{"id":482,"date":"2012-05-31T07:57:08","date_gmt":"2012-05-31T05:57:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2012\/05\/31\/chantal-hague-ahi-donde-se-juega-el-estilo-del-analista\/"},"modified":"2012-05-31T07:57:08","modified_gmt":"2012-05-31T05:57:08","slug":"chantal-hague-ahi-donde-se-juega-el-estilo-del-analista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2012\/05\/31\/chantal-hague-ahi-donde-se-juega-el-estilo-del-analista\/","title":{"rendered":"Chantal Hagu\u00e9 &#8211;  Ah\u00ed donde se juega el estilo del analista"},"content":{"rendered":"<p> \t<strong>Seminario 24 marzo de 2012, Madrid<\/strong><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPara este trabajo he partido de eso tan particular que es el lugar del analista: el de sostener el cuestionamiento, la abertura, el enigma del sujeto que viene a su encuentro, el enigma de su deseo. El analista no es asignable a ning\u00fan otro lugar m\u00e1s que al de la cuesti\u00f3n del deseo, pero \u00bfcomo descifrar el enigma del deseo? Tal es el problema que abre el campo de la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tInterpretaci\u00f3n producida por el deseo de analista, aquella que desanuda los embrollos del sujeto dentro de lo simb\u00f3lico, lo imaginario y lo real. Pero \u00bfcomo funciona?<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t\u00ab&nbsp;El psicoan\u00e1lisis no es una t\u00e9cnica sino un discurso que anima a cada uno a producir su singularidad, su excepci\u00f3n\u00bb. Dentro del encuadre de la transferencia, esto es v\u00e1lido tanto para el analizante como para el analista, en el momento en que se trata de lanzar una interpretaci\u00f3n. En principio, la palabra lanzar acudi\u00f3 a mi mente en la medida en que una interpretaci\u00f3n se constituye en un movimiento del inconsciente. Una interpretaci\u00f3n surge, en la mayor\u00eda de los casos.&nbsp;<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn este punto me plante\u00e9 la cuesti\u00f3n del estilo del analista. Que la interpretaci\u00f3n est\u00e9 vinculada directamente con el estilo del analista puede parecer evidente. Puede pensarse que un analista dice algo en un momento y otro hubiera dicho otra cosa. Parece evidente pero no lo es tanto, esta cuesti\u00f3n se revelo m\u00e1s complicada que lo que parece.<\/p>\n<p> \tEn efecto, \u00bfC\u00f3mo el estilo de la interpretaci\u00f3n puede concernir, al mismo tiempo a la persona del analista, a su ser y al deseo de analista en tanto funci\u00f3n? Es lo que propongo para la discusi\u00f3n de hoy.<\/p>\n<p> \tInterpretaci\u00f3n y transferencia van de la mano. En la cura y en la historia del psicoan\u00e1lisis cada teor\u00eda anal\u00edtica ha constituido una interpretaci\u00f3n diferente del inconsciente freudiano y cada teor\u00eda de la transferencia ha inducido un cierto tipo de interpretaci\u00f3n para cada analista en la cura.<\/p>\n<p> \tA lo largo de la historia del psicoan\u00e1lisis hasta nuestros d\u00edas, hay por lo tanto varias interpretaciones del psicoan\u00e1lisis, y cada una con una incidencia diferente sobre la pr\u00e1ctica y la orientaci\u00f3n te\u00f3rica y \u00e9tica. Por ejemplo, los kleinianos que interpretan seg\u00fan una determinada teor\u00eda lo que les lleva a hacer cierto tipo de interpretaci\u00f3n, los annafreudianos, los lacanianos, etc, con interpretaciones diferentes en cada uno de los casos.<\/p>\n<p> \t\u00bfNo ocurre lo mismo para cada analista en el uno por uno? Su pr\u00e1ctica, relacionada con el saber que adquiri\u00f3 en su cura \u00bfno depender\u00e1 necesariamente de la interpretaci\u00f3n que el analista habr\u00e1 producido a partir de su propia relaci\u00f3n con el objeto, de su relaci\u00f3n con la existencia o no de la relaci\u00f3n sexual, de que el Otro est\u00e9 barrado o no?<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tAntes de hablar del estilo, volver\u00e9 a algunos elementos relacionados con la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tEn el texto de Freud de 1923: \u00abObservaciones sobre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de la interpretaci\u00f3n\u00bb encontr\u00e9 esta frase po\u00e9tica que les leo: \u00abLa interpretaci\u00f3n es un arte que consiste en extraer del mineral en estado bruto, el contenido met\u00e1lico de pensamientos reprimidos\u00bb. Se trata pues de una primera categor\u00eda de interpretaciones, las que apuntan a levantar la represi\u00f3n.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tEn cuanto al valor de una interpretaci\u00f3n, se mide por su efecto y Freud dice: \u00abel analista produce una interpretaci\u00f3n \u00fanicamente si desencadena asociaciones nuevas\u00bb, ese ser\u00eda el signo de una interpretaci\u00f3n lograda. En 1937 aporta algo nuevo: \u00abNo se puede descifrar la totalidad del inconsciente, hay que renunciar a ello\u00bb, designa as\u00ed una zona que Lacan describir\u00e1 despu\u00e9s como lo Real. Esto nos conduce a una segunda categor\u00eda de interpretaci\u00f3n; la que apunta a la falta, la que jugando con el equ\u00edvoco, introduciendo un corte, abre un espacio que no tendr\u00eda existencia por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPor eso hoy los an\u00e1lisis se prolongan m\u00e1s all\u00e1 de lo que se descubre del levantamiento de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p> \t\u00bfQu\u00e9 gu\u00eda pues al analista? El encuentro con lo real.<\/p>\n<p> \t\u00bfY a qu\u00e9 apunta la interpretaci\u00f3n? Hacia el lugar de la falta.<\/p>\n<p> \tAhora bien, precisamente ese lugar de falta es el lugar de un posible, de una posibilidad de creaci\u00f3n y de invenci\u00f3n a partir de la interpretaci\u00f3n. Esa es la tarea del analista, su deber es el de interpretar. Por consiguiente existe un imperativo \u00e9tico que sostiene la tarea del analista: lo que tiene que saber ordena el deber de interpretar. Ordenar en el doble sentido de poner orden y de reforzar el imperativo.<\/p>\n<p> \tLa interpretaci\u00f3n apunta a lo que Lacan llama el decir. \u00abLo que se dice queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha\u00bb Es lo que ocurre en la transferencia, la diferencia entre lo que se dice y lo que se escucha. Es el nivel del lenguaje, que no es el de la significaci\u00f3n sino el del equ\u00edvoco del lenguaje que, de hecho puede pasar de una lengua a otra. Lo que se lee de lo que se oye, se produce sobre el fondo de lo que no puede decirse. La interpretaci\u00f3n debe dirigirse hacia lo que falta en lo dicho.<\/p>\n<p> \tEn la cura, la posibilidad de entrar en este nivel de lenguaje, en esta zona de creaci\u00f3n de la palabra, se constituye poco a poco, a medida que avanza la cura, en un movimiento que no es progresivo sino de vaiv\u00e9n, como en la demanda.<\/p>\n<p> \tLa interpretaci\u00f3n, cuando tiene \u00e9xito, produce sorpresa y tiene a menudo la estructura de un enigma, es decir, una enunciaci\u00f3n que no corresponde a un enunciado de saber. La interpretaci\u00f3n, en efecto, no ha de ser un enunciado de saber porque en ese caso no llegar\u00eda a la zona del lenguaje que es extranjera para el saber, lugar vac\u00edo y causa del deseo. Cualquiera que \u00e9sta sea, la interpretaci\u00f3n debe producir un corte en el discurso.<\/p>\n<p> \tUna interpretaci\u00f3n exitosa, la que sorprende, desestabiliza en cierto modo el saber fijado. Su efecto es palpable, por ejemplo en que el sujeto no puede reproducir exactamente lo que el analista ha dicho, y queda algo en suspenso. El equ\u00edvoco hace vacilar lo que estaba ah\u00ed sabido, deja al sujeto ( lado analizante) la parte que le corresponde de la elaboraci\u00f3n del saber. La interpretaci\u00f3n apunta a una reducci\u00f3n de sentido. El psicoanalista es pues menos un explorador que descubre lo oculto, que un ling\u00fcista.<\/p>\n<p> \tHabitualmente, a la hora de presentar un trabajo tengo una vi\u00f1eta que me viene a la cabeza y no otra, por lo que veo que debe de haber una cuesti\u00f3n importante. Esta vez no se me ocurri\u00f3 ninguna, lo que es muy sorprendente. El \u00fanico recuerdo que me vino fue el recuerdo de la primera interpretaci\u00f3n que recib\u00ed sobre el div\u00e1n. Una interpretaci\u00f3n que apuntaba al equ\u00edvoco. Os cuento: yo evocaba mis 3,5 a\u00f1os y los sentimientos despertados por la llegada de un hermano. Era prematuro y captaba toda la atenci\u00f3n de mi madre. Tuve un sue\u00f1o donde un coche f\u00fanebre aparec\u00eda lleno de beb\u00e9s vivos rosados enmedio de lechugas. Yo comprend\u00eda vagamente que estaba relacionado con un deseo de muerte porque estaba el coche f\u00fanebre, pero cuando escuch\u00e9 al analista decir: \u00ablai- tue\u00bb (lechuga, le mato) y tue-les (m\u00e1talos). -\u00abLaitue\u00bb (lechuga) en franc\u00e9s guarda homofon\u00eda con \u00ables tue\u00bb (los mato), tue-les (m\u00e1talos). Me qued\u00e9 paralizada ante esta verdad y a la vez tuve una gran alegr\u00eda al descubrir c\u00f3mo mi inconsciente pod\u00eda producir esta escritura. Era una creaci\u00f3n tanto del lado del analizante, como de la transferencia. Creo que mi transferencia hacia el psicoan\u00e1lisis se anudo ante esta alegr\u00eda del descubrimiento.<\/p>\n<p> \tEsto me lleva a preguntarme \u00bfqui\u00e9n interpreta entonces, el analista o el analizante?<\/p>\n<p> \tSe podr\u00eda pensar que por un lado es el analista quien hace la interpretaci\u00f3n y el paciente quien la recibe. Pero este ejemplo muestra que la interpretaci\u00f3n hab\u00eda comenzado ya en el sue\u00f1o, en el lado analizante y Freud adem\u00e1s lo dice en la Interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1<br \/>\nos: \u00abla t\u00e9cnica que yo desarrollo delega en el que sue\u00f1a el trabajo de interpretaci\u00f3n\u00bb. El sue\u00f1o demuestra que el trabajo del inconsciente constituye ya de por si, un intento de traducir, de interpretar lo que constituye un enigma para un sujeto. Pero se ve bien que se trata tanto del analizante como del analista en el ejemplo, eso creo. Otra frase interesante: \u00abuna interpretaci\u00f3n en un an\u00e1lisis es tan tonto como esto: una invenci\u00f3n del analista a partir de hallazgos del analizante que \u00e9l escucha de trav\u00e9s\u00bb.<\/p>\n<p> \tLa interpretaci\u00f3n no se reduce a un acto del analista. A causa de la transferencia \u00e9sta se produce tanto del lado del analizante como del lado del analista, se inicia por uno y se produce por el otro, es v\u00e1lido en ambos sentidos.<\/p>\n<p> \tOtra pregunta me surge: \u00bfLa interpretaci\u00f3n, como el chiste, no ser\u00eda sino una formaci\u00f3n del inconsciente producida dentro de la cura a trav\u00e9s de la transferencia?<\/p>\n<p> \t\u00bfC\u00f3mo una interpretaci\u00f3n, que implica el pasaje de la noci\u00f3n de representaci\u00f3n inconsciente a la categor\u00eda de significante, efect\u00faa un cambio en el sujeto? Sobre este punto Lacan es muy claro: en la cura se trata de apuntar hacia el goce, y para ello el analista dispone s\u00f3lo de un tipo de interpretaci\u00f3n, aquella que juega sobre el equ\u00edvoco significante en la que se pasa del sentido al sinsentido. La interpretaci\u00f3n, corte en esta relaci\u00f3n particularmente estrecha entre sentido y sonido, hace intervenir resonancias po\u00e9ticas en el dicho del analizante, y as\u00ed, deconstruye la intencionalidad de su discurso.<\/p>\n<p> \t\u00bfC\u00f3mo hace corte la interpretaci\u00f3n en el goce? No es f\u00e1cil. Por otro lado, el goce no se trata ni de interpretarlo ni se puede decir. Pero al introducir un efecto de corte, la interpretaci\u00f3n tiene como objetivo deshacer la fijaci\u00f3n del goce. Existe una incompatibilidad entre goce y palabra ya que el fundamento mismo del sistema simb\u00f3lico efect\u00faa la exclusi\u00f3n del goce. El lenguaje mismo introduce una falta que es la falta en ser. Se produce entonces un vaciamiento del goce, la interpretaci\u00f3n vac\u00eda, agujerea como hace la met\u00e1fora po\u00e9tica. El equ\u00edvoco, el corte, desgarra el aparato de interpretaci\u00f3n del mundo propio de cada sujeto. El goce que se libera, deja de estar vinculado con el resto significante, busca un nuevo destino y eso puede liberar al sujeto de la fijaci\u00f3n que lo determina como objeto. Hay un efecto de alivio cuando una interpretaci\u00f3n tiene \u00e9xito, uno se siente m\u00e1s ligero, y eso es una sustracci\u00f3n, una reducci\u00f3n del goce.<\/p>\n<p> \tBrigitte Lemerer enuncia esta interesante frase: \u00abla interpretaci\u00f3n del analista es una estocada cristalina de sentido que desgarra el velo del fantasma para dejar entrever la verdad de la castraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p> \tM. C. Estada: En el ejemplo que nos aportas, lo que aparece es el deseo de muerte, si se habla de deseo se habla de castraci\u00f3n, aunque en una ni\u00f1a de 3 a\u00f1os todav\u00eda no est\u00e1 el fantasma constituido, pero es el deseo lo que aparece, \u00bfno?<\/p>\n<p> \tC.Hagu\u00e9: Si, adem\u00e1s pienso que el hecho de haber escuchado ese equivoco de la interpretaci\u00f3n, por el hecho mismo del lenguaje, eso vac\u00eda un poco el goce. Es sujeto ya no est\u00e1 con la misma relaci\u00f3n a ese deseo de muerte.<\/p>\n<p> \tG. Kozameh: Aunque en el ni\u00f1o no este establecido el fantasma, hay un pre fantasma que apunta a lo que Freud llama en \u00abInhibici\u00f3n, s\u00edntoma y angustia\u00bb las castraciones preliminares, en este caso la ni\u00f1a que ha dejado de ser exclusiva de la madre y viceversa por el nacimiento del hermanito.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: En un art\u00edculo de Marc Strauss: \u00abEl equivoco y la letra\u00bb, aparecido en un n\u00famero de la revista \u00abH\u00e9t\u00e9rit\u00e9\u00bb, que tiene la ventaja de ser muy claro, retoma el ejemplo del caso de Freud del Hombre de las ratas y se pregunta por qu\u00e9 Freud lo llam\u00f3 as\u00ed y si despu\u00e9s de Lacan se seguir\u00eda llamando as\u00ed, ya que la palabra rata est\u00e1 en el cruce de las cadenas asociativas del paciente, pero hoy que conocemos la relaci\u00f3n entre la letra y el escrito \u00bflo llamar\u00edamos as\u00ed? Retoma lo que mostr\u00f3 Lacan sobre que Freud se detuvo en un punto: la rata, y que se pod\u00eda haber ido m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p> \tOs recuerdo esta cura, que muestra como se podr\u00eda llevar m\u00e1s lejos la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tCuando el Hombre de las ratas cuenta el relato del suplicio, Freud detecta el goce del paciente cuando nos habla de la cara que pon\u00eda el paciente mientras hablaba, que traduce: el horror de un goce por \u00e9l mismo ignorado. Y Freud observa que el Hombre de las ratas estaba horrorizado por el goce s\u00e1dico que hab\u00eda en \u00e9l mismo pero que no pod\u00eda nombrar.<\/p>\n<p> \tFreud se da cuenta de lo que M. Strauss llama el goce \u00abratero\u00bb del paciente es decir, el que se aferra a su ser de rata, identificado con una rata. Y su goce es el de morder, de destruir, goce pulsional, pero Freud se detiene en el significante rata, se queda en la identificaci\u00f3n. Pero la producci\u00f3n de dicho significante no es el todo del an\u00e1lisis. Se trata de ir m\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n y esto tiene consecuencias tanto en el desarrollo de la cura como en el fin de an\u00e1lisis. Lacan considera que esta falta de interpretaci\u00f3n de Freud puede ser el motivo de que se haga matar en los enfrentamientos de la Gran Guerra, \u00e9l se atreve a decir esto, que si Freud hubiera interpretado esa identificaci\u00f3n, quiz\u00e1 \u00e9l no se hubiera hecho matar. Esto no deja de interrogarnos sobre la radicalidad de lo real en juego en un an\u00e1lisis.<\/p>\n<p> \t\u00bfQu\u00e9 interpretaci\u00f3n le habr\u00eda salvado la vida? Es una responsabilidad. Rata se asocia a morder que remite a un fantasma de mordedura, hacerse morder tanto como morder. La verdad inscrita en esa cadena significante, es el equivoco \u00abmor-sure\u00bb (mordedura) que hace escuchar \u00abmort s\u00fbre\u00bb (muerte segura) que revela el deseo del paciente: su encuentro con un socio \u00fanico que es la muerte.<\/p>\n<p> \tEl Hombre de las ratas aprendi\u00f3 con Freud que era una rata, lo que le permiti\u00f3 desprenderse del dominio que ejerc\u00eda sobre \u00e9l, el escenario del capit\u00e1n cruel. Pero no aprendi\u00f3 que la rata que \u00e9l era, que quiere contar, morder, poseer, controlar, sigue siendo un velo. M\u00e1s all\u00e1 de la rata, est\u00e1 su ser de muerte, al que \u00e9l no ha podido renunciar porque no hubo interpretaci\u00f3n. Detr\u00e1s del horror que leg\u00edtimamente puede inspirarle la imagen de la rata, \u00e9l continua gozando del anonadamiento en relaci\u00f3n con la muerte segura. Es un ejemplo de corte entre la letra y el significante que nos orienta sobre la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo escuchar para poder interpretar.<\/p>\n<p> \tEl \u00faltimo p\u00e1rrafo del trabajo de M. Strauss nos llevar\u00e1 a la cuesti\u00f3n del estilo: \u00abLa destituci\u00f3n subjetiva es diferente de sacar a la luz una identificaci\u00f3n. Supone un cambio de plano, un cruzar el plano de la identificaci\u00f3n. Alude a un ser que ya no es la falta en ser del sujeto del significante, sino un ser &#8216;singularmente fuerte&#8217;, como dice Lacan, en la medida en que no tiene que ver con la seguridad de la indeterminaci\u00f3n significante, sino con un rasgo de su singularidad\u00bb. En la cura aparecen significantes pero por el efecto de corte puede aparecer el Significante Amo que es lo m\u00e1s singular.<\/p>\n<p> \tEsto nos conduce al estilo del analista y a su articulaci\u00f3n con el deseo del analista.<\/p>\n<p> \tCada analista tiene un estilo, un modo singular de sostener la experiencia que se opone a una neutralidad ben\u00e9vola y que tiene que ver con su estructura y su s\u00edntoma. La escucha y la formulaci\u00f3n de la interpretaci\u00f3n son indisociables del estilo. Tambi\u00e9n el tono. La experiencia cotidiana nos muestra que el tono puede sostener, contradecir, amplificar, negar el alcance de un mensaje (esto vale para las interpretaciones que no se basan en el equ\u00edvoco: el tono puede ser \u00absuperyoico\u00bb, vigilante, son variantes que no siempre se controlan). Una interpretaci\u00f3n, el analista la dice de un cierto modo. Ese modo no es un ropaje, sino una verdadera manifestaci\u00f3n que le viene a pesar suyo.<\/p>\n<p> \tAl romper el silencio, el analista compromete tambi\u00e9n su propio deseo. Sobre el surgimiento de la interpretaci\u00f3n se podr\u00eda decir que las intervenciones que afloran, que surgen no son necesariamente l<br \/>\nas menos eficaces. Hay intervenciones que vienen al analista. Cuando la interpretaci\u00f3n surge, tambi\u00e9n el analista est\u00e1 sorprendido al escucharla. Lo que se juega entonces es el deseo de analista, que tiene ah\u00ed un rol esencial. El estilo se convierte entonces, antes que nada, en una cuesti\u00f3n \u00e9tica. Es una condici\u00f3n del acto del sujeto pero tambi\u00e9n del acto del psicoanalista. Hace presente la marca singular del analista en su manejo del significante, del equ\u00edvoco, es decir, su forma singular, in\u00e9dita de vincular lo real del goce con el objeto y con el Otro. El significante que viene, la interpretaci\u00f3n, \u00bfno ser\u00eda la marca del s\u00edntoma del analista? Cada uno avanza en el an\u00e1lisis de los pacientes hasta donde ha llegado \u00e9l mismo. Su posici\u00f3n est\u00e1 estrechamente vinculada con su experiencia de la cura, del control, de los dispositivos, de la lectura te\u00f3rica, es un recorrido \u00fanico del que depender\u00e1 su estilo, datos imprescindibles en su formaci\u00f3n. Tambi\u00e9n depender\u00e1 de los analistas que ha conocido, de los encuentros en su recorrido.<\/p>\n<p> \tLa manera de interpretar est\u00e1 entonces ligada a todo el recorrido de cada analista y por eso la responsabilidad del analista en la transmisi\u00f3n es pesada. Es debido a que el analista ha superado ese punto de angustia de castraci\u00f3n, que su deseo de analista podr\u00e1 ofrecer una garant\u00eda real frente a la angustia. El deseo de analista tiende al corte del objeto y a obtener la diferencia absoluta que es el nombre lacaniano de la castraci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tUn analista sabe que no hay un objeto que sea mejor que otro. Les cito a Lacan: \u00abno hay objeto que valga m\u00e1s que otro- ah\u00ed est\u00e1 el duelo en torno al que se centra el deseo del analista\u00bb<\/p>\n<p> \tEntonces, el estilo del analista, en su articulaci\u00f3n con el deseo de analista, ser\u00eda la manera singular de cada analista de estar ah\u00ed sin raz\u00f3n de ser, es decir, lo m\u00e1s lejos posible del objeto, dentro de la zona \u00ablenguajera\u00bb del \u00abno hay objeto\u00bb. Es decir que hay que ir hacia el no hay objeto y precisamente el corte introduce esa idea.<\/p>\n<p> \tFreud repet\u00eda que su t\u00e9cnica era s\u00f3lo un instrumento que le ven\u00eda bien a \u00e9l, pero que cada uno pod\u00eda inventar los instrumentos que le vinieran bien para su pr\u00e1ctica, dec\u00eda: \u00abya que todo analista debe asumir, seg\u00fan su estilo, a su manera, la responsabilidad de su acto\u00bb. As\u00ed, ambas nociones se mezclan aunque sean distintas. Ya que, para un analista \u00bfno es acaso el estilo lo que se hace eco de lo m\u00e1s \u00edntimo e inaccesible en el uso subjetivo de la lengua? \u00bfAcaso no es ese algo intraducible que para poder ser evocado necesita una invenci\u00f3n? Lacan interpretaba con su estilo Lacan. Algunos lo definieron como el colmo del artificio, opuesto a una simplicidad cl\u00e1sica como la de Freud. Todos los que se le acercaron saben c\u00f3mo manejaba el arte de posar, de la m\u00edmica, del tono e incluso de una cierta tonalidad discordante.<\/p>\n<p> \tEn el libro \u00abTrabajar con Lacan\u00bb hay numerosa an\u00e9cdotas sobre su estilo de interpretaci\u00f3n a menudo desconcertante, que depend\u00eda directamente del estilo de su escucha. Pero sab\u00eda escuchar la verdad del sujeto. Cuando la o\u00eda era capaz de remitirla a su emisor inmediatamente. A un analizante que dijo que se sent\u00eda jodido, le dijo: \u00abno se siente jodido sino que est\u00e1 jodido\u00bb. Se dirig\u00eda directamente al sujeto del inconsciente. No se equivocaba de interlocutor. Hac\u00eda as\u00ed prueba de un respeto asombroso por la singularidad de la persona dispuesta a hablar. Sab\u00eda tambi\u00e9n admirarse y echarse a re\u00edr ante la aparici\u00f3n de un dicho.<\/p>\n<p> \tPor consiguiente, es en el coraz\u00f3n del estilo donde se encuentra, en la interpretaci\u00f3n, el resorte del acto del psicoanalista. Esta cuesti\u00f3n nos lleva a la cuesti\u00f3n de su formaci\u00f3n: c\u00f3mo restituir la originalidad del acto, c\u00f3mo transmitirla. Cuando se habla de una vi\u00f1eta cl\u00ednica, se trata de transmitir lo que pensamos que es un acto anal\u00edtico dentro de un trabajo con el analizante y en el fondo lo que nos ha ense\u00f1ado de \u00fanico, de nuevo. Cada vez es \u00fanico.<\/p>\n<p> \tEl pasaje al estilo propio, el que responde a la propia cosecha no es f\u00e1cil porque se tiende a reproducir el estilo de su analista, del supervisor, el pasaje a un estilo propio es dif\u00edcil \u00bfen qu\u00e9 momento el analista se atreve? Entre el momento en que sigue buscando una garant\u00eda del saber en el Otro encarnado por su analista, su supervisor, etc. y el momento de la adquisici\u00f3n de un nuevo saber que le abre el camino de su estilo, el camino es largo y se prosigue mucho tiempo despu\u00e9s de su cura. Lacan concluye en \u00abEl psicoan\u00e1lisis y su ense\u00f1anza\u00bb que: \u00abla \u00fanica formaci\u00f3n que podemos pretender transmitir a los que nos siguen se llama: un estilo\u00bb. La formaci\u00f3n del analista reposa, por consiguiente, en esta base subjetiva necesaria pero insuficiente que escapa a toda forma de regulaci\u00f3n: el deseo del analista y seg\u00fan el decir radical de Lacan, el estilo es lo \u00fanico que se transmite.<\/p>\n<p> \tUna de las acepciones de la palabra \u00b7stylo\u00bb, -\u00abstylo\u00bb en franc\u00e9s significa bol\u00edgrafo, estilo es \u00abstyle\u00bb en franc\u00e9s-, lo designa como \u00abun punz\u00f3n de hierro o de hueso uno de cuyos extremos puntiagudo serv\u00eda para escribir en las tablas de cera y el otro extremo plano serv\u00eda para borrar. Es el \u00abStylet\u00bb (estilete) que sirve para escribir ahondando en la cera, vaciando y luego borrando con el otro extremo, precisamente llenando el hueco.<\/p>\n<p> \tPregunta: estamos hablando de la marca que produce en el sujeto y que a partir de ah\u00ed se hace significante con el borramiento (no se escucha bien)<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: s\u00ed, es eso.<\/p>\n<p> \tLa escritura con estilete nos recuerda la operaci\u00f3n del lenguaje evocada antes, esta operaci\u00f3n de vaciamiento por la que el sujeto nace de su propia falla, primer trazo, primera inscripci\u00f3n, primera escritura. Lacan designar\u00e1 como funci\u00f3n de escritura esta funci\u00f3n de lo real en el saber, poniendo en funci\u00f3n la ca\u00edda del objeto, el analista hace presente el vac\u00edo del objeto para el sujeto.<\/p>\n<p> \tUna interpretaci\u00f3n que funciona, \u00bfno es acaso la respuesta del analista cuando armoniza, resuena como una partitura, con el estilo del inconsciente?<\/p>\n<p> \tEn el ejemplo cl\u00ednico que puse, las palabras resonaron de tal modo que el analista lo puede hacer escuchar y es como una partitura. La manera en que el analizante puede producir significantes, y el modo en que el analista puede escucharlo resonar y hacerlo resonar, es una partitura hecha por ambos. He terminado planteando la cuesti\u00f3n del estilo, no del lado del analista, sino del lado del inconsciente. Es una producci\u00f3n con un cierto estilo. El estilo de la interpretaci\u00f3n<\/p>\n<p> \tM. Lora: \u00bfse podr\u00eda pensar si habr\u00eda un cierto analista para un cierto paciente? \u00bfse podr\u00eda caer en este equ\u00edvoco?<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: es cierto que a nivel imaginario se puede pensar que se puede encontrar al analista que nos conviene. Cada uno tiene su estilo pero el estilo para una interpretaci\u00f3n es el deseo de analista, es eso lo que da una direcci\u00f3n, est\u00e1 entremezclado.<\/p>\n<p> \tM.C. Estada: Si planteas el estilo no solamente el del analista sino tambi\u00e9n el del inconsciente. El inconsciente es el inconsciente en todo el mundo, el de todos, hay personas que tienen menos gracia para abrir el inconsciente, han de controlar m\u00e1s, pero cualquier inconsciente tendr\u00eda un estilo. El recorrido tambi\u00e9n es \u00fanico en cada persona. En la escritura, el inconsciente sale solo a menos que se controle, el dejarse llevar tiene tambi\u00e9n que ver con lo femenino, acoger lo que viene sin intentar controlarlo todo.<\/p>\n<p> \tG. Kozameh: antes se dec\u00eda que la condici\u00f3n femenina estar\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima al psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Es cierto es que la cuesti\u00f3n del estilo remite a la cuesti\u00f3n del g\u00e9nero. Pero es una falsa cuesti\u00f3n, remite a la cuesti\u00f3n de si hacer un an\u00e1lisis con un hombre con una mujer. \u00bfhay diferencia o no?<\/p>\n<p> \tPregunta. Si el analista ha llegado a su propio estilo, va a poder recoger algo del estilo del analizante.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: s\u00ed, cuanto m\u00e1s estilo propio del analista, m\u00e1s dejar\u00e1 margen al estilo del otro, por lo que tendr\u00e1 que ver tambi\u00e9n con el<br \/>\nestilo del analista. Tiene que ver con el deseo de analista. Un elemento no tiene que anular al otro. A lo que se apunta es al deseo del analista, pero siempre hay un componente imaginario y real del analista, del ser del analista ah\u00ed presente.<\/p>\n<p> \tPregunta: esa frase de Lacan de lo que se puede transmitir en la formaci\u00f3n es el estilo, si eso es lo propio de cada uno, \u00bfcomo es que se puede transmitir el estilo?<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: El habla a la vez del deseo de analista y de esa capacidad de abrir el inconsciente del otro por parte del analista gracias a su recorrido de formaci\u00f3n. \u00c9l vincula el estilo con la formaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tM. Lora: Es todo lo contrario de la transmisi\u00f3n de un estilo imaginario que a veces produce clones en un an\u00e1lisis.<\/p>\n<p> \tP. S\u00e1nchez: \u00bftiene que ver con la transmisi\u00f3n de un real?<\/p>\n<p> \t(Siguen intervenciones que no se escuchan bien)<\/p>\n<p> \tL. Monle\u00f3n: has hablado del estilo del analista, pero me pregunto si no tiene que ver tambi\u00e9n con la funci\u00f3n de analista, su modo de mantener una posici\u00f3n, de cortar el goce, etc.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Si, de escuchar, est\u00e1 articulado con el estilo<\/p>\n<p> \tI. Cerd\u00e1n: quiz\u00e1 si no ha acabado su cura no puede tener su propio estilo.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Es un proceso muy largo.<\/p>\n<p> \tPor ejemplo, la manera de pasar a alguien al div\u00e1n, o cu\u00e1ndo parar las entrevistas preliminares. Se hace porque se piensa que es el momento, porque se escuch\u00f3 algo que remite a la cuesti\u00f3n del deseo del sujeto, \u00abapr\u00e8s-coup\u00bb sabemos si acertamos o no y a veces no era el buen momento porque el paciente quiere volver al cara a cara.<\/p>\n<p> \tM.C. Estada: \u00bfQue a\u00f1ade el estilo al deseo de analista?<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: No lo s\u00e9. Pero pienso que es una dimensi\u00f3n que existe, hay maneras de llevar una cura que depende del deseo de analista, pero quiz\u00e1 tambi\u00e9n del estilo. Lo que me interes\u00f3 es plantear la cuesti\u00f3n del estilo, quiz\u00e1 es deseo de analista.<\/p>\n<p> \tG. Kozameh: creo que el deseo de analista es un eje al que se puede llegar desde varios lugares, con diferentes estilos.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Si. Creo que es importante reconocer su propio estilo. Hay analistas que rechazan su humor, todo lo personal, pero eso es tambi\u00e9n el estilo.<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez: Cuando empezaste a hablar del estilo, algo que ten\u00eda que ver con la destituci\u00f3n subjetiva me rechin\u00f3. En relaci\u00f3n con la frase de Lacan donde habla de la destituci\u00f3n subjetiva y que has engarzado con el estilo y el deseo de analista.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Si, una frase de M. Strauss que toma de Lacan: \u00abLa destituci\u00f3n subjetiva es distinta de sacar a la luz una identificaci\u00f3n. Supone un cambio de plano, un cruzar el plano de la identificaci\u00f3n. Alude a un ser que ya no es la falta en ser del sujeto del significante, sino un ser &#8216;singularmente fuerte&#8217;, como dice Lacan, en la medida en que no tiene que ver con la seguridad de la indeterminaci\u00f3n significante, sino con un rasgo de su singularidad\u00bb. Frase dif\u00edcil pero que se\u00f1ala lo que puede desprenderse del rasgo, de la singularidad. Acerca del Hombre de las ratas, estaba el significante rata y \u00e9l ha podido escuchar detr\u00e1s algo de la muerte segura y del anonadamiento y eso que se oye detr\u00e1s tiene m\u00e1s que ver con la singularidad del Hombre de las ratas.<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez: pero dec\u00edas que con el equivoco y el corte significante se llegaba a la cuesti\u00f3n de los significantes amos y me pregunto si es as\u00ed.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: puede ser, \u00bfpiensas que no?<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez;: Pienso que no, que en esta frase Lacan alude a algo que va m\u00e1s all\u00e1 de la indeterminaci\u00f3n significante, m\u00e1s all\u00e1 de los significantes amo. Cuando Lacan habla de ir hasta el hueso de lo real, es m\u00e1s all\u00e1 de los significantes amos, ah\u00ed donde se inscribieron los significantes amo, es la cuesti\u00f3n de la letra. Porque verdaderamente est\u00e1 ese estilo que nos lleva al equ\u00edvoco, para poder rescatarlo habr\u00eda que tener en cuenta este desglose entre estilo, estilete, finalmente la cuesti\u00f3n de la letra, de la marca, el significante y lo real. Porque tampoco es que habr\u00eda una interpretaci\u00f3n adecuada para el Hombre de las ratas, que le hubiera evitado las trincheras, eso es una locura.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Es Lacan quien lo dijo<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez: es una lectura de lo que dijo Lacan<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: Lacan dice que hubiera podido evitar la muerte<\/p>\n<p> \tM.C. Estada: estoy de acuerdo con Roque en que a veces se mitifica el psicoan\u00e1lisis. Lacan juega con significantes en franc\u00e9s, habr\u00eda que escuchar en alem\u00e1n.<\/p>\n<p> \tF. Ira\u00f1eta: Lo de la trinchera es muy arriesgado pero creo que Lacan apunta a una posici\u00f3n de tendencia a la muerte en el Hombre de las ratas y a que no nos quedemos en la identificaci\u00f3n, que se puede ir m\u00e1s all\u00e1<\/p>\n<p> \tA. Garc\u00eda: tambi\u00e9n se ve en el padre del Hombre de las ratas como hay falla del deseo, y hay una transmisi\u00f3n fallida del deseo.<\/p>\n<p> \tF. Ira\u00f1eta: Hay una renuncia, el padre del Hombre de las ratas cede ante el deseo.<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez: Igual que en el inconsciente no est\u00e1 escrito la cuesti\u00f3n de la muerte y del sexo, est\u00e1 la posibilidad para el obsesivo de que la muerte empiece a contar, la escucha del analista puede permitir ah\u00ed, que esta \u00abmort -s\u00fbre\u00bb, que algo de la muerte se enganche a algo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p> \tC. Hagu\u00e9: una manera de atrapar lo real por la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tR. Hern\u00e1ndez: est\u00e1 en una cuesti\u00f3n mort\u00edfera pero no quiere saber nada de la muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seminario 24 marzo de 2012, Madrid &nbsp; &nbsp; Para este trabajo he partido de eso tan particular que es el lugar del analista: el de sostener el cuestionamiento, la abertura, el enigma del sujeto que viene a su encuentro, el enigma de su deseo. El analista no es asignable a ning\u00fan otro lugar m\u00e1s que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-482","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-interpretacion-su-acto-y-sus-efectos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/482\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}