{"id":224,"date":"2010-05-24T23:15:56","date_gmt":"2010-05-24T21:15:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2010\/05\/24\/china-2009-la-consulta-psicoanalitica-rlevy\/"},"modified":"2010-05-24T23:15:56","modified_gmt":"2010-05-24T21:15:56","slug":"china-2009-la-consulta-psicoanalitica-rlevy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2010\/05\/24\/china-2009-la-consulta-psicoanalitica-rlevy\/","title":{"rendered":"China 2009 &#8211; La consulta psicoanalitica &#8211; R.L\u00e9vy"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify\">LA CONSULTA PSICOANALITICA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Robert L\u00e9vy<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue un ejercicio al que Fran\u00e7ois Dolto se dedic\u00f3 durante muchos a\u00f1os en el Hospital Trousseau de Paris, mediante un encuadre que asociaba sin embargo al ni\u00f1o, sus padres y algunos psicoanalistas en formaci\u00f3n. Incluso si se han podido aproximar sus consultas a las presentaciones de enfermos que Jacques Lacan hac\u00eda en el mismo periodo en el entorno del Hospital Ste. Anne, no se puede decir que se trate de un dispositivo id\u00e9ntico. Sea como sea, quisiera hoy enunciar algunas referencias que permiten continuar esta experiencia mediante un practicable diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar hemos de indicar lo que entendemos por consulta psicoanal\u00edtica y lo que la distingue de la consulta m\u00e9dica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es claro que la primera respuesta concierne a la dimensi\u00f3n del s\u00edntoma que se acoge en el marco de la consulta psicoanal\u00edtica como un sufrimiento estructurado como un lenguaje, es decir en un : \u201c<em>lo que se escucha detr\u00e1s de lo que se dice<\/em>\u201d. Incluso si el s\u00edntoma es lo que motiva, a priori la demanda, hay que escucharlo como nudo de significantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El segundo punto concierne a la demanda, que siempre es escuchada como dirigida a alguien y al psicoanalista en este caso. Por este hecho la demanda plantea siempre una cuesti\u00f3n sobre el lugar del s\u00edntoma en la econom\u00eda ps\u00edquica del ni\u00f1o, lugar que incluye a los que piden ayuda; especialmente son los padres, pero a veces es la escuela, la familia de acogida o cualquier otra instancia con funci\u00f3n parental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, el tercer punto concierne al analista que tiene su funci\u00f3n en la constelaci\u00f3n de la consulta como formaci\u00f3n del inconsciente, es decir, como \u201c<em>sujeto supuesto saber<\/em>\u201d algo sobre este s\u00edntoma, y en consecuencia pudiendo responder a la demanda mediante un tratamiento apropiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Percibimos pues la demarcaci\u00f3n de la consulta psicoanal\u00edtica respecto de la posici\u00f3n m\u00e9dica; en efecto la posici\u00f3n medica que, por su parte, supondr\u00eda a priori una sintomatolog\u00eda constituida en funci\u00f3n de la cual algunas cuestiones apropiadas permitir\u00edan referir este s\u00edntoma a una semiolog\u00eda, de tal suerte que ello conducir\u00eda a un diagn\u00f3stico y en consecuencia a una indicaci\u00f3n terap\u00e9utica (cf. los D.S.M).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No diremos sin embargo que la psicopatolog\u00eda del ni\u00f1o es una semiolog\u00eda de la que habr\u00eda que prescindir; sino m\u00e1s bien, parafraseando a Lacan a prop\u00f3sito del Nombre del Padre, podr\u00edamos decir que la psicopatolog\u00eda del ni\u00f1o \u201c <em>podemos ir m\u00e1s all\u00e1, a condici\u00f3n de poder servirnos de ella\u201d.<\/em> Los tres ejes de la consulta psicoanal\u00edtica que acabamos de evocar, a saber, el s\u00edntoma, la demanda y el analista, representan los tres elementos constitutivos de una nueva semiolog\u00eda psicoanal\u00edtica, que incluye lo que ninguna semiolog\u00eda m\u00e9dica puede hacer; es decir la dimensi\u00f3n de lo real. Este \u00faltimo se\u00f1alamiento nos conduce a plantear la cuesti\u00f3n del encuadre que, contrariamente a lo que ocurre con los adultos, es para los ni\u00f1os un espacio a construir con cada nueva consulta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estos proleg\u00f3menos nos conducen pues a considerar una nueva cl\u00ednica, la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica del ni\u00f1o, que, despu\u00e9s de Freud y la cl\u00ednica de la represi\u00f3n, nos introduce con Lacan en la cl\u00ednica de la met\u00e1fora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lacan enuncia por primera vez en 1958 que \u201c <em>el padre es una met\u00e1fora<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>; desde entonces el padre no puede considerarse m\u00e1s como la relaci\u00f3n de una palabra a una cosa sino como la de un significante a otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La cl\u00ednica de la met\u00e1fora interroga especialmente la diferencia entre lo que se ha llamado, por un lado la regresi\u00f3n al estadio infantil, y por otro, \u201c <em>la constituci\u00f3n del aparato ps\u00edquico<\/em>\u201d que hemos de considerar como siendo algo diferente en cada etapa de la evoluci\u00f3n del ni\u00f1o. Estos dos \u00faltimos elementos han sido tomados a menudo uno por el otro y han producido cierta confusi\u00f3n en la aproximaci\u00f3n que se ha podido hacer al s\u00edntoma del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, una primera simbolizaci\u00f3n tiene lugar desde las primicias de la organizaci\u00f3n del lenguaje (infans) en relaci\u00f3n con la integraci\u00f3n de la met\u00e1fora paterna, entre otras, las oposiciones fonem\u00e1ticas frente a la ausencia de la madre y m\u00e1s tarde bajo la forma de juegos asociados (tales como el fort-da). Esta tentativa de metaforizaci\u00f3n de la alternancia (presencia-ausencia de la madre) no regla sin embargo por ello definitivamente la cuesti\u00f3n del uso de la met\u00e1fora y de su construcci\u00f3n. Ser\u00e1n precisas algunas operaciones suplementarias para que se elabore la estructura metaf\u00f3rica necesaria a los procesos de simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed esta cl\u00ednica nos invita igualmente a revisar la noci\u00f3n de construcci\u00f3n del s\u00edntoma puesto que una cosa es considerar un s\u00edntoma producido por la represi\u00f3n y el retorno de lo reprimido, sobre el modelo met\u00e1foro-metonimico, pues en este caso se tratar\u00e1 de un s\u00edntoma construido a partir de un significante sobre el cual Lacan se apoya, el cual encuentra su origen en el <em>\u201cerinnerung symbol \u2013 s\u00edmbolo mn\u00e9sico\u201d<\/em> freudiano, del que sabemos hasta que punto se enra\u00edza en la materialidad del cuerpo. Es igualmente esto lo que Freud considera por el hecho de que <em>\u201c el s\u00edntoma proviene de la moci\u00f3n pulsional apartada por la represi\u00f3n\u201d <\/em>. Por el contrario otra cosa es considerar un s\u00edntoma construido a partir de una falta de represi\u00f3n sobre el modelo meton\u00edmico, es decir, en la ausencia de construcci\u00f3n de procesos de metaforizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto los ni\u00f1os se encuentran hasta cierta edad en una construcci\u00f3n del pensamiento referida al modelo meton\u00edmico: es por ello que hasta cierta edad, el ni\u00f1o no se puede separar de la historia que se le cuenta por el hecho de que para \u00e9l: a un significante le corresponde un significado y solo uno. Por ejemplo, si juego al cocodrilo cuando le cuento una historia de cocodrilos, tendr\u00e1 miedo de m\u00ed como si yo fuera el cocodrilo, mientras que con el modelo met\u00e1foro-meton\u00edmico esta misma historia no supondr\u00e1 ninguna dificultad para que el ni\u00f1o comprendenda lo que hago: \u201c<em>como si yo fuera el cocodrilo<\/em>\u201c ya que tiene la certeza de que soy el narrador de la historia en realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este ejemplo atestigua la diferente capacidad de pensar antes y despu\u00e9s de lo que llamo la adquisici\u00f3n de los procesos de metaforizaci\u00f3n, en otros t\u00e9rminos, antes y despu\u00e9s de la adquisici\u00f3n de la represi\u00f3n completa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Del mismo modo, los padres no tendr\u00e1n el mismo lugar en la construcci\u00f3n del s\u00edntoma de su hijo; este s\u00edntoma como acabamos de ver, se construir\u00e1 y se expresar\u00e1 de manera distinta si se le considera a partir del modelo met\u00e1foro-meton\u00edmico o solo meton\u00edmico. As\u00ed pues la presencia de los padres se comprende, se analiza forzosamente de otro modo si el ni\u00f1o no tiene a\u00fan adquirida la represi\u00f3n. Podemos situarnos respecto de esta idea pues:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u201c en la concepci\u00f3n que elabora Jacques Lacan, el s\u00edntoma del ni\u00f1o se encuentra en el lugar de responder a lo que hay de sintom\u00e1tico en la estructura familiar<\/em>\u201d. En este articulo de octubre de 1969 <a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> , algunas l\u00edneas despu\u00e9s, precisa lo siguiente: <em>\u201c el s\u00edntoma puede representar la verdad de la pareja familiar\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con esta concepci\u00f3n y con ocasi\u00f3n del seminario de Lacan sobre Joyce podemos todav\u00eda aportar algunos complementos a esta primera concepci\u00f3n y dar sin duda un paso m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Propondremos la definici\u00f3n siguiente: el ni\u00f1o no es, como se ha enunciado a menudo, el s\u00edntoma de los padres sino su sinthome (reparaci\u00f3n) o, m\u00e1s exactamente: el s\u00edntoma del ni\u00f1o hace sinthome (tiene una funci\u00f3n reparadora) para los padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No podr\u00edamos explicitar mejor este punto que tomando el seminario de Lacan \u201c el sinthome\u201d, en la sesi\u00f3n del 17 de febrero de 1976: <a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201c&#8230;, lo que he llamado este a\u00f1o el \u201c sinthome\u201d, es lo que permite reparar la cadena borromea, si ya no hacemos m\u00e1s una cadena, es decir si en dos puntos hemos hecho lo que llamo un error. Al mismo tiempo si lo simb\u00f3lico se libera, como lo he se\u00f1alado en otra ocasi\u00f3n, tenemos un medio de reparar eso. Es hacer lo que por primera vez he definido como el \u201c sinthome\u201d. Es algo que permite a lo simb\u00f3lico, a lo imaginario y a lo real continuar juntos, mientras que all\u00ed, en raz\u00f3n de los dos errores, ninguno se sostiene m\u00e1s con el otro (&#8230;..) pienso que all\u00ed estaba la llave de lo que le ocurri\u00f3 a Joyce. Joyce tiene un s\u00edntoma que parte del hecho que su padre era carente, radicalmente carente, \u00e9l no habla m\u00e1s que de ello. He centrado la cosa alrededor del nombre propio y he pensado \u2013 hagan con esto lo que quieran,- que es por querer hacerse un nombre,, como Joyce compens\u00f3 la carencia paterna\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos parece que podemos extender lo que Lacan dice del padre de Joyce a otros tipos de carencia y ello, particularmente en la \u00e9poca infantil, es decir en este momento en que los procesos de metaforizaci\u00f3n no est\u00e1n a\u00fan adquiridos, igualmente en lo que concierne al lugar que ocupan los padre en lo infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, en esta \u00e9poca el ni\u00f1o por su s\u00edntoma puede hacer suplencia para los padres y su s\u00edntoma hace sinthome.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay una relaci\u00f3n de circularidad entre el s\u00edntoma y lo simb\u00f3lico en lo inconsciente; es por ello que en cierto modo, el s\u00edntoma y el sinthome tienen una funci\u00f3n de suplencia, es decir de reparaci\u00f3n all\u00ed donde lo simb\u00f3lico encuentra una dificultad para construirse. Se puede decir, desde entonces que el s\u00edntoma y lo inconsciente constituyen lo que se llama una nueva suerte de simb\u00f3lico que induce el s\u00edntoma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El s\u00edntoma es pues el cuarto nudo entre Real, Simb\u00f3lico e Imaginario, suerte de adici\u00f3n forzada, como lo indica Lacan, un eslab\u00f3n suplementario cuya funci\u00f3n es la reparaci\u00f3n de una falla en uno u otro o los dos padres. Este sinthome es un eslab\u00f3n necesario en el caso en que un acontecimiento, por ejemplo la eficacia del significante del nombre del padre, ha fracasado, es decir all\u00ed donde hay carencia de la funci\u00f3n metaf\u00f3rica. Los padres est\u00e1n implicados en la operaci\u00f3n metaf\u00f3rica necesaria para la construcci\u00f3n ps\u00edquica del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es por ello que tendr\u00e1 consecuencias en el ni\u00f1o en funci\u00f3n del modo en que, para cada uno de los padres, de manera separada, esta cuesti\u00f3n de la ley representada por el significante del nombre del padre haya sido o no integrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al ni\u00f1o lo encontramos pues en la consulta psicoanal\u00edtica, llevado , si podemos decir, por las fallas, desfallecimientos y mellas de esta cuesti\u00f3n significante de los padres. Es por otro lado lo que se puede considerar como el nudo de significantes del s\u00edntoma. As\u00ed toda consulta con un ni\u00f1o supone de entrada cierta confrontaci\u00f3n con las apuestas de la constituci\u00f3n de los procesos de metaforizaci\u00f3n y en particular el de la met\u00e1fora paterna para la pareja que le lleva. En este sentido, el ni\u00f1o en la construcci\u00f3n de sus s\u00edntomas se revela como el sinthome de sus padres. Por otro lado es frecuente que, cuando la pareja va mal, se imagine que el nacimiento de un ni\u00f1o vendr\u00e1 a \u201c <em>reparar<\/em>\u201d algo, lo que se convierte la mayor\u00eda de veces en una cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos dar un peque\u00f1o ejemplo de un ni\u00f1o que vino a consulta derivado por el pediatra porque no hablaba todav\u00eda con 4 a\u00f1os. Este ni\u00f1o no presentaba ning\u00fan signo de psicosis, estaba inscrito en la relaci\u00f3n con el otro y buscaba su contacto, sin ninguna manifestaci\u00f3n de ruptura con la realidad. Sin embargo presentaba una gran agitaci\u00f3n y una forma de dirigirse al otro provocando de manera constante sus prohibiciones. Su madre se quejaba de que su padre no era apto para asegurar a su hijo autoridad, y el padre reconoc\u00eda \u00e9l mismo su dificultad a este nivel. En el curso de la consulta escuch\u00e9 hasta qu\u00e9 punto este padre no pod\u00eda proporcionar una autoridad tal como la que \u00e9l mismo, siendo ni\u00f1o, hab\u00eda recibido de su padre militar que hab\u00eda confundido violencia autoritaria y transmisi\u00f3n de limites hacia su hijo. As\u00ed pues el padre de este ni\u00f1o quedaba incapaz de transmitir a su hijo limites que confund\u00eda simplemente con el superyo cruel y violento en el que hab\u00eda sido criado \u00e9l mismo. Del lado de la madre, ella no se quejaba de no poder ejercer autoridad para su hijo, que respetaba sus consignas, sino que se quejaba de que su marido no pudiera hacer lo mismo. Me di cuenta muy pronto de que el propio padre de la madre muri\u00f3 cuando su hijo ten\u00eda un a\u00f1o y ella no se hab\u00eda recuperado de esta perdida, no tanto de un abuelo para su hijo, sino de la perdida de lo que dec\u00eda del modo siguiente:<em> \u201c mi hijo no tendr\u00e1 m\u00e1s esta mirada de padre\u201d <\/em>confundiendo as\u00ed mirada de su propio padre y mirada del padre de su hijo que ella denegaba as\u00ed con este mismo enunciado. Este ni\u00f1o se encontraba pues tomado como reh\u00e9n entre dos imposibles de paternidad lado padre y lado madre as\u00ed, no decir nada, no hablar, se convert\u00eda en el sinthome necesario para la reparaci\u00f3n de cierta carencia paterna respecto de sus padres; en la medida en que no decir nada pon\u00eda a todo el mundo de acuerdo. As\u00ed, como acabamos de evocar, el ni\u00f1o construye s\u00edntomas, enuresis, encopresis, problemas de sue\u00f1o, de alimentaci\u00f3n o hiperactividad, retrasos de todo tipo que tienen valor de sinthome , de reparaci\u00f3n para los padres, y eso es a menudo lo que constituye la resistencia del s\u00edntoma del ni\u00f1o para resolverse. Pero de manera reciproca es lo que da el car\u00e1cter \u201c m\u00e1gico\u201d a la capacidad de desaparici\u00f3n r\u00e1pida de estos mismos s\u00edntomas cuando se trabaja en la escucha del sinthome de los padres. A veces incluso el s\u00edntoma del ni\u00f1o desaparece aun no trabajando sino con uno o ambos padres. En consecuencia es toda la cuesti\u00f3n de la represi\u00f3n que se encuentra de nuevo planteada pues, hasta cierta \u00e9poca de lo infantil, no hay todav\u00eda represi\u00f3n, o hay represi\u00f3n parcial. Es justamente porque no hay a\u00fan represi\u00f3n completa por lo que se producen cierto n\u00famero de s\u00edntomas en el ni\u00f1o que no son el efecto de la represi\u00f3n sino al contrario el producto de una falta de represi\u00f3n. Es en raz\u00f3n de esta falta de represi\u00f3n, que el analista tendr\u00e1 por tarea conducir a que la represi\u00f3n sea finalmente posible. Nos encontramos pues en el nudo de lo que se llama lo Real es decir lo que, por la falta de represi\u00f3n y la falta de procesos de metaforizaci\u00f3n como acabamos de ver, constituye este impensable, este \u201c<em>sin palabras para decirlo\u201d<\/em> al que el ni\u00f1o se encuentra confrontado durante un tiempo prolongado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En resumen, este lugar del analista a la escucha del sinthome tiene por efecto permitir a lo infantil de acceder a la represi\u00f3n, lo cual constituye un trabajo muy diferente de aquel que se hace cuando la represi\u00f3n completa ha hecho ya su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, estas diversas modalidades de la funci\u00f3n de los padres entra\u00f1an una modificaci\u00f3n del dispositivo de consulta y\/o de psicoterapia del ni\u00f1o en el estadio infantil. M\u00e1s exactamente se trata de considerar un dispositivo transferencial en el que los padres est\u00e1n incluidos para que los significantes pasen de nuevo de un sujeto al otro pues <em>\u201c es por razones, propi<br \/>\namente hablando, metaf\u00f3ricas, por lo que el peque\u00f1o a es el ni\u00f1o metaf\u00f3rico de Uno o del Otro en tanto que ha nacido del resto de la repetici\u00f3n inaugural, la cual, para ser repetici\u00f3n, exige esta relaci\u00f3n de Uno al Otro, repetici\u00f3n de donde nace el sujeto\u201d <a href=\"#_ftn4\"><strong>[4]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Precisaremos que este tipo de trabajo no tiene nada que ver con las terapias familiares incluso si es indudable que es de esta misma intuici\u00f3n de partida que surgen. En efecto, en el contexto de la falta de represi\u00f3n, el lugar del sinthome del ni\u00f1o para los padres es prevalente y, en este caso, se tratar\u00e1 mediante el trabajo de consulta psicoanal\u00edtica con los padres, de favorecer una represi\u00f3n completa. Mientras que en una \u00e9poca ya \u201ced\u00edpica\u201d, la adquisici\u00f3n de la metaforizaci\u00f3n permite escuchar al ni\u00f1o en ausencia de sus padres, es decir, en presencia del modo en que se ha convertido en autor de una historia original: la suya, de la que sus padres pueden finalmente devenir el objeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducci\u00f3n: Roque Hern\u00e1ndez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nota: je ne trouve dans le texte de R. L\u00e9vy la note n\u00ba 2 dans leur article<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<hr style=\"text-align: justify\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Lacan.: las formaciones del inconsciente. Le seuil. 1998. p. 174<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> J. Lacan. Autres Ecrits: Le seuil p. 373<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> J. Lacan., \u201c el sinthome\u201d, seminario de 1975-1976. Le seuil. p. 93 y 94.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Lacan: La l\u00f3gica del fantasma. Le seuil. p. 265<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CONSULTA PSICOANALITICA Robert L\u00e9vy &nbsp; Fue un ejercicio al que Fran\u00e7ois Dolto se dedic\u00f3 durante muchos a\u00f1os en el Hospital Trousseau de Paris, mediante un encuadre que asociaba sin embargo al ni\u00f1o, sus padres y algunos psicoanalistas en formaci\u00f3n. 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