{"id":3117,"date":"2019-10-25T13:59:15","date_gmt":"2019-10-25T11:59:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=3117"},"modified":"2019-10-25T14:02:40","modified_gmt":"2019-10-25T12:02:40","slug":"maria-cruz-estada-angeles-palacio-y-paz-sanchez-la-violencia-de-las-madres-sobre-las-hijas-y-su-relacion-con-el-goce-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2019\/10\/25\/maria-cruz-estada-angeles-palacio-y-paz-sanchez-la-violencia-de-las-madres-sobre-las-hijas-y-su-relacion-con-el-goce-otro\/","title":{"rendered":"Maria-Cruz Estada, \u00c1ngeles Palacio y Paz Sanchez &#8211; LA VIOLENCIA DE LAS MADRES SOBRE LAS HIJAS\u2026 y su relaci\u00f3n con el goce otro"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Por all\u00ed viene mi mama.<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Dejadla pasar de largo<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>que a m\u00ed sus penas me matan<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">(Sole\u00e1 de Juaniqui) <\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">El inter\u00e9s que nos llev\u00f3 a investigar el tema, fue dilucidar la naturaleza de la relaci\u00f3n madre-hija, esa relaci\u00f3n de la que Lacan dijo que era un estrago, para saber si se trata de agresividad ligada a la rivalidad, de odio o bien de una violencia in\u00e9dita m\u00e1s all\u00e1 del odio<\/span><\/span><span style=\"font-size: medium\">.<\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"> Esta pregunta nos llev\u00f3 a tres m\u00e1s: si la violencia ser\u00eda de la misma naturaleza que la de los hombres sobre las mujeres, y si ser\u00eda entonces violencia de g\u00e9nero; y una tercera: si la violencia de las madres sobre sus hijas ser\u00eda la misma en las madres neur\u00f3ticas y en las madres psic\u00f3ticas.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Lacan, en dos ocasiones habla de la relaci\u00f3n madre\/hija como un estrago. Freud, sit\u00faa lo dificultoso de dicha relaci\u00f3n en un tiempo pre-ed\u00edpico, tiempo en que la ley es la pulsi\u00f3n, continente negro, opaco a lo simb\u00f3lico que no entra del todo en la represi\u00f3n y, por lo tanto, en la met\u00e1fora; es decir, que s\u00f3lo poco a poco \u2014e incompletamente en las mujeres\u2014, va a irse domesticando y sometiendo a la represi\u00f3n gracias al lenguaje. Las madres har\u00e1n culpables a las hijas de que les recuerden que al Otro le falte un significante; las hijas a sus madres de no encontrar su lugar en el mundo como mujer, sino s\u00f3lo por referencia a un hombre (madre de\u2026, esposa de\u2026, hija de&#8230;). Aunque la entrada de la ni\u00f1a en el Edipo sea tranquilizadora, porque su esperanza de que el padre tome cartas en el asunto y le d\u00e9 lo que desea, pacifica la relaci\u00f3n con la madre, \u201cno todo\u201d de aquel mundo oscuro sucumbir\u00e1 a la represi\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Lessana investiga sobre el estrago. Dice: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>\u201cRetendr\u00e9 este t\u00e9rmino \u00abestrago\u00bb para designar la especificidad de la relaci\u00f3n madre-hija y llamar\u00e9 \u00abpracticar el estrago\u00bb, a los modos por los que cada una se confrontar\u00e1 efectivamente a la armon\u00eda imposible, ambas obligadas a reconocer el muro con el que topan. El estrago no hay que considerarlo una desgracia ni un s\u00edntoma resultante de una mala madre, sino como una cat\u00e1strofe que existe en el coraz\u00f3n mismo de la relaci\u00f3n entre una madre y su hija [\u2026] todo las empuja a culpabilizar p\u00fadicamente su feminidad. <\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Pero el estrago no es falta<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">. Para ella el estrago ser\u00eda entonces el modo m\u00e1s o menos violento de intentar separarse de lo que llama \u201cgoce de la madre\u201d, un intento de poner fin a una comunidad de dos, regida por ese v\u00ednculo arcaico que es la ley de la madre, como lo llama Morel<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Lo que Lessana deja claro es que no se trata de una rivalidad madre-hija especular, sino de algo del orden de lo real, puesto que \u201c<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>el goce sexual femenino no ofrece ning\u00fan rasgo visible en el espejo del semejante<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. Lessana dir\u00e1 que cuando una hija no ha podido tener con su madre esa confrontaci\u00f3n devastadora, pasar\u00e1 al acto como las hermanas Papin, o quedar\u00e1 arrebatada como Lol V. Stein, el personaje de Duras.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Una madre y su hija podr\u00e1n identificarse en muchos rasgos como mujeres, pero no podr\u00e1n hacerlo en el goce otro, ese milagroso gozar del VAC\u00cdO que hace decir a Lacan: \u201c<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Si con el S(\u023a) no designo otra cosa que el goce de la mujer, es ciertamente porque se\u00f1alo all\u00ed que Dios no ha efectuado a\u00fan su mutis<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. Otros autores toman el estrago como los efectos del otro goce sobre una mujer, cuando ella no lo acepta o no sabe arregl\u00e1rselas con \u00e9l, lo que es devastador, mientras que para Lessana el estrago ser\u00eda el acto m\u00e1s o menos violento contra otra mujer, para separarse de lo que ella llama \u201cgoce de la madre\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><a name=\"_GoBack\"><\/a> <span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Por goce otro nos referimos al que Lacan conceptualiza en el seminario Aun: <\/span><\/span><span style=\"font-size: medium\">\u201c<\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Hay un goce de ella, de esa ella que no existe y nada significa. Hay un goce suyo del cual quiz\u00e1 nada sabe ella misma, a no ser que lo siente: eso s\u00ed lo sabe. Lo sabe, desde luego, cuando ocurre. No les ocurre a todas<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Es un goce en el que se produce una suspensi\u00f3n de lo simb\u00f3lico, de lo subjetivo, es decir, hay una interrupci\u00f3n de las categor\u00edas del espacio y el tiempo. Goce que cuando aparece, sorprende, asusta, angustia y hace salir a una mujer fuera de \u201cs\u00ed misma\u201d, dada la fin\u00edsima membrana que separa al goce otro del goce del Otro J(A). No olvidemos que Lacan, en el nudo borromeo, sit\u00faa ambos goces en la l\u00fanula entre lo Imaginario y lo Real.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Goce otro y separador porque no s\u00f3lo separa a una mujer de su goce f\u00e1lico, sino que hace de ella otra para s\u00ed misma, como bien expresa el poema de Agust\u00edn G\u00aa Calvo <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>\u201c<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Libre te quiero\u201d:<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Libre te quiero,<br \/>\ncomo arroyo que brinca<br \/>\nde pe\u00f1a en pe\u00f1a.<br \/>\nPero no m\u00eda.<br \/>\nGrande te quiero,<br \/>\ncomo monte pre\u00f1ado<br \/>\nde primavera.<br \/>\nPero no m\u00eda.<br \/>\nBuena te quiero,<br \/>\ncomo pan que no sabe<br \/>\nsu masa buena.<br \/>\nPero no m\u00eda.<br \/>\nAlta te quiero,<br \/>\ncomo chopo que en el cielo<br \/>\nse despereza.<br \/>\nPero no m\u00eda.<br \/>\nBlanca te quiero,<br \/>\ncomo flor de azahares<br \/>\nsobre la tierra.<br \/>\nPero no m\u00eda.<br \/>\nPero no m\u00eda<br \/>\nni de Dios ni de nadie<br \/>\nni tuya siquiera.<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Lacan lo dice as\u00ed: \u201c<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>En el mismo punto, conviene preguntar si la mediaci\u00f3n f\u00e1lica drena todo lo que puede manifestarse de pulsional en la mujer, y principalmente toda la corriente del instinto materno. \u00bfPor qu\u00e9 no establecer aqu\u00ed que el hecho de que todo lo que es analizable sea sexual no implica que todo lo que sea sexual sea accesible al an\u00e1lisis?<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Podemos interpretar la llamada al orden de madres a hijas, como un intento fallido de protegerlas (y protegerse), del estrago que supone a veces el otro goce. Con ello intentar\u00edan mantener a la hija en el goce f\u00e1lico: el trabajo, la maternidad, el matrimonio, el ahorro\u2026 Pero cuando las hijas levantan el velo sobre lo que no es controlable (y para Lessana esto ocurrir\u00e1 cuando las hijas dan prueba de alg\u00fan rasgo de \u2018cuerpo hembra\u2019), lo com\u00fan es que las madres, aunque sea por un momento, las odien \u2014recordamos a aquella analizante cuya madre la oblig\u00f3 a pasar por el quir\u00f3fano para que le quitaran un exceso de pecho que molestaba a la madre, no a ella. Otra analizante entr\u00f3 en un estado de gran angustia y depresi\u00f3n porque no le cab\u00eda en la cabeza que su hija continuara viviendo con un hombre que era machista y ganaba menos dinero que ella; no estamos hablando aqu\u00ed del disgusto de una madre a la que no le gusta el marido de su hija, sino a una verdadera crisis que la llev\u00f3 a un ingreso por intento de suicidio tras lo cual vino a consultarnos. El discurso de la analizante nos gui\u00f3 a hacer la hip\u00f3tesis de que hab\u00eda una suposici\u00f3n para la madre de un goce en la hija que a ella le resultaba enigm\u00e1tico y peligroso. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Este caso es uno m\u00e1s de madres que hacen un breve desanudamiento de lo simb\u00f3lico, pasando por un momento psic\u00f3tico que no es de estructura, cuando sus hijas muestran algo de su \u201cser de mujeres\u201d: inicio de las relaciones sexuales, embarazo&#8230; Tambi\u00e9n en las neurosis encontramos esas entregas absolutas de las j\u00f3venes a un hombre que parece el heredero del poderoso padre de la horda\u2026 y que en realidad es el heredero del v\u00ednculo primero fusional y cuasi absoluto a la madre; hombre colocado en la posici\u00f3n de Otro sin barrar, que finalmente resultar\u00e1 un estrago para ellas por ser su entrega a \u00e9l absoluta y sin l\u00edmite, lo que es fuente de violencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Madre e hija pueden compartir las penas, las alegr\u00edas y las desgracias de la castraci\u00f3n; una hija puede identificarse con su madre en muchos rasgos que hacen a la mascarada femenina, identificaciones secundarias y ed\u00edpicas, pero, en la b\u00fasqueda de su feminidad, las hijas \u201cinquietan\u201d en sus madres algo de su propio goce otro que no pueden compartir, algo que la madre no podr\u00e1 transmitir nunca a su hija, y en lo que la hija no podr\u00e1 identificarse con su madre, lo que saben que tiene como consecuencia una ruptura sin vuelta atr\u00e1s.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Pero, \u00bfpodemos decir que la violencia de las madres psic\u00f3ticas hacia sus hijas se funda en lo mismo?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Si el goce otro puede llevar a una mujer a gozar con un goce de apariencia ilimitada, tambi\u00e9n la puede volver loca, por ser un goce muy pr\u00f3ximo del de la amenaza del goce del Otro <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">J(A)<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">. Que el otro goce sea vivido como algo bueno o como algo que vuelve loca, depende de si una mujer puede apoyarse en la met\u00e1fora paterna para poder hacer semblante de objeto para otro, o de si su met\u00e1fora paterna es poco eficaz o francamente fallida y, al no poder hacer semblante, cae como objeto para el goce del Otro <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">J(A) <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">en lo real.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">En el Madrid de junio de 1933, Hildegart Rodr\u00edguez, una joven de 18 a\u00f1os, muy conocida en los c\u00edrculos culturales y pol\u00edticos de izquierdas, fue asesinada por su madre de tres disparos de pistola. Ha corrido mucha tinta sobre el caso, se hizo una pel\u00edcula en 1977 y Fernando Arrabal escribi\u00f3 un drama sobre el tema: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>La virgen roja<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">La madre asesina, Aurora Rodr\u00edguez, naci\u00f3 en el seno de una familia acomodada y nunca fue al colegio. De su madre dir\u00e1 que prefer\u00eda a su hija mayor, Josefa. A ella la ignoraba como si no existiese o la baldaba a palos. Madre y hermana van a representar para ella la depravaci\u00f3n y obscenidad sexual; dice que eran malas madres y ten\u00edan m\u00e1s sexo que seso. La citamos: \u201c<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Mi hermana Josefa era un pingo y una viciosa. [\u2026] Mi madre sab\u00eda de la relaci\u00f3n de Josefa con el hombre al que ella amaba, pero cuando los encontr\u00f3 juntos le dio una hemorragia cerebral. Se qued\u00f3 paral\u00edtica del lado derecho. Josefa se qued\u00f3 embarazada de \u00e9l y dio a luz a un ni\u00f1o al que abandon\u00f3. Volvi\u00f3 a recogerlo cuando se hizo famoso<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">M\u00e1s adelante, Aurora repetir\u00e1 orgullosa que a ella ning\u00fan hombre ni mujer, la hab\u00eda hecho gozar nunca de cintura para abajo. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Alejada de ambas mujeres, Aurora pas\u00f3 la infancia en el despacho de su padre, intelectual mas\u00f3n, escuchando las conversaciones entre \u00e9ste y sus amigos. A los cuatro a\u00f1os le regalaron una mu\u00f1eca y dijo a su padre que prefer\u00eda una mu\u00f1eca de carne. \u00c9l respondi\u00f3 que la tendr\u00eda cuando se casara, y ella dijo que no se casar\u00eda nunca, al no querer compartir con nadie la mu\u00f1eca de carne. Evidentemente, su interpretaci\u00f3n de la frase del padre fue meton\u00edmica.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Seg\u00fan Aurora, su madre y su hermana mayor llegaron a estar enamoradas del mismo hombre, un hombre casado que dej\u00f3 embarazada a su hermana. \u00c9sta dio a luz y dej\u00f3 al ni\u00f1o en manos de Aurora la cual, con 15 a\u00f1os, se encarg\u00f3 de educar a su sobrino; lo instruy\u00f3 en la m\u00fasica y consigui\u00f3 que ya a los seis a\u00f1os, Pepito Arriola fuera un ni\u00f1o prodigio: el Mozart espa\u00f1ol. Pero, conseguido el \u00e9xito, su hermana se lleva al hijo y Aurora siente que le han \u201carrebatado su obra\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Aurora ten\u00eda una teor\u00eda a prop\u00f3sito de su propio cuerpo: dec\u00eda que su antebrazo, brazo, cuello, cabeza y piernas eran de constituci\u00f3n masculina; la clav\u00edcula y el cerebro tambi\u00e9n viriles. Su coraz\u00f3n era de mujer, as\u00ed como las caderas, pechos y nalgas que eran femeninas<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a> (era su versi\u00f3n personal de las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n).<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">A la muerte del padre, Aurora, con 35 a\u00f1os y rentas que le permit\u00edan no trabajar, decidi\u00f3 cumplir su objetivo: tener una hija que fuera el modelo de mujer del futuro, que hiciera una revoluci\u00f3n feminista y proletaria salvando a la humanidad y en particular a las mujeres<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Para ello, escogi\u00f3 a un progenitor biol\u00f3gico valorando no s\u00f3lo sus cualidades gen\u00e9ticas, f\u00edsicas e intelectuales, sino tambi\u00e9n que, por su posici\u00f3n de capell\u00e1n castrense, no reclamara nunca a la hija, asegur\u00e1ndose con ello Aurora que la hija fuera de ella para siempre.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Despu\u00e9s de tres coitos se qued\u00f3 embarazada y dej\u00f3 de tener relaciones sexuales. Hildegart naci\u00f3 en 1914. Su nombre significa \u201cJard\u00edn de Sabidur\u00eda\u201d. Aurora se dedic\u00f3 en cuerpo y alma a su educaci\u00f3n, por lo que la ni\u00f1a le\u00eda antes de los dos a\u00f1os, desde los tres escrib\u00eda y tocaba el piano, a los cuatro ten\u00eda el t\u00edtulo de mecanograf\u00eda, y a los ocho hablaba seis idiomas; a los dieciocho a\u00f1os termin\u00f3 la carrera de Derecho y hab\u00eda comenzado la de Medicina. Hildegart, desde su adolescencia era invitada a dar conferencias por todos lados, y era bien acogida en los c\u00edrculos intelectuales. Se relacionaba con la vanguardia europea y lleg\u00f3 a ser <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Secretaria de la Liga Espa\u00f1ola para la Reforma Sexual sobre Bases Cient\u00edficas (Liga desaparecida tras la guerra), desde la que defend\u00eda el exterminio de las vidas \u201csin valor vital\u201d (mendigos, enfermos\u2026), lo que era considerado un delirio en Espa\u00f1a, pero era practicado en la Alemania de 1932. <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Tambi\u00e9n se afili\u00f3 al partido socialista y era masona.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Las teor\u00edas de Hildegart que durante casi toda su vida fueron las de su madre, se apoyaban en algunas certezas:<\/span><\/span><\/p>\n<ol>\n<li>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">La eugenesia como modo de mejorar a la humanidad, apoy\u00e1ndose en teor\u00edas de autores alemanes sobre \u201cla purificaci\u00f3n de la raza\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<\/li>\n<li><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">El matriarcado eugen\u00e9sico. La citamos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>: \u00ab<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>Es la tendencia de que sea la mujer la que, independientemente del hombre, cuide del hijo eug\u00e9nicamente concebido. (&#8230;) Es la direcci\u00f3n (\u2026) a la que auguramos mayor porvenir entre las mujeres intelectuales<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u00bb. Ideas que se acercan a la mentalidad de hoy que hace hijos a la carta o en vientres de alquiler. M\u00e1s all\u00e1 de una cuesti\u00f3n ideol\u00f3gica, lo que llama la atenci\u00f3n es que la modernidad en el sexo parece que en cualquier \u00e9poca pasa por discursos al margen del deseo, y en ello hay violencia.<\/span><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">La libertad sexual para liberar a la mujer: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>\u00abUn matriarcado cient\u00edfico y una promiscuidad t\u00e9cnica y moralmente conducida, ser\u00e1n tal vez los resultados de la nueva evoluci\u00f3n progresiva de la Humanidad<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>. <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Esta libertad conllevar\u00eda ejercer el amor libre sin verse impedidas por el cumplimiento de la maternidad, habiendo instituciones que dar\u00edan cobijo a sus hijos<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">.<\/span><\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">La madre acompa\u00f1ar\u00e1 a la hija a todos lados, \u00a1incluido el cuarto de ba\u00f1o\u2026! hasta un momento en que \u00e9sta empieza a reclamar su intimidad e incluso tiene el proyecto de marchar a vivir a Londres.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Aurora mata a Hildegart cuando su influencia sobre ella decae en favor de figuras masculinas como Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, Havelock Ellis o Herbert George Wells, y cuando la hija se enamora. Aurora empieza a ver conspiraciones por todas partes y concluye que su \u201cestatua humana\u201d (uno de los nombres que le daba), su \u201cmu\u00f1eca de carne\u201d, se ha convertido en lo contrario de lo que quiso crear. Entonces, para evitar que se convirtiera en \u201cprostituta del esp\u00edritu y paridora de la carne\u201d, como ella dec\u00eda su madre y su hermana, decide matarla con la conciencia del deber cumplido.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Aurora ve algo obsceno en la sexualidad de su madre y hermana que a ella la inquieta y parece estar en el origen de su odio a las mujeres. Pero \u00bfpodemos sostener que esta inquietud tiene la misma relaci\u00f3n con el goce otro que la de las madres neur\u00f3ticas de las que hablamos m\u00e1s arriba?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Aurora sosten\u00eda no haber so\u00f1ado nunca y no tener fantas\u00edas. Habiendo faltado para ella la estructuraci\u00f3n que da el pasaje por el estad\u00edo del espejo, que le habr\u00eda permitido lograr una identificaci\u00f3n con el otro y, por lo tanto, una distancia imprescindible para que existiera el sentido de la alteridad, Aurora fabrica una construcci\u00f3n delirante: una estatua humana, una mu\u00f1eca de carne, un doble perfecto que deb\u00eda permitirle tener una imagen aceptable de s\u00ed misma proyectada en Hildegart. En el caso Aim\u00e9e de Lacan encontramos algo parecido. De hecho tanto Aim\u00e9e como Aurora ten\u00edan la misma idea delirante: la creaci\u00f3n de Comunidades, falansterios de personas felices; un mundo Uno, finalmente, sin alteridad. Y como dice Cristina K\u00fcpfer, el UNO o, mejor dicho, el intento de fabricarlo, lleva necesariamente a la violencia. Justamente, la unificaci\u00f3n es lo contrario de la identificaci\u00f3n que parte del reconocimiento de una falta.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Pero Hildegart empieza a separarse de su madre, a acudir a reuniones del Partido Socialista y de su Logia sin ella. Tambi\u00e9n se enamora; podemos pensar que ah\u00ed descubre que hay un mundo fuera de su madre y que empieza a poder gozar de \u00e9l. Si bien, aunque Hildegart comenzaba a separarse de su madre, \u00e9sta no pod\u00eda salir del continente negro. Imposibilitada para metabolizar lo sexual en su hija, justo eso que la hac\u00eda otra para ella, Aurora cae bajo las redes del goce del Otro <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">J(A)<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">, que ella interpretar\u00e1 de manera delirante viniendo de lo real como complot de los hombres para destruirlas a ella y a su hija.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Hildegart, al desviarse del camino trazado, que la hab\u00eda confinado a ser suplencia para su madre, hace que \u00e9sta quede confrontada con S (\u023a). <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Como Aurora <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">no hab\u00eda atravesado la castraci\u00f3n, lo que se le abre no es un vac\u00edo para gozar de \u00e9l con otro goce distinto del f\u00e1lico, sino <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">una NADA que, sin el anclaje simb\u00f3lico que le hubiera permitido poner alg\u00fan l\u00edmite tranquilizador, la deja muy cerca del TODO de la amenaza del goce del Otro J(A). Y esta es la gran diferencia que separa la violencia de las madres psic\u00f3ticas, quienes por falta de contenci\u00f3n f\u00e1lica se ven precipitadas en el goce del Otro, de la violencia de las madres neur\u00f3ticas que tiene bordes f\u00e1licos que les permite limitar el goce y la angustia.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Entonces, \u00bffue un crimen por odio? Si consideramos que, al distanciarse, Hildegart abri\u00f3 en Aurora el horror de la NADA abierta en el Otro (para ella no es un vac\u00edo que tiene bordes simb\u00f3licos, sino una nada), seg\u00fan lo que plantea Radjou Soundaramourty<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>, es decir, que el odio se dirige al Otro barrado (\u023a), dir\u00edamos que s\u00ed. Pero como Hildegart no era otra para su madre, tenemos que responder que no, dada la no alteridad, puesto que Aurora no consideraba a su hija como sujeto, como otra para ella. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Entonces, no hubo odio en el crimen, pero \u00bfhubo goce? Creemos que no, aunque despu\u00e9s s\u00ed que hubo una forma delirante de recuperaci\u00f3n de goce. Al psiquiatra de Ciempozuelos que la entrevist\u00f3 durante a\u00f1os, Aurora le dijo que, un instante despu\u00e9s de morir Hildegart, experiment\u00f3 f\u00edsicamente que volv\u00eda a ella, como si esa muerte le permitiera al fin recuperar el objeto situado en lo real del cuerpo de su hija que obturaba la barra en el Otro, un hueco insoportable para ella. Pero le dijo que lo que vivi\u00f3 ah\u00ed no lo hablar\u00eda nunca con nadie\u2026 un momento inefable, seguramente una alucinaci\u00f3n. <\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Pero nuestra pregunta se abr\u00eda a otras dos: si la violencia madre\/hija ser\u00eda de la misma naturaleza que la de los hombres sobre las mujeres y si, por lo tanto, podr\u00edamos entenderlo como violencia de g\u00e9nero. Habitualmente se entiende por violencia de g\u00e9nero la que los hombres ejercen sobre las mujeres por el hecho de serlo. Lo que encontramos en la realidad de nuestra cl\u00ednica es que hay una violencia de unas mujeres sobre otras causada no solamente por una rivalidad f\u00e1lica, sino por la suposici\u00f3n de un goce en la otra del que ellas estar\u00edan privadas. Esto ocurre por la imposible identificaci\u00f3n entre mujeres en el otro goce, como ya hemos comentado. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Por \u00faltimo, \u00bfpor qu\u00e9 unas mujeres pueden disfrutar del otro goce y \u201c<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\"><i>hacer de su soledad compa\u00f1\u00eda<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">\u201d, como dice Lacan<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>, y otras caen en brazos de la angustia de la amenaza del goce del Otro <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">J(A)?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Si la escritura del significante que le falta al Otro S(\u023a) representa la castraci\u00f3n para todo hablaser, Lacan la usa tambi\u00e9n para escribir el goce no todo y, sin embargo no es lo mismo la castraci\u00f3n que quedar\u00eda del lado f\u00e1lico de las f\u00f3rmulas, el lado izquierdo, y el otro goce, goce femenino del Otro barrado, que queda en el lado derecho, el lado no-todo. Evidentemente, un sujeto delirante como Aurora, hab\u00eda forcluido lo relativo a la castraci\u00f3n y eso le apareci\u00f3 en lo Real, lo que le hizo caer directamente en las redes del Otro como objeto de su goce.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Hay mujeres que no pueden anclarse lo bastante en lo simb\u00f3lico; en ellas no se ha producido \u2014o no es lo bastante eficaz\u2014, la met\u00e1fora que traduce como falta el vac\u00edo que queda de la represi\u00f3n primordial. Entonces dan un significado real a ese vac\u00edo, como la mu\u00f1eca de carne. De ah\u00ed la violencia de un caso como el de Hildegart.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Pasear alegremente por el borde del vac\u00edo en la estructura, es decir aceptar la castraci\u00f3n (lado f\u00e1lico de las f\u00f3rmulas), prepara a una mujer para acoger esa divisi\u00f3n de s\u00ed misma \u2014que no es la misma que la divisi\u00f3n subjetiva\u2014, cuando encuentra ese otro goce (lado no-todo de las f\u00f3rmulas)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Mostrar que no pasa nada por estar castradas, por estar separadas, s\u00ed que puede transmitirlo una madre a su hija, lo que no es tan f\u00e1cil y en este caso no ocurri\u00f3.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: medium\">Para terminar, por muy delirante que fuera a veces el discurso de Hildegart y de su madre, no deber\u00eda velar el esfuerzo que hicieron algunas republicanas de los a\u00f1os veinte y treinta del siglo pasado, para dar voz a las mujeres espa\u00f1olas. Voz que despu\u00e9s qued\u00f3 dormida durante cuarenta a\u00f1os de dictadura, que ahora la extrema derecha intenta acallar y que a nosotras nos ha gustado recuperar para ustedes.<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\"> M.M. Lessana: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\"><i>Malaise dans la procr\u00e9ation. Les femmes et la m\u00e9decine de l\u2019enfantement<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\">. Albin Michel, Paris 1983, p. 61.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\"> G. Morel: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\"><i>La loi de la m\u00e8re. Essai sur le sinthome sexuel<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span lang=\"fr-FR\">. Economica. Paris, 2008.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"fr-FR\"> MM. Lessana: <\/span><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"fr-FR\"><i>Entre m\u00e8re et fille: un ravage<\/i><\/span><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"fr-FR\">. <\/span><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\">Hachette Litteratures, Paris 2000, cita encontrada en: <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\">P. Riquelme: \u201cLigaz\u00f3n-Madre, Estrago y Efecto Madre. En torno a lo femenino y su articulaci\u00f3n con lo materno\u00bb <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\"><i>Revista Sul Americana de Psicolog\u00eda<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><span style=\"font-size: small\">, v3, n2 Jul\/Dez, 2015, p. 321.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"> J. Lacan: \u201cAun\u201d. <\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><i>El Seminario 20<\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\">. Paid\u00f3s, Barcelona 1981, p. 101.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\">J. Lacan\u00a0: Seminario A\u00fan. Paid\u00f3s 2010, p.90.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> J. Lacan: <i>Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina<\/i>. Escritos I. Siglo XXI, Madrid 1971, p. 295.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"> G. Rendueles: <\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><i>Manuscrito encontrado en Ciempozuelos<\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\">. Morata, Madrid 2017, p. 73. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"> G. de Lazcano hace notar la proximidad entre esta mujer perfecta y la mujer de Dios en la que Schreber hab\u00eda de convertirse: \u201cDe un delirio de interpretaci\u00f3n en los albores de la II Rep\u00fablica\u201d, en <\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><i>Un cambio en el mundo, un cambio en el sujeto, \u00bfc\u00f3mo interpreta hoy un psicoanalista?<\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\">, Ed. XXI Jornadas de Cl\u00ednica Psicoanal\u00edtica, Madrid 2012, p.19 y ss.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Hildegart Rodriguez : <i>El problema sexual tratado por una mujer espa\u00f1ola, p. 64<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><i> Idem, p 58<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"> Revista AF Presse N\u00fam. 27: \u201cM\u00e1s all\u00e1 del odio, \u00bfviolencias in\u00e9ditas?\u201d<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\">J. Lacan, \u201cEl Atolondradicho\u201d, en <\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\"><i>Otros Escritos<\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial, serif\">, Paid\u00f3s, Buenos Aires 2012.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><span style=\"font-family: Arial, serif\"> No nombramos a prop\u00f3sito como masculino el lado izquierdo de las f\u00f3rmulas ni como femenino el derecho, justamente porque no es una cuesti\u00f3n de g\u00e9neros, sino de posiciones en el goce.<\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por all\u00ed viene mi mama. 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