{"id":3124,"date":"2019-10-28T10:56:42","date_gmt":"2019-10-28T09:56:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=3124"},"modified":"2019-10-28T10:56:42","modified_gmt":"2019-10-28T09:56:42","slug":"philippe-woloszko-el-odio-no-se-contrapone-al-amor-sino-a-lo-simbolico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2019\/10\/28\/philippe-woloszko-el-odio-no-se-contrapone-al-amor-sino-a-lo-simbolico\/","title":{"rendered":"Philippe Woloszko &#8211; El odio no se contrapone al amor sino a lo simb\u00f3lico"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\" align=\"right\"><span lang=\"en-US\">Paris,\u00a0 28 de septiembre de 2019.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">En el poco tiempo de que disponemos, trataremos de transmitir las cuestiones en las que hemos estado trabajando este a\u00f1o en relaci\u00f3n con el odio y su posible \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb. El \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb del odio se basa en la cuesti\u00f3n de la desidentificaci\u00f3n; para que uno pueda matar o exterminar sin odio, es necesario que el otro ya no sea reconocido como otro, como alter-ego. Para discutir esto, volveremos a la cuesti\u00f3n de las identificaciones.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Existen dos dificultades importantes, fuentes de mucha confusi\u00f3n, para abordar el odio en t\u00e9rminos estrictamente anal\u00edticos: la primera es distinguir el odio de la agresividad, as\u00ed como de la violencia y del sadismo; la segunda es cuestionar el concepto de ambivalencia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Si Freud no diferenci\u00f3 claramente la agresividad del odio, Lacan sent\u00f3 las bases, ya con el Seminario I, \u00abEscritos t\u00e9cnicos de Freud\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, para una diferencia estructural entre la agresividad y el odio, donde incluy\u00f3 el odio en el tr\u00edpode de pasiones con el amor y la ignorancia. \u00c9l apoy\u00f3 este punto a lo largo de su ense\u00f1anza. El odio proviene del registro de las pasiones del ser mientras que la agresividad proviene del registro de la imagen especular<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>, que desarroll\u00f3 desde 1936 en el estadio del espejo. Habr\u00e1 que esperar hasta 1972\/73 en el seminario \u00abAun\u00bb, donde los disociar\u00e1 radicalmente, seg\u00fan si la agresividad se dirige al otro especular, al otro del espejo, al semejante o si el odio se dirige contra el gran Otro no especular<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/span><sup><span lang=\"en-US\">,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><\/span><\/sup><span lang=\"en-US\">. Esto significa que el odio apunta a hacer desaparecer el sujeto, ya que el sujeto est\u00e1 \u00abdeterminado por el lenguaje y la palabra<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>\u00ab, efecto de lo simbolismo. La agresividad tiene como objetivo hacer desaparecer al otro. El odio socava lo simb\u00f3lico: \u00abEn la brutal claridad de la antigua tragedia, el odio se da por lo que es: una eliminaci\u00f3n del orden simb\u00f3lico<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>\u00ab. Mientras que la agresividad es claramente un mecanismo esencialmente imaginario.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">La violencia no es un concepto anal\u00edtico, sino que surge de las condiciones culturales y ambientales. En cuanto al sadismo o a la perversi\u00f3n, se trata de reducir un sujeto a un objeto, pero no de hacerlo desaparecer: \u00abLa respuesta perversa siempre lleva en s\u00ed una negaci\u00f3n del otro como sujeto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">En la literatura anal\u00edtica, el concepto de ambivalencia se suele utilizar para designar p\u00fadicamente el odio (o incluso muchas veces la agresividad), como si fuera inesperado encontrar odio cuando se trata de amor, y especialmente, para nosotros, en la transferencia. Freud utiliza este concepto de ambivalencia para oponer el amor al odio, esto en continuidad con la oposici\u00f3n de la pulsi\u00f3n de vida y la pulsi\u00f3n de muerte. Lo declar\u00f3 claramente en \u00abEl Yo y el Ello\u00bb en 1923, donde escribi\u00f3 sobre la transformaci\u00f3n del odio en amor o del amor en odio \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Si esta mudanza es algo m\u00e1s que una mera sucesi\u00f3n en el tiempo, vale decir, un relevo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>, entonces evi\u00addentemente carece de sustento un distingo tan radical como el que media entre pulsiones er\u00f3ticas y de muerte, que presupone procesos fisiol\u00f3gicos que corren en sentidos contra\u00ad puestos<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>\u201d<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Freud nunca pudo abandonar esta l\u00f3gica binaria de oposici\u00f3n, mientras que siempre ha apoyado una l\u00f3gica ternaria en su teorizaci\u00f3n para explicar el inconsciente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>, con consciente, pre-consciente e inconsciente y m\u00e1s tarde con el yo, el ello y el s\u00faper-yo. Si no se opone la pulsi\u00f3n de vida a la pulsi\u00f3n de muerte, no se puede oponer el amor al odio. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">No obstante, algunos de nosotros en An\u00e1lisis Freudiano, creemos que no hay oposici\u00f3n de dos pulsiones, sino s\u00f3lo una pulsi\u00f3n (que se expresan en el modo de pulsiones parciales), en una estructura moebiana<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. As\u00ed lo afirma Lacan en la primera lecci\u00f3n del seminario XVIII (\u00abDe un discurso que no fuera del semblante\u00bb), cuando retoma el seminario del a\u00f1o anterior: \u00abEl reverso del psicoan\u00e1lisis\u00bb. Afirma que en el discurso del psicoan\u00e1lisis, el lugar y el rev\u00e9s, la doble inscripci\u00f3n, se articulan en una estructura moebiana. Lo mismo sucede con el amor y el odio, lo que lleva a Lacan a inventar el odiamoramiento<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Se plantea la hip\u00f3tesis de que el odiamoramiento es el primer sentimiento, el de la primera identificaci\u00f3n en la cual, y as\u00ed es como releemos a Freud: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>El psicoan\u00e1lisis ve en la \u00abidentificaci\u00f3n\u00bb la primera manifestaci\u00f3n de un apego emocional a otra persona<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. Este primer sentimiento fue descrito por Freud y luego por Lacan como odio. Creemos que se trata de odiamoramiento, que todav\u00eda no est\u00e1 diferenciado entre amor y odio. Lo indica Freud al escribir: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>La identificaci\u00f3n es ambivalente desde el principio<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. En efecto, esta primera identificaci\u00f3n ocurre por incorporaci\u00f3n, es meton\u00edmica, es, como dice Freud: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>la identificaci\u00f3n (es) posible antes de cualquier elecci\u00f3n de objeto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. Un tiempo que precede la formaci\u00f3n del sujeto, en que el sujeto debe confiar en el objeto para formarse a s\u00ed mismo<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Es s\u00f3lo despu\u00e9s del estadio del espejo que aparecen la segunda y tercera forma de identificaci\u00f3n: de rasgo unario e hist\u00e9rico, que son identificaciones del sujeto a un significante. Sin lo simb\u00f3lico no hay sujeto. En el seminario \u00abLa identificaci\u00f3n\u00bb, Lacan muestra que la segunda identificaci\u00f3n es abordada por el significante puro<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>. Este significado \u00abpuro\u00bb es el rasgo unario. En esta l\u00f3gica, da una lectura del \u00abWo es war&#8230;\u00bb Freudiano: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Donde estaba la Cosa, ah\u00ed yo (je) tengo que advenir<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. Esto nos permite avanzar en el tema de la desidentificaci\u00f3n. Se podr\u00eda decir, invirtiendo esta propuesta: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Donde estaba un sujeto, all\u00ed una cosa debe advenir<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. En efecto, el odio pretende des-identificar a un sujeto para reducirlo a un \u00abpuro\u00bb significado, si eso tiene un sentido, es decir, a un signo sin significante, a una designaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><a name=\"_GoBack\"><\/a> <span lang=\"en-US\">Para Freud, el odiamoramiento, si podemos decirlo as\u00ed, porque habla de ambivalencia, s\u00f3lo puede definirse entre amor y odio en el momento del Edipo. \u00c9l escribe: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Este g\u00e9nesis del amor a duras penas se distingue del odio en su relaci\u00f3n con el objeto. No es sino despu\u00e9s del establecimiento de la organizaci\u00f3n genital que el amor se vuelve el opuesto del odio<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u201d. Eso significar\u00eda que el odio, como tal, s\u00f3lo existir\u00eda despu\u00e9s de acceder a la met\u00e1fora. Y, como nos propuso Radjou Soundaramourty, \u00bfque el odiamoramiento ser\u00eda lo que era antes de la represi\u00f3n? Finalmente, se puede decir que lo identificable por el sujeto es amado, mientras que lo no identificable es odiado. Esto, puesto en una l\u00f3gica lacaniana, evidencia aun mas las consecuencias: lo especularizable es amado (esto incluye por supuesto el otro de la competencia, de la agresividad, el que puede ser destruido, as\u00ed como lo que se puede incorporar en la primera identificaci\u00f3n meton\u00edmica, destruido tambi\u00e9n en este caso). Mientras que lo no especularizable es rechazado en lo real, entonces ni simb\u00f3lico ni imaginario. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Para aclarar un poco este asunto complejo, volvamos al estadio del espejo, donde uno puede percibir que el ni\u00f1o tiene de s\u00ed mismo una imagen similar a la que tiene de otros cuerpos fuera de s\u00ed : un cuerpo entre otros; una imagen de lo semejante que viene de los dem\u00e1s. El yo se forma as\u00ed como imagen del otro, esto corresponde a lo que Freud llam\u00f3 narcisismo primario. El narcisismo primario define as\u00ed a un ser totalmente volcado hacia afuera, desde el principio entregado al otro, y sometido al evento. Es absolutamente narcisista, y eso es lo que muestra el estadio de espejo. El yo se forma en el exterior, y no por un movimiento del interior hacia el exterior, por una proyecci\u00f3n, sino precisamente lo contrario: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>el yo es desde el principio exteroceptivo o no es<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>\u201d<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">. En efecto, es el otro que tiene un papel de espejo. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">As\u00ed, el estadio del espejo es tambi\u00e9n el paradigma por el cual el observador nombra en esta revelaci\u00f3n lo que se ha logrado de manera diferente: el nacimiento del yo. Esta nominaci\u00f3n donde el observador dice \u00abEres t\u00fa\u00bb es: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>la matriz simb\u00f3lica en la que el <\/i><\/span><span lang=\"en-US\"><i>yo [je] <\/i><\/span><span lang=\"en-US\"><i>se precipita en una forma primordial, antes de objetivarse en la dial\u00e9ctica de la identificaci\u00f3n con el otro<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u201d. Y agrega: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Esta forma (\u2026) ser\u00e1\u0301 tambi\u00e9n la ra\u00edz de las identificaciones secundarias<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u201d. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Es esta nominaci\u00f3n la que oculta el aspecto puramente imaginario del yo detr\u00e1s de lo simb\u00f3lico. En efecto, Freud utiliz\u00f3 las expresiones \u00abideal del yo\u00bb y \u00abyo ideal\u00bb indistintamente. No las diferenci\u00f3, aunque apunt\u00f3 que hab\u00eda dos nociones distintas. Lacan, al traer lo imaginario, lo simb\u00f3lico y lo real permite esta diferenciaci\u00f3n. El yo ideal es el aspecto imaginario, el narcisismo, la imago; mientras que el ideal del yo es el aspecto simb\u00f3lico, por lo tanto articulado al significante.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">As\u00ed, cuando el ni\u00f1o se reconoce en el espejo, tiene una imagen de su cuerpo distinta de las sensaciones internas de sus habilidades motoras. Se encuentra atrapado entre la fascinaci\u00f3n primordial por su pr\u00f3jimo, una visi\u00f3n cautivadora de la \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>gestalt<\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00bb del cuerpo del otro como espejo y sus percepciones no visuales de su cuerpo, no unificado, dependiente por su prematuridad. Existe por lo tanto un desfase entre la imagen, la imagen del Otro, de lo similar, exteroceptiva con la cual se identifica y la representaci\u00f3n de la percepci\u00f3n interoceptiva que tiene de s\u00ed mismo. Dicho de otro modo, hay un desfase entre la imagen y la representaci\u00f3n, entre lo imaginario y lo simb\u00f3lico, es decir, entre el yo ideal y el ideal del yo. La identificaci\u00f3n es finalmente esta operaci\u00f3n que articula lo imaginario a lo simb\u00f3lico, durante la cual el yo se forma en esta aleaci\u00f3n de dos consistencias, una llena, la imaginaria y la otra agujereada, la simb\u00f3lica, lo cual crea un desfase, ya que estas dos consistencias no pueden superponerse. Este desfase, en cierta medida, da origen al odio, que aparece aqu\u00ed como odio de lo simb\u00f3lico. Lacan en el seminario \u00abDe un otro al Otro\u00bb retoma la cuesti\u00f3n de la identificaci\u00f3n, donde se refiere a su \u00abObservaci\u00f3n sobre el informe de Daniel Lagache\u00bb. Explica que hay una diferencia entre querer ser Uno en el campo del Otro y la idealizaci\u00f3n, la cual enfrenta al sujeto con problemas narcisistas. \u00c9l resume esto en esta f\u00f3rmula: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>esto es, de la imposibilidad de hacer entrar de nuevo en el plano imaginario este objeto (a) , en conjunci\u00f3n con la imagen narcisista<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u201d<\/span><span lang=\"en-US\"><i>.<\/i><\/span><span lang=\"en-US\"> El sujeto se encuentra dividido por el lenguaje que \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>le restituye(a) en lo universal su funci\u00f3n de sujeto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u201d. Es el lenguaje, lo simb\u00f3lico (el padre de la horda primitiva para Freud o el padre muerto o el nombre del padre) lo que bloquea el acceso al goce y que es la causa del fracaso de la identificaci\u00f3n, identificaci\u00f3n especular. Es, por eso mismo, causa de odio.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">As\u00ed, si podemos pensar la identificaci\u00f3n en t\u00e9rminos de desfase entre lo imaginario y lo simb\u00f3lico, la cuesti\u00f3n del interior y del exterior, de lo que se convertir\u00e1 en el yo y el no-yo, es decir la cuesti\u00f3n del yo y del otro, puede ser articulada de manera diferente. Es decir, en t\u00e9rminos de imaginario, de simb\u00f3lico, pero tambi\u00e9n en t\u00e9rminos de real. Lo que puede ser especularizado puede ser simbolizado, lo que no puede ser especularizado no ser\u00e1 simbolizado y por lo tanto rechazado en lo real<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote25sym\" name=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">As\u00ed, el odiamoramiento tiene su origen en lo imaginario y se diferenciar\u00e1 sea en amor, la articulaci\u00f3n de lo imaginario y de lo simb\u00f3lico; sea en odio, la articulaci\u00f3n de lo imaginario y de lo real. L\u00f3gicamente, la tercera pasi\u00f3n, la ignorancia, ser\u00eda una articulaci\u00f3n entre lo simb\u00f3lico y lo real. Lacan nunca teoriz\u00f3 la ignorancia, ni las pasiones del ser. Allouch escribe sobre las pasiones del ser jugando con el significante \u00abser\u00bb: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Tales teor\u00edas simplemente no tienen raz\u00f3n de ser<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote26sym\" name=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"en-US\">Uno tambi\u00e9n podr\u00eda interrogarse acerca del destino de lo ignorado, sobre la pasi\u00f3n de la ignorancia: este podr\u00eda ser el tema del a\u00f1o siguiente, despu\u00e9s del amor y del odio.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Creo haber demostrado, como anunciado en la primera parte del t\u00edtulo, que el odio no se opone al amor. Pasemos ahora a la oposici\u00f3n entre el odio y lo simb\u00f3lico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Hay aqu\u00ed un problema sem\u00e1ntico con la palabra \u00aboposici\u00f3n\u00bb. Us\u00e9 esta palabra cuando me pidieron que diera un t\u00edtulo, luego he retomado esta palabra \u00aboposici\u00f3n\u00bb en la obra de Freud, que opone al amor y al odio como ha hecho siempre con respecto a las dos pulsiones. Por un lado, argument\u00e9 que en cuanto al amor y al odio, la cuesti\u00f3n no se planteaba en t\u00e9rminos de oposici\u00f3n, sino en una forma de continuidad, en una estructura moebiana. Por otro lado, hablar de oposici\u00f3n induce una idea de simetr\u00eda que discutiremos m\u00e1s adelante acerca del espejo, para mostrar ah\u00ed un l\u00edmite conceptual. As\u00ed, en lo que respecta a la segunda parte del t\u00edtulo: la oposici\u00f3n entre el odio y lo simb\u00f3lico debe entenderse como un ataque a lo simb\u00f3lico por el odio. El odio se manifiesta en el goce del odio, que es su aspecto en lo real.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Volvamos a la cuesti\u00f3n de partida de c\u00f3mo se puede matar sin odio, es decir, sin reconocer a otro como otro y menos a\u00fan como sujeto, lo cual se aplica para los asesinatos en masa, el genocidio y el terrorismo. Esto lleva a plantear dos cuestiones: la de la des-identificaci\u00f3n y la de un posible m\u00e1s all\u00e1 del odio.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">En este tema de la des-identificaci\u00f3n, cambiamos de paradigma. No se trata de ser des-identificado como sujeto, lo que puede suceder con un sujeto que es objeto del odio, como han podido atestiguar los supervivientes de los campos de exterminio, sino de lo que sucede en un sujeto que no reconoce a otro sujeto como sujeto, como otro, como un alter ego. Esto significa que no se reconoce a s\u00ed mismo o ya no se reconoce en este otro del espejo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Ya podemos notar que hay un problema con el estadio del espejo. Esto se debe a que la imagen reflejada no puede ser el reflejo de la imagen real. En efecto, hay una inversi\u00f3n derecha-izquierda y una falla que impide la estricta similitud entre ambos, un defecto que Lacan marca al introducir la (a) peque\u00f1a, que no es especularizable. As\u00ed, parece que las dos im\u00e1genes no son id\u00e9nticas, no son \u00abidentificables\u00bb; lo que significa que la identificaci\u00f3n imaginaria no lo es realmente, que lo que esta identificaci\u00f3n imaginaria busca, es decir, el Uno, falla necesariamente<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote27sym\" name=\"sdfootnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Por consiguiente, en todo discurso de odio, como lo ha demostrado Robert L\u00e9vy a lo largo de los distintos seminarios que ha dirigido este a\u00f1o, la cuesti\u00f3n de la pureza es fundamental. Esta cuesti\u00f3n la desarrolla Freud en \u00abT\u00f3tem y tab\u00fa\u00bb. La pureza aparece as\u00ed como un intento de tapar, de recuperar este fracaso de la no identidad de las dos im\u00e1genes. Es decir, como un significante que tendr\u00eda el poder de borrar, de ocultar ese desfase que Lacan se\u00f1al\u00f3 como (a) peque\u00f1a. Este significado \u00abpureza\u00bb representa, en \u00faltima instancia, la captura imaginaria de los discursos de odio que han invadido el discurso p\u00fablico, probablemente a nivel mundial hoy en d\u00eda. Esto fue estudiado bajo varias perspectivas a lo largo del a\u00f1o : todos los asesinatos en masa y genocidios fueron precedidos por tales discursos. Cuando no son los otros los encausados en tanto otros, sino que lo son los significantes. No son los extranjeros, los jud\u00edos, las mujeres en tanto otros, alter-ego, sino como dice Radjou Soudaramourty: \u00ab<\/span><span lang=\"en-US\"><i>El otro no existe, o bien bajo la figura general esencializada del Otro gozador<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote28sym\" name=\"sdfootnote28anc\"><sup>28<\/sup><\/a><\/i><\/span><span lang=\"en-US\">\u00ab. As\u00ed que son Los Jud\u00edos, L\u023a Mujer, Los Extranjeros, etc&#8230;. los cuales son impuros y reducidos al estado de par\u00e1sitos, gusanos, de lo que debe ser exterminado, es decir, que no se les priva de una identificaci\u00f3n imaginaria sino de una identificaci\u00f3n simb\u00f3lica, que son designificantizados. Estos significantes son expulsados de lo simb\u00f3lico y lanzados a lo real. No se sustituyen por otro significante, lo que es la represi\u00f3n, sino que se suprimen y se mantienen \u00fanicamente como significados, como una designaci\u00f3n<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote29sym\" name=\"sdfootnote29anc\"><sup>29<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Tratemos de desarrollar esto partiendo del objeto (a), ya que este es el enfoque elegido para esta intervenci\u00f3n. Robert L\u00e9vy<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote30sym\" name=\"sdfootnote30anc\"><sup>30<\/sup><\/a> argument\u00f3 que hab\u00edan dos tipos de odios, uno relacionado con una falta en ser, el otro relacionado con un plus de goce. En el primer caso, el otro es menos que nosotros, tiene algo menos, el objeto de deseo que buscamos en el otro, objeto (a) peque\u00f1a, un odio dirigido hacia lo que nos muestra que somos\u00a0: sujetos barrados, atrapados en la falta en ser. Es la figura del extranjero que nos invade, nos contamina. En el segundo caso, tiene algo m\u00e1s, demasiado, un exceso de goce, del que nos priva: tambi\u00e9n designado por Lacan como (a). Es la figura del Jud\u00edo o de L\u023a mujer y tambi\u00e9n la del Psicoan\u00e1lisis. As\u00ed, encontramos este objeto (a) como un residuo despu\u00e9s de la introducci\u00f3n de la palabra que representa el obst\u00e1culo, en el origen del odio.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">Si el odiamoramiento es, en efecto, el primer sentimiento cuando la imagen del otro llega a representar al sujeto en ciernes mediante una identificaci\u00f3n meton\u00edmica que fracasa, se puede hacer la hip\u00f3tesis de que el odiamoramiento (hecho de amor, de odio pero tambi\u00e9n probablemente de ignorancia) ser\u00eda un efecto de este fracaso. Es la introducci\u00f3n de la palabra y del lenguaje lo que evidencia lo imposible de una identificaci\u00f3n exitosa. Una identificaci\u00f3n exitosa podr\u00eda entonces corresponder a lo que Freud llama un yo total. En efecto, en \u00abPulsiones y destinos de la pulsi\u00f3n\u00bb, escribe: \u201c<\/span><span lang=\"en-US\"><i>Pero que una pulsi\u00f3n \u00abodie\u00bb a un objeto nos suena bastante extra\u00f1o, y caemos en la cuenta de que los v\u00ednculos de amor y de odio no son aplicables a las relaciones de las pulsiones con sus objetos, sino que est\u00e1n reservados a la relaci\u00f3n del yo-total con los suyos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote31sym\" name=\"sdfootnote31anc\"><sup>31<\/sup><\/a>\u201d. <\/i><\/span><span lang=\"en-US\">El yo-total, la expresi\u00f3n enigm\u00e1tica de Freud, puede ser un aspecto imaginario de una identificaci\u00f3n plena, que formar\u00eda un sujeto indiviso.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">As\u00ed, el amor y el odio (como la ignorancia, siempre presente tanto en el amor como en el odio) pretenden negar, bloquear, contrarrestar o atenuar el efecto de lo simb\u00f3lico que divide al sujeto, que hace que no haya relaci\u00f3n sexual. El amor busca reducir lo simb\u00f3lico a lo imaginario sustituyendo una representaci\u00f3n simb\u00f3lica (el ideal del yo) por una instancia imaginaria (el yo ideal). El odio busca eliminar la representaci\u00f3n simb\u00f3lica (un significante que representa el sujeto para otro significante) rechaz\u00e1ndola en lo real. Esta operaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser llevada a cabo mediante el dominio del goce, el goce del odio que atrae a un significante hacia lo real, haciendo as\u00ed que advenga como una designaci\u00f3n, no determinada por un significante.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">En cuanto al tema de un posible \u00abm\u00e1s all\u00e1 del odio\u00bb, los discursos que preparan estos asesinatos en masa vienen a liberar el goce de su principal freno, que es lo simb\u00f3lico. Cuando uno escucha tales discursos, es asombroso observar hasta que punto no est\u00e1n sometidos a la Ley. Mentiras, falsedades, transgresiones y deconstrucciones de s\u00edmbolos que representan la Ley de los Hombres y del lenguaje llenan estos discursos y as\u00ed desatan el vinculo de la palabra a lo simb\u00f3lico, un vinculo que impide el goce. Abren el camino a este goce del odio que, con la fuerza que uno puede encontrar all\u00ed, produce esta desubjetivaci\u00f3n. El odio, como siempre lo ha defendido Lacan, se encuentra entre lo imaginario, con su aspecto cautivador y fascinante, y lo real, donde reina el goce.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">El odio puede aparecer como ese sentimiento que apunta a desubjetivar a otro sujeto. Por lo tanto, parece que el concepto de desidentificaci\u00f3n es inadecuado. Lo mismo ocurre, por lo tanto, con el de identificaci\u00f3n. Es necesario entonces recurrir al concepto de la subjetivaci\u00f3n y, en lo que remite a nuestra exposici\u00f3n, al de desubjetivaci\u00f3n. La desubjetivaci\u00f3n s\u00f3lo puede lograrse cuando el goce se activa para hacerlo. Esto nos permite concluir con dos cuestiones.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">El odio como tal no es el problema, es incluso necesario para la preservaci\u00f3n del yo, nos dice Freud<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote32sym\" name=\"sdfootnote32anc\"><sup>32<\/sup><\/a>, lo que es problem\u00e1tico es la puesta en acto del odio, es decir, el ejercicio de su goce. Jean Allouch afirma que el odio no conduce al acto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote33sym\" name=\"sdfootnote33anc\"><sup>33<\/sup><\/a>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\">En cuanto a la cuesti\u00f3n de un m\u00e1s all\u00e1 del odio, pienso que es concebible de la siguiente manera: una vez que un sujeto es reducido al estado de significado para otro sujeto, de mera designaci\u00f3n, ya no es el objeto de su odio y de su goce, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del odio. As\u00ed, cuando un soldado de las SS regresa a casa despu\u00e9s de un \u00abd\u00eda de ardua labor\u00bb, no se siente m\u00e1s afectado por haber asesinado que por pisar un insecto, por lo que no se siente animado por el odio y puede comer tranquilamente con su familia despu\u00e9s de su trabajo bien hecho, sin goce. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del odio. Los nazis de hecho nunca toleraron ninguna manifestaci\u00f3n de goce durante las masacres. <\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><span lang=\"en-US\">Philippe Woloszko Paris, el 28 de septiembre del 2019.<\/span><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\">J. <\/span><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Lacan. Escritos t\u00e9cnicos de Freud. versi\u00f3n Valas (edici\u00f3n francesa<\/span><\/span><span style=\"font-size: small\">). P 742. \u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>Ainsi se cr\u00e9ent : \u00e0 la jonction du symbolique et de l&#8217;imaginaire la passion ou la cassure, si vous voulez, ou la ligne d&#8217;ar\u00eate qui s&#8217;appelle l&#8217;amour, \u00e0 la jonction de l&#8217;imaginaire et du r\u00e9el, celle qui s&#8217;appelle la haine, et \u00e0 la jonction du r\u00e9el et du symbolique, celle qui s&#8217;appelle l\u2019ignorance \u00bb. <\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Jacques Lacan en la escuela belga de psicoan\u00e1lisis. Sesi\u00f3n extraordinaria de la Escuela belga de psicoan\u00e1lisis, el 14 de octubre del 1972. <\/span><\/span><span style=\"font-size: small\">\u00ab .. <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>c\u2019est de l\u2019ordre de l\u2019imaginaire, que l\u2019inconscient soit l\u2019autre, que ce soit l\u2019autre vraiment qu\u2019il mette en jeu, c\u2019est toi ou moi, c\u2019est moi ou toi, il faut en d\u00e9coudre alors. C\u2019est l\u00e0 le sens de ce que j\u2019ai pu pondre sous le titre de l\u2019agressivit\u00e9. Cela n\u2019a absolument rien \u00e0 faire, et c\u2019est ce que j\u2019ai essay\u00e9 d\u2019articuler, de d\u00e9m\u00ealer d\u2019entre ce qu\u2019il en est de la haine ce que supporte le discours, ce discours en tant qu\u2019il y a quelque chose qu\u2019il n\u2019arrive pas &lt;\u00e0&gt; atteindre [&#8230;] de li\u00e9 \u00e0 l\u2019imaginaire du semblable, \u00e0 cette image qui en quelque sorte le d\u00e9robe \u00e0 lui-m\u00eame en m\u00eame temps qu\u2019elle engendre l\u2019agressivit\u00e9.\u00a0\u00bb <\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Radjou Soundaramourty. Una locura sin otro. Texto presentado en Paris durante un dia de sesi\u00f3n de An\u00e1lisis Freudiano en mayo del 2019. Se puede encontrar en la pagina de An\u00e1lisis Freudiano. La ultima frase es casi un copiar\/pegar de su texto. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><sup><span lang=\"en-US\"><\/span><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Vale notar que es durante este seminario que Lacan elabora el \u201codiamoramiento\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">J. Lacan. Seminario XI. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan\u00e1lisis. Version Valas (edici\u00f3n francesa). P416. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Guy le Gaufey. Le d\u00e9s(a)\u00efr (el deseodio). Littoral 15\/16. P130. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">J. LACAN. S\u00e9minaire IX. La identificaci\u00f3n. Version Valas (edici\u00f3n francesa). P 395.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Paul-Laurent Hassoun, en : El odio, el goce y la ley. (dir. por P._L. Hassoun y M. Zafiropoulos). Psicoan\u00e1lisis y practicas sociales. Anthropos. 1995. Observa que la palabra alemana, aqu\u00ed traducida por \u201crelevo\u201d y que \u00e9l traduce por resoluci\u00f3n, es Abl\u00f6sung, la cual, como lo nota, contiene a la vez la idea de \u201cdisoluci\u00f3n\u201d (L\u00f6sung), de \u201camortizaci\u00f3n\u201d (\u00a1de una hipoteca!) y de transmisi\u00f3n, por la cual alguien viene asumir la actividad de otra persona: todo esto se encuentra en el \u201cpasaje\u201d del amor al odio.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">S. Freud. El yo y el ello. O.C. XVI. P286. (edici\u00f3n francesa) <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Hemos desarrollado mas afondo esta idea en dos textos consultable en la pagina de An\u00e1lisis Freudiano : \u201cEn el principio era el sentimiento, el odiamoramiento\u201d y \u201cEl odiamoramiento, una estructura moebiana del amor y del odio\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Esta estructura moebiana es descrita por Lacan en su seminario XVIII. De un discurso que no fuera del semblante. Versi\u00f3n Valas. (edici\u00f3n francesa) P4.<\/span><\/span><span style=\"font-size: small\"> \u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>Le discours du Ma\u00eetre n&#8217;est pas l&#8217;envers de la psychanalyse, il est o\u00f9 se d\u00e9montre la torsion propre, dirais-je, du discours de la psychanalyse: ce qui fait que ce discours fait poser la question d&#8217;un endroit et d&#8217;un envers, puisque vous savez l&#8217;importance de l&#8217;accent qui est mis dans la th\u00e9orie&#8230; d\u00e8s son \u00e9mission par FREUD &#8230;l&#8217;importance de l&#8217;accent qui est mis sur la double inscription. Ce qu&#8217;il s&#8217;agissait de vous faire toucher du doigt, c&#8217;est la possibilit\u00e9 d&#8217;une inscription double \u00e0 l&#8217;endroit, \u00e0 l\u2019envers sans qu&#8217;ait \u00e0 \u00eatre franchi un bord. C&#8217;est la structure d\u00e8s longtemps bien connue dont je n&#8217;ai eu qu\u2019\u00e0 faire usage dite de la bande de Moebius <\/i><\/span><span style=\"font-size: small\">\u00bb. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">El 20 de marzo 1973, durante el seminario \u201cAun\u201d. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">S. Freud. Psicolog\u00eda colectiva y an\u00e1lisis del yo. In Ensayos de psicoan\u00e1lisis. Petite Biblioth\u00e8que Payot (edici\u00f3n francesa). Paris. 1968. P126.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote14\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Ibidem P.127<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote15\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Ibid.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote16\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">J. Lacan. Seminario IX. La identificaci\u00f3n. Op. Cit. P278-9: \u00ab <\/span><\/span><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\"><i>Cet autre champ, que nous d\u00e9finissons et pour lequel est faite notre image du tore, est un autre champ, un champ de signifiant, champ de connotation de la pr\u00e9sence et de l&#8217;absence, et o\u00f9 l&#8217;objet n&#8217;est plus objet de subsistance, mais d&#8217;ex-sistence du sujet \u00bb.<\/i><\/span><\/span><i> <\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote17\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Ibid. P306:<\/span><\/span><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\"><i> \u00ab L&#8217;abord donc que j&#8217;ai choisi dans la deuxi\u00e8me forme de l&#8217;identification n&#8217;est pas de hasard, c&#8217;est parce que cette identification est saisissable sous le mode de l&#8217;abord par le signifiant pur, par le fait que nous pouvons saisir d&#8217;une fa\u00e7on claire et rationnelle, un biais pour entrer dans ce que \u00e7a veut dire l&#8217;identification du sujet, pour autant que le sujet met au monde le trait unaire \u00bb.<\/i><\/span><\/span><i> <\/i><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote18\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Ib\u00edd.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote19\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">S.Freud. Pulsiones y destinos de pulsi\u00f3n. O.C. TXIII. P.U.F. 1988 (edici\u00f3n francesa). P185-6.\u2028<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote20\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Philippe Julien. Para leer a Jacques Lacan. El regreso a Freud. E.P.E.L. (edici\u00f3n francesa) 1990. P45. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote21\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\">\u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>Il y suffit de comprendre le stade du miroir comme une identification au sens plein que l\u2019analyse donne \u00e0 ce terme: \u00e0 savoir la transformation produite chez le sujet, quand il assume une image: imago. (..) la matrice symbolique o\u00f9 le je se pr\u00e9cipite en une forme primordiale, avant qu\u2019il ne s\u2019objective dans la dialectique de l\u2019identification \u00e0 l\u2019autre et que le langage ne lui restitue dans l\u2019universel sa fonction de sujet. Cette forme serait plut\u00f4t au reste \u00e0 d\u00e9signer comme je-id\u00e9al ( Ideal Ich de Freud) si nous voulions la faire rentrer dans un registre connu, en ce sens qu\u2019elle sera aussi la souche des identifications secondaires, dont nous reconnaissons sous ce terme les fonctions de normalisation libidinale <\/i><\/span><span style=\"font-size: small\">\u00bb. J<\/span><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">. Lacan. El estadio del espejo. In Escritos. P94. (edici\u00f3n francesa)<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote22\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Ibid.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote23\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">J. Lacan. Seminario XVI. De un Otro al otro. Versi\u00f3n Valas (edici\u00f3n francesa). P 338. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote24\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">El estadio del espejo. Op. cit.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote25\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote25anc\" name=\"sdfootnote25sym\">25<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">J. Lacan. Seminario III. Las psicosis. Versi\u00f3n Valas (edici\u00f3n francesa). P25. : <\/span><\/span><span style=\"font-size: small\">\u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>tout ce qui est refus\u00e9 dans l&#8217;ordre symbolique, repara\u00eet dans le r\u00e9el <\/i><\/span><span style=\"font-size: small\">\u00bb. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote26\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote26anc\" name=\"sdfootnote26sym\">26<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Jean Allouch. El amor Lacan. EPEL 2017 (edici\u00f3n francesa). P22. <\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote27\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote27anc\" name=\"sdfootnote27sym\">27<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Esto plantea la cuesti\u00f3n de si podemos seguir utilizando este concepto de identificaci\u00f3n. Y entonces utilizar el de la subjetivaci\u00f3n, combinado con el amor y el odio ( \u00bfy la ignorancia?). Por este desarrollo, agradezco a G.-H. Melenotte por su aportaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote28\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote28anc\" name=\"sdfootnote28sym\">28<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\">Op. cit. <\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote29\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote29anc\" name=\"sdfootnote29sym\">29<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Existe un ejemplo hist\u00f3rico de desidentificaci\u00f3n inversa. Se trata de la Controversia de Valladolid. Los amerindios estaban siendo exterminados, asesinados. No ten\u00edan el menor indicio de sujeto antes de que se les reconociera que ten\u00edan alma. Despu\u00e9s de la controversia, los amerindios pudieron convertirse en otros, en sujetos, en alter-ego, pero los negros no han sido identificados como sujetos y fueron \u00abimportados\u00bb como \u00abm\u00e1quinas y herramienta\u00bb o como ganado, para reemplazarlos. La desidentificaci\u00f3n es quitar el significante por encima de la barra, s\u00f3lo queda un significado; en realidad es una desubjetivaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote30\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote30anc\" name=\"sdfootnote30sym\">30<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Seminario del 20 de marzo del 2019 en Paris. Se refiere al libro de Delphine Horvilleur: Reflexiones acerca de la cuesti\u00f3n antisemita. Grasset 2019 (edici\u00f3n francesa).<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote31\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote31anc\" name=\"sdfootnote31sym\">31<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">S.Freud. Pulsiones y destinos de pulsi\u00f3n. O.C. TXIII. P.U.F. 1988 (edici\u00f3n francesa). P184.\u2028<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote32\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote32anc\" name=\"sdfootnote32sym\">32<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\"><span lang=\"en-US\">Freud, al descubrir la pulsi\u00f3n de muerte, substituye \u00e9sta a las pulsiones de conservaci\u00f3n del yo. Escribe en \u201cPulsiones y destinos de pulsi\u00f3n\u201d S. Freud. In O.C. XIII. P185. (P41 in M\u00e9tapsychologie, Id\u00e9es Gallimard.) :<\/span><\/span><span style=\"font-size: small\"> \u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>On peut m\u00eame affirmer que les prototypes v\u00e9ritables de la relation de haine ne sont pas issus de la vie sexuelle, mais de la lutte du moi pour sa conservation et son affirmation \u00bb. <\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"sdfootnote33\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote33anc\" name=\"sdfootnote33sym\">33<\/a><sup><\/sup> <span style=\"font-size: small\">Jean Allouch in Littoral 15\/16. P38. \u00ab <\/span><span style=\"font-size: small\"><i>L\u2019historiole racont\u00e9e par Balint, comme le cas des soeurs Papin, suffit \u00e0 nous assurer que la haine, contrairement \u00e0 ce qui s\u2019imagine, ne pousse pas \u00e0 l\u2019acte, qu\u2019il n\u2019y a pas lieu que l\u2019analyste se mette dans une position d\u2019\u00e9vitement \u00e0 son endroit \u00bb <\/i><\/span><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paris,\u00a0 28 de septiembre de 2019. En el poco tiempo de que disponemos, trataremos de transmitir las cuestiones en las que hemos estado trabajando este a\u00f1o en relaci\u00f3n con el odio y su posible \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb. El \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb del odio se basa en la cuesti\u00f3n de la desidentificaci\u00f3n; para que uno pueda matar o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143],"tags":[],"class_list":["post-3124","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-congreso-2019-mas-alla-del-odio-violencias-ineditas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3124"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3125,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3124\/revisions\/3125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}