{"id":4271,"date":"2023-05-01T12:52:27","date_gmt":"2023-05-01T10:52:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/?p=4271"},"modified":"2023-05-01T12:52:28","modified_gmt":"2023-05-01T10:52:28","slug":"radjou-soundaramourty-no-hay-relacion-sexual-ni-siquiera-con-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2023\/05\/01\/radjou-soundaramourty-no-hay-relacion-sexual-ni-siquiera-con-ninos\/","title":{"rendered":"Radjou Soundaramourty- No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; \u00bf ni siquiera con ni\u00f1os?"},"content":{"rendered":"\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p> Texto presentado en la media jornada del 25 de marzo de 2023<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; \u00bf ni siquiera con ni\u00f1os?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace cinco a\u00f1os intervine en una jornada en un CMPP donde trabajaba. El t\u00edtulo de esta jornada era \u00ab<em>Acuerdo, desacuerdo, cuando aparece el ni\u00f1o<\/em>\u00ab. (quiz\u00e1s en referencia al programa de Fran\u00e7oise Dolto en France Inter en los a\u00f1os 70). Este t\u00edtulo me pareci\u00f3 un poco ingenuo, consensual y psicologizante. As\u00ed que propuse como t\u00edtulo de mi charla: \u00ab<em>No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; \u00a1ni siquiera con ni\u00f1os!<\/em>\u201d. El director me pidi\u00f3 que cambiara el t\u00edtulo porque no era posible utilizar un t\u00edtulo as\u00ed en un folleto destinado a los profesionales invitados a esta jornada organizada por el CMPP. Entonces le propuse \u00ab<em>Realmente no hay armon\u00eda posible<\/em>\u00ab. Era un t\u00edtulo suave, consensuado y sin demasiada ambig\u00fcedad, que no provocaba ninguna turbaci\u00f3n insoportable o inquietante. Era un t\u00edtulo para no asustar a los parroquianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en un palimpsesto, hab\u00eda borrado el primer t\u00edtulo y puesto otro encima. El primero estaba presente a pesar de todo, como&nbsp;<em>El origen del mundo,<\/em>&nbsp;de Gustave Courbet bajo el marco de doble fondo sobre el que Andr\u00e9 Masson hab\u00eda pintado otra obra a petici\u00f3n de Lacan, como un reprimido m\u00e1s presente a\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas personas me han pedido que aclare este aforismo que huele a azufre: \u00abNo hay relaci\u00f3n sexual\u00bb. As\u00ed que dej\u00e9 claro desde el principio que, por supuesto, se folla, se hace el amor o se tienen relaciones sexuales; todo el mundo lo sab\u00eda tan bien como yo. Por otra parte, en lo que respecta a los ni\u00f1os, mi intenci\u00f3n tampoco era incitar al libertinaje de menores. La polic\u00eda de la moral pod\u00eda estar tranquila. El posible aspecto subversivo de este t\u00edtulo no ten\u00eda nada que ver con eso. Al menos, eso es lo que yo ingenuamente pensaba.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s precisamente, la f\u00f3rmula de Lacan era que \u00abno hay relaci\u00f3n sexual inscribible\u00bb. Es decir, que lo real de una relaci\u00f3n sexual no se puede escribir, en el sentido de una escritura matem\u00e1tica de la relaci\u00f3n de los goces entre dos personas. Por ejemplo: x\/y=1 o y\/x=1 no cesan de no poder escribirse. En cambio, pueden leerse con motivo de los signos de un imaginario del amor, como por ejemplo: C+R=AE. Es decir, para descifrar este \u00e1lgebra lacaniana: Catherine+Radjou=Amor Eterno. Esto no puede inscribirse m\u00e1s que en un banco de amantes, porque uno nunca completa realmente al otro. Siendo Catherine mi comentadora, esto hizo re\u00edr, ya que, adem\u00e1s, tuvimos varios desacuerdos. La relaci\u00f3n amorosa s\u00f3lo puede ser imaginaria, como en el amor seg\u00fan el mito del andr\u00f3gino de Arist\u00f3fanes, donde cada uno buscar\u00eda su mitad para reencontrar una unidad m\u00edtica. Este es tambi\u00e9n el caso del Banquete de Plat\u00f3n. Si S\u00f3crates es amado por Alcib\u00edades es porque Alcib\u00edades ha alojado el objeto de su deseo en S\u00f3crates y no porque S\u00f3crates fuera deseable por s\u00ed mismo. Se trata, pues, en el amor de una relaci\u00f3n imaginaria, por la que S\u00f3crates no se deja enga\u00f1ar. Por otra parte, la relaci\u00f3n sexual, como escritura de la relaci\u00f3n real de los goces, no puede escribirse.<\/p>\n\n\n\n<p>En la cura anal\u00edtica,&nbsp;<em>el amor de transferencia<\/em>&nbsp;tambi\u00e9n funciona como un se\u00f1uelo imaginario, donde el analista sabr\u00eda\/tendr\u00eda<a><sup>1<\/sup><\/a>&nbsp;esa cosa que le falta al analizante y que finalmente el analista le dar\u00eda. Se supone que el analista, como S\u00f3crates, no se deja enga\u00f1ar por esta demanda. No hay pues relaci\u00f3n sexual en la cura en el sentido de que&nbsp;<em>no hay<\/em>&nbsp;lo que se espera en la demanda hecha al psicoanalista.&nbsp;<em>No hay<\/em>&nbsp;lo que nos llenar\u00eda, nos completar\u00eda, nos permitir\u00eda reencontrar un objeto m\u00edtico perdido, o que formar\u00edamos uno con el otro.&nbsp;<em>No hay<\/em>&nbsp;escritura de una relaci\u00f3n en el sentido matem\u00e1tico, donde se pueda escribir lo sexual de la diferencia o de lo mismo. El elemento importante de mi t\u00edtulo, por tanto, trataba de este \u00ab<em>no hay<\/em>\u00bb y no tanto (pensaba yo) sobre lo que centra la atenci\u00f3n, es decir lo sexual y m\u00e1s precisamente la relaci\u00f3n sexual en el sentido trivial del t\u00e9rmino, \u00a1y adem\u00e1s con ni\u00f1os! Es en el \u00ab<em>no hay<\/em>\u00bb donde reside el verdadero esc\u00e1ndalo. Esto es lo que, pretenciosamente, yo quer\u00eda hacer escuchar a mis colegas.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra falla la Cosa, nunca nada nos completa ni nos colma del todo. Esto es lo que nos hace ser deseantes, e incluso lo que nos hace hablar, en este intento de acceder, a trav\u00e9s de la palabra, a lo que fundamentalmente falta, a lo que no concuerda. Los objetos de consumo tambi\u00e9n pueden tener esta funci\u00f3n de colmarnos, pero de hecho nunca nos satisfacen para siempre: se trata de obtener el \u00faltimo objeto de consumo que saldr\u00e1 dentro de unos meses, luego el siguiente y as\u00ed sucesivamente. Este sistema, que remite sin cesar de un objeto a otro en una fetichizaci\u00f3n de la mercanc\u00eda, como se\u00f1alaba Marx, intenta funcionar del mismo modo que el fetichista frente a su fetiche, quien tiene la certeza de poseer el objeto que le da acceso al goce. Los neur\u00f3ticos, a diferencia de los fetichistas, se reducen a desear, sin la certeza de gozar para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ni\u00f1o tambi\u00e9n puede funcionar como lo que completa y responde a la falta de los padres. Un ni\u00f1o podr\u00eda&nbsp;hacer relaci\u00f3n&nbsp;imaginariamente completando al Otro parental.&nbsp;Este \u00ab<em>poquito<\/em>\u00bb es lo que podr\u00eda reparar a una pareja, convertirse en lo que uno u otro de los padres nunca ha podido realizair, reparar el narcisismo parental, encarnar un ideal o, en el peor de los casos, un s\u00edntoma. El ideal funciona muy bien para rellenar o completar imaginariamente lo que falta. Lo mismo ocurre con la ideolog\u00eda o la religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos analistas afirman que no existe ninguna mujer perversa, salvo posiblemente en un momento fetichista con su peque\u00f1o hijo, que idealmente las completar\u00eda. En cualquier caso, la mayor\u00eda de las veces hay un momento crucial que hace corte: el&nbsp;<em>baby blues<\/em>. No me refiero a la depresi\u00f3n post parto ni a la psicosis puerperal. El&nbsp;<em>baby blues<\/em>&nbsp;es un momento fundamental en el que la imagen del ni\u00f1o real no se corresponde con la del ni\u00f1o imaginario. No es tan guapo, grita cuando no debe, no toma el pecho, etc. Esto no va bien y da un gran golpe de&nbsp;<em>blues,&nbsp;<\/em>tambi\u00e9n<em>&nbsp;<\/em>al padre, por cierto.&nbsp;<em>No hay<\/em>&nbsp;lo que ser\u00eda una relaci\u00f3n armoniosa&#8230; ni siquiera con un ni\u00f1o, de ah\u00ed mi t\u00edtulo. Ahora bien, esto es ciertamente una suerte para el ni\u00f1o, porque es una primera posibilidad para \u00e9l de ex-sistir, es decir de salir de un lugar al que de otro modo estar\u00eda asignado, alienado a ser lo que falta&nbsp;(-\uf06a)&nbsp;lo que habr\u00eda que completar en el Otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esto contin\u00faa a veces con estos ni\u00f1os que duermen en la cama de sus padres, que son lavados, tocados y mimados hasta muy tarde sin que sea posible operar un corte con esta forma de hacer las cosas. Ocurre, y esto es a\u00fan m\u00e1s problem\u00e1tico, que se realizan incestos o pasajes al acto sexuales con ni\u00f1os. Voy a decir algo escandaloso: el ni\u00f1o, en tanto eso que representa, puede suponer entonces un empuje al pasaje al acto sexual para el adulto, que intenta alcanzar esta relaci\u00f3n de completud a trav\u00e9s de la sexualidad. No se trata de un acto sexual en el sentido imaginario del t\u00e9rmino, ni de amor, ni de ternura, sino del cuerpo del ni\u00f1o tomado en su dimensi\u00f3n real, del que el adulto goza a falta de una dimensi\u00f3n simb\u00f3lica fundamental que sea operativa en ese momento. Sin embargo, lo que nos hace seres humanos, es decir, seres de cultura, es precisamente que necesitamos reprimir nuestras pulsiones. Es incluso una de las fuentes esenciales del malestar en la civilizaci\u00f3n. Lo que hace precisamente que no seamos bestias (o no s\u00f3lo) es lo que estructura simb\u00f3licamente nuestras sociedades y nuestras subjetividades: la prohibici\u00f3n del asesinato y del incesto. \u00bfEs necesario recordar los efectos desastrosos de esos actos para los ni\u00f1os y la sociedad?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no hay que olvidar que los ni\u00f1os no son seres a-sexuales. A principios del siglo XX, el psicoan\u00e1lisis provoc\u00f3 un esc\u00e1ndalo al poner de relieve la sexualidad infantil reprimida de cada individuo. Los ni\u00f1os, en efecto, no son peque\u00f1os seres puros, sino verdaderos&nbsp;<em>perversos polimorfos<\/em>, como dec\u00eda Freud en 1905. Sienten placer por todos los agujeros, o para decirlo m\u00e1s educadamente, por todos los orificios del cuerpo, por todos los bordes y superficies del cuerpo. El esc\u00e1ndalo freudiano de los&nbsp;<em>Tres ensayos sobre teor\u00eda sexual<\/em>, que revel\u00f3 la sexualidad de los ni\u00f1os, sigue siendo igual de actual, aunque adopte otras formas. Por ejemplo, el horror de la sexualidad infantil se expresa hoy a la inversa, por la monstruosidad del ni\u00f1o tomado como objeto de deseo sexual por los adultos. O tambi\u00e9n por el insoportable t\u00edtulo, juzgado en principio equ\u00edvoco y por tanto escandaloso: \u00ab\u00a1 No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; ni siquiera con ni\u00f1os !\u00bb, donde podr\u00eda entenderse, a pesar del&nbsp;<em>no hay,<\/em>&nbsp;que por el contrario podr\u00eda haber relaci\u00f3n sexual con los ni\u00f1os, como si fuera una denegaci\u00f3n. Este real de lo sexual infantil y lo que suscita, provoca todav\u00eda hoy gritos de indignaci\u00f3n, al se\u00f1alar como monstruoso todo lo que recuerda a su actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La insatisfacci\u00f3n, la queja, remite a lo que falta en el registro imaginario de la frustraci\u00f3n, en el registro simb\u00f3lico de la castraci\u00f3n y en el registro real de la privaci\u00f3n. As\u00ed que el Otro nunca nos satisface del todo, \u00bfel peque\u00f1o otro, el&nbsp;<em>objeto a,<\/em>&nbsp;consiguen colmar la falta, aunque s\u00f3lo sea a trav\u00e9s del deseo? \u00bfC\u00f3mo saber hacer con la castraci\u00f3n, es decir, con lo que nos falta estructuralmente y que nos convierte en seres de palabra,&nbsp;<em>hablaseres (<\/em><em>parl\u00eatres)<\/em>, sujetos barrados, incompletos y por lo tanto deseantes, y que el Otro tampoco est\u00e1 completamente provisto, que tambi\u00e9n es carente? \u00bfC\u00f3mo arregl\u00e1rselas con este&nbsp;<em>no hay<\/em>, que parece el punto m\u00e1s importante de este aforismo:&nbsp;<em>no hay relaci\u00f3n sexual<\/em>? \u00bfPero estamos tan seguros?<\/p>\n\n\n\n<p>La dial\u00e9ctica&nbsp;<em>de los acuerdos o de los desacuerdos<\/em>&nbsp;reenv\u00eda estos t\u00e9rminos en espejo a una oposici\u00f3n imaginaria infinita, buscando la resoluci\u00f3n a trav\u00e9s del amor armonioso o la exclusi\u00f3n, el odio mort\u00edfero o la ignorancia de lo que esta oposici\u00f3n binaria enmascara. Otra forma de abordar esta dial\u00e9ctica ser\u00eda sostener que&nbsp;<em>no hay<\/em>&nbsp;completud ni complementariedad absoluta, nada que se relacione realmente con un todo, con lo Uno. La ciencia positivista fracasa as\u00ed en su pretensi\u00f3n de aprehender la realidad por completo, aunque sea reduci\u00e9ndola a una f\u00f3rmula un\u00edvoca, al igual que la sociedad de consumo y el discurso empresarial. En efecto, el sujeto est\u00e1 fundamentalmente dividido, no est\u00e1 hecho de un solo molde. El equ\u00edvoco de la lengua utilizado por la palabra humana permite as\u00ed expresar toda esta complejidad, que la oposici\u00f3n binaria de los acuerdos o de los desacuerdos reduce seg\u00fan una \u00e9tica del bien supremo, como la describ\u00eda Arist\u00f3teles, la de la moral civilizada: que todo sea claro y l\u00edmpido, claramente separado, comprensible e inequ\u00edvoco, seg\u00fan una l\u00f3gica tranquilizadora, y todo ir\u00e1 bien en el mejor de los mundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el caso del lenguaje de las abejas o de los \u00e1nsares comunes, que utilizan signos y c\u00f3digos, como en el lenguaje de la comunicaci\u00f3n. El mensaje debe ser un\u00edvoco, para que las abejas que reciben un mensaje sepan, seg\u00fan el eje tomado en relaci\u00f3n con el sol por la abeja emisora, d\u00f3nde ir a libar de manera precisa. Un signo representa algo para alguien y nada m\u00e1s, de lo contrario es confuso. El lenguaje humano, por la palabra, est\u00e1 en cambio lleno de equ\u00edvocos, de lapsus y asonancias significantes que manifiestan la divisi\u00f3n subjetiva que nos hace humanos y no m\u00e1quinas inform\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la l\u00f3gica de un discurso positivista de tercero excluido, el objetivo es reducir lo real a un sistema de signos un\u00edvocos. La equivocidad es ah\u00ed insoportable. Hay que ser claro, porque \u00ablo que se concibe bien se enuncia claramente\u00bb, \u00bfno? Una chica est\u00e1 embarazada o no lo est\u00e1, o\u00ed hace poco decir sobre un embarazo llamado \u00abnervioso\u00bb. Considerar que esta chica pueda estar embarazada de su deseo hasta el punto de manifestar todos los signos cl\u00ednicos de un embarazo, sin estar embarazada desde el punto de vista ginecol\u00f3gico, es impensable. Es dif\u00edcil mantener la tensi\u00f3n de la controversia. Es o lo uno o lo otro, uno o cero en un eje puramente imaginario; el amor a lo mismo o el odio al otro y para apaciguar todo esto, la moral civilizada o la \u00e9tica del bien supremo de Arist\u00f3teles.<\/p>\n\n\n\n<p>Una l\u00f3gica distinta que permite otro tipo de discursividad es, sin embargo, con la que tenemos que lidiar regularmente cuando escuchamos los efectos del inconsciente. En efecto, el inconsciente ignora el tiempo, la muerte, la diferencia de sexos y el principio de no contradicci\u00f3n. La l\u00f3gica del inconsciente tiene puntos de proximidad y es similar a la de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, a la de la geometr\u00eda de Riemann donde las paralelas que se cruzan en un punto son posibles, a diferencia de la geometr\u00eda euclidiana. En resumen, lo que es consensual y comprensible, porque es una cuesti\u00f3n de \u00absentido com\u00fan\u00bb, a veces est\u00e1 muy lejos de lo real o de la l\u00f3gica del inconsciente con la que los neur\u00f3ticos tienen que lidiar con s\u00edntomas aparentemente irracionales. Su escucha debe soportar enunciados ambiguos, discordantes, aparentemente il\u00f3gicos, incluso &#8230; t\u00edtulos incomprensibles que dejan a uno perplejo &#8230; como por ejemplo: \u201c<em>No hay relaci\u00f3n sexual &#8230; \u00a1ni siquiera con ni\u00f1os!<\/em>&nbsp;\u00bb&nbsp;Este t\u00edtulo suprimido hab\u00eda sido sustituido por \u00ab<em>En realidad no hay armon\u00eda posible<\/em>\u00ab. Ahora bien, la armon\u00eda imaginaria no es la relaci\u00f3n sexual en el sentido de la realidad de los goces. Para percibir lo imposible de escribir esta relaci\u00f3n, ser\u00eda necesario poder concebir (!) realmente lo que sucede de sexual entre un ni\u00f1o y un adulto, lo que horroriza y de lo que es necesario protegerse a toda costa. Este imposible de decir retorna, sin embargo, vuelve al mismo lugar de manera insistente con esta palabra pronunciada al principio de la charla: \u00abpalimpsesto\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un palimpsesto es ciertamente un pergamino manuscrito cuya primera escritura ha sido borrada para poder escribir un nuevo texto. Palimpsesto, palimpsesto, palimpsesto &#8230; \u00a1no incesto!<a><sup>2<\/sup><\/a>&nbsp;Yo no sab\u00eda lo que dec\u00eda al principio de este texto, como siempre que hablamos de cosas importantes. Es la cuesti\u00f3n de lo real del incesto lo que inquietaba, por supuesto, en este primer t\u00edtulo, cuya escritura borrada reaparec\u00eda, a pesar de su represi\u00f3n primordial, a trav\u00e9s de su decir. Lo peor de querer hacer Uno no es la armon\u00eda imaginaria del amor, sino lo real del incesto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00eda posible entonces la relaci\u00f3n sexual? A este respecto, Jean-Luc Nancy, muy de moda actualmente, escribi\u00f3 en 2001 un libro: \u00ab<em>L&#8217;il y a du rapport sexuel<\/em>\u00bb (El hay relaci\u00f3n sexual). Hab\u00eda publicado con Philippe Lacoue-Labarthe en 1973 \u00ab<em>Le titre de la lettre<\/em>\u00bb (El t\u00edtulo de la letra) que trataba de \u00ab<em>L&#8217;instance de la lettre dans l\u2019 inconscient ou la raison depuis Freud<\/em>\u00bb (La instancia de la letra en el inconsciente o la raz\u00f3n despu\u00e9s de Freud) publicado en&nbsp;<em>\u00c9crits<\/em>. Lacan, al principio de la sesi\u00f3n del 20 de febrero de 1973 (<em>Encore<\/em>), indic\u00f3 que este libro era un modelo de buena lectura&#8230; \u00a1para los fil\u00f3sofos!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, Jean-Luc Nancy muestra en este libro de 2001 que hay relaci\u00f3n sexual en la concepci\u00f3n del Ser de Hegel y Heidegger, y podr\u00edamos a\u00f1adir que es lo que se puede encontrar en lo que venimos trabajando desde hace varios a\u00f1os y que Lacan llama las pasiones del Ser: el amor, el odio y la ignorancia. Termina su libro indicando que \u00abse folla, y al follar -sea lo que sea este follar- repito con Celan,&nbsp;<em>se imprime\/ nos imprimimos una quemadura de sentido<\/em>. El goce no es nada que se pueda alcanzar: es lo que se alcanza y se consume al alcanzarlo&#8230;\u00bb y concluye que \u00ab<em>lo sexual es el &#8216;hay&#8217; de la relaci\u00f3n<\/em>\u00ab. Entonces, \u00bfse encontrar\u00eda pues, aunque fuera por un breve instante, el tiempo que tarda en consumirse? \u00bfSe trata de una lectura filos\u00f3fica?<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, mi primer t\u00edtulo \u00ab<em>No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; \u00a1ni siquiera con ni\u00f1os!<\/em>\u201d resurge para decir que esto tampoco funciona. Se enunci\u00f3 como una palabra de verdad: no hay relaci\u00f3n sexual, as\u00ed que no lo intentes, ni siquiera con ni\u00f1os (registro supery\u00f3ico); en realidad es una afirmaci\u00f3n l\u00f3gica y no una cuesti\u00f3n sexual (registro de la ignorancia); la verdad de este enunciado os dice que eso nunca coincide y que lo sexual no es tan central (registro de la aceptaci\u00f3n psicologizante). Y, sin embargo, este palimpsesto, que no hab\u00eda le\u00eddo al escribirlo pero que escuch\u00e9 al decirlo, indica lo que cada uno hab\u00eda percibido sin formul\u00e1rselo y que yo mismo me prohib\u00eda al eliminar su dimensi\u00f3n sexual de follar mediante un banal aislamiento obsesivo: \u00a1el verdadero esc\u00e1ndalo es el incesto!&nbsp;<em>No el incesto\/palimpsesto<\/em>&nbsp;siendo s\u00f3lo una denegaci\u00f3n de lo sexual. Sin embargo, el incesto est\u00e1 muy extendido en las familias. La reciente revelaci\u00f3n de pr\u00e1cticas en las que occidentales acomodados pagan a familias pobres de Filipinas, por ejemplo, para que sus padres violen a sus propios hijos film\u00e1ndose en&nbsp;<em>live<\/em>&nbsp;<em>streaming<\/em>&nbsp;indica, si fuera necesario, lo que produce el incesto al ser el acto por excelencia que permite que haya relaci\u00f3n sexual!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Radjou Soundaramourty<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a>1<\/a>NT en el original&nbsp;:(s\u2019)aurait. Combinaci\u00f3n de saurait (sabr\u00eda) y aurait (tendr\u00eda)<\/p>\n\n\n\n<p><a>2<\/a>NT. Juego homof\u00f3nico&nbsp;:&nbsp;<em>No incesto<\/em>&nbsp;en franc\u00e9s es&nbsp;<em>Pas inceste<\/em>, que suena similar a&nbsp;<em>Palimseste<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto presentado en la media jornada del 25 de marzo de 2023 No hay relaci\u00f3n sexual&#8230; \u00bf ni siquiera con ni\u00f1os? 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