{"id":2390,"date":"2017-12-17T17:41:56","date_gmt":"2017-12-17T16:41:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=2390"},"modified":"2017-12-27T17:43:05","modified_gmt":"2017-12-27T16:43:05","slug":"anna-konrad-la-adolescencia-una-experiencia-que-hay-que-re-vivir-mas-alla-de-la-edad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2017\/12\/17\/anna-konrad-la-adolescencia-una-experiencia-que-hay-que-re-vivir-mas-alla-de-la-edad\/","title":{"rendered":"Anna Konrad &#8211; La adolescencia: una experiencia que hay que (re-)vivir m\u00e1s all\u00e1 de la edad"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Jornadas de Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Barcelona, 26-27 de noviembre de 2016<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">En sus trabajos sobre la adolescencia y, en especial, en un art\u00edculo publicado en 2001, <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>Le sinthome adolescent (El <\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><em><span lang=\"es-ES\">sinthome<\/span><\/em><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i> adolescente)<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">, Jean-Jacques Rassial pone de manifiesto que si el psicoanalista no sit\u00faa la adolescencia como un concepto metapsicol\u00f3gico, su discurso sobre lo que ocurre en ese momento de la vida se queda en un nivel imaginario y solo sirve para explicar las adaptaciones que se le exigen al futuro adulto a lo largo de dicho periodo.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> En un libro publicado unos a\u00f1os antes, en 1996, <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>El pasaje adolescente<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">, este mismo autor propone un concepto, la \u00ab\u00a0operaci\u00f3n adolescente\u00a0\u00bb, como momento l\u00f3gico y estructural para pensar la adolescencia.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> El adolescente se ve confrontado a la decepci\u00f3n ante una promesa ed\u00edpica que no se ha cumplido en lo que al goce se refiere. La experiencia genital le revela que la relaci\u00f3n sexual no existe, que no contiene el goce del hombre y la mujer que haria una relaci\u00f3n. No contiene as\u00ed pues el goce f\u00e1lico, ni el goce Otro, condensados en un \u00ab\u00a0incesto m\u00edtico\u00a0\u00bb -y a\u00f1adir\u00eda: y en el fantasma-, subrayando as\u00ed cu\u00e1n decepcionantes suelen ser las experiencias sexuales a esa edad y hasta qu\u00e9 punto el desfase entre el acto sexual como tal y la escena del fantasma supone un encuentro con lo real que requiere nuevas simbolizaciones. Para Rassial, la adolescencia es una experiencia \u00ab\u00a0simbol\u00edgena\u00a0\u00bb que empuja al sujeto hacia un pasaje, hacia una nueva producci\u00f3n de Nombres-del-Padre \u2013en plural- y de nuevas met\u00e1foras. Hasta ese momento, una met\u00e1fora paterna ha podido sostener al ni\u00f1o en el marco familiar; ahora, el adolescente se ve apremiado en una puesta a prueba incluso de su construcci\u00f3n, que requiere nuevas enunciaciones.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">J.-J. Rassial va todav\u00eda m\u00e1s lejos relacionando la \u00ab\u00a0operaci\u00f3n adolescente\u00a0\u00bb con un momento l\u00f3gico de construcci\u00f3n del <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">. Lo cito: \u00ab\u00a0<\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">la operaci\u00f3n adolescente no se reduce ni a su efecto simb\u00f3lico de refundar del Nombre-del-padre, ni a su efecto imaginario de reconstruir la imagen del cuerpo sexuado, ni a sus efectos reales, [\u2026] de articular nuevamente realidad y real, sino que contiene estos tres efectos al mismo tiempo y los transciende\u00a0\u00bb.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a> <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">La metapsicolog\u00eda que se debe construir para pensar la adolescencia se apoya, en este punto, en la topolog\u00eda lacaniana. El tiempo de la constituci\u00f3n del <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> ser\u00eda la adolescencia. Rassial nos recuerda que el anudamiento borromeo permite pensar estados del sujeto y no ya separaciones exclusivas entre neurosis, psicosis y perversi\u00f3n. Efectivamente, en los seminarios de Lacan a partir del 74-75 (<\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>RSI<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> y el a\u00f1o siguiente: <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>El sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">), el sujeto se sostiene gracias a un anudamiento de las consistencias Real, Simb\u00f3lico e Imaginario mediante un cuarto t\u00e9rmino que se convertir\u00e1 en el <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">. Dichas consistencias surgen en una relaci\u00f3n no ya de fijaci\u00f3n, sino de vinculaci\u00f3n y desvinculaci\u00f3n. El nudo entre los tres registros, siempre ligeramente \u00ab\u00a0liados\u00a0\u00bb, prolong\u00e1ndose unos en otros, ese nudo, que es una cadena, no ser\u00eda estable. Har\u00eda falta el <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> para que se sostenga, para que se sostenga el sujeto: cada uno de nosotros. El <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> no posee la estructura de una formaci\u00f3n de compromiso que responda a un conflicto como el s\u00edntoma freudiano que el adolescente no produce obligatoriamente. El <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> contrarresta la fragilidad constitutiva de la estructura: se trata del Nombre-del-Padre, como lo sugiere inicialmente Lacan, o bien de algo distinto seg\u00fan sus distintas propuestas: el psicoanalista, por ejemplo, para el analizante; el psicoan\u00e1lisis para Jacques Lacan; el complejo de Edipo para Freud; o incluso el ego para Joyce; la mujer para el hombre; todas estas definiciones remiten al \u00e1mbito personal e incluso al de la invenci\u00f3n y organizan ficciones. Para J.-J. Rassial, la adolescencia es un tiempo aun no estabilizado en la constituci\u00f3n del <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Con dicho autor, la adolescencia adquiere una dignidad metapsicol\u00f3gica que permite organizar una reflexi\u00f3n sobre la intervenci\u00f3n del analista en las curas de los adolescentes. En otro art\u00edculo, <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>Les transferts et le d\u00e9but de la cure psychanalytique de l\u2019adolescent (Las transferencias y el inicio de la cura psicoanal\u00edtica del adolescente)<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">, Rassial subraya junto con Laetitia Petit que la \u00ab\u00a0operaci\u00f3n adolescente\u00a0\u00bb puede responder a una descalificaci\u00f3n de los ideales parentales en el transcurso de la adolescencia, construye met\u00e1fora y se organiza en torno a significantes amos que pueden entrar en una transferencia anal\u00edtica si un encuentro lo permite.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> En otros casos, la consulta con el analista conducir\u00e1 sencillamente a vislumbrar ese proceso y a abrir la puerta de la adolescencia. Las figuras de los padres surgen, en este punto, como elemento en juego en el trabajo con los adolescentes, su posible \u00ab\u00a0resistencia\u00a0\u00bb al tratamiento es un factor que los autores invitan a tener en cuenta en el marco de las entrevistas con los padres al inicio de la cura.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Voy a partir de nuevo de la relaci\u00f3n con los padres durante la adolescencia para formular una incidencia m\u00e1s central de los padres como sujetos deseantes en la transferencia anal\u00edtica del adolescente. Eludir su autoridad y sus consejos, diferenciarse de ellos de forma patente, son aspectos corrientes en lo que llamamos adolescencia. \u00bfCu\u00e1les son las causas y la necesidad de dicho proceso? En un coloquio titulado \u00ab\u00a0Travers\u00e9es adolescentes, entre jouissance et d\u00e9sir\u00a0\u00bb (Traves\u00edas adolescentes, entre goce y deseo) en Caen, en 2009, Robert Levy subrayaba que en el transcurso de la adolescencia, el sujeto debe desprenderse como objeto del fantasma de sus padres.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a> De ah\u00ed proceden los conflictos que surgen a lo largo de esa edad, pero tambi\u00e9n la tensi\u00f3n de esas adolescencias \u00ab\u00a0blancas\u00a0\u00bb en las que parece no haber crisis. Los padres son parte implicada en la adolescencia que viven sus hijos. \u00bfDespliegan acaso estos padres una \u00ab\u00a0resistencia\u00a0\u00bb al verse atrapados, ellos tambi\u00e9n, en su propio fantasma, barrados como sujetos en el deseo del objeto que ha sido para ellos ese hijo, ese objeto a cuyo goce podr\u00eda desaparecer? \u00bfAcaso pueden ellos sostener su fantasma si el hijo deja de ocupar ese lugar? \u00bfSu construcci\u00f3n acaso amenaza con derrumbarse, no autorizando as\u00ed a su hijo a entrar en conflicto? \u00bfEn t\u00e9rminos borromeos, tienen acaso la capacidad, en funci\u00f3n del punto en que se hallan dentro de su propio anudamiento y con su propio <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">, de prescindir de ese \u00ab\u00a0hijo\u00a0\u00bb para que se sostenga RSI?<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Una joven de 22 a\u00f1os, que cursa con mucha seriedad estudios universitarios, se derrumba en cada uno de nuestros encuentros, dejando que su desaz\u00f3n se exprese en toda su magnitud y manifestando, de entrada, un atisbo de reacci\u00f3n terap\u00e9utica negativa en ese espacio que se ofrece a sus asociaciones. Acude movida por su angustia y su insatisfacci\u00f3n en su trabajo. Percibo un v\u00ednculo en su discurso entre el derrumbe de su madre que parece siempre inminente y una prohibici\u00f3n del conflicto, es decir una prohibici\u00f3n impuesta a su hija de dejar de ocupar el lugar desde el que la sostiene. El \u00e9xito de su hija \u00ab\u00a0es una enorme felicidad\u00a0\u00bb para su madre, en un contexto en el que dicha felicidad es expl\u00edcitamente lo que le permite sufrir menos de su marido, el padre de la paciente, que remite a su mujer a un dolor narcisista irreparable, ese mism\u00edsimo estrago que Lacan design\u00f3 en el hombre para la mujer. La demanda de esa joven que se queja de no haber vivido su adolescencia consiste en investir su trabajo de estudiante y sus proyectos con un deseo menos devastador, menos destructivo y menos exclusivo, en no sufrir m\u00e1s d\u00edas enteros sin poder tocar una tesina que debe entregar en la facultad. Nunca ha existido una diferenciaci\u00f3n respecto de la estudiante ideal que se dedica a encarnar como <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> en funciones para su madre. Entre s\u00ed misma y su valor como <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> para su madre, no existe la m\u00e1s m\u00ednima distancia. Trabajar con un deseo de analista debe ayudar, en este punto, a evitar entrar en una rivalidad con la madre, una rivalidad peligrosa ya que se juega en ello algo vital. Escuchar sin entrar en un acompa\u00f1amiento comprometido, en un di\u00e1logo vivo, llevar\u00eda a la ruptura a corto plazo. La joven es quien \u00fanicamente puede alejarse de esa identificaci\u00f3n en el deseo de su madre que no le permite autorizarse a s\u00ed misma a vivir. Pero para lograrlo, debe tomar conciencia previamente de ese lugar que ocupa. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">El papel de los padres me parece que ha de tomarse en cuenta como dato metapsicol\u00f3gico en el adolescente del lado de lo real. El pasaje adolescente conlleva un juego de vinculaci\u00f3n-desvinculaci\u00f3n de las consistencias RSI, un juego que impide una fijaci\u00f3n de tipo: sostengo al Otro all\u00ed donde \u00e9l mismo no se sostiene. El ni\u00f1o peque\u00f1o solo puede subjetivizarse y construir una actividad fantasm\u00e1tica propia si, de entrada, puede jugar a desocupar un lugar para sus padres. Se trata a partir de ah\u00ed para el adolescente de confrontarse a s\u00ed mismo como autor de esa castraci\u00f3n infligida a sus padres, de hacerle frente al vac\u00edo del objeto que era para ellos. Ah\u00ed reside uno de los Nombres-del-Padre que debe producir. De ah\u00ed, en mi opini\u00f3n, la rabia del supery\u00f3 en efervescencia: no abandonar\u00e1s el lugar que ocupas en el que gozas de lo que eres para el Otro. El adolescente solo puede desprenderse del lugar de objeto que constituye en el fantasma de sus padres rozando la p\u00e9rdida total de su amor. Un \u00ab\u00a0sujeto que pueda autorizarse por s\u00ed mismo\u00a0\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Charles Melman, describe muy bien lo que est\u00e1 en juego para el sujeto adolescente, obligatoriamente autor del vac\u00edo que deja en el Otro cuando se ausenta. El adolescente no puede recular ante el horror de ese acto necesario para su futuro subjetivo. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">J.-J. Rassial pone de manifiesto una convergencia entre la adolescencia y la cura anal\u00edtica como tales. No obstante, el discurso del analizante es el del hist\u00e9rico o tiende hacia el del hist\u00e9rico. A partir de este \u00faltimo discurso es c\u00f3mo el discurso del analizante puede pasar al del analista. Lacan idea en su seminario del 69-70, <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>El env\u00e9s del psicoan\u00e1lisis,\u00a0<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">c\u00f3mo una simple rotaci\u00f3n en el sentido correcto opera el paso del discurso del hist\u00e9rico al del analista. El discurso del adolescente, del pasaje adolescente y del abandono de la identificaci\u00f3n como hijo-objeto del fantasma de los padres, pasa asimismo por el del hist\u00e9rico. Tan solo ese discurso, si se producen transiciones hacia el discurso del analista, permite rodear, vertiginosamente, ese vac\u00edo central en el Otro, cuyo objeto ser\u00eda el que habr\u00edamos querido seguir siendo para que no nos dejen de amar nunca. En el discurso del hist\u00e9rico, el sujeto interroga el supuesto saber del analista. Pero la verdad del objeto a se oculta. Para conocer su naturaleza, cuestionar la creencia en su verdad inaccesible, debe surgir en el lugar del agente del discurso en el discurso del analista. Este cambio de lugar deja entrever por fin que el objeto a no es sino nada sino semblante. El adolescente debe lograr entreverlo en su experimentaci\u00f3n con el Otro. Lo logra autoriz\u00e1ndose como sujeto que se desplaza del lugar del objeto que ha constituido para el Otro, lo que implica tener que pasar por el discurso del hist\u00e9rico y por el discurso del analista como formas de discurso. La identificaci\u00f3n en todo tipo de experimentaciones con figuras e ideales, as\u00ed como los fracasos resultantes, permiten, al movilizar esas formas de discurso, reconocer la ficci\u00f3n en el lugar del objeto.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Discurso del hist\u00e9rico:<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #260001\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><u>$\u00a0\u00a0 ==&gt;\u00a0 S1<\/u><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #260001\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">a\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \/\/\u00a0\u00a0\u00a0 S2<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #260001\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">Discurso del analista:<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #260001\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><u>a\u00a0\u00a0 ==&gt;\u00a0 $<\/u><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #260001\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">S2\u00a0\u00a0 \/\/\u00a0\u00a0 S1<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\">El adolescente, dice R. Levy, es un sujeto en busca de autor, su b\u00fasqueda se desarrolla a trav\u00e9s de las identificaciones de las que debe desprenderse para hallar otras. La p\u00e9rdida total y definitiva del amor del Otro es un peligro a veces insoportable. La capacidad de met\u00e1fora, la eficiencia del fantasma ya instaurado en los albores de la adolescencia, permiten seguir adelante, una producci\u00f3n de met\u00e1fora, en el momento en que toda imagen se oscurece, cuando el sujeto experimenta el dejar de ser amado. El Otro no es real o m\u00e1s bien es real en el sentido de RSI, una estructura de ficci\u00f3n cuyo sujeto deber\u00e1 asumir convertirse en su autor. \u00bfPero acaso ese proceso no es el de todo an\u00e1lisis? Tan solo la oscuridad de la p\u00e9rdida de la imagen en la que el yo le gustaba verse reflejado le ofrece al sujeto la oportunidad de reconocerse en lo reprimido, abri\u00e9ndose as\u00ed a nuevas identificaciones en el marco de nuevas asociaciones, en el marco de los ideales relacionados con la cultura. As\u00ed pues un sujeto va cambiando y se convierte en otra persona a lo largo de su adolescencia, como ocurre en el desarrollo de un an\u00e1lisis. No hay una edad determinada para encontrarse con el Otro con su hiancia, y no ya con la gratificante imagen de uno en \u00e9l, pasando por la nada, el desecho o un resto cualquiera en el que entrevemos entonces su p\u00e9rdida. El adolescente, al igual que el analizante, (re)-vive esa experiencia cuyo t\u00e9rmino no es el final de la adolescencia, ni el del an\u00e1lisis. Desde el momento en que un deseo pueda inspirar al sujeto y lograr que giren los discursos, movilizar la cadena borromea reanudada gracias a nuevas invenciones en la construcci\u00f3n de <\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"><i>sinthome<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large\"><span lang=\"es-ES\"> que dura toda la vida, seguir\u00e1 pudiendo emanar un nuevo saber inconsciente de la experiencia adolescente. <\/span><\/span><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <span style=\"color: #222222\">Jean-Jacques Rassial, \u00ab Le sinthome adolescent \u00bb, in Roland Gori et al., Pourquoi la<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #222222\">violence des adolescents ?, ERES \u00ab Hors collection \u00bb, 2001, p. 43-51<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Jean-Jacques Rassial, Le passage adolescent, Eres 1996, 2010.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Jean-Jacques Rassial, \u00ab\u00a0Le sinthome adolescent\u00a0\u00bb op. cit\u00e9, p.44<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> <span style=\"color: #222222\">Laetitia Petit, Jean-Jacques Rassial, \u00ab Les transferts et le d\u00e9but de la cure<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #222222\">psychanalytique de l&#8217;adolescent \u00bb, Adolescence 2011\/1 (n\u00b0 75), p. 79-86.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> https:\/\/www.analysefreudienne.net\/fr\/articles\/interventions-aux-colloques\/61-colloques-sur-le-theme-de-lannee\/lidentification\/57-caen-28-mars-2009<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jornadas de Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica Barcelona, 26-27 de noviembre de 2016 En sus trabajos sobre la adolescencia y, en especial, en un art\u00edculo publicado en 2001, Le sinthome adolescent (El sinthome adolescente), Jean-Jacques Rassial pone de manifiesto que si el psicoanalista no sit\u00faa la adolescencia como un concepto metapsicol\u00f3gico, su discurso sobre lo que ocurre en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[127],"tags":[],"class_list":["post-2390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos-jjcc"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2390"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2390\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2393,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2390\/revisions\/2393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}