{"id":3592,"date":"2021-03-30T21:26:56","date_gmt":"2021-03-30T19:26:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=3592"},"modified":"2021-03-30T21:27:51","modified_gmt":"2021-03-30T19:27:51","slug":"andrea-roman-el-amor-en-tiempos-de-maternidades-contrariadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2021\/03\/30\/andrea-roman-el-amor-en-tiempos-de-maternidades-contrariadas\/","title":{"rendered":"Andrea Rom\u00e1n &#8211; El amor en tiempos de maternidades contrariadas."},"content":{"rendered":"<p><strong>Texto presentado en el congreso de AF de octubre 2020<\/strong><\/p>\n<p>Septiembre 2020 Vi\u00f1a del Mar<\/p>\n<p>\u201cMadre, cu\u00e9ntame todo lo que sabes por tus viejos dolores.<br \/>\nCu\u00e9ntame c\u00f3mo nace y c\u00f3mo viene su cuerpecillo,<br \/>\nentrabado con mis v\u00edsceras.<br \/>\nEns\u00e9\u00f1ame madre, la canci\u00f3n de cuna con que me<br \/>\nmeciste.<br \/>\nEsa lo har\u00e1 dormir mejor que otras canciones\u201d.<\/p>\n<p>(Fragmento \u201cCu\u00e9ntame, madre&#8230;\u201d Gabriela Mistral)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El concepto de maternidad puede comprenderse como una funci\u00f3n y un proceso, en el que<br \/>\nse junta la biolog\u00eda y la cultura, por lo tanto, lo real y lo simb\u00f3lico. En el alumbramiento<br \/>\nqueda bastante claro que la mujer es un cuerpo en el acto de parir, sin embargo, todo lo<br \/>\nque la rodea es del orden simb\u00f3lico. En el parto, se juntan los misterios de la muerte y la<br \/>\nvida, donde aparecer\u00e1 otro ser en escena que cambiar\u00e1 toda la existencia de esa mujer<br \/>\npara siempre. Desde ese momento la mujer deviene madre, (nace una madre) y por lo<br \/>\ntanto, comprendo la maternidad como un proceso que dura toda la vida, pues ella ser\u00e1 la<br \/>\nencargada principal de convertir a ese ser, en sujeto de la palabra, y de ella el beb\u00e9,<br \/>\naprender\u00e1 su lengua materna, convirti\u00e9ndose (la madre) en ese primer gran Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La maternidad entendida como proceso vivido desde la perspectiva femenina, supone una<br \/>\ntensi\u00f3n entre la mujer y la madre y a su vez un desplazamiento dentro del linaje familiar,<br \/>\ndonde esta nueva madre, podr\u00eda llegar a tomar un lugar dentro del c\u00edrculo de las otras<br \/>\nmujeres madres, tomando el rol que se le confiere culturalmente, y con esto hacerse cargo<br \/>\nde una infinidad de tareas, no solo dom\u00e9sticas sino tambi\u00e9n espirituales atribuidas a su<br \/>\nnuevo estatus. Como funci\u00f3n la maternidad puede ser ejercida por otros que no son los<br \/>\nsujetos que paren a ese hijo, tomando este lugar desde la cultura, dejando los aspectos<br \/>\nbiol\u00f3gicos de lado, e inscribirse en esta funci\u00f3n materna. En este sentido, la maternidad es<br \/>\nuna posici\u00f3n subjetiva, que implica y supone un cambio de estatus en la familia y un<br \/>\nquehacer sostenido en el tiempo que termina solo con la muerte del sujeto o con el<br \/>\nabandono de la funci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se puede entender que la maternidad como posici\u00f3n subjetiva, est\u00e1 atravesada por el<br \/>\ndiscurso cient\u00edfico y las supuestas verdades inexpugnables que este discurso se esfuerza en<br \/>\nconstruir. Una de ellas es el \u201cinstinto materno\u201d con una de sus consignas m\u00e1s difundidas:\u201cEl amor materno\u201d, que se impone como una verdad absoluta, desde una sociedad centrada en un saber cient\u00edfico. Del cual, nosotras las mujeres, por obra de la naturaleza<br \/>\ntenemos un destino, un mandato que pesa sobre nuestros cuerpos, pues se espera que<br \/>\nseamos madres. Si llegamos a serlo, el discurso cient\u00edfico espera que la naturaleza se<br \/>\nencargue de dar curso a un saber ser madre, casi m\u00e1gico, sobrenatural, para cumplir<br \/>\nnuestro destino y fin \u00faltimo, la reproducci\u00f3n de la especie.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Respecto a las construcciones discursivas en torno a la maternidad, el \u201cideal materno\u201d,<br \/>\ncomo construcci\u00f3n social, se remonta a los fil\u00f3sofos naturalistas como Jean Jacques<br \/>\nRousseau (1772), que hicieron del instinto materno una verdad inexpugnable. En este<br \/>\nsentido, la perspectiva naturalista no permite hacer visible el malestar de muchas madres<br \/>\nque pasan por enormes dificultades con respecto a la experiencia de la maternidad.<br \/>\nFreud nos muestra c\u00f3mo los ideales maternos se pueden rastrear hasta los or\u00edgenes de<br \/>\nnuestra cultura. En el texto escrito en 1910 \u201cUn recuerdo infantil en Leonardo da Vinci\u201d,<br \/>\nbusca en la mitolog\u00eda griega y egipcia para descifrar lo que podr\u00eda significar el buitre en este<br \/>\nrecuerdo que es una especie de reminiscencia. Cita de Freud:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u201cNos gustar\u00eda conocer los caminos por los cuales los antiguos egipcios llegaron a escoger el<br \/>\nbuitre como s\u00edmbolo de la maternidad, ahora bien la religi\u00f3n y la cultura de los antiguos<br \/>\negipcios&#8230;se cre\u00eda que de esta variedad de p\u00e1jaro solo exist\u00edan hembras y ning\u00fan<br \/>\nmacho&#8230;fecundadas por el viento&#8230; similar a la virgen y el ni\u00f1o&#8230;identificaci\u00f3n con la virgen<br \/>\nMar\u00eda&#8230;\u201d.(Freud ,1910 Amorrortu tomo XI. Pag. 88, 89,)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde la perspectiva latinoamericana, es posible vislumbrar el ideal mariano, acervo que<br \/>\npesa sobre nuestra cultura de una manera muy particular. Es m\u00e1s, el sincretismo propio del<br \/>\nproceso de conquista, que deviene en una mezcla entre lo indio y lo europeo, es la base<br \/>\nsobre la cual se inscribe lo femenino. A ese respecto, la antrop\u00f3loga Sonia Montecinos explica:<br \/>\n\u201cLa historia particular que signa a Am\u00e9rica Latina produjo esta predominancia de lo<br \/>\nmaterno y dibuj\u00f3 lo paterno como una autoridad fantasm\u00e1tica (por ausencia) que no se<br \/>\nexpresa en la alegor\u00eda del Dios-Padre como el origen de todos y como el depositario de la<br \/>\nLey, sino en un p\u00e1ter lejano, poco audible; pero no por ellos carente de poder.\u201d<br \/>\nEn esta idealizaci\u00f3n mariana, la idea que subyace es la ausencia de padre, y aunque este se<br \/>\nencuentre presente en la realidad de la mujer madre, podr\u00eda producir s\u00edntomas que se<br \/>\npueden escuchar en la cl\u00ednica y se observa a las pacientes este vano intento de alcanzar<br \/>\nestos ideales y, por supuesto la frustraci\u00f3n que conlleva junto con la reactivaci\u00f3n de<br \/>\nfantas\u00edas primarias pues: Existir a imagen y semejanza de la \u201cVirgen Madre\u201d como divinidad absoluta,<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">poderosa, sin mancha, devota abnegada, sufriente y sola, una mujer completa,<br \/>\ncon su hijo como falo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, existimos en una sociedad que minimiza los costos que tiene para una<br \/>\nmujer la maternidad en relaci\u00f3n con el cuerpo, la libertad, la carrera y tambi\u00e9n los costos<br \/>\nemocionales que conlleva amar a otro con una devoci\u00f3n antes desconocida, y por<br \/>\nconsiguiente el temor a la p\u00e9rdida. Lo anterior son restos que se escuchan en pacientes<br \/>\nque he tenido la oportunidad de atender y cuyo origen puede rastrearse en mitos y<br \/>\nleyendas de nuestra propia cultura latinoamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Entre las figuras femeninas m\u00edticas de nuestros pueblos, se encuentra \u201cla llorona\u201d, una<br \/>\nmujer que vaga por las calles llorando la p\u00e9rdida de sus hijos. Esta enigm\u00e1tica figura, se<br \/>\nasoma como una amenaza de p\u00e9rdida. Dicha amenaza, es especialmente compleja en las<br \/>\nmujeres que tienen a un hijo solas, sin padre presente e incluso totalmente ausente como<br \/>\nen el caso de la fertilizaci\u00f3n asistida y tambi\u00e9n en madres con el padre presente, que queda<br \/>\nanulado en su funci\u00f3n o excluido.<br \/>\nEl temor a la p\u00e9rdida no solo est\u00e1 presente en la mitolog\u00eda latinoamericana, sino que<br \/>\ntambi\u00e9n se escucha en la cl\u00ednica. A continuaci\u00f3n, una vi\u00f1eta cl\u00ednica:<br \/>\n\u201c&#8230;cuando fui madre es como si se me abriera un portal, y entre en otro lugar donde<br \/>\nexiste un amor que desconoc\u00eda, y ahora pienso \u00bfc\u00f3mo viv\u00ed hasta ese momento antes<br \/>\ndel portal?, y tambi\u00e9n pienso \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 si esta guagua se muere?, \u00bfqu\u00e9 har\u00e9 si la<br \/>\npierdo?.\u201d(Extracto de Vi\u00f1eta cl\u00ednica)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este sentido, lo que emerge es la reactivaci\u00f3n de las relaciones primarias madre e hija,<br \/>\nbase del fantasma materno y nos invita a escuchar entonces c\u00f3mo cada analizante ha<br \/>\nconstruido ese fantasma y por supuesto el lugar que ocupa ese ni\u00f1o en la construcci\u00f3n del<br \/>\nEdipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde la pr\u00e1ctica anal\u00edtica, la dificultad que se nos plantea como analistas, es el escaso<br \/>\nmaterial escrito y publicado sobre maternidades en el campo del psicoan\u00e1lisis. Si bien, es<br \/>\nposible encontrar teorizaciones desde el \u00e1mbito cient\u00edfico, biol\u00f3gico o psicol\u00f3gico, est\u00e1n<br \/>\ncircunscritas a una visi\u00f3n biologicista de la relaci\u00f3n madre-hijo y no incorporan la<br \/>\nperspectiva de las madres como sujetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, desde la posici\u00f3n de la analizante, la demanda de nuestros pacientes que<br \/>\nconsultan por atenci\u00f3n con relaci\u00f3n a la experiencia materna es cada mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se trata muchas veces de mujeres gestantes y tambi\u00e9n madres, que consultan con el diagn\u00f3stico de<br \/>\ndepresi\u00f3n pre y\/o post parto. Adem\u00e1s, he podido observar que esta vivencia problem\u00e1tica<br \/>\nde las maternidades est\u00e1 presente en otras depresiones, que en un principio no parecen<br \/>\nasociadas a lo materno, y m\u00e1s adelante en el an\u00e1lisis ocurre que se abre este tema, que<br \/>\ntiene que ver con las siguientes interrogantes: el sentido que tiene para ellas ser madre; la<br \/>\np\u00e9rdida de sus vidas anteriores; arrepentimiento de haber tenido hijos y; otras que no<br \/>\nencuentran la felicidad prometida por una sociedad que niega la vivencia ambivalente y<br \/>\nconflictiva de la maternidad, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es posible evidenciar una tensi\u00f3n en el abordaje cl\u00ednico entre la psicolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis,<br \/>\npues lo que obtienen estas mujeres al buscar ayuda desde la psicolog\u00eda es m\u00e1s de lo<br \/>\nmismo, una especie de imposibilidad de cuestionar el ideal materno y una invitaci\u00f3n a la<br \/>\naceptaci\u00f3n y la sobre adaptaci\u00f3n, a trav\u00e9s del amor materno como un ideal a alcanzar,<br \/>\nnegando las pulsiones agresivas presentes en la relaci\u00f3n madre e hijo como en cualquier<br \/>\nrelaci\u00f3n humana. En tanto que, lo que les podemos entregar como analistas es una \u00e9tica de<br \/>\nla escucha diferente, no es una ortopedia o algo parecido a la pedagog\u00eda como dice Lacan<br \/>\nen el seminario 7.<br \/>\nEl convertirse en madre supone muchas p\u00e9rdidas, queda claro en la teor\u00eda, pues supone<br \/>\nuna castraci\u00f3n. De ah\u00ed que, un hijo no es solo un falo que completa a la madre, sino que es<br \/>\ncastratorio, toca muchos puntos de divisi\u00f3n subjetiva: uno de ellos el cambio en la imagen<br \/>\ncorporal \u2013m\u00e1s all\u00e1 de lo simplemente est\u00e9tico relacionado con la p\u00e9rdida de la belleza\u2013<br \/>\npuesto que la imagen del cuerpo es una forma fundamental de identificaci\u00f3n para la<br \/>\nconstituci\u00f3n del yo, esto lo podemos estudiar desde Lacan en la teor\u00eda del espejo.<br \/>\nSeg\u00fan lo que he podido observar en las madres gestantes, lo primero en verse alterado es<br \/>\nla relaci\u00f3n con su propio cuerpo. Esta transformaci\u00f3n corporal es constante, aparecen<br \/>\ndolores y malestares, pues no solo su \u00fatero se agranda para dar cabida a otro ser, sino<br \/>\ntambi\u00e9n los pies crecen, la cintura se ensancha, en fin, toda una mutaci\u00f3n que ocurre<br \/>\nr\u00e1pidamente (solo en aproximadamente 9 meses) y no termina con el nacimiento, sino que<br \/>\ncontin\u00faa posterior al alumbramiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La teor\u00eda del espejo de Lacan resulta fundamental para comprender el origen del \u201csujeto\u201d,<br \/>\nen el sentido lacaniano del t\u00e9rmino, pues el ni\u00f1o o ni\u00f1a, antes de pasar por este estadio,<br \/>\npiensa que est\u00e1 unido a su madre. Entonces, el \u201cEstadio del espejo\u201d (Lacan, 1970) es un<br \/>\nmomento fundante del sujeto en el que se percibe a s\u00ed mismo como una unidad completa,<br \/>\npero separada de la madre. Esta p\u00e9rdida del otro materno supone una castraci\u00f3n;<br \/>\nentendido como un corte, por el que todo ser debe pasar para convertirse en un sujeto de<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">lenguaje, permitiendo con esto el advenimiento del deseo y la aparici\u00f3n del Otro como un<br \/>\nimaginario que se anhela, pues se ha perdido irremediablemente y se busca en la<br \/>\nrepresentaci\u00f3n especular. Por ejemplo, esto juega un importante papel en las artes, pues<br \/>\nse supone que los artistas est\u00e1n eternamente en esta b\u00fasqueda del objeto perdido, que es<br \/>\nla madre, a prop\u00f3sito del sue\u00f1o de Leonardo da Vinci y el buitre.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Estas proposiciones son contrastantes. Se puede observar que la funci\u00f3n f\u00e1lica es la<br \/>\noperaci\u00f3n simb\u00f3lica de la castraci\u00f3n, a la que las mujeres no estamos completamente<br \/>\nsometidas a diferencia de los hombres. El falo viene a significar el goce perdido; su<br \/>\nsacrificio, una p\u00e9rdida (objeto a) por la entrada del lenguaje en el mundo de lo simb\u00f3lico.<br \/>\nPor esta situaci\u00f3n pasamos todos los seres humanos poniendo l\u00edmite al goce.<br \/>\nLa f\u00f3rmula femenina nos muestra la imposibilidad de decir que la mujer existe como un<br \/>\ntodo, pues \u00e9sta no se organiza como una funci\u00f3n universal \u00fanica y total. Esa es la raz\u00f3n por<br \/>\nla que Lacan dir\u00e1 que LA Mujer no existe. Por tanto, diremos que as\u00ed como La Mujer no<br \/>\nexiste, por consiguiente LA Maternidad no existe, debido a las m\u00faltiples formas de vivenciar<br \/>\ny experimentar la maternidad, pues no estamos sometidas a la funci\u00f3n f\u00e1lica en su totalidad.<br \/>\nA la luz de la teor\u00eda del espejo y las experiencias cl\u00ednicas asociadas a las maternidades, creo<br \/>\nprimordial volver a pensar en qu\u00e9 ocurre en las mujeres cuando advienen madres, \u00bfExistir\u00eda un<br \/>\nsegundo momento identificatorio y fundante de los sujetos mujeres, donde la imagen<br \/>\nespecular lograda ya no basta? \u00bfAparecer\u00eda una nueva formaci\u00f3n del yo materno que se<br \/>\nestructurar\u00e1 a partir de los tres registros real simb\u00f3lico e imaginario?<br \/>\nEl advenimiento de una madre y el desarrollo de su narcicismo \u2013en tanto n\u00facleo<br \/>\nconstituyente de su yo\u2013 ya no depender\u00e1 solo de la imagen corporal lograda a partir de la<br \/>\nteor\u00eda del espejo, la relaci\u00f3n con los otros, la sociedad, la relaci\u00f3n con sus padres, la historia<br \/>\nde su familia depender\u00e1 tambi\u00e9n de ese ni\u00f1o o ni\u00f1a que aparecer\u00e1 en su vida para alterarlo<br \/>\ntodo y tapar la falta. \u00bfMi pregunta ese ni\u00f1o solo tapa la falta? Porque si la tapa no habr\u00eda<br \/>\nconflicto, por lo que creo necesario revisar estas teor\u00edas; una posibilidad es pensarlas desde<br \/>\nel cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A ese respecto, Dolt\u00f3 explica: \u201c&#8230;no es sino en la imagen del cuerpo, soporte del narcicismo, que<br \/>\nel tiempo se cruza con el espacio y el pasado inconsciente resuena en la relaci\u00f3n del<br \/>\npresente&#8230;\u201d (Dolto, 1984. Pg. 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Puedo decir que las mujeres, en tanto creadoras de vida; se encuentran en un transito, en<br \/>\nun momento inaugural de su nueva identidad. Su yo ideal estar\u00e1 puesto a prueba, la<br \/>\nimagen del cuerpo que proviene del amor que le ha dado la mirada de su propia madre(que se convertir\u00e1 en abuela),<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">sus palabras, amorosas y fundantes del sujeto reactivar\u00e1n este<br \/>\nproceso (ideal del yo\/yo ideal) y seg\u00fan mi practica cl\u00ednica marcar\u00e1n la posibilidad de que las<br \/>\nmadres puedan transitar con mayor facilidad hacia una maternidad menos conflictiva. Sin<br \/>\nembargo, est\u00e1n las mujeres cuyas madres en palabras de Winnicott no han sido<br \/>\n\u201csuficientemente buenas\u201d y por lo tanto la crisis de identidad e identificaci\u00f3n se hace m\u00e1s<br \/>\nfuerte. \u00bfPodr\u00eda haber en las mujeres que advienen madres un paso m\u00e1s en su constituci\u00f3n<br \/>\nsubjetiva donde el punto inicial es un ideal, el ideal materno? Y \u00bfd\u00f3nde buscarlo? tal vez<br \/>\nest\u00e1 en las maternidades contrariadas, en el error, en lo que ha fallado para un tr\u00e1nsito<br \/>\narmonioso entre la mujer y la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las mujeres que han tenido maternidades contrariadas toman muchas formas de<br \/>\nmanifestaci\u00f3n sintom\u00e1tica y se observa en la practica cl\u00ednica un especial conflicto en<br \/>\nidentificaci\u00f3n con su propia la madre y las que la precedieron abuelas, bisabuelas, t\u00edas, etc.<br \/>\nTambi\u00e9n he podido comprender que la escasa informaci\u00f3n que las pacientes traen de las<br \/>\nmujeres de su familia, sus logros, penas, sacrificios, oficios, intereses e incluso lugares de<br \/>\norigen es tambi\u00e9n un s\u00edntoma, pues esta \u201cfalta de historizaci\u00f3n\u201d produce una merma en el<br \/>\ndiscurso, las historias de las madres no entran en la cadena de significantes, no son<br \/>\nhistorias importantes para nuestra cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Entre Medea y la Virgen madre existe un abismo de posibilidades, y nosotros los analistas<br \/>\nsomos los llamados a escuchar, a escarbar en lo poco que queda de esa historia misteriosa<br \/>\nde las mujeres de cada familia, para desentra\u00f1ar entre otras cosas, el malestar, el odio y el<br \/>\namor. Un ni\u00f1o adviene de dos linajes, de dos historias: madre y padre m\u00e1s 4 abuelos. Las<br \/>\nhistorias de los hombres de la familia son f\u00e1cilmente rastreables, profesiones, oficios,<br \/>\naficiones, su legado; en cambio de las mujeres de la familia se sabe muy poco, aparece<br \/>\ncomo suturado, reprimido, silenciado, dejando a nuestras pacientes en conflicto con su<br \/>\nmaternidad, sin posibilidad de identificarse, sin una parte importante de la novela familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Nuevos modelos totalizantes se nos est\u00e1n proponiendo, los que probablemente<br \/>\naceptaremos, porque este sigue siendo un mundo de hombres, y tambi\u00e9n porque<br \/>\ndesconocemos las maternidadades en su complejidad, una relaci\u00f3n donde las pulsiones<br \/>\namorosas y agresivas est\u00e1n presentes y son incluso necesarias para la constituci\u00f3n del<br \/>\nsujeto haciendo aparecer la diferencia. Actualmente, en tiempos de Covid 19 y de estallidos<br \/>\nsociales que ocurren en el mundo entero producidos por las desigualdades, las violencias,<br \/>\nel hambre, hacinamiento, entre otras. La historia de las mujeres da nuevamente un vuelco<br \/>\nen relaci\u00f3n con el amor materno. Las consecuencias de la simbiosis de una madre con sus<br \/>\nhijos en el confinamiento actual ser\u00e1 material de an\u00e1lisis en un futuro no muy lejano, pues la<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">madre se convierte en todo para sus hijos: madre, profesora, amiga, tutora, y muchas<br \/>\nveces sostenedora del hogar en t\u00e9rminos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Frente a la irrupci\u00f3n de lo real que es la pandemia, existe la posibilidad de que cada uno<br \/>\nresponda a los imperativos que se nos presentan con sus propios recursos: Las madres<br \/>\nresponderemos bajo nuestros propios imperativos (descritos anteriormente), los que ser\u00e1n<br \/>\nen algunos casos hasta el estrago, el ahogo del otro con cuidados excesivos y el control o el<br \/>\nabandono de la funci\u00f3n. En medio de estos dos extremos estamos las mujeres puestas a<br \/>\nprueba y los analistas estamos llamados, a observar, dar cuenta en la escritura, en la teor\u00eda<br \/>\ny en la transmisi\u00f3n las nuevas y viejas l\u00f3gicas que reactivaron las crisis sociales, la<br \/>\npandemia, as\u00ed como lo que nos depara el incierto del futuro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto presentado en el congreso de AF de octubre 2020 Septiembre 2020 Vi\u00f1a del Mar \u201cMadre, cu\u00e9ntame todo lo que sabes por tus viejos dolores. Cu\u00e9ntame c\u00f3mo nace y c\u00f3mo viene su cuerpecillo, entrabado con mis v\u00edsceras. Ens\u00e9\u00f1ame madre, la canci\u00f3n de cuna con que me meciste. Esa lo har\u00e1 dormir mejor que otras canciones\u201d. 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