{"id":2910,"date":"2019-02-07T14:51:40","date_gmt":"2019-02-07T13:51:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=2910"},"modified":"2019-02-08T22:14:00","modified_gmt":"2019-02-08T21:14:00","slug":"maria-cristina-kupfer-pueden-existir-nuevos-modos-de-subjetivacion-donde-el-inconsciente-no-tenga-cabida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2019\/02\/07\/maria-cristina-kupfer-pueden-existir-nuevos-modos-de-subjetivacion-donde-el-inconsciente-no-tenga-cabida\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Cristina Kupfer &#8211; \u00bfPueden existir nuevos modos de subjetivaci\u00f3n donde el inconsciente no tenga cabida?"},"content":{"rendered":"<p>La pregunta que se saca a la luz aqu\u00ed proviene de la provocaci\u00f3n del argumento del congreso.<br \/>\nEste argumento nos recuerda que el discurso cient\u00edfico contempor\u00e1neo ha borrado, en sus escritos y pr\u00e1cticas, el inconsciente, la represi\u00f3n, el fantasma, la identificaci\u00f3n y la transferencia. Decir que el inconsciente no existe es condenarlo a la desaparici\u00f3n, ya que estas categor\u00edas ps\u00edquicas existen solo si hay un Otro que las sostenga. Entonces, nos preocupa ver desaparecer el psicoan\u00e1lisis y la propia noci\u00f3n de sujeto del inconsciente en un futuro que no estar\u00eda tan lejano.<br \/>\nA esta preocupaci\u00f3n, podemos agregar otra: el problema no es solo ver negado, por el discurso cient\u00edfico, el funcionamiento subjetivo alumbrado (o inventado) por Freud. El problema se vuelve a\u00fan m\u00e1s complejo cuando vemos la aparici\u00f3n de nuevos modos de subjetivaci\u00f3n, de nuevos sujetos, que supuestamente prescinden de las piedras angulares del psicoan\u00e1lisis: existen sin apelar a los estilos conocidos de obturar la falta en el Otro, a saber, represi\u00f3n, la forclusi\u00f3n y la renegaci\u00f3n. Si el discurso cient\u00edfico declara que el inconsciente no existe, estos sujetos le hacen eco. Uno de estos sujetos bien podr\u00eda decir que es verdad: no tengo un inconsciente.<br \/>\nEntre estos sujetos que operan de acuerdo con, digamos, modos no freudianos de construcci\u00f3n ps\u00edquica del mundo se ubican los autistas y post-autistas.<br \/>\nEstoy anunciando aqu\u00ed ya el tema principal de mi trabajo: podemos considerar el autismo y el post-autismo como nuevos modos de subjetivaci\u00f3n, donde el inconsciente no es el freudiano, pero ciertamente tiene una funci\u00f3n en ellos.<br \/>\nEl advenimiento de estos individuos probablemente est\u00e9 relacionado con la negaci\u00f3n del sujeto operado por el discurso contempor\u00e1neo. El autista est\u00e1 muy de moda, muy enmarcado, por as\u00ed decirlo, con la contemporaneidad. Podr\u00eda muy bien sobrevivir ah\u00ed.<br \/>\n\u00bfPodemos llamarlos sujetos en el sentido psicoanal\u00edtico del t\u00e9rmino? Algunos psicoanalistas contempor\u00e1neos autores no dudan en nombrar-los sujetos (Maleval, 2009; Ferreira y Vorcaro, 2017). Sin embargo, \u00e9stos no son sujetos del inconsciente; no se pueden representar mediante un significante para otro significante. Autores como Rene Lew (2004) dicen, por ejemplo, que el sujeto autista est\u00e1 desde siempre presente. Sin embargo, incluso si se dice que estos sujetos son sujetos, ellos mismos no ratifican nuestro juicio. Un autista savant (sabio) adulto, durante una conferencia que dio, dijo que no pod\u00eda entender por qu\u00e9 su terapeuta, de ni\u00f1o, le hac\u00eda jugar a ofrecer caf\u00e9 a las mu\u00f1ecas. Para \u00e9l no tuvo ning\u00fan inter\u00e9s. Para su terapeuta, era para hacerlo fantasear, para provocar un semblant, para despertar en \u00e9l el placer compartido, suponiendo en \u00e9l un sujeto, pero \u00e9l no se reconoci\u00f3 all\u00ed.<br \/>\nPor lo tanto, hoy asistimos a la negaci\u00f3n del sujeto por el discurso cient\u00edfico, pero tambi\u00e9n a la negaci\u00f3n del sujeto por parte de los propios sujetos.<br \/>\nInsistamos en un punto espec\u00edfico: \u00bfes realmente posible que puedan prescindir del inconsciente?<br \/>\nEn los autistas,\u00a0la ausencia de la represi\u00f3n originaria da como resultado la no constituci\u00f3n de la identificaci\u00f3n primordial, que impide la operaci\u00f3n de la alienaci\u00f3n al Otro del lenguaje y, en consecuencia, la fundaci\u00f3n del inconsciente. Si no hay alienaci\u00f3n, el v\u00ednculo con el lenguaje ser\u00e1 diferente. La relaci\u00f3n con el lenguaje no estar\u00e1 gobernada por el significante, sino por el signo. Por lo tanto, este ni\u00f1o podr\u00e1 pronunciar enunciaciones o escuchar enunciaciones de otros.<br \/>\nPodemos decir que estamos presenciando, en estos casos, el advenimiento de un modo de subjetivaci\u00f3n en el que el inconsciente no tiene lugar, o casi no tiene lugar.<br \/>\nEsta teorizaci\u00f3n ser\u00eda suficiente, pero tenemos dos problemas que ella no cubre: 1. los autistas que a veces hacen irrupciones de enunciaci\u00f3n y los autistas que salen del autismo. \u00bfQu\u00e9 podemos decir sobre su aparato ps\u00edquico? \u00bfTiene el inconsciente un lugar en estos funcionamientos? \u00bfCu\u00e1l es el sujeto que surge cuando aparece una enunciaci\u00f3n? En los casos de post-autistas, \u00bfhabr\u00eda una fundaci\u00f3n tard\u00eda del sujeto del inconsciente?<br \/>\nLos autistas enuncian. La cl\u00ednica del autismo nos hace toparnos con situaciones enigm\u00e1ticas en las que el ni\u00f1o autista de repente muestra una captura del significante. En estos momentos, sale una expresi\u00f3n de su boca y un ni\u00f1o mudo habla perfectamente, como si fuera un parl\u00eatre. Muestra algo de voluntad, se enoja, despu\u00e9s de un evento ante el que se siente impulsado a reaccionar en\u00e9rgicamente.<\/p>\n<p>Post-autistas<\/p>\n<p>\u00bfEl autista siempre permanece autista? Para Maleval (2009), su \u00fanico destino ser\u00e1 convertirse en Asperger. Para Ren\u00e9 Lew (2004), Laznik (2007), \u00c1lvarez (1994), hay algunos autistas que dejan de serlo. Para los practicantes del psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os autistas, especialmente para aquellos que lo acompa\u00f1an desde muy temprano, estos ni\u00f1os pueden salir de autismo, el criterio de salida siendo el advenimiento de la tercera etapa del circuito pulsional. Para resumir: la salida ocurre para los ni\u00f1os que llegan a una construcci\u00f3n pulsional o, como se llama, cuando alcanzan la capacidad de compartir placer con los dem\u00e1s. Estos ni\u00f1os, los llamamos post-autistas.<br \/>\nSiendo este resultado, sin embargo, obtenido tard\u00edamente, asistiremos a diferentes sujetos que pueden surgir desde el momento en que se alcanza este placer compartido. Si el ni\u00f1o es a\u00fan peque\u00f1o, habr\u00e1 una serie de construcciones ps\u00edquicas que hacer, pero si tiene 5 o 6 a\u00f1os, su perfil psicol\u00f3gico ser\u00e1 necesariamente diferente de la de un ni\u00f1o neur\u00f3tico. Este ni\u00f1o post-autista no ser\u00e1 ni neur\u00f3tico ni ya autista, ni psic\u00f3tico. El ni\u00f1o puede avanzar hacia diferentes destinos, dependiendo de si ha sido instalado el tercer tiempo del circuito pulsional y la entrada en el espejo, de si el ni\u00f1o permanece en el espejo, de si sale, de si lo intenta, sin \u00e9xito, o de si la instalaci\u00f3n del placer compartido no est\u00e9 completamente terminada.<br \/>\nEstos diferentes destinos post-autistas se pueden agrupar en diferentes clasificaciones. Nuestro prop\u00f3sito aqu\u00ed no es proponer nuevas categorizaciones, ya que el DSM ya lo ha hecho demasiado extensamente. Simplemente queremos cuestionar el lugar del inconsciente en lo que llamamos aqu\u00ed nuevos modos de subjetivaci\u00f3n, en particular autismo y post-autismo.<br \/>\nLa posibilidad de salida del autismo ya fue contemplada por autores kleinianos, como Diatkine, citado por Joly (2007). Diatkine dijo: \u00abEs muy inapropiado hablar de angustias autistas, cuando estas angustias terribles que sin duda todos conocemos en la cl\u00ednica diaria son m\u00e1s precisamente de &#8216;salida de autismo&#8217;, o al menos el choque del caparaz\u00f3n del autismo y la iniciaci\u00f3n (o reinicio dependiendo del caso) del circuito pulsional de subjetivaci\u00f3n y representaci\u00f3n en el encuentro del objeto\u00bb (p.65). En otras palabras: si el ni\u00f1o muestra angustia, es porque ha alcanzado el tercer tiempo del circuito pulsional, de acuerdo con nuestra terminolog\u00eda.<br \/>\nYo me detendr\u00e9 en dos de estos destinos: cabezas grandes y ni\u00f1os falsos neur\u00f3ticos.<\/p>\n<p>Cabezas grandes<\/p>\n<p>Considerados como ni\u00f1os autistas por los neur\u00f3logos, demuestran sin embargo tener una relaci\u00f3n muy clara con el otro. Sonr\u00eden, miran a sus madres, pero tienen intereses especiales, rutinas, repeticiones, comportamientos extra\u00f1os, como tratar de mirar la pared del rabillo del ojo mientras \u00e9l corre arrastrando el tobillo, tal vez tratando de atrapar cambios de ligeros de luz.<br \/>\nEntre estos comportamientos extra\u00f1os est\u00e1 sus \u00abconocimientos\u00bb: el cabeza grande es capaz de repetir los n\u00fameros, el alfabeto (en un tono mon\u00f3tono, sin duda, pero todav\u00eda es muy \u00absavant\u00bb), el nombre de los colores, y especialmente el nombre de los colores en ingl\u00e9s! Es una maestra quien dice que son \u00abgrandes cabezas\u00bb. Es lo que los psiquiatras llaman: hiperlexia.<br \/>\n\u00bfSon ni\u00f1os llamados Asperger? \u00bfEs suficiente decir que son ni\u00f1os psic\u00f3ticos? Pero no, no son cl\u00e1sicos, la actividad de fantas\u00eda abundante y los delirios psic\u00f3ticos est\u00e1n ausentes.<br \/>\nHan tomado el camino de la subjetivaci\u00f3n mucho despu\u00e9s que un ni\u00f1o neur\u00f3tico (en un a\u00f1o, o un a\u00f1o y medio), pero pueden mezclarse con otros ni\u00f1os. Tienen todav\u00eda un precio que pagar: no son como los dem\u00e1s. Esto es lo que dicen sus maestros y sus padres: el cabeza grande no tiene amigos, tiene peculiaridades, habla s\u00f3lo, a menudo es un peque\u00f1o genio. Pero proviene de un primer momento autista, probablemente.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 decir de su estructura ps\u00edquica? \u00bfQu\u00e9 decir sobre su relaci\u00f3n con el Otro y el significante \u00bfPodremos decir que prescinde del inconsciente?<\/p>\n<p>Los falsos neur\u00f3ticos<\/p>\n<p>En otros casos de post-autismo, somos testigos de la reanudaci\u00f3n de la construcci\u00f3n del aparato ps\u00edquico, pero el tiempo de su experiencia autista deja rastros, en la forma de un mantenimiento de ciertos comportamientos que escapan al funcionamiento digamos, neur\u00f3tico. Estas conductas son fuera de lo com\u00fan y parasitan su sistema ps\u00edquico.<br \/>\nVeamos por ejemplo a la ni\u00f1a que salta. Se le diagnostica con el s\u00edndrome de Asperger a los cuatro a\u00f1os de edad, pero un tratamiento conductual la normaliza y ahora est\u00e1 aparentemente progresando hacia  la neurosis. Ella va a la escuela, es muy sociable, pero dos rasgos siguen siendo importantes:  siempre es muy met\u00f3dica &#8211; pero se disfraza muy bien a trav\u00e9s del entrenamiento conductual &#8211; y &#8230; salta. Sus saltos son inesperados, ella va directamente al movimiento. Hay algo que parasita su cuerpo, que no pasa por los desfiladeros del significante, ni por los de los signos. Eso no quiere decir nada; es un movimiento autom\u00e1tico, involuntario e impl\u00edcito que la obliga a \u00abbailar\u00bb como un t\u00edtere durante unos momentos. A sus colegas no les gusta para nada, y se burlan de ella. Su entrenamiento no lleg\u00f3 a controlar estas irrupciones.<br \/>\n\u00bfEs su yo real freudiano el que se manifiesta, una manifestaci\u00f3n que no tiene nada que ver con el inconsciente?<br \/>\nCuando ella salta, es como si tratara de obtener una homeostasis de las tensiones internas, de manera \u00abprimitiva\u00bb, que se muestra precisamente en los ni\u00f1os autistas, en la que el cuerpo no est\u00e1 ligado a una construcci\u00f3n pulsional. Los autistas y la ni\u00f1a, cuando salta, trabajan al nivel de un yo real, que luego est\u00e1 vinculado a una idea de Sistema Nervioso, de homeostasis de las tensiones internas.<br \/>\nSu cuerpo funciona como una manifestaci\u00f3n psicosom\u00e1tica, como la \u00falcera, un verdadero agujero en el cuerpo.<br \/>\nEstos eventos tambi\u00e9n nos hacen pensar en las nuevas patolog\u00edas del acto, como ciertas compulsiones que toman el camino del pasaje al acto, de una descarga, donde surge un s\u00edntoma sin que un sujeto est\u00e9 implicado. Cuando esta compulsi\u00f3n funciona, cito, \u201cno hay vacilaci\u00f3n, conflicto o lucha ps\u00edquica, sino simplemente una compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n\u201d. (Calmon of the Pine y Almeida, 2009, Gondar, 2001).<br \/>\nSi las personas autistas a veces son domesticadas por el significante, para las post-autistas es lo contrario. Entran en la dial\u00e9ctica del significante y se dejan domesticar por \u00e9l, pero a veces un funcionamiento autista irrumpe, donde no se ve ni sujeto ni inconsciente.<\/p>\n<p>El lugar del inconsciente<\/p>\n<p>Todos los modos de subjetivaci\u00f3n son modos de tratamiento de lo Real (Ferreira y Vorcaro, 2017), el autismo y sus destinos entre ellos.<br \/>\nEl autismo puede ser considerado como siendo gobernado por un modo de subjetivaci\u00f3n estructurado en la no constituci\u00f3n de la represi\u00f3n primaria y el inconsciente, pero aun as\u00ed tiene derecho a un funcionamiento mental que puede resultar freudo\/lacaniano: el autista puede manifestarse como sujeto, debido al efecto de su inmersi\u00f3n en el discurso.<br \/>\nEn cuanto a los post-autistas, ellos han podido constituir, de forma m\u00e1s o menos intensa, m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde, una pulsionalizaci\u00f3n a partir del placer compartido, lo que los har\u00e1 entrar en el discurso y el inconsciente podr\u00e1 tener un lugar en su aparato ps\u00edquico.<br \/>\nPara que el ni\u00f1o sea capturado por el lenguaje, ya sea tarde o cuando el ni\u00f1o todav\u00eda es autista, se debe poner en marcha un cierto mecanismo. Este mecanismo es similar al de la elecci\u00f3n de la estructura como la concibe Lacan (1966). \u00c9l dice que en esta elecci\u00f3n un sujeto no est\u00e1 implicado. Bernardino (1999) lo traduce as\u00ed, a partir de una discusi\u00f3n con Calligaris: cuando se trata de la elecci\u00f3n de la estructura, \u00abno hay una operaci\u00f3n psicol\u00f3gica que requiera la intervenci\u00f3n de la subjetividad; esto no es un trabajo de significaci\u00f3n, sino un trabajo comandado por las cadenas significantes en torno al significante paterno, y es desde all\u00ed que se realiza un c\u00e1lculo, donde el sujeto no interviene, siendo la determinaci\u00f3n autom\u00e1tica \u00ab(Bernardino, 1999, p.19).<br \/>\nCuando el autista se permite a s\u00ed mismo enunciar, podemos ver lo que dice Maleval (2009). Cito: el autista no es indemne a la captura por el significante, sino que eso es insoportable para \u00e9l. (Maleval, 2009, 102). (Me gusta decir: incluso si es insoportable para \u00e9l). Pero ser capturado por el lenguaje significa entrar en la dial\u00e9ctica significante, tra\u00eddo por el movimiento de la cadena significante, donde est\u00e1, como dice Lew, \u00abdesde siempre presente\u00bb.<br \/>\nUna breve enunciaci\u00f3n tambi\u00e9n podr\u00eda estar ordenada por la cadena significante sin que se haya fundado realmente un sujeto del inconsciente. El ni\u00f1o autista ha construido un modo de subjetivaci\u00f3n donde el sujeto no est\u00e1 controlado por las cadenas significantes, pero a\u00fan puede sufrir sus efectos. El ni\u00f1o podr\u00e1 acercarse al funcionamiento significante, mientras mantiene una construcci\u00f3n del mundo ordenada por el signo. O bien, post-autista, podr\u00e1 embarcarse en los desfiladeros del significante, para construir un aparato ps\u00edquico t\u00edpicamente neur\u00f3tico, pero puede preservar los modos de funcionamiento donde el sujeto y el inconsciente no est\u00e1n para nada, dando origen a una subjetivaci\u00f3n h\u00edbrida, gobernada por el aparato ps\u00edquico Freudo \/ Lacaniano, pero al mismo tiempo manteniendo comportamientos en los que el sujeto no est\u00e1.<br \/>\nQue haya modos de subjetivaci\u00f3n donde hay poco espacio para la represi\u00f3n, el inconsciente y las reminiscencias, no significa que debamos renunciar al sujeto. Todo puede transformarse, y deber\u00e1n surgir nuevos modos de subjetivaci\u00f3n, donde tal vez ya no sufran de reminiscencias. Pero si la ciencia moderna defiende la desaparici\u00f3n del sujeto, a menudo est\u00e1 motivada por intereses no cient\u00edficos, y a eso es lo que tenemos que decir que no, apoyando una posici\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica. En los nuevos modos de subjetivaci\u00f3n, el habla y el decir de un sujeto no se borrar\u00e1n, siendo siempre posible su inmersi\u00f3n en el lenguaje. El tratamiento que sigue para sus nuevos sujetos no podr\u00e1 renunciar al esfuerzo de hacerles decir, o de hacernos escuchar, su humanidad.<\/p>\n<p>1 \u00abDesde nuestra posici\u00f3n como sujeto, siempre somos responsables\u00bb. Lacan, J. (1966), Science and Truth, en: Jacques Lacan (1966) Writings, Paris, Seuil, 858.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Alvarez, A. (1994). Companhia Viva: psicoterapia psicanal\u00edtica com crian\u00e7as autistas, bordeline, carentes e maltratadas. Porto Alegre: Artes M\u00e9dicas.<\/p>\n<p>Bernardino, L.M.F. (1999). O que um autista e uma analista podem aprender com Hamlet. Estilos da Cl\u00ednica, v. 4, n. 7, pp. 18-29.<\/p>\n<p>Bernardino, L. M.F. (2017). Como dar voz aos autistas e aprender com eles. A prop\u00f3sito do livro O autista e sua voz, de Jean-Claude Maleval.( SP: Bl\u00fccher, 2017). In\u00e9dito.<\/p>\n<p>Calmon du Pin e Almeida, M. (2009). A compuls\u00e3o nossa de cada dia. Revista Brasileira de Psican\u00e1lise, v. 43, n. 3.<\/p>\n<p>Ferreira, T., Vorcaro, A. (2017).  O tratamento psicanal\u00edtico de crian\u00e7as autistas. Belo Horizonte, Aut\u00eantica.<\/p>\n<p>Gondar, J. (2001). Sobre as compuls\u00f5es e o dispositivo psicanal\u00edtico. \u00c1gora, v. IV, n. 2, p 25-35.<\/p>\n<p>Joly, F. (2007). De vous m\u00earme \u00e0 moi-m\u00eame. Langage postautistique et partage d\u2019affect dans le dialogue analytique. In\u00a0: B.Touati, F. Joly, M.-C.Laznik, (dir.). Langage, voix et parole. Paris, Le fil rouge, p. 61-84.<br \/>\nLacan, J. (1966). La Science et la v\u00e9rit\u00e9. In: Jacques Lacan (1966). \u00c9crits. Paris, Seuil, p. 855-877.<br \/>\nLaznik, M.-C. (2007).La prosodie avec les b\u00e9b\u00e9s \u00e0 risque d\u2019autisme: clinique et recherche. In: B.Touati, F. Joly, M.-C.Laznik, (dir.). Langage, voix et parole. Paris, Le fil rouge, p. 181-216.<\/p>\n<p>Lew, R. (2004). Fonction de la jouissance dans l\u2019autisme. Colloque Pr\u00e9aut\/ALI. Autisme, actualit\u00e9s des diff\u00e9rentes recherches. Paris, 17 octobre 2004.<\/p>\n<p>Maleval, J-C. (2009).  L\u2019autiste et sa voix. Paris, Seuil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pregunta que se saca a la luz aqu\u00ed proviene de la provocaci\u00f3n del argumento del congreso. Este argumento nos recuerda que el discurso cient\u00edfico contempor\u00e1neo ha borrado, en sus escritos y pr\u00e1cticas, el inconsciente, la represi\u00f3n, el fantasma, la identificaci\u00f3n y la transferencia. 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