{"id":2375,"date":"2017-12-21T10:23:48","date_gmt":"2017-12-21T09:23:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=2375"},"modified":"2017-12-21T10:24:56","modified_gmt":"2017-12-21T09:24:56","slug":"donna-redmon-realidad-proscrita-o-prescrita-como-nos-informa-la-etica-del-psicoanalisis-sobre-la-practica-clinica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2017\/12\/21\/donna-redmon-realidad-proscrita-o-prescrita-como-nos-informa-la-etica-del-psicoanalisis-sobre-la-practica-clinica\/","title":{"rendered":"Donna Redmond &#8211; Realidad proscrita o prescrita: \u00bfC\u00f3mo nos informa la \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis sobre la practica cl\u00ednica?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Par\u00eds, octubre 2017<\/p>\n<p align=\"justify\"><u>Etimolog\u00eda de la palabra \u201c<\/u><i><u>Cura\u201d: <\/u><\/i><\/p>\n<p align=\"justify\">La traducci\u00f3n del titulo de la conferencia de este a\u00f1o al ingl\u00e9s result\u00f3 ser un poco dif\u00edcil por la multitud de sentidos que pueden ser atribuidos a la palabra cura. Por lo tanto, me gustar\u00eda empezar este ensayo analizando la etimolog\u00eda de la palabra. La palabra cura est\u00e1 vinculada a los conceptos de sanaci\u00f3n y de medicina. (N\u00f3tese tambi\u00e9n que la palabra cura se traduce en Irland\u00e9s como <i>leigheas, <\/i>que viene de la palabra Irlandesa <i>Leiges, <\/i>que significa sanar). (Fon\u00e9ticamente, se pronuncia <i>lice<\/i>).<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra cura deriva del lat\u00edn <i>curare, <\/i>cuidar o asumir la responsabilidad, o tambi\u00e9n traducido como remedio o elixir (lo cual evoca un sentido mas farmac\u00e9utico) y restablecimiento, evocando un sentido de reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">La palabra tambi\u00e9n transmite la idea de un cuidado espiritual y en efecto, una posible traducci\u00f3n es \u2018cura de las almas\u2019, lo cual subraya las evidentes connotaciones espirituales y religiosas en palabras como <i>curate<\/i>, un tipo de sacerdote (o cura en espa\u00f1ol). La palabra g\u00f3tica <i>warjan<\/i>, que deriva de <i>guerir<\/i>, hace referencia a la palabra conjurador y se vincula por lo tanto con las nociones de mago e incluso de exorcista. James Frazer en su texto <i>The Golden Bough (Rama Dorada)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> <\/i>describe la eficacia de la magia emp\u00e1tica o comprensiva, ya sea homeopat\u00eda o contagiosa, para evidenciar una cura. El cita a Plinio el Viejo, que usaba una piedra dorada, o de facto oro, para curar ictericia, y el tratamiento se hizo conocer como cura soberana.<\/p>\n<p align=\"justify\">Este vinculo con lo oculto es a\u00fan m\u00e1s evidente en el folclor irland\u00e9s. Todav\u00eda es muy com\u00fan que individuos en la comunidad sean descritos como poseedores de <i>la cura<\/i>, <i>le guerir<\/i>, y teniendo la capacidad de procesar algunos alimentos f\u00edsicos. De hecho, en Irlanda, la ciudad de Trim es conocida como un lugar de cura, as\u00ed como lo es Knock (un santuario religioso del noroeste del pa\u00eds). Podr\u00eda decirse, supongo, que se parecen a santuarios como el de Lourdes aqu\u00ed en Francia. Algunas pesquisas de la University College Dublin sobre el folclor describen de qu\u00e9 manera el concepto de cura conecta el pasado al presente y c\u00f3mo est\u00e1 entretejido al nivel de la comunidad. Podemos pensar en la creencia que el s\u00e9ptimo hijo de un s\u00e9ptimo hijo posee poderes ocultos o chaman\u00edsticos, que tambi\u00e9n puede ser una manera de obtener prestigio y notoriedad para un miembro poco educado de la comunidad. Freud estaba convencido de que su formulaci\u00f3n del psicoan\u00e1lisis no se dejar\u00eda influenciar por ning\u00fan elemento m\u00edstico o m\u00e1gico (es una de las razones que explican su ruptura con C.J. Jung). De la misma manera, Lacan quiso asegurarse de que el psicoan\u00e1lisis se transmitiera de manera rigurosa y l\u00f3gica, para evitar cualquier contaminaci\u00f3n por matices de orden m\u00e1gico o religioso. A\u00fan mas relevante par nuestro ensayo, Lacan enfatiza en su seminario VII, <i>La \u00c9tica del Psicoan\u00e1lisis<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/i>, que el pensamiento \u00e9tico est\u00e1 al centro de nuestro trabajo como analistas, y por lo tanto intr\u00ednseco a toda definici\u00f3n de cura.<\/p>\n<p align=\"justify\"><u>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 en juego en la cura psicoanal\u00edtica? <\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Perm\u00edtanme que desarrolle el tema de lo \u00e9tico en la cura, llamando su atenci\u00f3n sobre la novela <i>Surviving Anne: A Novel, <\/i>del analista Belga (Argentino?) Gustav(o) Dessal<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. La novela es una exploraci\u00f3n de los severos efectos psicol\u00f3gicos de los cuales sufre Ana, una mujer cuyos padres sobrevivieron a un campo de concentraci\u00f3n nazista. Los editores explican que es una historia que re\u00fane el dolor de existir y la valent\u00eda de alguien que, con la ayuda de su terapeuta, redescubre c\u00f3mo vivir.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el libro, Dessal pregunta : \u201c\u00bfqu\u00e9 tan lejos puede ir nuestro poder de cura?\u201d. Su conclusi\u00f3n es algo po\u00e9tica, pero tambi\u00e9n destaca lo central de lo que es una cura, desde el punto de vista psicoanal\u00edtico. Dessal describe c\u00f3mo \u201cseres humanos se aferran a sus s\u00edntomas como n\u00e1ufragos a la deriva. Pero lo m\u00e1s sorprendente es que cuando tratamos de rescatarlos, prefieren agarrarse a este flotador. De hecho, nos arrastrar\u00edan junto con ellos si pudieran, y tambi\u00e9n el barco en el que vinimos para responder a su apelo de ayuda. Ah\u00ed en el fondo de cada uno de nosotros est\u00e1 la oscura tentaci\u00f3n de dejarse llevar por el mal, como cuando miramos hacia abajo desde un balc\u00f3n muy elevado, y que nos sumerge por un imperceptible momento, la idea de abandonarnos al misterioso apelo del vac\u00edo.\u201d <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">Dessal elocuentemente destaca algunos elementos llaves, uno que remite a la funci\u00f3n del s\u00edntoma, y el otro sobre la pulsi\u00f3n de muerte. Lacan se\u00f1ala en <i>Complejos familiares en la formaci\u00f3n del individuo, <\/i>que el s\u00edntoma es una expresi\u00f3n de la carencia y del esfuerzo, o mejor dicho, de su reuni\u00f3n en la necesidad primordial de huir de la ansiedad. La neurosis se puede entender por lo tanto como una lucha contra la ansiedad y, en el fondo, contra la carencia. Refiri\u00e9ndose a la pulsi\u00f3n de muerte, en el mismo seminario, Lacan dice: \u201cla tendencia hacia la muerte es vivida por los hombres como el objeto de un apetito, que es una realidad que el analista descubre a cada nivel de la psiquis\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Estos puntos, creo yo, son relevantes cuando consideramos lo que est\u00e1 en juego cuando reflexionamos sobre lo que constituye una cura, especialmente si se enfrenta al sufrimiento de un ser humano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><u>Un pedido frecuente : \u00a1solo quiero ser feliz! <\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que es justo decir que cuando un individuo toma la decisi\u00f3n de llevar a cabo cualquier tipo de terapia de conversaci\u00f3n, hay un pedido impl\u00edcito para aliviar su sufrimiento, es decir aliviarse de sus s\u00edntomas y, de alguna manera, sanarse. Muy a menudo, impl\u00edcitamente contenido en esta expectativa, est\u00e1 la esperanza que la cura tambi\u00e9n permita restablecer o crear un sentimiento de felicidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el psicoan\u00e1lisis lacaniano, el concepto de sanaci\u00f3n es problem\u00e1tico, un ox\u00edmoron, borrado por la \u00e9tica del deseo que orienta cualquier encuentro entre el analista y el analizado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como lo escribe el dramaturgo Samuel Beckett, \u201cEst\u00e1s sobre la Tierra. No hay cura para eso.\u201d <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>\u2013 como seres hablantes, nos enfrentamos al trauma en tres niveles \u2013 lenguaje, sexo y muerte, no me extra\u00f1a que estemos incomodos con nosotros mismos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto es a\u00fan m\u00e1s evidente cuando encontramos un sujeto que habla con determinaci\u00f3n sobre su deseo de morir. Este deseo no encuadra con ninguna noci\u00f3n socialmente aceptada de felicidad. Entra en oposici\u00f3n directa con la descripci\u00f3n de la realidad omnipresente hoy d\u00eda, que enfatiza los m\u00e9ritos de una mente positiva, erigi\u00f3 el goce como un imperativo e hizo de la productividad una condici\u00f3n para ser un miembro valioso de la sociedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">De lo que s\u00e9, este deseo es muy frecuentemente formulado a partir de un sentido profundo de insondable frustraci\u00f3n. El sujeto no puede encontrar ninguna manera de simbolizar su deseo, lo que culmina muy frecuentemente, en proporciones cambiantes, con ansiedad, desespero y angustia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Actualmente en Irlanda, est\u00e1n poniendo mucha \u00e9nfasis en erradicar las tentaciones suicidas y el acto mismo del suicidio. El acto ya no es considerado como un acto criminal o her\u00e9tico, y se establecieron muchas organizaciones ben\u00e9ficas para actuar r\u00e1pidamente y proactivamente cuando alguien expresa el deseo de morir.<\/p>\n<p align=\"justify\">En sus <i>Ecrits<\/i>, Lacan llama nuestra atenci\u00f3n acerca de la dial\u00e9ctica hegeliana de la autoconciencia, del concepto de <i>belle \u00e2me<\/i>, o alma bella, y argumenta que esta orientaci\u00f3n es una posici\u00f3n ambigua de vivirse, y se deben cuestionar las motivaciones para adoptar tal postura, de la misma manera que se cuestiona un buen samaritano. El alma bella proyecta hacia el mundo su propio desorden, imponiendo a todos los dem\u00e1s la \u201cley del coraz\u00f3n\u201d. Para Lacan, el alma bella es una met\u00e1fora perfecta del yo ; \u201cel yo del hombre moderno ha tomado su forma en el callej\u00f3n sin salida dialectico del \u201calma bella\u201d que no reconoce la raz\u00f3n misma de su ser en el desorden que denuncia en el mundo\u201d. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">El concepto de alma bella ilustra de qu\u00e9 manera el sujeto neur\u00f3tico niega muchas veces su propia responsabilidad en lo que esta aconteciendo a su alrededor. Freud lo ilustra perfectamente en el caso de Dora. Cuando ella se queja de ser tratada como un objeto de intercambio por los hombres que la rodean, la primera intervenci\u00f3n de Freud es de confrontarla con su propia complicidad en el intercambio<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. La \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis, por lo tanto, impone que los analizados reconozcan su propia responsabilidad en su sufrimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\">El sujeto que se presenta con tendencia suicida al psicoanalista se encuentra confrontado a la cuesti\u00f3n de una \u00e9tica, as\u00ed como lo es el analista.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un acto suicida es un paso al acto. No es exactamente lo mismo que actuar, pero tiene algunos paralelos. Actuar es la herramienta m\u00e1s solida que tiene el analista para reorientarse despu\u00e9s de haber cometido un error o una omisi\u00f3n. El elemento com\u00fan con el paso al acto es que comparten una construcci\u00f3n delirante que exige un reconocimiento. Actuar o s\u00fabitamente pasar al acto no pueden ser considerados como verdaderos actos, ya que el sujeto no acepta la responsabilidad de su deseo en realizar esas acciones. Sin embargo, Lacan tambi\u00e9n se\u00f1ala que cuando es totalmente y conscientemente asumido, \u201csuicidio es el \u00fanico acto completamente exitoso\u201d, porque expresa completamente una intenci\u00f3n, que es a la vez consciente e inconsciente, la presunci\u00f3n consciente de un deseo de muerte inconsciente. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\">El analista no puede conformarse con la moralidad civilizada, ya que, seg\u00fan Freud, la moralidad es patog\u00e9nica. En efecto, me gustar\u00eda citar al respecto el filosofo indiano, Kishnamurti, que dec\u00eda que \u201cNo es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>. Por otro lado, el analista no puede adoptar una aproximaci\u00f3n libertina, ya que tambi\u00e9n remite al campo de la moralidad, y Lacan desarrolla diciendo que no existe tal cosa como una posici\u00f3n \u00e9ticamente neutra. La \u00e9tica anal\u00edtica que podemos deducir por lo tanto es una \u00e9tica que relaciona acci\u00f3n y deseo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tradicionalmente, \u00e9tica remite al concepto del Bien, en competici\u00f3n para la posici\u00f3n de Sumo Bien. Este concepto es rechazado por Lacan, que lo vincula con el concepto de idealismo. El deseo del analista, por lo tanto, no es hacer el bien o curar<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. Para Lacan, el bien es una met\u00e1fora, algo dentro de las cadenas de los significantes. Hace una distinci\u00f3n entre las palabras alemanas de <i>wohl <\/i>(bienestar) y <i>gute<\/i> (bien), y explica <i>wohl<\/i> como sigue:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cTiene que ver con el conforto del sujeto en la medida en que se refiere a <i>das Ding<\/i> (la cosa). Su horizonte es el principio de placer que funciona para \u00e9l. Es as\u00ed para que se imponga la ley por la cual una resoluci\u00f3n de la tensi\u00f3n ocurre, vinculada a algo que, usando la frase de Freud, llamaremos el enga\u00f1o exitoso \u2013 o mejor a\u00fan, el signo que la realidad puede o no honrar<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>\u201d. Esto involucra una especie de decepci\u00f3n por parte del sujeto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si entendemos el principio de placer como la prohibici\u00f3n del incesto \u201cque regula la distancia entre el sujeto y <i>das Ding<\/i>, cuando el sujeto transgrede esta prohibici\u00f3n y se aproxima demasiado a la Cosa, \u00e9l sufre\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Los enga\u00f1os, o los signos, que la realidad puede o no honrar, remite a la voluntad del sujeto de comprometerse en el pacto social, con tal que eses enga\u00f1os produzcan alg\u00fan fruto de vez en cuando. Como Lacan lo declara, \u201cSon los signos mismos que ofrecen promesas, de acuerdo con la regla del <i>wunsch <\/i>(deseo) indestructible que busca repetirse<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">El analista debe enhebrar un camino entre los aforismos \u201cprimero, no haga mal\u201d y \u201cno haga bien\u201d. Como Lacan lo recuerda, la bondad no es capaz de curar el mal que engendra y se puede confundir con infantilizaci\u00f3n; \u201cel analista que desea el bienestar del sujeto repite los gestos por los cuales se form\u00f3 (o deform\u00f3). Siempre que una identificaci\u00f3n es asumida, debe ser direccionada hacia los significantes y no hacia el sujeto del analista.\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"><u>El analista feliz que sabe:<\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">En el texto \u201cLa direcci\u00f3n de la cura y los principios de su poder\u201d, Lacan nos recuerda que para que la transferencia se desarrolle, el sujeto debe asumir que el analista sabe y que, como consecuencia de este saber, est\u00e1 feliz o contento gracias a este saber<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos imaginan que el terapeuta o el analista puede impartir algunas palabras sabias, algunas t\u00e9cnicas o incluso algunas banalidades que podr\u00e1n satisfacer la demanda del sujeto por este elemento indefinido denominado \u201cfelicidad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lacan nos recuerda que es por esta raz\u00f3n que la gente imagina que un psicoanalista es una persona feliz; si no fuera el caso, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda \u00e9l distribuir felicidad si no la posee? Pero Lacan sigue ir\u00f3nicamente, \u201ces una perdida de tiempo buscar la camisa de un hombre feliz, y lo que llamamos una sombra feliz debe ser evitada porque trae consigo muchos males\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>. Este comentario subraya el lugar del deseo del analista en relaci\u00f3n con la cura. Este deseo del analista es intr\u00ednseco al desarrollo de la transferencia, mucho mas que la predisposici\u00f3n del paciente hacia el an\u00e1lisis. Eso enfatiza lo sincr\u00f3nico en vez de lo diacr\u00f3nico, mientras que al mismo tiempo, se rechaza radicalmente la obsesi\u00f3n contempor\u00e1nea de la reacciones de contra-transferencia del analista.<\/p>\n<p align=\"justify\"><u>La cura cura : <\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Uno de los acr\u00f3nimos que es fundamental y que cualquier doctor aprende, es el IPPA \u2013 Inspecci\u00f3n; Percusi\u00f3n; Palpaci\u00f3n; Auscultaci\u00f3n \u2013 mirar, sentir, tocar, escuchar. Es un aspecto de la medicina convencional que el analista tambi\u00e9n comparte.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lacan nos proporciona una definici\u00f3n magistral de la cura en \u201cLa direcci\u00f3n de la cura y los principios de su poder\u201d, al afirmar que el analista da su presencia como la de un oyente, y que escuchar es la condici\u00f3n de su discurso. El analista \u201ces aquel que apoya la demanda, no para frustrar el sujeto, pero con el fin de dejar que los significantes en los cuales la frustraci\u00f3n est\u00e1 presa reaparezcan<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al no atender la demanda presentada por el analizado, se crea un espacio para que aparezca el deseo. Como lo explicita Lacan, \u201cSi lo frustro, es porque me pide algo. Pide una respuesta de hecho\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>. Esta frustraci\u00f3n permite un an\u00e1lisis regresivo y este m\u00e9todo, como lo explica Lacan, \u201cno muestra nada mas que el retorno en el presente de los significantes que fueron usados para demandas para los cuales ya hay prescripci\u00f3n\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>. Esta situaci\u00f3n explica la transferencia principal y el amor que a veces est\u00e1 declarado en ella. Y aqu\u00ed Lacan nos brinda con una definici\u00f3n sublime del amor, cuando lo describe como el acto de \u201cdar lo que uno no tiene\u201d, pero el analista \u201cni siquiera da este nada\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>. Esta transferencia principal establece un espacio en el cual el deseo puede ser a la vez so\u00f1ado y simbolizado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pese a que el analista es aquel hacia el cual nos dirigimos para hablar, y hablar libremente, no es suficiente el escuchar, \u00a1el analista tambi\u00e9n debe o\u00edr! Lacan nos recuerda: \u201co\u00edr no me obliga a entender\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al o\u00edr el deslizamiento de la lengua, la palabra mal pronunciada, o la palabra fuera de lugar, estamos poni\u00e9ndole atenci\u00f3n a la intrusi\u00f3n de un discurso en intervenci\u00f3n. Esta puntuaci\u00f3n revela al sujeto que dentro de su discurso est\u00e1 sellado algo que remite a su propia posici\u00f3n, de la cual no sabe nada.<\/p>\n<p align=\"justify\">El filosofo Heidegger dedic\u00f3 mucho tiempo reflexionando acerca del termino cura. Muchas veces habla en su trabajo del cuidado hacia el ser, algo directamente vinculado a la impropiedad del ser. Esta impropiedad del ser se vincula a su vez con el desamparo y la vulnerabilidad original del ser hablante, al hecho de que esta dependencia inicial al uso de la lengua lo convierte en un ser que inicialmente carece de su propio sentido. En sus ense\u00f1anzas, Lacan evoca la visi\u00f3n de Heidegger sobre el <i>Dasein<\/i>, que se distancia regularmente de si mismo, y sobre los seres humanos que estar\u00edan mas frecuentemente lejos de si (<i>weg-sein <\/i>o descuido de su persona) que realmente presentes (<i>da-sein<\/i>). Este <i>weg-sein<\/i> es, como lo argumenta Heidegger, un escape de si mismo. Su concepto de <i>dasein<\/i> es la apertura de la posibilidad de un ser mas intenso, mas autentico y de uno que tiene conciencia de la tendencia humana en perderse en las cosas y de dejarse influenciar por otros. El habla del hecho de ser consciente, de estar despierto (<i>wachsein<\/i>) para describir el secreto y el objetivo \u00e9tico ultimo del an\u00e1lisis de la vida humana. Para Heidegger, existen dos elecciones, autenticidad e inautenticidad, que el <i>Dasein<\/i> puede hacer al llevar a cabo su existencia : ya sea huir de si mismo y de sus preferencias mas apropiadas, o abrazar estas preferencias como una manifestaci\u00f3n de responsabilidad bajo la forma de un <i>ser<\/i>, en la posibilidad personal que uno tiene de ser. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"><a name=\"_GoBack\"><\/a> Para concluir, perm\u00edtanme darles una muy breve mirada sobre la construcci\u00f3n de una cura que est\u00e1 siendo creada por un analizado. Una mujer tiene un diagnosis de limite de la personalidad y auto denominada despu\u00e9s de un periodo de diez a\u00f1os en los servicios psiqui\u00e1tricos. Durante este periodo hab\u00eda repetidamente manifestado estar contemplando el suicidio, y en varias ocasiones hab\u00eda intentado matarse. Logr\u00f3 lesionarse lo suficiente para ponerse invalida y tener que usar una silla de ruedas. La vida de esta mujer est\u00e1 marcada por una historia y como nos lo recuerda Lacan, \u201cla historia ya se est\u00e1 produciendo en el escenario donde ser\u00e1 interpretada una vez escrita, a la vez dentro del sujeto y afuera de \u00e9l\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>. La vida de esta mujer est\u00e1 marcada por varios traumas y tragedias y seria demasiado f\u00e1cil ofrecerle banalidades, deshonesto ofrecerle t\u00e9cnicas cognitivas, porque esta mujer demostr\u00f3 una incre\u00edble creatividad y resistencia soportando esta afinidad hacia la muerte que resid\u00eda en ella cuando Eros se debilit\u00f3. A este punto del tratamiento, decidi\u00f3 que si no pod\u00eda encontrar razones de vivir por ella, al menos encontrar\u00eda razones de vivir por su esposo y sus hijos, hasta que encuentre el deseo de vivir por ella. Esta es la cura que ha creado para ella misma por ahora. Lacan, como para estimularnos a nosotros analistas, y para recordarnos que la postura \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis est\u00e1 en la praxis, afirma que \u201cla extrema complejidad de las nociones que usamos tiene como consecuencia un riesgo para la mente, mayor que en cualquier otra \u00e1rea, al exponer su juicio, al descubrir sus reales capacidades\u201d. <a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a> Seguramente estas palabras nos dar\u00e1n animo para continuar nuestro trabajo.<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Frazer, J. (1922). The Golden Bough. New York: Bartleby.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Lacan, J. (1959). The Ethics of Psychoanalysis. Trans. Gallagher, C. unpublished.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Dessal, G. (2016). Surviving Anne. London: Karnac.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Dessal, G. 119.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Lacan, J. (1938). Family Complexes in the Formation of the Individual. Trans. Gallagher, C. Unpublished. p11.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> 6 Beckett, S. (1957). Endgame. London: Faber &amp; Faber.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Lacan, J. (1977). Ecrits. A Selection. Trans. Sheridan, A. London: Hogarth Press. p.70.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Freud, S. (1905). Fragment of an analysis of a case of hysteria. S.E. VII. London: Hogarth Press, 1953.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Costello, S. (2002). The Pale Criminal. London: Karnac. p107.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> <a href=\"http:\/\/www.jkrishnamurti.org\/krishnamurtihteachings\/index.php\">http:\/\/www.jkrishnamurti.org\/krishnamurtihteachings\/index.php<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Lacan, J. (1959). p.218.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Lacan, J. (1959). p.60.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Lacan, J. (1959). p..69<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote14\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Lacan, J. (1959). p.72.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote15\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Lacan, J. (1977). Ecrits. A Selection. Trans. Sheridan, A. London: Hogarth Press. p. 256.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote16\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Lacan, J. (1977). p.252.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote17\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Lacan, J. ibid.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote18\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> Lacan, J. (1977). p.254<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote19\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Lacan, J. ibid.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote20\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> Lacan, J. ibid.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote21\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Lacan, J. ibid.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote22\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Lacan, J, ibid.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote23\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Heidegger, M. (1986). Sein und zeit. Tubingen: Max Niemeyer.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote24\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Lacan, J, (1977). p.52.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote25\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> Lacan, J. (1977). p.32.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds, octubre 2017 Etimolog\u00eda de la palabra \u201cCura\u201d: La traducci\u00f3n del titulo de la conferencia de este a\u00f1o al ingl\u00e9s result\u00f3 ser un poco dif\u00edcil por la multitud de sentidos que pueden ser atribuidos a la palabra cura. Por lo tanto, me gustar\u00eda empezar este ensayo analizando la etimolog\u00eda de la palabra. 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