{"id":657,"date":"2014-01-15T10:10:12","date_gmt":"2014-01-15T09:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2014\/01\/15\/hacerse-escuchar-es-pagar-una-deuda-maria-cruz-estada\/"},"modified":"2017-11-03T18:56:03","modified_gmt":"2017-11-03T17:56:03","slug":"hacerse-escuchar-es-pagar-una-deuda-maria-cruz-estada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2014\/01\/15\/hacerse-escuchar-es-pagar-una-deuda-maria-cruz-estada\/","title":{"rendered":"Hacerse escuchar es pagar una deuda. Mar\u00eda Cruz Estada"},"content":{"rendered":"<p>Jornadas de Cl\u00ednica-Barcelona Noviembre 2013<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vivimos tiempos en que pareciera que se piensa que el ser humano todo lo merece. Que por el hecho de haber nacido tiene todos los derechos. Pero sin contrapartida, sin obligaciones, sin cortapisas y sin pagar nada a cambio. Hay entonces una enorme distancia entre aquel empleado de una empresa del siglo XX que hac\u00eda residir su dignidad en trabajar toda su vida para el mismo empresario, al que serv\u00eda con devoci\u00f3n y como si le debiera todo teniendo que pagarle con su vida, y el joven de hoy que parece no tener ninguna deuda. El neur\u00f3tico, como sabemos, al contrario, parece estar pagando siempre y muy caro con una vida pobre y desgraciada. \u00bfDe qu\u00e9 deuda se trata entonces? \u00bfC\u00f3mo considera el psicoan\u00e1lisis el tema de la deuda? Intentaremos responder de alg\u00fan modo a estas preguntas, utilizando cuatro peque\u00f1as vi\u00f1etas cl\u00ednicas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La primera tomar\u00e1 como eje el tema del dinero en an\u00e1lisis porque el dinero es last but not least, un significante que se presta muy bien a hablar de deudas aunque, como bien sabemos, no es el \u00fanico. Y es que \u00faltimamente en supervisi\u00f3n escuchamos a los j\u00f3venes analistas decir que temen cobrar las sesiones a las que falt\u00f3 el analizante por si \u00e9ste decide entonces abandonar el tratamiento. Nosotros no queremos tampoco que se vayan los analizantes antes de que su tratamiento concluya, pero lo que aqu\u00ed se juega es una cuesti\u00f3n \u00e9tica que nos obliga a ciertas consideraciones.<\/p>\n<p>Cuando iniciamos nuestra formaci\u00f3n como analistas, las instrucciones que se nos daban eran claras: al inicio del tratamiento, en el momento de comunicar al analizante la regla fundamental de la asociaci\u00f3n libre, se le ten\u00eda que decir tambi\u00e9n que, una vez pactado el horario y frecuencia de las sesiones, aqu\u00e9llas a las que faltara el analizante ten\u00edan que ser pagadas. Y as\u00ed lo hicimos durante a\u00f1os como otros analistas lo siguen haciendo. Pero poco a poco empezamos a darnos cuenta de que si sostenemos como eje de la cura el deseo de analista, si repetimos hasta la saciedad que no tenemos una nueva o una mejor Weltanshauung que proponer a nuestros analizantes y, en resumen, si no intentamos llevarlos hacia una \u00e9tica de los bienes, esto se contradice con el hecho de tener que recordarles que tendr\u00e1n que responsabilizarse de las sesiones a las que no hayan asistido por causa de ellos, como si los tuvi\u00e9ramos que educar, o como si di\u00e9ramos por hecho que no van a responsabilizarse, y tuvieran que hacerlo porque nosotros se lo pedimos. Y como algo nos chirriaba en esta norma t\u00e1cita, decidimos hacerlo de otro modo. Veamos.<\/p>\n<p>1) En la primera vi\u00f1eta se trata de una deuda imaginaria. Sergio aplaza dos veces su sesi\u00f3n por el nacimiento de un hijo y al final no acude a ella. Cuando a la siguiente sesi\u00f3n no hace intenci\u00f3n de pagar aquella a la que no vino, le preguntamos d\u00f3nde est\u00e1 el pago por aquella sesi\u00f3n; \u00e9l responde que no le hab\u00edamos dicho nada de que tuviera que pagar si no ven\u00eda y que ten\u00eda un motivo justificado. Le decimos que personalmente entendemos por qu\u00e9 no vino y que no le dijimos nada porque d\u00e1bamos por hecho que es un adulto que entiende que era una responsabilidad suya. Discute entonces el que no le hayamos dicho nada sobre ello al iniciar el tratamiento y a\u00f1ade algo que ya nos han dicho varios analizantes, siempre hombres y con ciertos visos obsesivos: \u00abAdem\u00e1s, siempre he sido un buen paciente\u00bb (desconocemos si se lo dicen tambi\u00e9n a los hombres analistas, o nos lo dedican s\u00f3lo a las analistas mujeres). Le decimos que si enunci\u00e1ramos al inicio del tratamiento la obligaci\u00f3n de pagar, \u00e9l tendr\u00eda que hacerlo porque es una norma; eso ser\u00eda obedecer y ser bueno, pero que eso como analista no nos interesaba, porque de ese modo no se puede aprovechar todas las posibilidades que da la situaci\u00f3n, como el poder trabajar el porqu\u00e9 alguien querr\u00eda escaquearse en lugar de hacerse cargo de las consecuencias de lo que decide, es decir, del precio que hay que pagar por los deseos. Le dijimos que se tomara su tiempo para pensarlo y que lo ir\u00edamos trabajando porque, quiz\u00e1, esta combinaci\u00f3n de dinero y amor le har\u00eda pensar algo. Nos referimos al amor por dos razones: porque \u00e9l falt\u00f3 a la sesi\u00f3n dos veces aplazada por amor a su esposa e hijo, pero tambi\u00e9n porque nos reclama que respondamos con amor permiti\u00e9ndole no pagar, al ser \u00e9l un buen analizante (cosa que tambi\u00e9n es supuestamente por amor a nosotros), y porque nos ponemos en su lugar.<\/p>\n<p>Finalmente se tom\u00f3 un par de meses en los que no pag\u00f3 esa sesi\u00f3n, en los cuales apareci\u00f3 un material muy interesante. De joven, Sergio llevaba mal la carrera. Sus padres ten\u00edan una empresa que daba mucho dinero y un d\u00eda decidieron que quer\u00edan m\u00e1s dinero, por lo que abrieron una rama nueva del negocio rozando la ilegalidad cuando no zambull\u00e9ndose hasta el fondo en ella (hasta el Papa dijo el otro d\u00eda que se empieza por coger un sobre&#8230; y se hace uno adicto, y es que el goce es adictivo). Por supuesto, los padres justificaron su avaricia por el bien de los hijos. La madre emplea en la nueva rama del negocio a Sergio, quien as\u00ed se gana un dinerito y, de paso, la actividad queda en la familia, aunque \u00e9l se lo cuenta a alguien que pertenec\u00eda a otro t\u00f3tem: su novia.<\/p>\n<p>El problema es que ocuparse del negocio de sus padres (con una tarea por completo auxiliar), hace que no pueda ocuparse de sus estudios, por lo que empieza a retrasarse en la carrera, tema que supuestamente era fundamental para sus padres (doble discurso entonces de \u00e9stos). Tiempo despu\u00e9s, Sergio deja a la novia, y \u00e9sta, para vengarse, denuncia a los padres de Sergio, por lo que el padre acaba en la c\u00e1rcel. Dice que cuando le pregunt\u00e9 si asociaba algo en esta amalgama de dinero y amor, lo que asoci\u00f3 fue precisamente que sus padres no se hicieron cargo de las consecuencias de su decisi\u00f3n de ocuparse de algo ilegal y acusaron del encarcelamiento del padre a Sergio, por faltar a la omert\u00e1. \u00c9l pagar\u00e1 desde entonces su deuda con el padre en lo imaginario no pudiendo terminar a\u00fan su carrera, por culpa de unas jaquecas terribles que no le dejan estudiar y que son las que lo trajeron al an\u00e1lisis. Bonito anzuelo transferencial entonces el que me lanz\u00f3 no queriendo pagar aquella sesi\u00f3n. Siempre hay un anzuelo en la repetici\u00f3n neur\u00f3tica de nuestros analizantes, del que tenemos que cuidarnos y del que s\u00f3lo los analistas lo hacemos, no el resto de terapeutas.<\/p>\n<p>Fij\u00e9monos en algo que dice Lacan; dice que los profesionales liberales no tienen ni idea del tema del dinero, y luego dice algo extra\u00f1o que no s\u00e9 si entiendo. Le cito: \u201cPienso que es totalmente imposible decir algo acerca de la funci\u00f3n del dinero, sin preguntarse masivamente en principio, si el dinero est\u00e1 en el lugar mismo del analista, si es identificable con ese objeto &#8216;a&#8217; y si el discurso del analista est\u00e1 especificado por ese lugar, arriba y a la izquierda que ocupa el analista\u201d.<\/p>\n<p>Pablo Peusner comenta que, efectivamente, si se tratara del discurso capitalista, el lugar del agente estar\u00eda ocupado por el significante amo, S1. Pero desde el momento en que Lacan se pregunta si podr\u00eda ser el dinero ese objeto &#8216;a&#8217; que aparece como agente en el discurso del analista, se inaugura una l\u00f3gica distinta que se podr\u00eda llamar anticapitalista. Cito a Peusner: \u00abEl paciente no es un cliente al que debe satisfacerse, puesto que \u2013como suele decirse (&#8230;)\u2013 [el cliente] siempre tiene raz\u00f3n. En el caso del analizante, esa l\u00f3gica no puede aplicarse\u00bb.<\/p>\n<p>Freud dec\u00eda que en la relaci\u00f3n con el dinero \u201ccoparticipan poderosos factores sexuales\u201d1, o que el dinero es de naturaleza libidinal y no racional2. Pero esa deuda con la que se llenan la boca todos los analistas, \u00bfcon qui\u00e9n se contrae? \u00bfEs con el padre, como creen inconscientemente Sergio y muchos analistas? \u00bfCon la madre que nos pari\u00f3, como creen algunas madres? \u00bfCon la tierra o la naturaleza, como nos dicen los ecologistas? \u00bfCon las generaciones anteriores, como sosten\u00edan Dolto y Ant\u00edgo<br \/>\nna? \u00bfO son todas \u00e9stas versiones imaginarias de la deuda?<\/p>\n<p>2) Veamos ahora otra modalidad: no hay deuda. Pedro tiene doce a\u00f1os y su vida es desastrosa: no s\u00f3lo suspende, sino que sus compa\u00f1eros no le quieren, se burlan de \u00e9l y los profesores est\u00e1n hartos porque se pasa la vida en el despacho del director acusando a compa\u00f1eros y profesores por conductas indebidas. En su cole est\u00e1 prohibido jugar con balones duros, as\u00ed que \u00e9l est\u00e1 en el recreo con un bal\u00f3n blando jugando solo. Ve a unos mayores jugando con un bal\u00f3n duro. Se dirige a los profes que cuidaban el recreo y se lo comenta. No le hacen caso. Va a su taquilla, coge un bal\u00f3n duro \u2014que indudablemente ten\u00eda ah\u00ed \u00abpor si acaso\u00bb\u2014 y vuelve al recreo a jugar. Cuando los profes le dicen que no puede hacerlo y le recuerdan las reglas, \u00e9l dice que los mayores lo estaban haciendo y ellos, los profes, se hab\u00edan saltado la ley a la torera. Pedro quiere hacer su ley y no pagar deudas, pero aduciendo que la responsabilidad es del otro. Claro que, como \u00e9l dice, lo mismo hacen sus padres cuando no se acuerdan de los castigos que le han puesto y \u00e9l les l\u00eda diciendo que ya se lo hab\u00edan levantado. Y es que miente todo el tiempo, dice de la mentira \u00abme sale sola\u00bb. El problema es que siempre acaba mal: castigado, insultado, pegado, excluido de los planes de sus compa\u00f1eros, de sus fiestas, sin amigos&#8230; Pareciera que el piensa que no hay deuda para \u00e9l, pero eso hace que el pago por \u00e9sta sea terrible, alt\u00edsimo y tambi\u00e9n en lo imaginario.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, a prop\u00f3sito de algo que \u00e9l hab\u00eda comentado, le dijimos: \u00abParece que buscas un punto de debilidad en la autoridad y te cuelas por ah\u00ed para hacer lo que quieres, pero quiz\u00e1 tendr\u00edas que considerar dos cosas; una es que todo el mundo tiene fallos, tambi\u00e9n la autoridad, lo que no la hace menos autoridad. La otra es que tendr\u00edamos que saber qu\u00e9 sacas t\u00fa de esa posici\u00f3n de v\u00edctima ya que lo haces todo para estar ah\u00ed\u00bb (era una alusi\u00f3n al tercer tiempo de la pulsi\u00f3n: te haces victimizar, es decir, hay un deseo tuyo en eso). Como respuesta hace una asociaci\u00f3n curiosa: \u00abUn d\u00eda iba en coche con mi padre y paramos en un sem\u00e1foro donde hab\u00eda un se\u00f1or sin brazos pidiendo limosna. Me agobi\u00e9 mucho y se lo se\u00f1al\u00e9 a mi padre. \u00c9l entonces me dijo: &#8216;S\u00ed, no tiene brazos pero trabaja&#8217; \u00ab. Le dijimos que claro, que todos estamos sometidos a las mismas normas y por eso tambi\u00e9n su padre, aun trabajando, sigue estudiando para mejorar. Sabemos que la escena tiene varias lecturas, pero esa fue la que decidimos hacer en ese momento.<\/p>\n<p>En torno a esto se empieza a producir una primera inflexi\u00f3n y a partir de ah\u00ed Pedro empieza a mejorar. Ahora est\u00e1 muy preocupado por el fallo europeo contra la Doctrina Parot3 y dijo que iba a ir el domingo con su familia a la manifestaci\u00f3n \u00abde las v\u00edctimas\u00bb porque, como \u00e9l dice: \u00ab\u00bfc\u00f3mo puede ser que alguien pague lo mismo si comete un crimen que si comete veinticuatro?\u00bb. Se podr\u00eda pensar: caramba, Pedro est\u00e1 de acuerdo con que los castigos se cumplan y las deudas se paguen, luego est\u00e1 mejor. Ya, pero lo cierto es que la Doctrina Parot era incompatible con el principio b\u00e1sico de un Estado de Derecho, que es el sometimiento del poder a la ley como garant\u00eda de los derechos de la ciudadan\u00eda. Buen ejemplo de ese doble discurso en el que Pedro viv\u00eda sumergido. Pero decidimos callar porque esto seguramente \u00e9l no lo sabe y no tiene a nadie para ayudarle a afinar un poco; los padres que le han contagiado este enfado y le van a llevar a la manifestaci\u00f3n, s\u00ed.<br \/>\n3) El t\u00edtulo de este trabajo \u00bfno es un poco extra\u00f1o? Mezcla el tercer tiempo de la pulsi\u00f3n invocante, ese tiempo que supone ya la subjetividad, con el pago de una deuda. Pero es que es una evidencia que se nos impuso al escuchar a un analizante. Fernando se hab\u00eda quejado siempre de que ni bien empezaba a contar algo a sus padres, a los que ve\u00eda s\u00f3lo de Pascuas a Ramos por vivir en ciudades alejadas entre s\u00ed, ellos se pon\u00edan a hablar sobre cosas que ocurr\u00edan en el barrio y no le escuchaban. Por otro lado, si le ten\u00edan que decir algo, se lo dec\u00edan a su hermano mayor para que se lo dijese a \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora es \u00e9l quien no habla, por eso sus padres no saben que vive desde hace algunos a\u00f1os con una chica que no les gustar\u00eda por encarnar ciertas modernidades algo excesivas para sus cl\u00e1sicos padres. Fernando dice no querer casarse ni tener hijos. Recordemos c\u00f3mo inicia Lacan su trabajo sobre la significaci\u00f3n del falo4:<\/p>\n<p>\u00abEs sabido que el complejo de castraci\u00f3n inconsciente tiene una funci\u00f3n de nudo.<br \/>\n1) en la estructuraci\u00f3n din\u00e1mica de los s\u00edntomas en el sentido anal\u00edtico del t\u00e9rmino, queremos decir de lo que es analizable en las neurosis, las perversiones y las psicosis;<br \/>\n2) en una regulaci\u00f3n del desarrollo que da su ratio a este primer papel: a saber la instalaci\u00f3n en el sujeto de una posici\u00f3n inconsciente sin la cual no podr\u00eda identificarse con el tipo ideal de su sexo, ni siquiera responder sin graves vicisitudes a las necesidades de su partenaire en la relaci\u00f3n sexual, e incluso acoger con justeza las del ni\u00f1o que es procreado en ellas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQuiere decir esto que Lacan dir\u00eda a este analizante que les ten\u00eda que decir a sus padres que ten\u00eda novia, que se ten\u00eda que casar y tener hijos? No, porque no es una cuesti\u00f3n moral de lo que se trata en el psicoan\u00e1lisis, y los analistas no perseguimos ning\u00fan ideal. Se trata de que si alguien se hace escuchar, se hace desear, acoge al hijo generado en las relaciones&#8230; apr\u00e8s-coup podemos decir que ha atravesado la castraci\u00f3n. Es una cuesti\u00f3n l\u00f3gica, no moral. Y en el caso de Fernando, quiere decir que algo le pasa que tiene que pagar su deuda de un modo terrible, igual que los analizantes de las vi\u00f1etas precedentes.<\/p>\n<p>Unos meses despu\u00e9s del comienzo del an\u00e1lisis, Fernando llama a su madre y le dice que est\u00e1 viviendo en pareja con una mujer de tal manera. La madre no dice nada en esa conversaci\u00f3n, pero a los pocos d\u00edas le llama y le dice textualmente esto: \u00abHe estado en el Centro de Salud y los m\u00e9dicos me han sacado una &#8216;mijina&#8217; del coraz\u00f3n\u00bb. Dicha frase la escuchamos primero meton\u00edmicamente como que en una operaci\u00f3n le hab\u00edan tenido que quitar un pedacito del coraz\u00f3n a la madre del analizante, pero luego nos damos cuenta de que la traducci\u00f3n exacta es: \u00abHan sacado los m\u00e9dicos en conclusi\u00f3n que tengo un peque\u00f1o problema de coraz\u00f3n\u00bb. Evidentemente no podemos por menos que acordarnos que hac\u00eda s\u00f3lo unos d\u00edas, Fernando le hab\u00eda comunicado a su madre que hab\u00eda elegido una mujer para vivir su vida de hombre, y nos parece que la frase de la madre, en su equ\u00edvoco significante, parec\u00eda constituir como una respuesta a la noticia de su hijo.<\/p>\n<p>Como Fernando parec\u00eda impresionado, le preguntamos por la frase, y dijo que esa es la manera de hablar de la madre, que as\u00ed es como hablaban ellos. Fue imposible ir m\u00e1s all\u00e1 y decidimos no insistir, s\u00f3lo repite que en el pueblo hablan as\u00ed. No podemos por menos que acordarnos de la libra de carne que Antonio, el personaje de \u00abEl mercader de Venecia\u00bb, ten\u00eda que irse arrancando de una zona lo m\u00e1s pr\u00f3xima posible al coraz\u00f3n para pagar una deuda. Nos hac\u00eda recordar tambi\u00e9n una canci\u00f3n que se hizo popular en los a\u00f1os cincuenta: \u00abCachito, cachito, cachito m\u00edo, pedazo de cielo que Dios me dio\u00bb (que m\u00e1s vale tomarse con viento a favor y metaf\u00f3ricamente).<\/p>\n<p>En ese tiempo, y animada por haber salido a la luz, la pareja del analizante le dice que quiere tener un hijo suyo. Es un momento muy fuerte en que Fernando ten\u00eda que echar mano de todas las herramientas simb\u00f3licas de que fuera capaz. Y aunque las tiene \u2014no es psic\u00f3tico\u2014, le hacen un poco aguas en algunos temas.<\/p>\n<p>Pensamos que el hecho de sustraerse al coraz\u00f3n de su madre por el hecho de emparejarse, y ante la perspectiva de la paternidad, el analizante hizo una enfermedad en la que tuvieron que sustraerle un pedacito de su cuerpo. Fue durante la enfermedad cuando pudo empezar a elaborar algo de todo esto.<\/p>\n<p>La fragilidad que se promueve en los seres hu<br \/>\nmanos ante hechos fundamentales de la vida, es lo que hace que tengamos extremo cuidado a la hora de abordar con los analizantes temas como es en este caso el de la paternidad, o en otros el del inicio de las relaciones sexuales, o las separaciones de pareja. Un analista no es alguien que haya de mantener frente a sus analizantes ideales de vida y, por lo tanto, no habr\u00eda de empujarlos ni hacia la vida en pareja, ni hacia las relaciones sexuales, ni hacia la paternidad o maternidad, ni hacia el dinero&#8230; pero hay algo en el dispositivo mismo, en las preguntas de los analistas, por ejemplo el preguntarles por qu\u00e9 no quieren casarse ni tener hijos cuando ellos lo afirman, que inevitablemente los conduce hacia lo que es un ideal social. Es por eso por lo que tenemos que tener tanto cuidado los analistas en el modo de preguntar sobre estas cuestiones.<\/p>\n<p>El verano de su enfermedad, los padres hab\u00edan organizado un viaje para venir a ver a su hijo a Madrid, pero no se lo dijeron a \u00e9l sino a su hermano quien le llama para decirle los planes de sus padres y para organizar el viaje de estos. Fernando cogi\u00f3 el tel\u00e9fono y dijo a sus padres que era con \u00e9l con quien ten\u00edan que hablar, no con su hermano que no vive en Madrid. Y esto se ha repetido algunas veces m\u00e1s en que, por ejemplo, les ha dicho que si \u00e9l no contesta al tel\u00e9fono es porque est\u00e1 ocupado, que no hay que llamar a otras personas para que le llamen, sino esperar a que \u00e9l pueda devolver la llamada. No ha vuelto a admitir intermediarios entre \u00e9l y sus padres.<\/p>\n<p>Hacerse escuchar es pagar una deuda, cuando uno habla desde la posici\u00f3n en que su palabra y su deseo le han colocado, y no cuando habla desde el lugar donde le ha colocado el amor de su madre.<\/p>\n<p>4) Para concluir, dice Juli\u00e1n, otro analizante: \u00abEl otro d\u00eda le estaba dando un masaje en los pies a mi mujer y se excit\u00f3 much\u00edsimo \u2014lo que no es nada frecuente\u2014, y de pronto pens\u00e9 que ten\u00eda que rega\u00f1ar menos a mis hijos, y no entiendo qu\u00e9 relaci\u00f3n hice entre lo uno y lo otro\u00bb. Le dijimos que eran dos maneras distintas de ponerse duro y solt\u00f3 una carcajadita. Es un analizante que, parafraseando a Lacan en el texto al que nos referimos m\u00e1s arriba, no puede responder sin algunas vicisitudes a las necesidades de su partenaire en la relaci\u00f3n sexual. En la siguiente sesi\u00f3n, dijo que quiz\u00e1 ahora estaba empezando a elegir una dureza antes que otra, que a veces era muy severo con sus hijos por tomarse demasiado en serio eso de que ten\u00eda que separarlos de la mam\u00e1. Juli\u00e1n est\u00e1 aprendiendo que no hay como sostener la propia virilidad para que se produzca esa separaci\u00f3n sin tanto teatro.<\/p>\n<p>Y esto nos sirve para terminar, porque no s\u00f3lo hacerse escuchar es pagar una deuda, tambi\u00e9n hacerse desear lo es, porque supone ocupar con todas las de la ley, el lugar en que nos han puesto nuestro deseo y nuestra palabra. Nos referimos a que si alguien dice que es la pareja de otro, tiene que hacer algo con el deseo para sostenerse en esa posici\u00f3n. Y si ha pactado unas sesiones con alguien, tendr\u00e1 que hacerse cargo de las consecuencias econ\u00f3micas que esto acarrea. Y si dice que es analista, tendr\u00e1 que formarse adecuadamente antes de empezar a preocuparse por los ahorros para su vejez. Porque es con esta palabra hecha de lenguaje, con este deseo, con los que hemos de saldar nuestra deuda al comprometer con ellos nuestros actos, como alternativa a seguir gozando como locos del fantasma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jornadas de Cl\u00ednica-Barcelona Noviembre 2013 &nbsp; Vivimos tiempos en que pareciera que se piensa que el ser humano todo lo merece. Que por el hecho de haber nacido tiene todos los derechos. Pero sin contrapartida, sin obligaciones, sin cortapisas y sin pagar nada a cambio. 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