{"id":3136,"date":"2019-10-28T11:45:38","date_gmt":"2019-10-28T10:45:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=3136"},"modified":"2019-10-28T11:45:38","modified_gmt":"2019-10-28T10:45:38","slug":"paola-casagrande-el-regreso-a-freud-el-derrumbe-de-la-cultura-poder-y-violencia-del-lenguaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2019\/10\/28\/paola-casagrande-el-regreso-a-freud-el-derrumbe-de-la-cultura-poder-y-violencia-del-lenguaje\/","title":{"rendered":"Paola Casagrande &#8211;  El regreso a Freud: el \u00ab derrumbe de la cultura \u00bb Poder y violencia del lenguaje."},"content":{"rendered":"<p>En el marco del Congreso Internacional Biling\u00fce de la Asociaci\u00f3n de An\u00e1lisis Freudiano, cuyo tema era : \u201cM\u00e1s all\u00e1 del odio, violencias in\u00e9ditas\u201d<\/p>\n<p>28 de septiembre del 2019.<\/p>\n<p>He tratado, a trav\u00e9s de un regreso a Freud, de buscar c\u00f3mo los textos El malestar en la cultura y \u00bfPor qu\u00e9 la guerra? pod\u00edan esclarecer la problem\u00e1tica planteada este a\u00f1o y brindarnos con una nueva comprensi\u00f3n de los fen\u00f3menos de violencia que surgen y sorprenden por su brusca intensidad. Inmediatamente rechazo la idea de que nuestro tiempo est\u00e1 viviendo una violencia \u00absin precedentes\u00bb, lo que en mi opini\u00f3n implicar\u00eda un cambio de paradigma en el fen\u00f3meno de la violencia desde el nacimiento de la organizaci\u00f3n del hombre en sociedades diversas, algo en lo que simplemente no creo. Hablar\u00e9 m\u00e1s bien de un estallido pulsional y de la fragilidad de los v\u00ednculos siempre bajo amenazada de des-vinculaci\u00f3n.<br \/>\nSe trata, por un lado, del \u00abderrumbe de la cultura\u00bb que Freud plantea en su Malestar en la cultura y, por otro, del poder y la violencia del lenguaje.<br \/>\n\u00abLa violencia [del m\u00e1s fuerte] es reducida, quebrantada y finalmente vencida por la uni\u00f3n de varios aisladamente m\u00e1s d\u00e9biles, y ahora el poder de estos unidos constituir\u00e1\u0301 el derecho en oposici\u00f3n a la violencia del \u00fanico. Vemos pues, que el derecho no es sino el poder de una comunidad. Pero no se olvide que todav\u00eda sigue siendo una violencia dispuesta a ejercerse y preparada para dirigirse contra cualquier individuo que se le oponga; trabaja con los mismos medios, persigue los mismos fines; la diferencia s\u00f3lo reside, real y efectivamente, en que ya no es la violencia de un individuo la que se impone, sino la de una comunidad\u201d 1. As\u00ed habl\u00f3 Freud en 1932, en una carta a Einstein, en respuesta a la pregunta \u00bfPor qu\u00e9 la guerra?<br \/>\nViolencia del individuo, violencia de la comunidad. Es esta aparente paradoja la que voy a cuestionar. Con Freud en primer lugar. Ir\u00e9 a revisar otros campos, de los cuales no soy especialista, pero en mi condici\u00f3n de lectora de fil\u00f3sofos interesados en la organizaci\u00f3n de los hombres en sistemas comunitarios, pol\u00edticos o religiosos, y en la violencia que estos sistemas generan: sistemas que sin embargo se describen como \u00abcivilizados\u00bb, donde, a trav\u00e9s de lo que Freud llam\u00f3 \u00abun derrumbe de la cultura\u00bb, \u00abla violencia y el derecho se encuentran\u00bb2.<br \/>\n***<br \/>\nFreud viene a plantear y aclarar esta paradoja, sobre todo en El malestar en la cultura. Con una hip\u00f3tesis central que en s\u00ed misma propone un elemento de respuesta: \u00abEl individuo y la cultura comparten una misma estructura\u00bb.<br \/>\nEn este texto de 1930, Freud propone la hip\u00f3tesis de un \u00abplacer\/deseo de agresi\u00f3n\u00bb3\u00a0com\u00fan a cada individuo. La \u00abcultura\u00bb es considerada, por un lado, como el primer y \u00fanico \u00absedante\u00bb del hombre en busca de domesticar sus impulsos y, por otro, como el primer acto de sublimaci\u00f3n del hombre (la sublimaci\u00f3n debe ser entendida en Freud como una creaci\u00f3n sustituta que tiene como objetivo alejar la pulsi\u00f3n de sus objetivos primarios). Se podr\u00eda decir que desde la perspectiva freudiana, la suma de las sublimaciones humanas es la base de la cultura, en un movimiento infinito.<br \/>\nSin embargo, dice Freud, la cultura lleva dentro de s\u00ed una violencia equivalente a la del individuo: al reprimir los impulsos humanos, se hace eco del ejercicio de lo que \u00e9l llama el s\u00faper-yo (en dos palabras en este texto) con el que el individuo siempre tendr\u00e1 que lidiar. \u00abEl individuo y la cultura comparten una misma estructura \u00ab: la violencia interna compuesta de conflictos intra-ps\u00edquicos y la violencia externa son los ingredientes con los que los hombres tienen que lidiar para perseguir una \u00abb\u00fasqueda de la felicidad\u00bb impuesta por el programa del principio del placer. La b\u00fasqueda de la felicidad se entiende, seg\u00fan Freud, esencialmente por el lado de la satisfacci\u00f3n de los impulsos libidinosos y no, y esto es fundamental, por el lado del comercio de bienes. Es f\u00e1cil entender por qu\u00e9 Freud dud\u00f3 sobre el t\u00edtulo de su libro. \u00abFelicidad en la cultura\u00bb, luego \u00abDesgracia en la cultura\u00bb: b\u00fasqueda de la felicidad impulsiva y prevenci\u00f3n de la felicidad impulsiva como dos caras de la misma moneda. El teatro freudiano est\u00e1 tomando forma. Es finalmente el t\u00e9rmino \u00abmalestar\u00bb que Freud conservar\u00e1 para su t\u00edtulo.<br \/>\nFreud se llamaba a s\u00ed mismo \u00abanimal terrestre\u00bb. Decididamente. La dedicatoria del libro El malestar en la cultura, ofrecido por \u00e9l mismo a su amigo Romain Rolland est\u00e1 redactada de la siguiente manera: \u00abA su gran amigo oce\u00e1nico, el animal terrestre S. Fr. 18-3-1931\u00bb.<br \/>\nRecuerdo esta amistad para insistir en el ate\u00edsmo de Freud, formulado como introducci\u00f3n de esta tercera obra que cierra la trilog\u00eda introducida por La cuesti\u00f3n del an\u00e1lisis profano en 1926 y El porvenir de una ilusi\u00f3n en 1927. \u00bfCu\u00e1les son las reflexiones del \u00abanimal terrestre Freud\u00bb (en este ensayo descrito por Stefan Zweig como \u00absu mejor ensayo filos\u00f3fico\u00bb) sobre las desgracias del hombre y los recursos que s\u00f3lo puede encontrar dentro de s\u00ed mismo, y con otros?<br \/>\nRetomo en parte las hip\u00f3tesis de Freud sobre las razones de lo que \u00e9l llama las \u00abtareas insolubles\u00bb de los individuos y de los pueblos, y los posibles pero modestos remedios de que disponen. Si la b\u00fasqueda de la felicidad es el \u00abprograma\u00bb impuesto por el principio del placer, \u00abEl designio de ser felices que nos impone el principio del placer es irrealizable; mas no por ello se debe -ni se puede- abandonar los esfuerzos por acercarse de cualquier modo a su realizaci\u00f3n.\u00bb 4\u00a0 \uf05b&#8230;] La felicidad, considerada en el sentido limitado, cuya realizaci\u00f3n parece posible, es meramente un problema de la econom\u00eda libidinal de cada individuo. Ninguna regla al respecto vale para todos; cada uno debe buscar por s\u00ed mismo la manera en que pueda ser feliz.\u201d 5 \uf05b&#8230;] la vida nos resulta demasiado pesada, nos depara excesivos sufrimientos\u201d 6. Y Freud cont\u00f3 tres fuentes de sufrimiento: \u00abla supremac\u00eda de la Naturaleza, la caducidad de nuestro propio cuerpo y la insuficiencia de nuestros m\u00e9todos para regular las relaciones humanas en la familia, el Estado y la sociedad.7 \u00bb Freud identifica lo que \u00e9l llama \u00abdeficiencias\u00bb en los sistemas organizativos de las comunidades, incluyendo la desigualdad entre hombres que estos sistemas generan.<br \/>\n\u201cNo nos extra\u00f1e, pues, que bajo la presi\u00f3n de tales posibilidades de sufrimiento, el hombre suele rebajar sus pretensiones de felicidad (como, por otra parte, tambi\u00e9n el principio del placer se transforma, por influencia del mundo exterior, en el m\u00e1s modesto principio de la realidad)8\u201d.<br \/>\nFreud enumera los \u00ablenitivos\u00bb a la desgracia ontol\u00f3gica del hombre: la diversi\u00f3n a trav\u00e9s de actividades intelectuales, entre las que cita la investigaci\u00f3n cient\u00edfica; la diversi\u00f3n de nuevo a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda de \u00absatisfacciones sustitutorias\u00bb mediante la sublimaci\u00f3n (pero, advierte, esto es \u00abaccesible a pocos hombres\u00bb) o dej\u00e1ndose fascinar por el arte; el alejamiento del mundo exterior, como el ermita\u00f1o; o el recurso a narc\u00f3ticos que \u00abnos tornan insensibles\u00bb y que \u00abhacen parecer peque\u00f1a nuestra miseria9\u00bb. Cualesquiera que sean los remedios que se utilicen, existe claramente una \u00abinnegable limitaci\u00f3n de las posibilidades de placer\u00bb. Y Freud dice esta cosa esencial: \u201cel sentimiento de felicidad experimentado al satisfacer una pulsi\u00f3n instintiva ind\u00f3mita, no sujeta por las riendas del yo, es incomparablemente m\u00e1s intenso que el que se siente al saciar un instinto dominado10\u201d.<br \/>\nEntre los remedios sedantes al servicio de la \u00abfelicidad\u00bb, hay una orientaci\u00f3n de la vida que Freud se resiste a considerar satisfactoria: \u201caquella orientaci\u00f3n de la vida que hace del amor el centro de todas las cosas, que deriva toda satisfacci\u00f3n del amar y ser amado11\u201d. Este recurso tiene sus debilidades, piensa Freud, porque nos debilita contra el sufrimiento o nos lleva a la desgracia si perdemos el objeto del amor. En cuanto a la creencia religiosa, no la cuenta entre los remedios porque el precio de la \u00absumisi\u00f3n\u00bb es demasiado alto. Y a\u00f1adir\u00eda que Freud no mencion\u00f3 el placer de la acumulaci\u00f3n de riqueza como un sedante satisfactorio.<br \/>\nLa desgracia del hombre puede resumirse en lo que Kant12 llam\u00f3 su : \u201csociabilidad insociable\u201d.<br \/>\nLa sociabilidad, o para decirlo en las palabras de Freud, \u00abel programa de la cultura\u00bb que se despliega a escala de la humanidad, es una lucha que los hombres est\u00e1n librando \u201centre Eros y muerte, instinto de vida e instinto de destrucci\u00f3n\u201d. Freud destaca \u201cla innata inclinaci\u00f3n del hombre hacia \u00ablo malo\u00bb, a la agresi\u00f3n, a la destrucci\u00f3n y con ello tambi\u00e9n a la crueldad\u201d. Satisface los deseos individuales de control y dominaci\u00f3n (sexual, econ\u00f3mica, ideol\u00f3gica, espiritual). Y Freud afirma: \u201cDicho instinto de agresi\u00f3n es el descendiente y principal representante del instinto de muerte, que hemos hallado junto al Eros y que con \u00e9l comparte la dominaci\u00f3n del mundo 13\u201d.<br \/>\nLa proximidad entre el instinto de muerte y Eros resuelve para Freud la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 el hombre acepta y trata, mediante el esfuerzo de la civilizaci\u00f3n, de constre\u00f1ir, inhibir, poner fuera de acci\u00f3n su inclinaci\u00f3n natural a la agresi\u00f3n, la destrucci\u00f3n, la barbarie. Lo explica en t\u00e9rminos sencillos, esta \u00ablucha\u00bb reside en \u00e9l, el individuo la lleva a cabo dentro de si, siempre; y esta lucha se manifiesta a trav\u00e9s de su propia creaci\u00f3n de cultura fuera de \u00e9l. Una lucha que, nos dice Freud \u201ces, en suma, el contenido esencial de la misma \uf05bla vida], y por ello la evoluci\u00f3n cultural puede ser definida brevemente como la lucha de la especie humana por la vida14\u201d. As\u00ed, la cultura resultar\u00eda ser \u201cun proceso puesto al servicio del Eros, destinado a condensar en una unidad vasta, en la Humanidad, a los individuos aislados, luego a las familias, las tribus, los pueblos y las naciones15\u201d.<br \/>\nNo entender\u00edamos este proceso civilizador sin su principal aliado: el s\u00faper-yo. Un aliado que, sin embargo, al ser demasiado estricto, o demasiado prohibitivo, o demasiado prescriptivo, puede trabajar para la desgracia de los \u00abcivilizados\u00bb, y volverse contra su felicidad, aunque limitada.  Freud no es un admirador beato de la civilizaci\u00f3n de su tiempo. Protest\u00f3 contra lo que llam\u00f3 un \u00abderrumbe\u00bb de la cultura: de pac\u00edfica y creativa, podr\u00eda convertirse en un foro de prohibici\u00f3n, \u00abinjusto\u00bb seg\u00fan su propia palabra. Da el ejemplo de las medidas restrictivas relativas a la elecci\u00f3n del objeto del amor. \u201cLa elecci\u00f3n de objeto queda restringida en el individuo sexualmente maduro al sexo contrario, y la mayor par- te de las satisfacciones extra-genitales son prohibidas como per- versiones. \uf05b\u2026\uf05d El amor genital heterosexual, \u00fanico que ha escapado a la proscripci\u00f3n, todav\u00eda es menoscabado por las restricciones de la legitimidad y de la monogamia16\u201d. El deseo no conoce ninguna norma, dir\u00e1 Lacan sin contradecir a Freud. Y este punto es fundamental para cualquier psicoanalista digno de ese nombre.<br \/>\nEl sacrificio de los hombres (la represi\u00f3n de los impulsos con la renuncia al goce) es a veces tan grande que los hombres se rebelan y tratan de organizarse de otra manera. Si el principio del placer no permite renunciar a la b\u00fasqueda de la felicidad, entonces significa que es esta autoridad la que act\u00faa y que manda, cada vez que se trata de luchar contra un s\u00faper-yo demasiado severo y punitivo; y por extensi\u00f3n, puesto que la cultura es para Freud una extensi\u00f3n creativa de la psique humana, un individuo asociado con otros como \u00e9l puede ser conducido a luchar contra una organizaci\u00f3n demasiado severa y punitiva, incluso criminal, que se opone al gran dise\u00f1o de la humanidad. En nombre del principio del placer. En esta perspectiva, la violencia de los hombres no puede ser interpretada \u00fanicamente  como el deseo original del individuo de una agresi\u00f3n b\u00e1rbara. No hay necesidad de multiplicar los ejemplos. S\u00f3lo uno puede ser suficiente: la violencia de los hombres, llamados \u00abresistentes\u00bb (o \u00abterroristas\u00bb) que se organizan contra los reg\u00edmenes totalitarios, obligados a utilizar la fuerza por razones obvias. La violencia es a veces el \u00faltimo y \u00fanico recurso contra la barbarie.<br \/>\nLa conclusi\u00f3n de Freud en su Malestar es inequ\u00edvoca. Rechaza el \u00abprejuicio entusiasta\u00bb que tiende a pensar que la cultura es nuestro bien m\u00e1s preciado; evoca la duda de que en \u00faltima instancia todo este esfuerzo no vale la pena, el resultado s\u00f3lo puede ser un estado que el individuo debe encontrar necesariamente insoportable. \u201cAs\u00ed, me falta el \u00e1nimo necesario para erigirme en profeta ante mis contempor\u00e1neos17\u201d escribe Freud. Concluye su ensayo con un voto: que \u201cel eterno Eros, despliegue sus fuerzas para vencer en la lucha con su no menos inmortal adversario. Mas, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda augurar el desenlace final? 18\u201d.<br \/>\nEl curso de la historia nos da una respuesta. \u00bfFreud careci\u00f3 de \u00abcoraje\u00bb para pensar lo peor? \u00bfQu\u00e9 ceg\u00f3 tanto a Freud en 1930? Un escritor contempor\u00e1neo de Freud, Klaus Mann, comenz\u00f3 a escribir Cambio de rumbo19 en 1932. Klaus Mann, como un visionario desesperado, consider\u00f3 la cat\u00e1strofe.<br \/>\nDos a\u00f1os despu\u00e9s de escribir El malestar en la cultura, en una carta de 1932 a Albert Einstein, Freud aparece extremadamente pesimista, pero todav\u00eda moderado. \u00c9ste es el contexto de esta correspondencia: Einstein fue abordado por el Comit\u00e9 Permanente de Letras y Artes de la Sociedad de las Naciones para fomentar \u00abla correspondencia entre representantes cualificados de alta actividad intelectual\u00bb destinados a servir \u00aba los intereses comunes de la inteligencia y de la Sociedad de las Naciones\u00bb20. Einstein, cuya actividad a favor de la paz y el desarme era intensa, sugiri\u00f3 la asociaci\u00f3n de Freud. Es en el segundo volumen de correspondencia (hab\u00eda cuatro) titulado \u00bfPor qu\u00e9 la guerra? donde se puede leer la respuesta de Freud a Einstein.<br \/>\nEsta respuesta reitera toda su reticencia contenida en Malestar en la cultura. Pero Freud va m\u00e1s all\u00e1. Coloca los conceptos de igualdad y desigualdad como las causas de lo que \u00e9l llama las \u00abdeficiencias\u00bb de las comunidades humanas que se reconstituyen despu\u00e9s de los conflictos. Podemos leer: \u201cA partir de ah\u00ed\u0301 existir\u00e1n en la comunidad dos fuentes de movimiento en el derecho (Rechtsunruhe), y, en consecuencia, de la posibilidad de su desarrollo en el establecimiento de nuevas legislaciones. Por un lado y generalmente en primer lugar, algunos individuos entre los amos o dominadores tratar\u00e1n de eludir las restricciones de vigencia general, para ponerse por encima de las limitaciones vigentes, vale decir, para regresar del imperio del derecho y de la ley com\u00fan al de la violencia y de la ley del m\u00e1s fuerte; por otro, en segundo lugar, los oprimidos tender\u00e1n y se empe\u00f1ar\u00e1n constantemente en procurarse m\u00e1s poder y querr\u00e1n ver reconocido ese fortalecimiento en esos cambios en la ley [que estos hallen eco en el Derecho com\u00fan], es decir, para avanzar y de acuerdo con esa tendencia progresar, contrariamente, de un Derecho desigual a la igualdad de derechos21\u201d. En 1933, Einstein dej\u00f3 Alemania para ir a los Estados Unidos. En 1934, llam\u00f3 al ej\u00e9rcito \u00abc\u00e1ncer de la civilizaci\u00f3n22\u00bb.<br \/>\nLa subjetividad de una \u00e9poca. Poder y violencia del lenguaje<br \/>\nSi el psicoan\u00e1lisis nos ense\u00f1a que el amor y el odio est\u00e1n intr\u00ednsecamente ligados, \u00bfpodemos plantear la hip\u00f3tesis de que la violencia extrema da testimonio de un posible y temporal des-vinculaci\u00f3n del amor y del odio con una interrupci\u00f3n provisoria del conflicto intra-ps\u00edquico?<br \/>\nSi seguimos esta hip\u00f3tesis, la pregunta que surge inmediatamente es \u00bfqu\u00e9 puede causar este des-vinculaci\u00f3n?<br \/>\n\u00bfNo puede ser que una de las razones de esta desvinculaci\u00f3n se deba a la violencia del lenguaje y a su capacidad de cortar nexos ?<br \/>\n Es indudablemente Lacan, con su teor\u00eda de los cuatro discursos, quien mejor ha demostrado que si la comunicaci\u00f3n humana no implica ning\u00fan espacio de intersubjetividad igualitaria, el discurso del amo se basa en \u00abuna imposici\u00f3n violenta por parte del significante amo, que es sensu stricto \u00abirracional\u00bb: no puede basar-se ulteriormente en \u00abrazones\u00bb23&#8243;. \u00bfNo es la prescripci\u00f3n violenta de un \u00absignificante amo irracional\u00bb que prepara actos antisemitas, racistas, hom\u00f3fobos, etc.? Todos estos actos, de los que se dice que son incomprensibles si no entendemos que son desencadenados por una forma de discurso relacionada con el discurso del maestro. No hay violencias espont\u00e1neas, sin fundamento, en la historia de las organizaciones humanas. Antes de la violencia del combate cuerpo a cuerpo, est\u00e1 la violencia del discurso que designa, asigna, construye una imagen y la transmite. Una violencia en el discurso, que atesta de la b\u00fasqueda de una satisfacci\u00f3n salvaje de los impulsos.<br \/>\nHago m\u00eda esta frase de Slavoj Zizek, fil\u00f3sofo esloveno, en Sobre la violencia. Seis reflexiones marginales: \u201cLa realidad en s\u00ed misma, en su existencia est\u00fapida, nunca es intolerable: es el lenguaje, su simbolizaci\u00f3n, lo que la hace tal24\u201d. Pensar la violencia solamente en la relaci\u00f3n imaginaria con el otro es ignorar la cuesti\u00f3n del lenguaje que simboliza. \u00bfC\u00f3mo explicar la prosperidad del antisemitismo, del racismo o de cualquier otra postura que excluya al otro de la humanidad si no es mediante \u00absignificantes\u00bb violentos que act\u00faan como s\u00edmbolos reductores de sujetos? El tema que nos interesa, nosotros los psicoanalistas \u2013 Lacan no deja de repetirlo &#8211; no es el sujeto discursando, sino \u201cel sujeto construido por el discurso, e incluso atrapado en el discurso. \uf05b\u2026\uf05d Es el sujeto de la enunciaci\u00f3n25\u201d.<br \/>\nA modo de ejemplo, citemos la actual expansi\u00f3n de la incitaci\u00f3n al odio contra las mujeres que se nombr\u00f3: \u00abmasculinismo\u00bb. Una especie de ideolog\u00eda masculina que defiende el patriarcado, que se posiciona en reacci\u00f3n al avance de los derechos de la mujer y se convierte en el motor de los movimientos ultra violentos, como los \u00abIncels26\u00bb que nos llegan desde el otro lado del Atl\u00e1ntico, cuyos miembros pretenden castigar a las mujeres hasta la muerte. \u00abM\u00e1s precisamente, detr\u00e1s de este miedo a una feminizaci\u00f3n de la sociedad que amenazar\u00eda a los hombres en su masculinidad tradicional est\u00e1 el miedo a la p\u00e9rdida de poder de los hombres sobre las mujeres y, sobre todo, sobre sus cuerpos27\u00a0\u00ab. Esta me parece una hip\u00f3tesis plausible en cuanto al agudo tema del \u00abfeminicidio\u00bb (94 mujeres asesinadas por hombres entre enero y agosto en Francia).<br \/>\nDebemos reconocer que la frase repetida una y otra vez, \u00abla violencia es un fracaso de la palabra\u00bb es simplificadora.  Porque dentro del propio lenguaje puede producirse una violencia simb\u00f3lica, de la que se ha dicho que es originaria. Zizek otra vez: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 por tanto el vinculo directo entre la violencia ontol\u00f3gica y el tejido de la violencia social (relaciones de dominaci\u00f3n forzada) que se relaciona con el lenguaje28\u201d.<br \/>\nEste v\u00ednculo directo entre la violencia ontol\u00f3gica y la violencia social podr\u00eda responder a la pregunta que todos nos hacemos, es decir, \u00bfpor qu\u00e9 en ciertos per\u00edodos hist\u00f3ricos el otro es, m\u00e1s que de costumbre, un \u00abbasurero de odio\u00bb?.<br \/>\nEsto nos remite al punto de partida de Freud en su Malestar en la cultura: el abismo del Pr\u00f3jimo. Y Zizek afirma: \u201cEl \u00abmuro del lenguaje\u00bb que me separa eternamente del abismo del otro sujeto es a la vez lo que abre y sostiene este abismo29\u201d. Zizek es un fil\u00f3sofo y tambi\u00e9n un lector de Lacan. \u00abEl muro del lenguaje\u00bb se refiere a lo que Lacan elabor\u00f3 con su concepto de \u00absujeto dividido\u00bb. Dividido por el lenguaje. Al entrar en el lenguaje, el hombre se ve privado de su parte de sombra, que ignora, mientras que el impulso permanece indestructible y lo lleva de vuelta a su sombra interior que Lacan llama \u00abgoce\u00bb o \u00abCosa\u00bb o \u00abreal\u00bb.  En esta perspectiva, la entrada en el lenguaje, que divide, ser\u00eda la primera violencia contra el hombre. \u00bfNo es este per\u00edodo de violencia original el que seguir\u00e1 dejando su huella en la constituci\u00f3n de organizaciones de todo tipo (pol\u00edticas, econ\u00f3micas, religiosas)? Freud lo hab\u00eda anticipado: \u00abEl individuo y la cultura son de la misma estructura\u00bb.<br \/>\nEl \u00abderrumbe de la cultura\u00bb visto por los fil\u00f3sofos: la violencia del estado de excepci\u00f3n<br \/>\nCada vez que hemos abordado en el seminario de este a\u00f1o el tema de la violencia del hombre contra el hombre, planteamos la cuesti\u00f3n de la reducci\u00f3n de la v\u00edctima de un estado de sujeto a un estado de objeto, un proceso de \u00abfacilitaci\u00f3n\u00bb si se me permite decir, del acto violento perpetrado contra ella. Si no eres considerado un hombre, entonces puedo despreciarte, incluso eliminarte de mi entorno. La cuesti\u00f3n del idioma es crucial. Los escritos pasan, las palabras permanecen (scripta volant, verba manent). Nunca se hab\u00eda ilustrado esta m\u00e1xima (que Lacan ha invertido) mas que en el per\u00edodo actual. Incontables obras, de los m\u00e1s diversos campos del saber, analizan, describen y demuestran lo que puede elevar a los hombres por encima de su mundo impulsivo y toman como tema, como teoriza el fil\u00f3sofo Jean Luc Nancy, esferas \u201cno inmutables\u201d que as\u00ed asocia: \u00abarte\u00bb, \u00abamor\u00bb, \u00abpensamiento30\u00bb. Estos elaborados escritos, a menudo ignorados deliberadamente por los que ocupan cargos de responsabilidad (escritos que requieren mucho tiempo y un duro trabajo de reflexi\u00f3n), a duras penas compiten con una frase corta (o tweet) emitida desde un lugar respetado y leg\u00edtimo. Estos significantes cortos y violentos \u00abgolpean\u00bb como un discurso de verdad y ponen al interlocutor o a los interlocutores en un estado de asombro. Como una tijerada en la cinta de Moebius amor\/odio, dejando por un rato el amor en el olvido. Ser\u00e1 necesario entonces tener en cuenta sus efectos de discurso: de des-vinculaci\u00f3n y de desencadenamiento. En nuestra actualidad directa, el ejemplo del \u00abdiscurso tribal\u00bb de Matteo Salvini, Ministro del Interior italiano, debe ser debidamente analizado &#8230;<br \/>\nDespu\u00e9s de la apropiaci\u00f3n de los territorios, \u00abla lucha pol\u00edtica es tambi\u00e9n la lucha por la apropiaci\u00f3n de las palabras31\u00bb, nos dice el fil\u00f3sofo Jacques Ranci\u00e8res.  Jacques Ranci\u00e8res plantea la igualdad no como un objetivo a alcanzar, sino como un presupuesto necesario para re-interrogar constantemente la democracia. \u00abEso\u00bb dice, \u00abes lo que evita que la pol\u00edtica se convierta simplemente en una fuerza policial32\u201d. Esto lo demuestran las dictaduras, pero tambi\u00e9n, en las democracias modernas, la aplicaci\u00f3n de lo que se denomina \u00abpol\u00edtica de excepci\u00f3n\u00bb.<br \/>\nEl fil\u00f3sofo italiano Giorgio Agamben adopta la tesis pol\u00e9mica de que estamos viviendo en un estado de excepci\u00f3n permanente. En un ensayo del 2003, Estado de excepci\u00f3n, Homo sacer, dijo lo siguiente: \u201cInclusive, el estado de excepci\u00f3n ha alcanzado hoy su m\u00e1ximo despliegue planetario. El aspecto normativo del derecho puede ser as\u00ed impunemente obliterado y contradicho por una violencia gubernamental que, ignorando externamente el derecho internacional y produciendo internamente un estado de excepci\u00f3n permanente, pretende sin embargo estar aplicando el derecho33\u201d. Agamben cita como ejemplo de estas zonas sin ley, las zonas de espera en los aeropuertos, donde los refugiados y los solicitantes de asilo est\u00e1n hacinados, y las \u00e1reas protegidas dentro de las ciudades como las muchas caras del estado de emergencia. \u00abSi se manifest\u00f3 en su m\u00e1s pura desnudez en Auschwitz (v\u00e9ase Homo sacer III, Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo.), el estado de excepci\u00f3n est\u00e1 evolucionando ahora hacia Guant\u00e1namo y adopta la forma de una obsesi\u00f3n por la seguridad. La declaraci\u00f3n del estado de emergencia est\u00e1 siendo reemplazada gradualmente por una generalizaci\u00f3n sin precedentes del paradigma de la seguridad como una t\u00e9cnica normal de gobierno34\u201d.<br \/>\nPara el fil\u00f3sofo italiano, el estado de excepci\u00f3n ya no es el gesto por el cual se suspende la ley para salvar la ley, sino precisamente el umbral donde \u00abla violencia y la ley se encuentran\u00bb. Piensen en la practica de la tortura, que algunos han pedido que sea consagrado en la ley desde el 11 de septiembre del 2001: una practica indigna y b\u00e1rbara que aparece como una tentaci\u00f3n renovada para los hombres, y que se origina en su \u00abparte sombra\u00bb, hip\u00f3tesis planteada por el psicoan\u00e1lisis. Pensemos tambi\u00e9n, muy cerca de nosotros, en el destino reservado a los \u00abdesesperados\u00bb del Mediterr\u00e1neo y en aquellos que intentan ayudarles, a pesar de las asombrosas prohibiciones de los llamados Estados democr\u00e1ticos.<br \/>\n***<br \/>\nConcluyamos con Jean-Luc Nancy, que se une a Freud en lo que \u00e9l hab\u00eda identificado como el terreno com\u00fan entre el conflicto intra-ps\u00edquico del hombre y el conflicto que opera dentro de los grupos.  El movimiento de Eros y T\u00e1natos.<br \/>\nEn su texto, Democracia finita e infinita, Jean-Luc Nancy aborda el ejercicio instituido del poder y atribuye este \u00abejercicio\u00bb a lo que Freud atribu\u00eda al individuo: \u201cEn el poder, hay m\u00e1s que una necesidad de gobierno. Hay un deseo propio, un impulso de dominaci\u00f3n y un impulso correlativo de subordinaci\u00f3n[&#8230;]. La barbarie y la civilizaci\u00f3n se acercan peligrosamente[\u2026] Este movimiento trata tanto de la vida y la muerte, de un tema en expansi\u00f3n como de un objeto en sometimiento, es a la vez el aumento del ser en su deseo como su colapso en la satisfacci\u00f3n35\u201d.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo no adherir a la tesis de Jean-Luc Nancy defendiendo la idea de una comunidad que no se unifica en una ilusi\u00f3n de un Uno que divide y excluye, sino la idea de una comunidad que permite a las personas vivir juntas a trav\u00e9s de la coexistencia de las diversidades, con sus infinitas posibilidades del orden de los sentidos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del Congreso Internacional Biling\u00fce de la Asociaci\u00f3n de An\u00e1lisis Freudiano, cuyo tema era : \u201cM\u00e1s all\u00e1 del odio, violencias in\u00e9ditas\u201d 28 de septiembre del 2019. 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