e9rmino empleado por Freud en esta carta 112 (carta 52 en la antigua numeraci\u00f3n), el t\u00e9rmino <em>Versagung<\/em>, exigir\u00eda, por s\u00ed mismo, un amplio desarrollo. Mucho despu\u00e9s de esta primera anotaci\u00f3n, Freud continu\u00f3 pensando en el conjunto de la represi\u00f3n y la traducci\u00f3n, diciendo, por ejemplo, que el volverse-consciente, la liberaci\u00f3n, por lo tanto, de la represi\u00f3n, pasaba por una traducci\u00f3n de la representaci\u00f3n reprimida. Pero \u00bfqu\u00e9 puede aportar el empleo del t\u00e9rmino represi\u00f3n a la comprensi\u00f3n de esta pr\u00e1ctica de la traducci\u00f3n? Si la represi\u00f3n es una no-traducci\u00f3n, la traducci\u00f3n, a la inversa, \u00bfser\u00eda una no-represi\u00f3n, una liberaci\u00f3n de la represi\u00f3n? Este es mi punto de partida. Ahora bien, tenemos habitualmente tendencia, por el contrario, a asimilar la traducci\u00f3n a una represi\u00f3n, reconfortando as\u00ed este modo de consciencia desgraciada del traductor, que sabe que \u00e9l no hace sino sustituir una lengua por otra; haci\u00e9ndolo, tiene que tomar decisiones en cada momento, optar por un sentido u otro, elegir una palabra en lugar de \u00e9sta o aqu\u00e9lla. De manera general, el traductor no cesa de elegir, por lo tanto, de sustraer, extrayendo cada vez de la gran polisemia de la otra lengua. \u00bfEs por ello una represi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 es lo \u00abreprimido\u00bb, estrictamente hablando, en esta substituci\u00f3n? \u00bfTiene sentido hablar de represi\u00f3n, salvo por analog\u00eda? \u00bfNo es la analog\u00eda enga\u00f1osa y, en parte, falsa? Una traducci\u00f3n coherente y rigurosa no deber\u00eda, en principio, reprimir nada, salvo si ella se niega deliberadamente, intencionadamente, a traducir; es decir, a pasar algo a la lengua traductora. En este caso se puede, en efecto, hablar de una traducci\u00f3n reprimida. Desgraciadamente, los ejemplos de traducci\u00f3n reprimida en Freud no son dif\u00edciles de encontrar. Yo hab\u00eda previsto esta tarde tomar un ejemplo preciso, en la primera traducci\u00f3n de la <em>Traumdeutung<\/em> por Meyerson, una traducci\u00f3n ideol\u00f3gicamente muy marcada, digamos cient\u00edfica y racionalista, para ver en nombre de qu\u00e9, el traductor se puede convertir en instancia represora y censurante. As\u00ed, en esta traducci\u00f3n, est\u00e1 censurada la noci\u00f3n esencial de lo infantil, reemplazada por una simple infancia real e hist\u00f3rica. Renuncio, ser\u00eda demasiado largo. En su lugar, har\u00e9 un comentario m\u00e1s general. El traductor de Freud puede reprimir, en nombre de una cierta idea del psicoan\u00e1lisis. El argumento impl\u00edcito podr\u00eda ser enunciado de la siguiente manera: esto, Freud no puede decirlo, no puede haber querido decirlo. Para los primeros traductores de Freud, por ejemplo, no pod\u00eda tratarse, en este inmenso asunto de la sexualidad humana, sino del instinto sexual. La cuesti\u00f3n a la cual se deber\u00eda tambi\u00e9n intentar responder es, evidentemente, la de saber c\u00f3mo Freud pudo acomodarse en esta traducci\u00f3n por instinto sexual, que conduce a un verdadero contrasentido. El traductor puede tambi\u00e9n reprimir algo que est\u00e1 ah\u00ed, en todas las cartas, en la lengua alemana de Freud, en nombre de otra lengua, por ejemplo, la lengua usual de los psicoanalistas: eso, nosotros no lo decimos, nosotros los psicoanalistas, no decimos imaginaci\u00f3n, sino fantas\u00eda<em> <\/em>(<em>fantasme<\/em>), no decimos neurosis de coacci\u00f3n, sino neurosis obsesiva. O, m\u00e1s simplemente a\u00fan, en nombre de la lengua francesa: esto no se dice o, ya no se dice, en franc\u00e9s. Con este argumento, se proh\u00edbe al traductor inventar o neologizar y, en el caso de un pensamiento tan rico y complejo como el de Freud, acercarse y revelar lo que est\u00e1 contenido en esta lengua. Estas son, ustedes lo saben, cuestiones que la nueva traducci\u00f3n de las O.C.F. (Obras Completas de Freud) editadas por P.U.F. (editorial <em>Presses Universitaires de France<\/em>), ha suscitado y relanzado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fran\u00e7ois Robert me hab\u00eda indicado que hab\u00eda motivos para criticar la met\u00e1fora favorita de Freud, en la cual comparaba la cuesti\u00f3n de la represi\u00f3n con las ruinas de Pompeya. Al mismo tiempo que se desenterraban las ruinas ocultas de Pompeya, \u00e9stas se transformaban, bajo el efecto de la erosi\u00f3n. Fran\u00e7ois Robert me invitaba a cuestionar esta met\u00e1fora, porque \u00e9sta se apoyaba en la idea de una memoria \u00edntegramente conservada. Creo que Denis Vialou podr\u00eda continuar con este tema, puesto que su trabajo en arqueolog\u00eda y paleontolog\u00eda no est\u00e1 desligado de estas observaciones. Cuando se pretende fijar un origen, sea el del hombre o el de una pr\u00e1ctica, \u00bfqu\u00e9 ocurre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Denis Vialou:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me pregunto qu\u00e9 hago yo aqu\u00ed&#8230; Pero la empresa es interesante y voy a intentar, de todas formas, encontrar un sitio en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El prehistoriador o, el paleo-antrop\u00f3logo que soy, se interroga sobre una cuesti\u00f3n que podr\u00eda ser fundamental, pero que est\u00e1, siempre, completamente excluida. \u00c9sta responde a su cuesti\u00f3n introductoria: \u00bfc\u00f3mo una ciencia puede constituirse ocultando o reprimiendo algo? \u00bfEs posible pensar en el hombre prehist\u00f3rico? \u00bfEs posible pensar en sus or\u00edgenes? \u00bfEs un objeto de pensamiento?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mirando detr\u00e1s m\u00edo, constato que en el Museo, yo formo parte de los que describen, de los que clasifican, de los que est\u00e1n completamente satisfechos por el objeto de sus investigaciones. Como prehistoriador, encuentro en excavaciones vestigios, f\u00f3siles, pero, al mismo tiempo que son puestos al d\u00eda, son de alguna manera reenterrados por una insufciencia de saber y de comprensi\u00f3n, al menos transitoria, de lo que son en efecto. No se sabe bien qui\u00e9n es Lucie, pero se la puede clasificar entre los Hom\u00ednidos, entre los australopitecus; adquiere una cara y, finalmente, es el objeto de una reflexi\u00f3n, de un an\u00e1lisis, en una perspectiva que puede ser la de la evoluci\u00f3n o la de los or\u00edgenes. El mito del origen es un mito motor para un paleont\u00f3logo que debe hacer creer que remonta en el tiempo con las l\u00edneas que dibuja y que, cuanto m\u00e1s remonta en esta arqueolog\u00eda de la especie \u2013y no del ser o del individuo- m\u00e1s tiene que amplificar la interpretaci\u00f3n de los f\u00f3siles. Los elementos de descripci\u00f3n sobre los cuales el paleont\u00f3logo se va a apoyar se vuelven tan finos y tan imperceptibles que, en un momento o en otro, se arriesga a una interpretaci\u00f3n en espera de confirmarla o de invalidarla con el pr\u00f3ximo descubrimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hay int\u00e9rpretes tan maravillosos como Yves Coppens, tenemos la impresi\u00f3n de comprender porque, justamente, lo que hay que comprender est\u00e1 oculto por el saber que se afirma en el momento del descubrimiento. Un f\u00f3sil arrastra a otro. Se dispone un modo de consensus. Despu\u00e9s se encuentra otro f\u00f3sil y se observa que se han enterrado los caracteres pertinentes al primero, simplemente para darle un lugar en un linaje y en una clasificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tomemos otro ejemplo: a menudo los prehistoriadores tienen la oportunidad de hacer excavaciones y de estudiar lo que llamamos habitantes. Un h\u00e1bitat es el lugar donde los hombres han vivido, se han instalado durante un cierto tiempo, a veces durante un siglo, dos siglos, incluso varios mil<br \/>\nes de a\u00f1os. Un h\u00e1bitat, es una tienda construida con piel de reno o una caba\u00f1a hecha de huesos o de colmillos de mamut o, incluso, un refugio bajo la roca, una entrada de gruta. Nosotros, los prehistoriadores, estudiamos el h\u00e1bitat describi\u00e9ndolo. Donde hab\u00eda un fuego, una zona de descanso&#8230; Pero del \u00fanico del que no hablamos jam\u00e1s es del habitante. Siempre vamos hacia el objeto, hacia una cierta materialidad de la memoria, esa memoria de la especie, esa memoria de la evoluci\u00f3n, como si el esp\u00edritu \u2013lo digo casi en el sentido filos\u00f3fico del t\u00e9rmino- estuviera en la cosa. El prehistoriador o el paleont\u00f3logo, en un cierto n\u00famero de casos, intenta establecer una relaci\u00f3n entre la cosa y lo que la ha animado, pero es siempre muy fugaz, como un destello. A fin de cuentas, nos replanteamos la cuesti\u00f3n: \u00bfPuedo realmente pensar en el hombre de la prehistoria? \u00bfNo es molesto pensar en \u00e9l porque forma parte a la vez del origen y, sin cesar, difiere de aquellos modelados despu\u00e9s por la evoluci\u00f3n? El paleont\u00f3logo se sit\u00faa en una l\u00ednea evolutiva en funci\u00f3n de su mirada y de su an\u00e1lisis. Crea un modo de lazo directo entre el saber que est\u00e1 constituyendo y el objeto de constituci\u00f3n de ese saber. Es \u00e9sta una de las grandes ilusiones de la profesi\u00f3n que practico. \u00bfEn qu\u00e9 medida se puede progresar a trav\u00e9s de ilusiones, escondiendo, reprimiendo un cierto n\u00famero de datos?.. \u00a1Habr\u00eda que verlo!..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Continuemos esta vuelta a la mesa. Creo que podemos pedir al Se\u00f1or Didier Desor que nos hable de su trabajo. Me ha contado historias que son todas apasionantes. Lo que me cont\u00f3 sobre esos fen\u00f3menos que usted llama <em>bifurcaci\u00f3n irreversible <\/em>me ha impresionado particularmente. A partir del momento en que un animal, hormiga o rata, toma una direcci\u00f3n y no otra, se produce lo irreversible. El otro fen\u00f3meno es aqu\u00e9l que usted llama <em>la auto-organizaci\u00f3n a nivel colectivo<\/em>. Este tipo de fen\u00f3menos, \u00bfimplica que un individuo tomado en este contexto puede reprimir, excluir, el total o parte de sus capacidades comportamentales?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Didier Desor:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando estaba escuchando a Denis Vialou preguntarse qu\u00e9 hac\u00eda aqu\u00ed, pens\u00e9 que, al menos, \u00e9l trabaja sobre el hombre, es prehistoriador, mientras que yo con mis ara\u00f1as, mis ratas y mis hormigas, \u00a1me quedo un poco al margen!.. Digamos que el hecho de haber escuchado estas primeras intervenciones me aclara un poco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podr\u00eda ver dos dimensiones a esta cuesti\u00f3n: una que se asemeja al discurso que acabamos de o\u00edr y que trata m\u00e1s bien sobre el proceso cient\u00edfico en general, que yo no hab\u00eda previsto al principio. Es verdad que, procediendo en series de medidas, encontramos siempre casos que llamar\u00edamos valores aberrantes, que cometen el error de existir, \u00e9se es el problema. Los ingleses han encontrado un nombre encantador, <em>outlier<\/em>. Se trata de una medida con la que no sabemos qu\u00e9 hacer. No entra en la norma. En este punto, estamos tentados de reprimirla, de excluirla. Vamos a buscar un n\u00famero de excusas, racionalizando, yendo de la falta dactilogr\u00e1fica de la secretaria a una aver\u00eda o a un animal enfermo ese d\u00eda&#8230; En breve, tenemos todo lo que hace falta para que eso entre en la norma. Se trata de una situaci\u00f3n o un resultado que no cuadra con la hip\u00f3tesis de partida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Encontramos situaciones m\u00e1s graves cuando la hip\u00f3tesis, en s\u00ed misma, entra en colisi\u00f3n con el dogma. Tenemos un ejemplo muy hermoso en la obra gr\u00e1fica de Leonardo da Vinci, en la que disponemos ahora de la integralidad de dibujos. Cuando Leonardo empieza a estudiar la anatom\u00eda, en partcular la anatom\u00eda del cerebro humano, el dogma dominante era el de los tres ventr\u00edculos. Dibujos de los Padres de la Iglesia primitiva representan una cabeza cortada con tres esferas. La cavidad anterior era el foco de la sensorialidad, la cavidad mediana el de la imaginaci\u00f3n y la cavidad posterior el de la motricidad. Existe un dibujo de Leonardo da Vinci representando una cabeza humana cortada, con un gran lujo de detalles que concierne a la anatom\u00eda del ojo, del cuero cabelludo, etc. En el medio, aparecen las tres cavidades, una detr\u00e1s de otra. \u00bfNo se ha operado una negaci\u00f3n de la realidad, porque los otros detalles de su dibujo muestran perfectamente que ha debido resquebrajar un cr\u00e1neo en dos para representarlo? No podemos, sin embargo, reprochar a Leonardo da Vinci que no sepa dibujar&#8230; Lo que me interesa, es la raz\u00f3n por la cual Leonardo da Vinci ha representado las tres cavidades, una detr\u00e1s de otra, cuando no pod\u00eda verlas, \u00a1no era posible! Aqu\u00ed, no es un valor aberrante lo reprimido para que la hip\u00f3tesis contin\u00fae funcionando, es realmente algo que entra en colisi\u00f3n con el dogma dominante. Est\u00e1 por encima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s, sobre la base de moldeados realizados haciendo fluir cera en las cavidades -una vez seca \u00e9sta y la materia cerebral extirpada- obtendr\u00e1 da Vinci, quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, una anatom\u00eda de los ventr\u00edculos cerebrales muy cercana a la que se obtiene hoy con una radiograf\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ha habido otros casos de este tipo. Por ejemplo, Lyssenko, de siniestra memoria&#8230; La realidad estaba ah\u00ed, s\u00f3lo hab\u00eda que mirarla; fue vista pero, por distintas razones, no fue descrita. Pasamos pr\u00e1cticamente a un nivel colectivo de represi\u00f3n, el de la comunidad cient\u00edfica bajo la presi\u00f3n de un r\u00e9gimen. Podr\u00edamos encontrar muchos otros, no tendr\u00edamos que buscar muy lejos actualmente para dar con otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que me apasiona no es tanto el problema de la represi\u00f3n a nivel individual. Me gusta mucho su definici\u00f3n sobre la exclusi\u00f3n de una cierta realidad, pero yo me intereso por las estructuras sociales, es decir, por la manera en que pasamos de un individuo a su grupo. Al principio, trabaj\u00e9 esencialmente con ratas de laboratorio, planteando un problema a una peque\u00f1a comunidad de ratas, saber que la comida, de hoy para ma\u00f1ana, dejaba de ser gratuita. A la entrada del jard\u00edn del Ed\u00e9n se encontraba el \u00e1ngel, con una espada resplandeciente con la forma de una puerta de metal. Antes de procurarse la comida, ten\u00edan que nadar un metro y medio y volver con los alimentos entre los dientes. Para una rata, esto no es una haza\u00f1a. Observamos entonces un fen\u00f3meno bastante curioso: el grupo se escinde en tres categor\u00edas. Los que van a buscar la comida, la traen y se la comen, los que la van a buscar, la traen y alimentan al tercer grupo, que no se desplaza jam\u00e1s, pero roba la comida a los otros. Hace quince a\u00f1os que trabajamos sobre el problema de Bernard Werber, el autor de un libro sobre las hormigas; cuando era periodista cient\u00edfico en <em>Le Nouvel Observateur<\/em>, hab\u00eda hecho un infome en un art\u00edculo que titul\u00f3 \u00abHe encontrado ratas capitalistas\u00bb. Este comportamiento de las ratas se produce en cada experimento y en las mismas proporciones, de manera estable. En este punto, ocurre un fen\u00f3meno que necesita ser explicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Voy a retomar la experiencia desde el principio: supongamos que no pongo sino una rata en el circuito y que le hago repetir toda la carrera. Cada rata es individualmente capaz de alimentarse. Esto significa que, poni\u00e9ndolas por grupos, ciertas ratas roban, mientras que las ratas, en principio, eran potencialmente capaces de alimentarse sin robar. Por una raz\u00f3n de entorno social, se bifurcan hacia un comportamiento de ladrones, de explotadores. Esto plantea todo el problema del determinismo. Podr\u00edamos pensar que, en principio, cada individuo tiene una paleta comportamental general, es capaz de hacer casi todo. Pero, despu\u00e9s de haber sido sensibilizado con la diferencia s<br \/>\nocial, su paleta se restringe y hay toda una serie de comportamientos que no volver\u00e1n a expresarse. Actualmente, podemos encontrar analog\u00edas en la gen\u00e9tica. Los genes est\u00e1n ah\u00ed, algunos se expresan, otros no, de lo que concluimos que aquellos que no se expresan est\u00e1n reprimidos. El t\u00e9rmino represi\u00f3n es, por lo tanto, interesante. Nosotros no decimos que est\u00e1n reprimidos, los genetistas no llegan ah\u00ed puesto que al ser gente bastante inculta, no conocen a Freud&#8230; Pero no quiero dejar salir mi propia represi\u00f3n en forma de agresi\u00f3n&#8230; \u00bfEn qu\u00e9 se convierten esos comportamientos que ya no se expresan? Est\u00e1n siempre<\/p>\n<p>presentes, porque basta con modificar un poco el entorno social para verlos reaparecer. Los comportamientos no son erradicados son, simplemente, reprimidos, simplemente&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Aqu\u00ed tenemos asuntos sobre los que volveremos m\u00e1s tarde. Se\u00f1or Houziaux, quiz\u00e1s haya llegado el momento de que nos hable de su trabajo. Al tel\u00e9fono, me hablado usted mucho de la memoria y de su exceso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Alain Houziaux:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Me pregunto si estas cuestiones tienen realmente una relaci\u00f3n con el tema&#8230; Voy a improvisar algo, quiz\u00e1s despu\u00e9s vuelva a la memoria&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>En el caso de los te\u00f3logos, si algo es reprimido, es Dios mismo. Hablamos todo el tiempo pero, de hecho, no hablamos nunca. Quiero decir que, utilizando un lenguaje religioso tenemos la impresi\u00f3n de hablar de Dios y, el pueblo, escuch\u00e1ndolo, tiene la impresi\u00f3n de escuchar un discurso religioso. As\u00ed, justificamos el bonete y el h\u00e1bito que llevamos. Constato que sabemos pocas cosas sobre Dios y que utilizamos la palabra <em>Dios<\/em><em> <\/em>para hablar de otra cosa que no es Dios. Voy a tomar ejemplos muy sencillos. Cuando decimos <em>Dios<\/em> <em>es amor<\/em>, esto va a permitirnos hablar de amor, es un lenguaje sobre el cual podemos ser relativamente prolijos y que interesa a todo el mundo. Enunciando que <em>Dios es amor<\/em>, tenemos la impresi\u00f3n de proferir un lenguaje pero, de hecho, no hemos hablado de Dios, hemos hablado de una cosa que es completamente humana: el amor. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Otro modo, muy antiguo, consiste en decir que <em>Dios se hizo hombre<\/em>. Es una pirueta extremadamente interesante, puesto que permite hablar del hombre, que es lo que interesa, mientras se da la ilusi\u00f3n de estar hablando de Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Podr\u00edamos multiplicar los ejemplos: diciendo <em>Dios es el esp\u00edritu<\/em>, se trata de la esperanza, otro valor humano, que permite hablar de temas perfectamente profanos con un vocabulario relativamente religioso, dando a la vez la impresi\u00f3n de hablar de Dios sin hacerlo. Esto se ve claramente en las confesiones de fe usuales, en las misas, los cultos protestantes donde, finalmente, todas las confesiones de fe dicen: <em>creo en el hombre<\/em>,<em> creo en la libertad<\/em>,<em> creo en el amor<\/em>&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Yo dir\u00eda que hay, inconscientemente, una mala fe fundamental, a la vez en el clero y en los fieles, puesto que se da, en cierta manera, la impresi\u00f3n de continuar hablando religiosamente, cuando no hacemos sino hablar del hombre y de sus realidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Es lo que llamamos de manera un poco erudita la <em>antropologizaci\u00f3n de la teolog\u00eda<\/em> o <em>la etizaci\u00f3n<\/em>. Se convierte en una moral, mientras que la teolog\u00eda, estrictamente hablando, deja de existir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>No hay m\u00e1s discursos sobre Dios porque nadie sabe ya lo que eso quiere decir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Vamos a dar la palabra al Se\u00f1or Edelman. A prop\u00f3sito de nuestra proposici\u00f3n de trabajo sobre la <em>represi\u00f3n<\/em>, una primera cuesti\u00f3n se le plante\u00f3 a usted enseguida: \u00bfExiste una represi\u00f3n del derecho? En ese caso, \u00bfQu\u00e9 tiene que rechazar el derecho para constituirse como tal? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Edelman:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Me pregunto, como todos ustedes, qu\u00e9 hago yo aqu\u00ed, pero parece que tenemos, despu\u00e9s de todo, cosas que decirnos&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>En lo que concierne a la represi\u00f3n del derecho, es una cuesti\u00f3n muy compleja. Yo dir\u00eda que en todo el derecho contempor\u00e1neo \u2013no hablo del derecho del antiguo r\u00e9gimen, del derecho del siglo XVI, ni siquiera del derecho romano, sino de nuestro derecho laico- descubrimos una doble represi\u00f3n. El derecho se horroriza, por una parte de la verdad y, por otra parte, de la pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfPor qu\u00e9 el derecho tiene miedo de la verdad? Porque en un sistema democr\u00e1tico y laico, el derecho est\u00e1 obligado a decir la verdad sobre un hecho hist\u00f3rico. Tomemos, por ejemplo, el famoso caso Faurisson, en el cual se plante\u00f3 la cuesti\u00f3n, que concern\u00eda a la verdad, sobre la existencia de los campos de concentraci\u00f3n. \u00bfExistieron o no? El tribunal dijo: \u00abYo no soy el juez de la Historia. Si yo fuera el juez de la Historia, en primer lugar, podr\u00eda equivocarme y, en segundo lugar, tendr\u00eda una funci\u00f3n que no es la m\u00eda, no siendo mi funci\u00f3n la de decir la verdad\u00bb. En este caso, que es un ejemplo t\u00edpico, el tribunal estim\u00f3 que no conoc\u00eda la verdad hist\u00f3rica. La \u00fanica cosa que pod\u00eda juzgar, era si Faurisson hab\u00eda utilizado un buen m\u00e9todo hist\u00f3rico, eso era todo. Si se revelaba que hab\u00eda utilizado uno malo, ser\u00eda condenado. Finalmente, el mal m\u00e9todo de Faurisson fue, seg\u00fan el tribunal, haber negado toda prueba contraria. Con astucia o sin ella&#8230; \u00a1Fue as\u00ed! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Por lo tanto, el derecho tiene miedo de la verdad y ya no representa esa funci\u00f3n teol\u00f3gica, que ten\u00eda en el Antiguo R\u00e9gimen, y con la cual era el encargado de decir la verdad sobre las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em><span>Idem<\/span><\/em><span> para la ciencia. El derecho no va a pronunciarse sobre el hecho de saber si el psicoan\u00e1lisis es una ciencia o no, no es su problema y no se va a arriesgar en ese terreno, puesto que esto significar\u00eda que abandona su papel de instancia democr\u00e1tica y laica. Para el jurista, para el derecho, plantearse la cuesti\u00f3n de la verdad es entrar en una especie de toma de posici\u00f3n ideol\u00f3gica. Para ser democr\u00e1tico, no hay que plantearse la cuesti\u00f3n de la verdad, la verdad es m\u00faltiple. Se modifica y cambia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Aqu\u00ed tenemos una primera represi\u00f3n del derecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Yo dir\u00eda que la segunda represi\u00f3n del derecho, es la pasi\u00f3n. Desconfianza del derecho frente a las pasiones humanas, \u00a1pi\u00e9nsenlo! El derecho pretende, en realidad, ser de una frialdad absoluta, no toma posici\u00f3n en las pasiones de los hombres porque, de ese modo, perder\u00eda su estatuto de objetividad, su estatuto de equilibrio de los intereses sociales. El derecho tiene que desconfiar de las pasiones, bien sea en los procesos criminales, como en el de la sangre contaminada o bien, actualmente, en el del clonaje terap\u00e9utico o reproductivo. El derecho ha reprimido de su campo la desmesura narcisista. Reconocerla ser\u00eda una cat\u00e1strofe, aunque en este aspecto haya vueltas atr\u00e1s. Tomar\u00e9 como ejemplo el c<br \/>\naso Perruche. Vuelta de lo reprimido donde, bruscamente, el derecho se encontr\u00f3, en cierta manera, forzado a resolver el hecho de saber si nacer pod\u00eda ser un perjuicio. \u00a1Imaginen al Tribunal Supremo lanzarse en esta problem\u00e1tica!.. Ya han visto Ustedes lo que result\u00f3 de aquello. Los mataron&#8230; Es esto lo que da la pasi\u00f3n en el derecho, mata al jurista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Lo que nos lleva a la cuesti\u00f3n m\u00e1s te\u00f3rica y, en realidad, m\u00e1s interesante, y que yo nunca me hab\u00eda planteado bajo este \u00e1ngulo: el derecho, para constituirse, \u00bfdebe, inevitablemente, reprimir lo que acabo de decir? Para m\u00ed \u00e9sta es la verdadera cuesti\u00f3n. El derecho, para volverse normativo, \u00bfdebe, inevitablemente, reprimir, a riesgo de impedir establecer normas? Hago esta pregunta a los psicoanalistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Cuando se relee a Freud y, sobre todo, <em>Malestar en la Civilizaci\u00f3n <\/em>(<em>sic<\/em>), incluso si, como parece, el t\u00edtulo ya no es correcto, se descubre el an\u00e1lisis freudiano, seg\u00fan el cual hay que reprimir para vivir en sociedad. Partiendo de este an\u00e1lisis sumario, el derecho converge ah\u00ed, puesto que es, precisamente, el encargado de regular las relaciones humanas. Poniendo en pr\u00e1ctica esta represi\u00f3n, \u00e9sta se constituye de manera normativa. Yo dir\u00eda que, al menos, plantear\u00eda la cuesti\u00f3n, te\u00f3ricamente, as\u00ed: si tomamos el derecho como paradigma, tendr\u00edamos que preguntarnos, \u00bfexiste una norma sin represi\u00f3n? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Voy a a pedir a Isidoro Vegh y Robert L\u00e9vy, los psicoanalistas presentes en esta mesa, que reaccionen a lo que acabamos de o\u00edr.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Isidoro Vegh:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><span> les ha dicho que yo ven\u00eda de Argentina pero, para esta mesa redonda, vengo de mi gabinete de trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Vengo para escucharles. Me preguntaba el por qu\u00e9 de esta reuni\u00f3n y por qu\u00e9 An\u00e1lisis Freudiano ha decidido trabajar este a\u00f1o en torno a la represi\u00f3n. \u00bfEst\u00e1 justificada esta elecci\u00f3n? \u00c9sta es la primera pregunta que me hago. Recuerdo que nuestro padre simb\u00f3lico, Freud, escribi\u00f3 en el pr\u00f3logo del libro de su hija, que la represi\u00f3n no es un mecanismo de defensa como los dem\u00e1s, sino que tiene un estatuto diferente. Esto es importante. Puedo pensar, como ustedes, que la represi\u00f3n es necesaria, absolutamente necesaria. \u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Porque el hombre, Lacan dec\u00eda <em>parl\u00eatre<\/em> (ser-que-habla), no est\u00e1 naturalmente preparado para aceptar lo que nosotros llamamos el l\u00edmite del goce. Si el derecho es necesario, es porque la represi\u00f3n a\u00fan sufre un fracaso. Hablar de la represi\u00f3n quiere decir, para nosotros los psicoanalistas, no reprimir el afecto, el sentimiento, sino reprimir siempre un significado. De esta manera, podemos aceptar lo que ustedes han propuesto como una traducci\u00f3n reprimida de los textos de Freud. Esto significa que una palabra puede reprimir otra. Es lo que llamamos la represi\u00f3n originaria o primaria porque, para los analistas, no hay una sola represi\u00f3n. La represi\u00f3n primaria es absolutamente necesaria para que se constituya el sujeto. Otra cosa es la represi\u00f3n secundaria o <em>Verdr\u00e4ngung<\/em>, como dec\u00eda Freud en alem\u00e1n. La represi\u00f3n primaria significa que, para nosotros, todo aquello que en los animales es de orden instintivo, se transforma, en el hombre, en lo que Freud llama <em>Trieb<\/em>, la pulsi\u00f3n, que no est\u00e1 determinada por la biolog\u00eda. Por supuesto, la biolog\u00eda est\u00e1 ah\u00ed, pero condicionada y transformada por los efectos del lenguaje. Estos efectos proponen al hombre una relaci\u00f3n con el Otro en la cual es necesario suspender el goce, el lazo social que se funda en los l\u00edmites de \u00e9sta. No hay ninguna satisfacci\u00f3n en el cuerpo del hombre que sea natural. Ya lo dec\u00eda Nietzsche: no existe ninguna secreci\u00f3n que no est\u00e9 condicionada por ciertos trazos de la cultura. En esta perspectiva, la represi\u00f3n es absolutamente necesaria. Pero esto no deja de ser contradictorio, y lo real de la estructura lo demuestra, porque tambi\u00e9n es necesario que la represi\u00f3n fracase. El fracaso de la represi\u00f3n podemos observarlo en una cl\u00ednica de neur\u00f3ticos, pero tambi\u00e9n en el plano social, por ejemplo, como en <em>Malestar en la Civilizaci\u00f3n <\/em>(<em>sic<\/em>), donde Freud nos habla de los efectos del super-yo&#8230; Por ejemplo, la inquisici\u00f3n, el nazismo o el r\u00e9gimen dictatorial en Argentina, constituyen momentos en los que se plantea sin matices, sin l\u00edmites, e impone una represi\u00f3n que no es originaria. Sobre la represi\u00f3n originaria, habr\u00eda otra represi\u00f3n, firma del fracaso de la represi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Existe otro fracaso de la represi\u00f3n. Vuelvo de una visita al museo de Louvre y he visto el cuadro de Caravaggio <em>La echadora de buenaventura<\/em>. Es una bohemia, una gitana quiz\u00e1s, que echa la buenaventura a un hombre m\u00e1s bien amable. Su mirada atrapa la mirada de este joven pero, en la mitad inferior del cuadro, ella mantiene su mano mientras intenta quitarle un anillo de oro. Podemos predecir que la buenaventura va a ser para este gentil hombre una mala aventura cuando descubra que la mirada de esta mujer no estaba especialmente interesada en \u00e9l sino, m\u00e1s bien, en su anillo. \u00bfQu\u00e9 representa \u00e9ste? Este anillo puede convertirse en otros objetos para el goce. En este cuadro, el artista nos recuerda que el hombre puede decir una cosa y hacer otra&#8230; Como en el derecho, que no tiene en cuenta la verdad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Robert L\u00e9vy:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Despu\u00e9s de todo lo que se acaba de decir, no s\u00e9 qu\u00e9 nos queda todav\u00eda por desarrollar&#8230; Adem\u00e1s, quiz\u00e1s, de este modo, podr\u00edamos iniciar nuestro debate psicoanal\u00edtico sobre la represi\u00f3n. Despu\u00e9s de la represi\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 nos queda todav\u00eda por decir?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Finalmente, estoy muy a gusto en la mala fe y en el <em>nada de verdad<\/em>, en un f\u00f3sil que oculta otro, en el mito de los or\u00edgenes, en una cantidad de significados que resuena en mis o\u00eddos de practicante, como tantos elementos con los que intentamos trabajar todos los d\u00edas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfQu\u00e9 nos queda por decir despu\u00e9s de la represi\u00f3n? Esto supone quiz\u00e1s un punto de articulaci\u00f3n importante, despu\u00e9s de que Isidoro Vegh ha enunciado la necesidad de represi\u00f3n. Esto supone saber si la represi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de su aspecto negativo, por supuesto, como se ha subrayado, en aquello que se hubiera olvidado, no tiene tambi\u00e9n un efecto positivo, en el sentido en que supondr\u00eda la \u00fanica posibilidad de una creaci\u00f3n. En otros t\u00e9rminos, \u00bfhabr\u00eda creaci\u00f3n sin represi\u00f3n? Incluso, ir\u00e9 a\u00fan m\u00e1s lejos: una ocasi\u00f3n de pensar, \u00bfser\u00eda posible fuera de la represi\u00f3n? Sabemos, de manera cl\u00ednica, por ejemplo, que un pensamiento sin represi\u00f3n nos devuelve a estados man\u00edacos que conocemos bien, en los cuales, todo tipo de pensamiento desaparece. Desaparece, en efecto, la capacidad efectiva de pensamiento, es decir, aqu\u00e9lla determinante para los seres vivos y que funda un cierto n\u00famero de disciplinas, entre ellas la ciencia, y muchas otras cosas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Esto es lo que podr\u00edamos considerar como paradigma de la no represi\u00f3n, un estado man\u00edaco permanente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>A partir de lo que acaba de ser dicho, me parece interesante interrogar a otros autores, entre ellos uno que ustedes conocen bien, Henry de Lumley<a name=\"_ftn\nref1\" href=\"#_ftn1\"><\/a><!--&mdash;[if !supportFootnotes]&mdash;--><span>[1]<\/span><!--&mdash;[endif]&mdash;-->. En particular, sobre la cuesti\u00f3n de los or\u00edgenes, \u00bfpodemos esperar localizar c\u00f3mo se fund\u00f3, en la humanidad, el <em>poder de pensar<\/em>? Con los medios de que disponemos actualmente para pensar lo que quiere decir <em>pensar<\/em>, \u00bfsobre qu\u00e9 fundamento simb\u00f3lico, a partir de qu\u00e9 acto social originario, podr\u00edamos decir que el pensamiento humano se puso en marcha? \u00bfNo podr\u00edamos decir, m\u00e1s bien, que lo que intentamos determinar m\u00e1s precisamente, en esta dimensi\u00f3n del mito del origen, ser\u00eda esa supuesta represi\u00f3n, a partir de la cual la capacidad de pensar habr\u00eda emergido y llegado hasta nosotros?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfDe qu\u00e9 elementos disponemos? No dejar\u00e9 aqu\u00ed de interrogar a mi amigo Isidoro Vegh sobre la manera en que ciertas realidades, encontr\u00e1ndose rechazadas, excluidas del campo social, vuelven despu\u00e9s y determinan un cierto n\u00famero de efectos. Muy probablemente, la crisis actual en Argentina es un ejemplo de ello. Pero no podemos plantear la cuesti\u00f3n de la represi\u00f3n en lo social de la misma manera que la planteamos a t\u00edtulo individual. Es un punto de dificultad que fue introducido brillantemente por Freud en su obra sobre el <em>Malestar en la Cultura<\/em>, pero nosotros continuamos interrog\u00e1ndonos sobre este pasaje: \u00bfesta represi\u00f3n opera, del individuo hacia lo social, o de lo social hacia el individuo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Propongo que Denis Vialou y Didier Desor respondan a las preguntas que les has hecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Denis Vialou:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Creo que Didier Desor ten\u00eda ganas de reacccionar, con m\u00e1s fuerza todav\u00eda que yo, sobre el punto entre individual y colectivo. La cuesti\u00f3n de los or\u00edgenes no es, evidentemente, una cuesti\u00f3n gratuita. A partir del momento en que nos la planteamos, nos implicamos en la respuesta, es una postura fundamental, es una postura constitutiva de su propio pensamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfQu\u00e9 podemos decir en lo que respecta a la prehistoria?: no existe <em>el <\/em>momento del pensamiento y hay, sin embargo, de entrada, pensamiento en el hombre, en la definici\u00f3n del hombre prehist\u00f3rico. Los trazos arqueol\u00f3gicos del pensamiento son derrisorios y, al mismo tiempo, extraordinarios, muy presentes. No vayamos a buscar el pensamiento en donde no est\u00e1, sino vayamos a buscarlo en donde est\u00e1&#8230; Por ejemplo, en la constituci\u00f3n del grupo, en la actividad del grupo, incluyendo a los m\u00e1s antiguos Hom\u00ednidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Sabemos que, en un plano estrictamente f\u00edsico y psicol\u00f3gico, pod\u00edan hablar y articular sonidos, pero la arqueolog\u00eda de la palabra est\u00e1 perfectamente muerta. Estos f\u00f3siles son hombres dotados de palabra. De hecho, el cerebro de los hombres no ha cesado de modificarse, es incluso la parte m\u00e1s importante de la evoluci\u00f3n, la m\u00e1s concluyente sobre el plano de la met\u00e1fora, es, realmente, a trav\u00e9s de la cerebralizaci\u00f3n, por donde pasa la hominizaci\u00f3n. En otros t\u00e9rminos, lo que era pensamiento o lenguaje ya no lo es en el modo de pensamiento o de lenguaje actual, despu\u00e9s de m\u00e1s de dos millones y medio de a\u00f1os de evoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Quiz\u00e1s Ustedes se acuerdan de Desmond Morris, <em>El mono desnudo<\/em>&#8230; Esta lectura del Hombre en relaci\u00f3n con sus m\u00e1s pr\u00f3ximos primos primates es completamente inexacta e inapropiada. Por definici\u00f3n, el hombre es, culturalmente, aqu\u00e9l que da a su cuerpo el sentido de un signo social. El hombre se pone en una posici\u00f3n de significado. Ciertamente, la etolog\u00eda demuestra que, en los comportamientos animales \u2013y no s\u00f3lo en los mam\u00edferos, sino tambi\u00e9n en muchos otros grupos animales-, hay situaciones de sentido, por ejemplo, el lucimiento en los p\u00e1jaros. Pero el hombre hace de su cuerpo algo totalmente significativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>La primera realizaci\u00f3n del pensamiento que se arraiga de este lado del pensamiento es, probablemente, la posici\u00f3n erecta, y no la b\u00edpeda en movimiento, que pone en una misma situaci\u00f3n visual el cuerpo y el sexo, lo que no tiene comparaci\u00f3n alguna con los mam\u00edferos. Es decir, que en el hombre, el macho y la hembra se ven inmediatamente, en un cara a cara, que ya es un cara a cara de sentido. De este modo, el proceso de la sexualidad se vuelve una afirmaci\u00f3n de la cultura y una afirmaci\u00f3n del hombre que sabe reconocerse, identificarse y distinguirse. Es cierto que grandes invenciones punt\u00faan la evoluci\u00f3n cultural del hombre, por ejemplo, aqu\u00e9llas de los \u00fatiles o del fuego. Pero el hombre posee este poder de inventar porque es, de entrada, hombre en su relacion con el otro. \u00c9l construye la cultura. Es interesante anotar aqu\u00ed que las primeras representaciones en el sentido construido, elaborado, lo que llamamos, globalmente, el <em>arte prehist\u00f3rico<\/em>, ponen en el centro del universo el cuerpo del hombre. En efecto, las primeras representaciones son adornos, es decir, lo que viene sobre el cuerpo, lo que ponemos sobre el cuerpo para que est\u00e9 en una dimensi\u00f3n social de significaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>El hombre no es un mono desnudo, porque basta con que se ponga una alianza en el dedo para que, inmediatamente, exprese el todo del ser social que es, es decir, un ser de sentido. En los comienzos, est\u00e1 el hombre que se diferencia de sus m\u00e1s pr\u00f3ximos parientes primates por su propio comportamiento corporal y gestual cotidiano en un de-este-lado del pensamiento, que es ya un pensamiento, que ya es un acto social. Y despu\u00e9s, hace 30000-40000 a\u00f1os, de nuevo, el hombre hace de su cuerpo un vector de significaciones. El hombre es un cuerpo, incluso con un sexo marcado, pero no hace nada sobre las paredes de las grutas ni en los objetos, al menos en los 10 o 15 primeros milenarios, como si ah\u00ed, de nuevo, tuviera que construir su propia sexualidad, expres\u00e1ndola en un cierto n\u00famero de comportamientos simb\u00f3licos. Por todas partes, hay pensamiento que se afirma y, en todas partes, al mismo tiempo, hay una limitaci\u00f3n de este pensamiento que pasa por el otro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Esto es lo que yo podr\u00eda darles como elementos de respuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Quer\u00eda usted decir algo, Didier Desor&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Didier Desor:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>No tengo nada contra lo que acaba de ser expuesto, pero podr\u00edamos jugar a un juego cruel que consistir\u00eda en preguntar a los diferentes participantes la definici\u00f3n exacta de los t\u00e9rminos que utilizan&#8230; La palabra <em>pensar<\/em>, por ejemplo&#8230; P\u00f3nganse en la piel de un extraterrestre que ignorara absolutamente todo de nuestro funcionamiento y que nos observara ahora, en esta situaci\u00f3n tan interesante&#8230; Antes, el Se\u00f1or Edelman nos hablaba de represiones en el derecho pero, aqu\u00ed, somos a la vez juez y parte contraria. Si tratamos de definir al hombre, no podemos hacerlo sino partiendo de nuestros presupuestos, de nuestros prejuicios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>El hombre se constituye a partir del momento en el que habla, donde hay representaciones simb\u00f3licas, donde se piensa&#8230; Estoy de acuerdo. Pero me gustar\u00eda que defini\u00e9ramos un poco este tipo de cosas. Nosotros juz<br \/>\ngamos en funci\u00f3n de nuestros criterios y, todav\u00eda m\u00e1s grave, en funci\u00f3n de nuestros criterios actuales. Ahora bien, una peque\u00f1a vuelta atr\u00e1s nos muestra que estos criterios, sin embargo, han variado bastante. No s\u00e9 si es interesante, adem\u00e1s, desde el punto de vista de la represi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>En todo caso, \u00bfPor qu\u00e9 nos obstinamos en negar un origen animal, en negar esta continuidad que Darwin puso en evidencia? Por una vez adular\u00eda a la gen\u00e9tica, aunque no me guste habitualmente hacerlo, porque, finalmente, \u00a1todo muestra la continuidad del conjunto de lo vivo sobre la tierra!..<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>En lo que concierne al instinto y a su transformaci\u00f3n en pulsi\u00f3n, en la \u00e9poca en que Freud elaboraba esta teor\u00eda, en Francia gobernaba el reino del <em>instinto<\/em>&#8230; Ten\u00edamos a Jean Henry Fabre, cuyas obras entomol\u00f3gicas aparecen a\u00fan en la colecci\u00f3n <em>Bouquin<\/em>. Es un placer leerlo, pero se equivoc\u00f3. Actualmente, esas historias del instinto est\u00e1n acabadas, es preciso saberlo&#8230; El instinto en relaci\u00f3n con la oposici\u00f3n entre la naturaleza y la cultura, entre lo innato y lo adquirido, entre lo preprogramado y la epigen\u00e9tica, que no son m\u00e1s que metamorfosis en el curso del tiempo, pero que quieren decir exactamente lo mismo: la diferencia entre lo que es en nosotros desde el principio y lo que puede ser, eventualmente, m\u00e1s o menos modificado por el medio ambiente, despu\u00e9s. El campo est\u00e1 abierto; en el siglo XX, en particular, hemos visto todas las hip\u00f3tesis sobre este tema -despu\u00e9s del importante instinto, sobre todo con Lorenz y la escuela objetivista, hasta al \u00abtodo <em>tabula rasa<\/em> desde el principio\u00bb, y programable hasta el infinito, con Skinner y toda la banda. Este asunto acab\u00f3 mal; ten\u00edan todos un problema. \u00a1Pero siempre es f\u00e1cil decir esto despu\u00e9s! Cuando yo empiezo mi curso, a principios de a\u00f1o, les digo a los estudiantes: \u00abatenci\u00f3n, todo lo que les voy a contar durante los seis pr\u00f3ximos meses es falso\u00bb. Evidentement, hay un silencio, algunas risas molestas: \u00abya est\u00e1, se disloc\u00f3\u00bb,&#8230; \u00a1Cl\u00e1sico! <em>Es falso<\/em>. Si yo les dijera a partir de hoy \u00aben realidad, se los digo, \u00e9sta es la verdad profunda\u00bb ya no estar\u00edamos en el dominio cient\u00edfico. Estar\u00edamos m\u00e1s all\u00e1. Quiz\u00e1s entre estas mismas paredes. Si nos situamos en un proceso cient\u00edfico, todo es falso, todo es reevaluado permanentemente. Para tomar una ciencia dura, digamos que respetada la mayor parte del tiempo, los f\u00edsicos han vivido tres revoluciones completas en el siglo XX. Tres veces, su mundo se vino abajo completamente, tuvieron que reconstruirlo a partir de cero. Los compadezco. En biolog\u00eda, hay un nivel de integraci\u00f3n un poco m\u00e1s complejo. Estamos siempre en un momento hist\u00f3rico y sabemos que, en el mejor de los casos, habr\u00e1 que corregir las medidas que hemos tomado pero, la mayor parte del tiempo, en realidad, todo lo que contamos es falso. Si dij\u00e9ramos lo contrario, mantendr\u00edamos un discurso que ya no est\u00e1 en el dominio cient\u00edfico que, por lo tanto, para m\u00ed, ya no pertenece realmente al dominio del conocimiento. Es otra cosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Hemos sufrido demasiado con los dogmas que se instalan as\u00ed. El instinto es uno de ellos, como el patrimonio neuronal. La idea de que nacemos con un cierto numero de neuronas y que ello puede disminuir con el tiempo, se acab\u00f3. Lo regeneramos continuamente, ustedes lo regeneran todos los d\u00edas. Y cosas que pens\u00e1bamos absolutamente extraordinarias, hace todav\u00eda tres o cuatro a\u00f1os, podemos ahora medirlas. Otro ejemplo: antes pens\u00e1bamos que, para activar un gen, se tardaba semanas y semanas. Les puedo decir que en todos nuestros cerebros, desde el comienzo de esta reuni\u00f3n, algunos de nuestros genes se han \u00abencendido\u00bb, ya han empezado a trabajar. Cuando hayan salido de aqu\u00ed, su cerebro ya no ser\u00e1 el mismo, en conexi\u00f3n y en funcionamiento, que cuando entr\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Denis Vialou:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00a1Afortunadamente, lo que acaba de decir es falso!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Didier Desor:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>&#8230;Digamos que no es del todo correcto, lo reconozco&#8230; Por ejemplo, esta historia del instinto, actualmente&#8230; Les desaf\u00edo a definirla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Edelman:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfQu\u00e9 piensan las ratas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Didier Desor:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfCu\u00e1l es su definici\u00f3n del pensamiento?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Edelman:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfY su definici\u00f3n de las ratas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Didier Desor:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Mi colega del Museo dir\u00e1 que se trata de una especie animal y que no hay problema, por tanto, para definirla y sabemos clasificarla. Sabemos reconocer una rata de una no-rata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Alain Houziaux:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Soy completamente ne\u00f3fito, as\u00ed que yo los escucho y estoy impresionado por lo que dicen uno y otro&#8230; Primero, tenemos la sensaci\u00f3n de que no sabemos, como siempre, y de que podr\u00edamos decir que lo propio del hombre, es equivocarse&#8230; As\u00ed que podemos siempre volver a equivocarnos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Didier Desor, usted comienza a decir a sus estudiantes que todo lo que usted dice es falso&#8230; Pero lo propio del hombre es equivocarse perpetuamente y la <em>verdad<\/em> no es, quiz\u00e1s, sino una acumulaci\u00f3n de errores. S\u00f3lo equivoc\u00e1ndonos llegamos a una certeza aproximativa. Por lo tanto, no me molesta, es filos\u00f3ficamente justo incluso si, quiz\u00e1s, es cient\u00edficamente falso. Lo que dice el Se\u00f1or Vialou tambi\u00e9n me llama&#8230; Lo escucho como un bonito cuento de hadas. Usted ha dicho en su primera intervenci\u00f3n que, en realidad, interpret\u00e1bamos todo, se tiene incluso la sensaci\u00f3n de que la paleontolg\u00eda no es sino interpretaci\u00f3n&#8230; No tengo nada en contra, a decir verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span> Pero sus modos interpretativos son muy modernos, tengo la impresi\u00f3n a veces de leer <em>Lib\u00e9<\/em>, perd\u00f3neme, pero proponer que el cuerpo humano es un significado \u00a1Eso si que es un pensamiento moderno!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Denis Vialou:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00a1Pretend\u00eda no ser arcaico y ser, al mismo tiempo, prehistoriador!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Alain Houziaux:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Soy un poco provocador&#8230; Supongo que esta lectura del cuerpo en tanto que significante no la habr\u00edamos tenido en el siglo XVII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Denis Vialou:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Por supuesto. En mi primera intervenci\u00f3n yo llamaba a una cuesti\u00f3n de m<br \/>\n\u00e9todo que adem\u00e1s ha sido retomada por Didier Desor. Nos ponemos en una situaci\u00f3n de descripci\u00f3n. Efectivamente, el discurso cient\u00edfico es un discurso en cuanto tal, su verosimilitud, su veracidad, su verdad, fluct\u00faa con el tiempo. As\u00ed que, totalmente de acuerdo, nos reunimos. En revancha, cuando hablamos de <em>pensar<\/em>, sabemos de lo que hablamos, contrariamente a lo que finge creer mi vecino&#8230; El pensamiento define por s\u00ed mismo su dinamismo. Es lo que nos permite comprender, lo que vuelve inteligibles los lazos entre los seres, que se codifican y se descodifican permanentemente. No es realmente interpretaci\u00f3n, yo no leo <em>Lib\u00e9<\/em>, y si esto estuvera en <em>Lib\u00e9<\/em>, me alegrar\u00eda&#8230; Desde mi punto de vista, lo que tiene sentido, es lo que modifica un cierto elemento de naturaleza. En cuanto a los or\u00edgenes animales del hombre, ah\u00ed no tengo ni la m\u00e1s m\u00ednima duda y creo que \u00e9se no era el sentido de mi discurso antes&#8230; Viene ese momento en que el pensamiento act\u00faa en el universo inmediato de cada uno, bajo formas que son extraordinariamente complejas y m\u00faltiples. La prehistoria, sin comprender bien y, sin poder interpretar mucho de lo que encuentra, revela, sin embargo, un testimonio, una traza de reflexi\u00f3n de pensamiento, incluso en sus comienzos. Y este pensamiento, se arraiga en los comportamientos, que son comportamientos l\u00fadicos compartidos por muchos animales. No hago una divisi\u00f3n con esto, pero el pensamiento, para un prehistoriador, ya vemos bien lo que es. Adem\u00e1s, el resultado est\u00e1 en lo que somos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Bernard Br\u00e9mond<\/span><\/strong><strong><span>:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Me gustar\u00eda volver sobre lo que acabamos de abordar: no hay pensamiento sin represi\u00f3n y no hay represi\u00f3n sin fracaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Una cuesti\u00f3n a Nicole Edelman a prop\u00f3sito de las metamorfosis de la hist\u00e9rica. Si se metamorfosea, \u00bfEs en la medida en que algo vuelve permanentemente?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Fran\u00e7ois Robert, en relaci\u00f3n con la traducci\u00f3n, \u00bfse podr\u00eda tambi\u00e9n hablar del fracaso de la represi\u00f3n? Yo s\u00e9 que el Se\u00f1or Pastor Houziaux tambi\u00e9n se ha interesado en esta historia del fracaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Creo que, los tres, tienen precisiones que aportar sobre este punto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Nicole Edelman:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>No pienso que haya una vuelta, es siempre nuevo&#8230; Creo que el historiador \u2013finalmente, usted es historiador- plantea cuestiones del presente al pasado y que es evidente que, a prop\u00f3sito del \u00abcuerpo\u00bb, no se pensaba en el siglo XVII en \u00e9l, igual que en nuestros d\u00edas&#8230; La prueba, cuando ustedes hablan de Leonardo da Vinci, en su \u00e9poca se pensaba que una vena atravesaba el cuerpo verticalmente. Lo ve\u00edan as\u00ed. En ciertos dominios, la realidad es construida por lo social, por lo cultural y no vemos el cuerpo en el siglo XVII como lo vemos en el siglo XX. Es toda una revoluci\u00f3n cl\u00ednica. Cuando leemos los textos, cuando leemos a Foucault, asistimos al nacimiento de la cl\u00ednica con una mirada que se revela diferente. En efecto, tenemos un cierto n\u00famero de hechos, de acontecimientos, que son ver\u00eddicos. Pero, a partir de un cierto n\u00famero de trazos en nuestra posesi\u00f3n y con las cuestiones que nos planteamos, vamos, quiz\u00e1s, a encontrar ah\u00ed la represi\u00f3n, intentando trabajar en la historicidad, es decir, en el momento de producci\u00f3n de ese discurso. Es lo que he tratado de comprender para las metamorfosis de la histeria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>\u00bfPor qu\u00e9 un discurso es escuchado en un cierto momento y no otro? \u00bfPor qu\u00e9, por ejemplo, Charcot no ve, o no escucha, lo que nosotros vemos o escuchamos a partir de fotos que \u00e9l tom\u00f3 o que hizo tomar, o en los discursos que han sido transcritos? \u00c9l est\u00e1 en una realidad, la de su tiempo presente. Nosotros estamos realmente en la interpretaci\u00f3n: dar un sentido a un cierto momento de la historia y, esto, en momentos extremadamente precisos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Alain Houziaux:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>En relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n que usted ha planteado, intento reflexionar sobre ese discurso, porque es la palabra lo que se utiliza generalmente&#8230; El discurso de Jes\u00fas, lo tomo como un objeto de reflexi\u00f3n como cualquier otro. Constato que Jes\u00fas tiene una predicci\u00f3n voluntariamente iconoclasta en relaci\u00f3n con un cierto n\u00famero de corrientes religiosas de su \u00e9poca y podemos decir que construye su discurso de tal forma, que fracasa. Y eso lo conduce a la crucifixi\u00f3n. Es curioso, pero este fracaso de Jes\u00fas es vivido como un modo de sacrificio. Es interesante recalcar que la palabra <em>sacrificio<\/em> tiene la misma ra\u00edz que<em> sagrado<\/em> y que el sacrificio que opera Jes\u00fas es una manera de sacralizar su discurso. Es la palabra misma de Dios, porque \u00e9l fracasa en su intento de decirla y, finalmente, \u00e9sta no es recibida. Encuentro este esquema bastante interesante. Lo que est\u00e1 claramente articulado, y no es fortuito, es que la vocaci\u00f3n de Jes\u00fas es identificada como la vocaci\u00f3n de ser, lo que llamamos, un<em> servidor doliente<\/em>. \u00c9l va voluntariamente hacia el martirio. Finalmente, el fracaso es el modo constitutivo de la divinidad de lo que predica e, incluso, como mucho, de la divinidad que \u00e9l es.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Me interesar\u00eda que pudi\u00e9ramos tener el punto de vista de un psicoanalista sobre esta cuesti\u00f3n del sacrificio como modo de sacralizaci\u00f3n del discurso&#8230; Tomo otro ejemplo para mostrar que no es un caso aislado. El encuentro de Jes\u00fas con el joven rico. Se acuerdan de que el joven rico viene a ver a Jes\u00fas y le dice: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo hacer para alcanzar la vida eterna?\u00bb. Jes\u00fas le responde: \u00abDebes hacer esto, debes hacer lo otro\u00bb. El joven rico dice: \u00abLo hago desde hace mucho tiempo\u00bb. Ocurre un poco como con el pretendiente que quiere pedir la mano de la hija del rey. El rey le pone pruebas cada vez m\u00e1s dif\u00edciles que debe superar para obtener la mano de su hija. En el discurso b\u00edblico, el joven no supera todas las etapas sino, al contrario, Jes\u00fas le pone una \u00faltima prueba, de modo que fracasa. Le pide que venda todo lo que tiene, que d\u00e9 el dinero a los pobres y que lo siga. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? El joven rico tiene un proyecto de perfecci\u00f3n, de utop\u00eda, de divino, un poco como Jes\u00fas, quiere ser perfecto, irreprochable, alcanzar la vida eterna, ser un santo, un f\u00e9nix de la santidad. De hecho, Jes\u00fas da la vuelta a esta pretensi\u00f3n, dirigi\u00e9ndola voluntariamente hacia el fracaso, de tal modo que \u00e9l comprenda que la verdadera santidad, es saber que somos falibles, mortales, imperfectos, pecadores. Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 es lo que ustedes piensan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Bernard Br\u00e9mond<\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fran\u00e7ois Robert, \u00bfla traducci\u00f3n fracasa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><span>Fran\u00e7ois Robert: <em><\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Una vez m\u00e1s, s\u00f3lo hablar\u00e9 de la traducci\u00f3n francesa de Freud. \u00c9sta, sobre todo al principio, en ocasiones, ha fracasado: ha habido traducciones m\u00e1s o menos fieles, est\u00e1 claro; pero para un cierto n\u00famero de t\u00e9rminos, las primeras traducciones, viviendo Freud y con su consentimiento, a veces han falseado u ocultado una parte del pensamiento freudiano. Hay ah\u00ed un fracaso que podemos, por lo tanto, designar tambi\u00e9n como una represi\u00f3n. A<br \/>\nhora bien, yo creo que es el psicoan\u00e1lisis, como ciencia, lo que ha resultado de esta forma de represi\u00f3n en la traducci\u00f3n, como si el rigor cient\u00edfico del psicoan\u00e1lisis al principio, debiera fundarse sobre una traducci\u00f3n no rigurosa \u2013o, al contrario, demasiado rigurosa, demasiado restrictiva. Este fracaso de la traducci\u00f3n es una represi\u00f3n, que conduce \u00faltimamente a un psicoan\u00e1lisis cerrado, dogm\u00e1tico, fijado. Escuchaba las diferentes palabras que circulaban aqu\u00ed esta tarde y me dec\u00eda, como en un modo de alegato general en nombre de la traducci\u00f3n, y que no concierne exclusivamente a las O.C.F. (Obras Completas de Freud): si no hubiera habido traducci\u00f3n, si no hubiera habido traductores, ni siquiera nos plantear\u00edamos la cuesti\u00f3n, por ejemplo, de la diferencia entre el instinto y la pulsi\u00f3n. Hace menos de 30 a\u00f1os todav\u00eda, la palabra \u00abpulsi\u00f3n\u00bb era considerada como una invenci\u00f3n in\u00fatil de un traductor que quiso complicar las cosas. La traducci\u00f3n abre algo que otra traducci\u00f3n pudo cerrar. M\u00e1s fundamentalmente, la traducci\u00f3n abre algo que, en Freud mismo, se hab\u00eda cerrado en parte. Pregunten a un lector alem\u00e1n lo que entiende cuando lee en Freud, por ejemplo, la palabra <em>Trieb<\/em> (\u00bfinstinto o pulsi\u00f3n?), o la de <em>Seelenleben<\/em><em> <\/em>(\u00bfvida ps\u00edquica o vida del alma?). O cuando Freud habla del <em>Wunsch<\/em>, \u00bfqu\u00e9 es lo que entiende? \u00bfun deseo o una aspiraci\u00f3n? Freud puede tambi\u00e9n quedar totalmente incomprendido en su propia lengua. Es la traducci\u00f3n la que, a veces, puede revelarle. Voy a ser un poco m\u00e1s provocador. Trabajamos ahora con esta palabra y este concepto de pulsi\u00f3n, ya dif\u00edcil de definir, pero del que, al menos, podemos decir, demasiado suscintamente, que no tiene directamente que ver con la represi\u00f3n. El destino, al menos uno de los destinos, de la pulsi\u00f3n, es la punici\u00f3n, no la represi\u00f3n. La represi\u00f3n se sostiene en los representantes de la pulsi\u00f3n. La pulsi\u00f3n es una bonita palabra, una palabra \u00fatil y necesaria, aunque sea un concepto del que el psicoanalista, en su pr\u00e1ctica cotidiana, puede prescindir sin problemas. El psicoanalista no tiene, necesariamente, exigencia de postular una gran fuerza energ\u00e9tica detr\u00e1s del material ps\u00edquico que trata. Trabaja sobre representantes de la pulsi\u00f3n, sobre significantes, sobre otro modo de realidad, otro material, en primer lugar, ling\u00fc\u00edstico, que reenv\u00eda a representaciones, pensamientos, fantas\u00edas (<em>fantasmes<\/em>) o imaginaciones. El psicoanalista siempre ha tenido problemas para definir su objeto. Este objeto y, he ah\u00ed la provocaci\u00f3n, para Freud, es tambi\u00e9n&#8230; El alma. El psicoanalista debe poder asumir esta audacia del pensamiento freudiano y de la lengua freudiana, reasumir esta afirmaci\u00f3n que Freud se atrevi\u00f3 a aventurar, cuando dijo, cuando escribi\u00f3, que la vida ps\u00edquica es tambi\u00e9n, simplemente, una vida del alma. Esta palabra (<em>die Seele, das Seelenleben, das seelische Leben<\/em>), omnipresente en Freud, a lo largo de toda su obra, hab\u00eda sido completamente reprimida en las traducciones precedentes. Es en este sentido, en que el psicoan\u00e1lisis como ciencia \u2013ciencia humana o ciencia del esp\u00edritu- debe superar una cierta represi\u00f3n para asumir plenamente su denominaci\u00f3n. El \u00abpsico-an\u00e1lisis\u00bb es tambi\u00e9n (as\u00ed escrib\u00eda Freud la palabra en sus primeros textos escritos en franc\u00e9s), es tambi\u00e9n una ciencia del alma. Freud revoluciona enteramente el viejo concepto metaf\u00edsico del alma, poniendo este alma en un aparato conectado a un cuerpo pulsional. Hay ah\u00ed una genialidad, pero que impone al traductor inventar o, en este caso preciso, reencontrar una antigua palabra de la lengua francesa, el adjetivo \u00aban\u00edmico\u00bb, para traducir una expresi\u00f3n como <em>der seelische Apparat<\/em>: el aparato an\u00edmico. Yo no s\u00e9 si este t\u00e9rmino, que se ha unido al de la f\u00edsica, puede ayudar mucho al psicoanalista o al analizante, pero pertenece, de pleno derecho, a la lengua de Freud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Otro ejemplo: para entender bien la teor\u00eda sexual de Freud, es necesario tambi\u00e9n, m\u00e1s all\u00e1 de la diferencia entre el instinto y la pulsi\u00f3n, tener en cuenta la diferencia entre lo sexual y lo sexuado. \u00c9sta retoca, en parte, la primera. Hay dos adjetivos en Freud para nombrar lo sexual (<em>geschlechtlich<\/em> y <em>sexuell<\/em> o, en las palabras compuestas: <em>Geschlechts<\/em> y <em>Sexual<\/em>). Las traducciones precedentes hab\u00edan rechazado siempre el primero por el segundo, arguyendo una pura y simple sinonimia en alem\u00e1n. Ahora bien, como para <em>Trieb <\/em>y <em>Instinkt<\/em>, Freud reinstala este doblete e introduce una diferencia. <em>Geschlecht <\/em>es la gran palabra alemana, la palabra originaria y fundamental, una palabra que est\u00e1 arraigada en la lengua alemana, que forma parte del antiguo fondo alem\u00e1n, y que tiene una acepci\u00f3n muy vasta: para decirlo r\u00e1pidamente, refleja la diferencia de sexos, por lo tanto, la reproducci\u00f3n sexuada. Es \u00e9ste el campo sexual del que Freud parte para decir, justamente, que el ser humano no se resume a eso, que el ser humano es tambi\u00e9n lo sexual que desborda ampliamente lo genital. Esta sexualidad distendida, Freud la designa de preferencia con el t\u00e9rmino <em>Sexual<\/em> (<em>Sexualtrieb<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span>Despu\u00e9s de lo sexual, vuelvo <\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify\">\n<li style=\"text-align: justify\">Superior<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8211; Mesa redonda n\u00b01 Paris LA REPRESI\u00d3N ES LO INCONSCIENTE : Las operaciones de exclusi\u00f3n LA PRENSA DE AN\u00c1LISIS FREUDIANO N\u00b0 7 Coordinador : Bernard Br\u00e9mond, Psicoanalista, miembro de An\u00e1lisis Freudiano ( Nantes). &nbsp; &nbsp; Participantes : Didier Desor (Profesor agregado en bio-f\u00edsica en el laboratorio de Nancy especializado en eto-neurociencias) Nicole Edelman (Historiadora, autora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tables-rondes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}