{"id":703,"date":"2014-04-29T18:33:34","date_gmt":"2014-04-29T16:33:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2014\/04\/29\/robert-levy-hannah-arendt-y-la-cuestion-del-sujeto-en-el-totalitarismo\/"},"modified":"2014-04-29T18:33:34","modified_gmt":"2014-04-29T16:33:34","slug":"robert-levy-hannah-arendt-y-la-cuestion-del-sujeto-en-el-totalitarismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2014\/04\/29\/robert-levy-hannah-arendt-y-la-cuestion-del-sujeto-en-el-totalitarismo\/","title":{"rendered":"Robert L\u00e9vy: Hannah Arendt y la cuesti\u00f3n del sujeto en el totalitarismo"},"content":{"rendered":"<p> \t<strong>&nbsp;25 de enero de 2014<\/strong><\/p>\n<p> \tVoy a retomar donde nos quedamos hace unos meses, concretamente sobre Hannah Arendt ya que me parece importante su manera de tratar una dimensi\u00f3n del sujeto que nos interesa mucho.<\/p>\n<p> \tEl sujeto del inconsciente al que estamos tan dispuestos a defender en nombre del Psicoan\u00e1lisis, queda lejos de cualquier idea humanista e incluso de libertad. Cuanto m\u00e1s intentemos definir la especificidad de ese sujeto al que se dirige el Psicoan\u00e1lisis, m\u00e1s nos servir\u00e1 para avanzar en el an\u00e1lisis de fen\u00f3menos como el que Hannah Arendt describe bajo el nombre de &#8216;banalidad del mal&#8217;.<\/p>\n<p> \tEn efecto, en el ensayo tan desacreditado en su \u00e9poca llamado Eichmann en Jerusal\u00e9n, ella intenta se\u00f1alar de qu\u00e9 sujeto se trata en la responsabilidad de Eichmann al poner en marcha la Shoah. Es un ensayo sobre la responsabilidad del sujeto, aunque se necesita precisar de qu\u00e9 sujeto se trata.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tEs en el Postcriptum de Eichmann en Jerusal\u00e9n donde Hannah Arendt se explica a prop\u00f3sito de las acusaciones que le hicieron por haber reprochado al pueblo jud\u00edo no haberse defendido; y lo logra al precisar el lugar del sujeto Eichmann en la banalidad del mal.<\/p>\n<p> \tEn efecto, Arendt nos comenta: \u201cS\u00f3lo he hablado de la banalidad del mal a nivel de los hechos, poniendo en evidencia un fen\u00f3meno que saltaba a la vista en el momento del proceso. Eichmann no era ni un Yago, ni un Macbeth y nada m\u00e1s lejos de su intenci\u00f3n que una decisi\u00f3n como la de Ricardo III de hacer el mal por principio. Aparte de un exceso de celo extraordinario en preocuparse por su propio ascenso personal, \u00e9l no ten\u00eda ninguna raz\u00f3n personal. Ese celo en s\u00ed mismo no era de ning\u00fan modo criminal; seguramente \u00e9l nunca hubiera asesinado a su superior para ocupar su puesto. Simplemente nunca se dio cuenta de lo que hac\u00eda, por decirlo de manera familiar, [&#8230;] es la pura ausencia de pensamiento \u2014lo que no es lo mismo que la estupidez\u2014 lo que le permiti\u00f3 convertirse en uno de los mayores criminales de su \u00e9poca. Y si eso es &#8216;banal&#8217; o incluso c\u00f3mico, lo que no se puede decir es que sea corriente\u00bb.<\/p>\n<p> \tYo creo que el sujeto del que habla Hannah Arendt es un sujeto cuyo pensamiento est\u00e1 abolido porque pensar es entrar en conflicto y Eichmann, justamente, no ten\u00eda ning\u00fan conflicto ps\u00edquico ya que hab\u00eda jurado obediencia al F\u00fchrer y por esa raz\u00f3n estaba en lo que se puede llamar la causalidad ps\u00edquica, es decir, &#8216;algo le hace hacer&#8217;, algo interior sin conflicto ps\u00edquico, lo que es el principio del sujeto causado para actuar, pero sin que por ello se reduzca a un engranaje mec\u00e1nico. El sujeto que coloca a Eichmann en este lugar es un sujeto ps\u00edquico sin conflicto, sin conflictividad. Es el principio mismo de lo que Lacan subvierte en Descartes: \u00abAh\u00ed donde pienso no soy; ah\u00ed donde soy, no pienso\u00bb.<br \/> \tYo creo que lo que es insoportable para quienes escuchan a Hannah Arendt, es este punto que nos se\u00f1ala: que se puede ser uno de los mayores criminales del siglo pasado sin conflicto. Es interesante para nosotros saber de qu\u00e9 se trata. Lejos estamos entonces de cualquier idea de Libertad en lo que concierne al sujeto del inconsciente. Nada queda ya de ese &#8216;pienso luego existo&#8217;; en lo que nos concierne, ese saber autorreferencial no se sostiene.<br \/> \tCuando digo \u201cnos concierne\u201d quiero decir los psicoanalistas que no pueden sino apoyarse en la pregunta planteada por Hintikka \u2014fil\u00f3sofo del siglo pasado que Lacan ley\u00f3 y de quien ha utilizado muchas cosas\u2014 ya que en un acto de palabra o en un acto de pensamiento ser\u00e1 necesario reconocer qui\u00e9n habla o qui\u00e9n piensa, pero: \u00ab\u00bfEn tanto qu\u00e9? Yo daba por hecho que cada uno sabe qui\u00e9n es\u00bb1.<\/p>\n<p> \tEntonces el sujeto del que habla Hannah Arendt, es el sujeto por excelencia de todos los dramas totalitarios, el sujeto de las administraciones que necesitan agentes responsables para multiplicar sus poderes, pero que al mismo tiempo no quieren dejar a dichos agentes la autonom\u00eda necesaria para tomar una decisi\u00f3n inteligente; as\u00ed, estas administraciones les obligan a hacer muchas cosas. Digo muchas cosas, porque no son sino actos desprovistos de realidad al ser cumplidos por sujetos que no piensan y, en consecuencia, por sujetos que est\u00e1n por fuera de la realidad, no digo de lo real, digo de la realidad. Es lo que se\u00f1ala Hannah Arendt cuando dice lo siguiente \u201cque uno pueda estar tan aislado de la realidad, hasta tal punto desprovisto de pensamiento, que eso pueda hacer m\u00e1s da\u00f1o que todos los peores instintos juntos, aunque esos instintos sean inherentes a la humanidad, tal era la lecci\u00f3n que se pod\u00eda aprender en el proceso de Eichmann\u201d.<\/p>\n<p> \tY en consecuencia, se puede dar la vuelta a la cuesti\u00f3n de este modo: \u00bfqui\u00e9n piensa cu\u00e1ndo el ser humano piensa? No es nada evidente, en efecto, el atribuir de manera autom\u00e1tica el pensamiento a un pensador que de hecho ser\u00eda el sujeto, y por lo tanto el agente; y m\u00e1s aun porque Freud nos ha acostumbrado a la idea de un inconsciente poblado de pensamientos sin pensador&#8230;<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Da la impresi\u00f3n que est\u00e1s comparando la cuesti\u00f3n del sujeto del inconsciente freudiano, del pensamiento sin pensador, con esas personas como Eichmann a quienes algo les hace hacer, pero fuera de la realidad. \u00bfEst\u00e1s comparando al sujeto del inconsciente con lo que ellos hacen en ese momento?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Eso es. Sin embargo, hay una relaci\u00f3n muy \u00edntima entre el Otro, en nombre del cual el sujeto realiza la acci\u00f3n, y el sujeto; es el caso de Eichmann porque \u00e9l act\u00faa como sujeto, pero es sujeto en ese momento en nombre de su juramento a Hitler. Y eso no necesita de pensamiento. Ese juramento le permite a Eichmann realizar esa relaci\u00f3n \u00edntima que causa a la vez al sujeto y al Otro en el sentido de haber ocupado el lugar de agente del acto.<\/p>\n<p> \tLo que se tiene que entender es que en la precipitaci\u00f3n de este acto, a la vez Eichmann como sujeto aparece en el acto y tambi\u00e9n el Otro (Hitler). Los dos est\u00e1n \u00edntimamente conectados en el acto mismo, y por eso no es necesario ning\u00fan pensamiento ni hay conflicto.<br \/> \tEs decir que, por lo tanto, el sujeto se hace objeto y de este modo pasa a la voz pasiva: \u201chacerse hacer\u201d. Hasta ahora siempre hemos tenido una idea de sujeto activo, pero este sujeto del inconsciente o bien no existe porque no piensa o bien es pasivo porque es un sujeto que se hace hacer.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Hay un punto que me parece complejo y me gustar\u00eda entenderlo un poco mejor. Es algo sobre la pasividad del sujeto del inconsciente.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Es que la pasividad ya es un acto, y eso no pasa por el Otro.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: La \u00faltima frase donde dec\u00eda que el sujeto activo no es el sujeto del inconsciente, \u00bfpodr\u00eda repetirla otra vez?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: El sujeto se hace objeto y se hace as\u00ed pasar a la voz pasiva; es lo que se puede llamar despu\u00e9s de Freud la actividad de la pulsi\u00f3n en su expresi\u00f3n m\u00e1s pasiva, pero que supone asimismo una actividad. La actividad como sujeto no es la de hacer algo, sino la de hacerse pasar de la voz activa a la voz pasiva.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Y esa es su responsabilidad tambi\u00e9n.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Y esa es su responsabilidad. Se trata desde Freud de la actividad de la pulsi\u00f3n en su expresi\u00f3n m\u00e1s pasiva pero que aun as\u00ed supone actividad. Les recuerdo que es uno de los tres modos de expresi\u00f3n de la pulsi\u00f3n: comienza por un tiempo activo en que el beb\u00e9 coge el pecho para alimentarse pues tiene una sensaci\u00f3n interna displacentera e irrepresentable que le empuja a ello; tiempo que se articula con la necesidad y con la funci\u00f3n biol\u00f3gica. Se trata de un momento inicial de fusi\u00f3n en su estado m\u00e1s salvaje, donde en el mismo momento se produce la necesidad de bajar el nivel de angustia y lo agradable y desagradable que vienen al mismo momento como algo irrepresentable. Cuando el deseo se haya construido fuera de la necesidad, ese deseo supondr\u00e1 un objeto, es decir algo representable, pero en este primer momento no hay objeto ni representaci\u00f3n posible y<br \/>\n todo est\u00e1 mezclado entre lo que se espera como agradable y como desagradable en el mismo momento. La funci\u00f3n biol\u00f3gica entonces tiene un tiempo pasivo que, seg\u00fan Freud, lleva al ni\u00f1o a hacerse hacer objeto del Otro que en esa ocasi\u00f3n es quien lo alimenta. Y finalmente un tiempo reflexivo que se produce cuando el ni\u00f1o ya no tiene hambre pero a pesar de todo, dice Freud, sigue succionando.<\/p>\n<p> \tEn efecto, a veces activo, a veces pasivo, el cuerpo pulsional confiere al sujeto \u2014que est\u00e1 representado por un significante para otro significante\u2014 un estatuto de agente, lo que no tiene nada que ver con el libre albedr\u00edo. Porque esta figura del libre albedr\u00edo podr\u00eda hacer de \u00e9l un sujeto causa sui, que es causa de s\u00ed mismo, pero no es un sujeto que se cause a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: no es lo mismo ser agente de una operaci\u00f3n, estar siendo activo en la causaci\u00f3n&#8230;..(inaudible)<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00c9l es causado, no es su propia causa.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Aunque sea agente es causado&#8230;<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Eso es, aunque es agente es causado. Es obvio que ah\u00ed aparece el repudio de la castraci\u00f3n para poder gozar en paz. As\u00ed, estar desprovisto de pensamiento como pretende Hannah Arendt a prop\u00f3sito de Eichmann, no significa estar desprovisto de goce. Goce que resulta del hecho de que el sujeto en este momento del acto ya s\u00f3lo es el portavoz de un objeto causa al que se entrega. Sin embargo, Arendt se\u00f1ala lo siguiente: \u00abel lazo extra\u00f1o que existe entre la ausencia de pensamiento y el mal\u00bb2. Y aqu\u00ed ya no se trata de saber si Eichmann sosten\u00eda de manera activa o no la idea de la soluci\u00f3n final, ya que la respuesta es obvia. Lo que nos interesa es lo siguiente: que en nombre de un juramento, un sujeto pueda no pensar hasta el punto de librarse a los excesos de la inhumanidad m\u00e1s extrema, entreg\u00e1ndose entonces a un goce sin l\u00edmites.<\/p>\n<p> \tPor eso, tomar la medida de las capacidades de goce de un sujeto, es tambi\u00e9n tomar la medida de sus capacidades de producir monstruosidades y horror. Y en este sentido Hannah Arendt no hace sino reconocer la &#8216;banalidad del mal&#8217; como el nombre de la monstruosidad del goce sin l\u00edmite.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfEl goce de Eichmann estar\u00eda en que exista la Soluci\u00f3n Final?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: No importa la Soluci\u00f3n final.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Entonces en ser un objeto al servicio de Otro.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Ser un objeto con celo.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Efectivamente ser un objeto con celo.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Lo que contrasta ah\u00ed es esta cuesti\u00f3n de un sujeto que se hace objeto.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: No hay fuerza m\u00e1s intensa para el sujeto del inconsciente que el masoquismo.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfEl goce de estar en el lugar del esclavo?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: No, no es ese lugar. El esclavo tiene un lugar m\u00e1s activo, ya que el esclavo sabe algo del goce del amo. En Eichmann, no hay ning\u00fan saber, hacerse hacer no es ning\u00fan saber. Est\u00e1 por fuera de cualquier saber, de cualquier pensamiento.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: A una paciente m\u00eda el marido le dec\u00eda: yo pienso y t\u00fa ejecutas.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Y estaba feliz, encantada.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Entonces hay una diferencia con el masoquista de la perversi\u00f3n que es en realidad el que manda en la pareja sadomasoquista para que el s\u00e1dico goce y le haga gozar. Hay una diferencia entre esto y el masoquismo primario de Freud.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Aqu\u00ed se trata del masoquismo primario. Pero es una buena pregunta ya que \u00bfd\u00f3nde colocar el juramento? Es decir, que no est\u00e1 lejos de un contrato por parte de Eichmann. Es una discusi\u00f3n posible.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hab\u00eda entre esta ausencia de pensamiento y la funci\u00f3n del desconocimiento? Me refiero con la funci\u00f3n de desconocimiento al hecho de no querer saber.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy. No s\u00e9 c\u00f3mo contestar a esa pregunta. Pero es un punto para pensar si es id\u00e9ntico o no. Puede ser, se necesita pensar, que no querer saber es activo, es una manera de discriminar entre los dos \u00e1mbitos.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Lacan dice que para desconocer, hay que saber muy bien que es lo que uno quiere desconocer.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy. Esa es la respuesta. Si atendemos a lo que dice Roque, son distintos. Y me parece bien.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Me parece que hay una diferencia entre el contrato sadomasoquista y el juramento de Eichmann.<\/p>\n<p> \tR. Levy: Claro, pero es una pregunta para pensar. Hay que afinar, pensar si el juramento es un escenario o no. Pero eso no se puede saber porque nadie tuvo a Eichmann en an\u00e1lisis.<\/p>\n<p> \tEntonces la banalidad del mal como nombre de la monstruosidad y del goce sin l\u00edmite, ser\u00eda lo que fue reprochado a Hannah Arendt, en la idea de que ella quer\u00eda explicar la actitud del pueblo jud\u00edo, es decir, su ausencia de sublevaci\u00f3n, mediante la idea freudiana de un deseo de muerte. Punto de vista que ella recusa formalmente: \u00abesta es la conclusi\u00f3n, al menos inesperada, que algunos cr\u00edticos han querido sacar a partir de la im\u00e1genes de un libro fabricado por ciertos grupos de inter\u00e9s; libro en el que yo habr\u00eda pretendido que los jud\u00edos se habr\u00edan asesinado a s\u00ed mismos. Pero \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda proferido yo esa mentira tan monstruosa como improbable? Desde luego, por odio hac\u00eda s\u00ed mismos\u00bb3.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Pero eso realmente pas\u00f3, hubo lugares donde los jud\u00edos eleg\u00edan a qui\u00e9n llevar a matar&#8230;<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Es lo que se\u00f1ala Arendt, que la banalidad del mal est\u00e1 tambi\u00e9n en el seno de los jud\u00edos, en esos lugares donde los jud\u00edos ten\u00edan que elegir qui\u00e9n deb\u00eda salir de los campos de concentraci\u00f3n, pero la diferencia es que los que decidieron fueron obligados a hacerlo, lo que no tiene nada que ver con lo que trabaja Arendt sobre Eichmann. \u00c9l no ten\u00eda ninguna obligaci\u00f3n salvo por su decisi\u00f3n de juramento a Hitler.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Y la misma sumisi\u00f3n es el propio odio a s\u00ed mismos, porque pod\u00edan haber elegido morir matando, en vez de morir pasivamente.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Ese es el punto que Arendt plante\u00f3: \u00bfpor qu\u00e9 no morir en el combate? Es decir, \u00bfpor qu\u00e9 morir de manera masoquista (exterminados) y por qu\u00e9 no morir activamente? Algunos jud\u00edos de esa \u00e9poca lo hicieron, pero la verdad es que fueron pocos.<\/p>\n<p> \tDe todas maneras, me parece que ella no cede en lo relativo al lazo existente entre la &#8216;banalidad del mal&#8217; y el goce, porque finalmente se servir\u00e1 del testimonio de un antiguo detenido en el campo de Theresienstadt para dar lo que yo creo que es su propia opini\u00f3n. El antiguo prisionero dijo: \u201cEn su conjunto, el pueblo jud\u00edo se condujo de manera magn\u00edfica, s\u00f3lo fallaron sus dirigentes\u201d4. Es decir, ella no cede en la idea de que los responsables jud\u00edos o alemanes pueden encontrarse en una posici\u00f3n de &#8216;banalidad del mal&#8217;, es decir, que el goce se produce como resultado de un sujeto que no piensa. \u00bfDe qu\u00e9 goce se trata sino como siempre del que produce el odio hac\u00eda el otro? Es decir, ese goce que es el m\u00e1s pr\u00f3ximo a uno mismo, del cual Lacan tiene cosas muy interesantes que decir cuando retoma en el Seminario Encore los elementos que ya hab\u00eda planteado a\u00f1os antes en su texto fundamental sobre la envidia.<br \/> \tSin embargo Eichmann niega haber tenido cualquier tipo de odio, ya que pretende no haber hecho todo eso m\u00e1s que en nombre de Otro \u2014lo que bien se\u00f1ala Hannah Arendt\u2014, y, por lo tanto, en nombre de ese juramento que le sirve de ideal, de idealizaci\u00f3n hacia un hombre por el cual sin duda Eichmann habr\u00eda muerto y por quien habr\u00eda matado tambi\u00e9n a su padre y a su madre.<br \/> \tLo que nos interesa de esto es que Hannah Arendt, de manera muy acertada, dice que \u00e9l ya no estaba en la realidad, no porque estuviera loco sino porque su juramento hacia el ideal le hab\u00eda restado toda objetividad y, por ello, hab\u00eda quitado cualquier car\u00e1cter humano a las personas a las que ten\u00eda que eliminar. En consecuencia estas personas no eran ya personas, sino objetos a los que \u00e9l ten\u00eda que hacer desaparecer en nombre de la fidelidad a su juramento.<br \/> \tEl juramento borra entonces al otro cualquier propiedad humana, lo deshumaniza y Eichmann no es c<br \/>\nomo dije antes sino el portavoz de un objeto causa al que se entreg\u00f3, comprometido as\u00ed en una nueva \u00e9tica.<br \/> \tHay algo ah\u00ed que no est\u00e1 muy lejos de la certeza delirante que nos encontramos en ciertos cr\u00edmenes de los asesinos en serie.<br \/> \tHay que olvidarse para siempre del sujeto como persona de la que suponemos que podr\u00eda tener cualquier representaci\u00f3n consciente y activa.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Por un lado, me cuesta pensar te\u00f3ricamente en esto que dices: \u00abser portavoz de un objeto causa al que se entreg\u00f3\u00bb, y en qu\u00e9 roza esto con el masoquismo primordial. Pero es que adem\u00e1s me resulta muy nuevo que habiendo estudiado siempre el tema del sujeto \u201ccomo efecto\u201d, nunca se me hab\u00eda ocurrido ese \u201cser efecto\u201d como b\u00fasqueda de pasividad. Pero, \u00bfes de eso de lo que se trata?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Es justo eso lo que intento desarrollar, y pienso que no ha sido desarrollado hasta ahora por nadie. Freud dice, Lacan dice,.. pero nadie ha sacado las consecuencias de lo que dicen y las consecuencias son, que el sujeto desaparece siempre al ubicarlo en un lugar presente, activo\u2026 escapa siempre; escapa porque est\u00e1 absolutamente referido al significante. Y esto es consecuencia de que el significante representa al sujeto para otro significante; es decir el que el sujeto no es alguien aprehendible, por eso dec\u00eda yo que la certeza delirante se encuentra en algunos cr\u00edmenes en serie, porque ah\u00ed el significante no puede representar al sujeto para otro significante. La falta de anclaje simb\u00f3lico puede efectivamente encontrar una salida en la puesta en acto totalitaria, en la cual la violencia se convierte en banal porque es avalada por una nueva ley &#8216;delirante&#8217;, una \u00e9tica que un Otro encarna y que pone en su lugar una nueva certeza. Lo que vuelve de lo real puede as\u00ed producir una neo-realidad delirante.<br \/> \tRecuerdo un paciente que se puso a delirar tras haber escuchado a su colega de trabajo decirle \u201cte quiero\u201d, frase que sali\u00f3 probablemente de su propia proyecci\u00f3n delirante, proyecci\u00f3n que le oblig\u00f3 a este paciente a escribir una declaraci\u00f3n de amor a su colega, lo que termin\u00f3 en una hospitalizaci\u00f3n psiqui\u00e1trica de urgencia.<\/p>\n<p> \tCreo que es lo que se encuentra igualmente en otra forma de totalitarismo, me refiero a los extremismos religiosos. Ah\u00ed, hay tambi\u00e9n una nueva certeza, una nueva \u00e9tica que deshumaniza al otro; certidumbre que pone al sujeto religioso extremista fuera de la realidad porque puede morir como terrorista en nombre igualmente de un juramento a un ideal y transformarse as\u00ed en m\u00e1rtir, lo cual es el colmo porque esa certidumbre delirante cambia hasta las palabras. El terrorista es un m\u00e1rtir. No hay psicosis ni delirio sin que la lengua misma se transforme: el asesino se convierte en m\u00e1rtir.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Si no, no se entender\u00eda los que hacen explotar las bombas humanas.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Me parece que Lacan se ha dado cuenta de las capacidades de goce monstruoso del sujeto, en su Proposici\u00f3n del 9 octubre, un texto muy pol\u00edtico, \u00e9l designa el campo de concentraci\u00f3n como la dimensi\u00f3n real que se completa por el mito ed\u00edpico al nivel simb\u00f3lico y en el plano imaginario por las sociedades de analistas. Y si digo que Lacan toma una posici\u00f3n muy pol\u00edtica, es porque aludo al siguiente anuncio: \u201cnuestro porvenir de mercado com\u00fan encontrar\u00e1 su equilibrio por la extensi\u00f3n cada vez m\u00e1s dura de los procesos de segregaci\u00f3n\u201d5, as\u00ed que est\u00e1 vuelta de lo real est\u00e1 ligada al proceso segregativo\u201d. \u00c9l toma una posici\u00f3n pol\u00edtica, pero no plantea un discurso pol\u00edtico \u00bfpor qu\u00e9? Porque la pol\u00edtica hace siempre agujero en el discurso; hay un discurso del analista, de la Universidad, de la ciencia, de la histeria, sin embargo, la pol\u00edtica para Lacan no es un discurso, porque lo pol\u00edtico para \u00e9l, es un acto.<br \/> \tNo quiero anticiparme al pr\u00f3ximo seminario que ser\u00e1 justamente sobre lo pol\u00edtico y sobre el acto anal\u00edtico. Mientras que querr\u00eda hacer una peque\u00f1a aserci\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n del sentido como aquello que siempre es religioso. Y cito a Lacan \u201cla estabilidad de la religi\u00f3n viene de que el sentido es siempre religioso de all\u00ed proviene mi obstinaci\u00f3n en la v\u00eda de los matemas\u201d6 Y quiero tambi\u00e9n se\u00f1alar que cuando Lacan hace esa declaraci\u00f3n no es a t\u00edtulo de discurso sino de un acto, porque es en el momento de la carta de disoluci\u00f3n con la que Lacan disuelve su propia Escuela. En el fondo lo habr\u00eda que retener de estos \u00faltimos elementos, es que sentido y real se requieren siempre como elementos de la barbarie y del totalitarismo.<\/p>\n<p> \tEn efecto, es siempre este peque\u00f1o rasgo de la diferencia que creo m\u00eda lo que me da el sentido de la exclusi\u00f3n de todo aquello que creo no ser yo. Pero no podemos quedarnos \u00fanicamente en esta definici\u00f3n cl\u00e1sica de la cuesti\u00f3n del otro, porque con lo real, Lacan introduce una nueva dimensi\u00f3n que nos permite designar algo absolutamente nuevo, es decir, algo tan extranjero al conocimiento que no puedo ni siquiera pensarlo como incognoscible porque entonces ser\u00eda una categor\u00eda de lo cognoscible.<\/p>\n<p> \tUna de sus modalidades, como el sinsentido, es una categor\u00eda del sentido que no es la ausencia de sentido. Esto alude a las categor\u00edas lacanianas: sentido, sin sentido y ausencia de sentido; son tres categor\u00edas que tienen tambi\u00e9n que ver con la noci\u00f3n de saber y que alguna escapa a la cuesti\u00f3n misma del \u201cno saber\u201d. Como dec\u00eda Roque, \u201cno saber\u201d, supone un \u201csaber\u201d. El \u201cno sentido\u201d supone \u201cun sentido\u201d, una \u201causencia de sentido\u201d no supone nada.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Dices que el \u201csin sentido\u201d tiene que ver con el inconsciente, pero esta \u201causencia de sentido\u201d es un disparate.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfEs lo real? Lo que est\u00e1 planteando es que ah\u00ed se mueve lo real.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Del mismo modo que la ausencia de sentido tiene que ver con la no relaci\u00f3n sexual, es decir con lo real. La no relaci\u00f3n sexual es tambi\u00e9n lo real. No s\u00e9 puede oponer la realidad cognoscible a lo real incognoscible. Veis que estoy aportando un esclarecimiento a lo que he dicho antes del totalitarismo. Dice A. Badiou: \u201clo real es lo que resta de la disyunci\u00f3n entre lo cognoscible y lo incognoscible\u201d7. No se trata para nada de conocer o no conocer, insisto sobre estas categor\u00edas porque hay una tendencia a situar la segregaci\u00f3n de lado de lo que no se conoce.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfSer\u00eda por desconocimiento de los jud\u00edos, por ejemplo?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: S\u00ed, exactamente o de los negros, chinos, no tenemos la misma cultura.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Ser\u00eda mejor decir de lo desconocido m\u00e1s que de lo incognoscible.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Eso es, es decir una especie de hetereogeneidad que ser\u00eda suficiente conocer mejor para sentir y transformar nuestra posici\u00f3n. Si somos segregativos es porque no conocemos las categor\u00edas del otro porque no conocemos su cultura, su manera de vivir, aprendiendo la cultura del otro y ya no seremos m\u00e1s segregadores. Pero, me parece que no tiene absolutamente nada que ver con eso, sino con el hecho de que lo que el sujeto odia m\u00e1s que nada es lo que el otro representa no como no-conocible, sino como real, en el sentido que este real no tiene nada que ver con lo que no se conoce. Es la categor\u00eda de lo que falta como representaci\u00f3n, de algo que no tenemos para pensar del otro y no se trata de la categor\u00eda de &#8216;un conocer&#8217; que no tendr\u00edamos. Entonces, se odia al otro porque el otro representa algo de lo real como agujero de saber, de conocimiento; no es que al otro no se le conoce y tendr\u00edamos que aprender sobre \u00e9l, eso no sirve, el otro tiene el lugar de algo que no hay para pensar. Es por eso que el sentido viene a producir un lastre frente a la desestabilizaci\u00f3n del sujeto que lo real del otro produce. Habr\u00e1n comprendido, lo que yo quiero excluir del otro es este real en m\u00ed mismo, desunido de lo cognoscible y de lo incognoscible.<\/p>\n<p> \tEfectivamente, no hay identificaci\u00f3n a lo real, lo que hace que nos encontremos fuera del campo de lo cognoscible o lo incognoscible y en consecuencia fuera del campo de la identificaci\u00f3n. Por<br \/>\n eso el otro es alguien que no se puede captar con el conocimiento, no hay identificaci\u00f3n al otro. Ser\u00eda f\u00e1cil decir, como se dice siempre, \u201cal otro si lo conocemos lo vamos a entender\u201d, pero esa no es la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Los antrop\u00f3logos modernos dicen otra cosa, dicen \u201chay que dejarse invadir por lo otro\u201d<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Est\u00e1 bien, pero me parece que nuestras herramientas nos permiten dar un paso m\u00e1s. Es decir, el fundamento de eso es que no hay identificaci\u00f3n con lo real. Por eso, si no podemos identificarnos con el otro es porque no hay identificaci\u00f3n posible con lo real. El Otro es sobre todo el soporte de lo real.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Yo me acordaba de T\u00f3tem y Tab\u00fa, de la parte del padre que en la comida tot\u00e9mica no se incorpora, esa parte es irrepresentable. Esta parte queda fuera de la incorporaci\u00f3n, de la identificaci\u00f3n y est\u00e1 fuera. Por un lado tiene que ver con el Otro, pero por otro lado es inasimilable.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: No es solamente la imposibilidad de aceptar la diferencia del Otro, sino de uno mismo. Es lo siniestro de uno mismo, est\u00e1 lo real que no pasa ni por lo imaginario ni por lo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Hay que partir de la idea de que lo real es lo que no puede ser pensado. Cada vez que pensamos lo real, es nuestro imaginario lo que nos da para pensar. No hay palabras, no es que hay un rechazo, o desaparezca porque est\u00e1 reprimido y forma parte de un conocimiento que no conocemos porque fue conocido y desapareci\u00f3. En la represi\u00f3n es simple, no tenemos palabras porque se ausentan. En lo real no es que desaparecieron las palabras, es que no hay palabras para decirlo.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: El mecanismo que har\u00eda que pongamos lo incognoscible nuestro en el otro ser\u00eda primero la denegaci\u00f3n de que hay un n\u00facleo en nosotros incognoscible y despu\u00e9s proyecci\u00f3n en el otro \u00bfSer\u00eda as\u00ed?<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: La identificaci\u00f3n supone una relaci\u00f3n con lo cognoscible y a eso puedo identificarme con algo conocido o con algo no conocido. Son modalidades posibles de identificaci\u00f3n. Pero cuando el campo de lo que hablamos escapa de estas dos referencias, lo conocido y lo no conocido, no hay identificaci\u00f3n posible, por eso no hay identificaci\u00f3n en lo real y podr\u00edamos casi decir que todos los procesos de las identificaciones sociales encuentran su l\u00edmite en aquello que hace frente a ese impensable, no en el sentido de la represi\u00f3n, sino en el sentido de las palabras que no existen para decirlo. Freud confirma que hay dos modos de apego, dice lo siguiente \u201cla actitud del individuo con respecto a sus padres, hermanos y hermanas, a la persona amada, a su m\u00e9dico, en resumen, de todas las relaciones que han sido objeto de las investigaciones psicoanal\u00edticas, pueden ser considerados a justo t\u00edtulo como fen\u00f3menos sociales, lo que lo pone en oposici\u00f3n con ciertos procesos a los que hemos llamado narcisistas, porque se caracterizan por el hecho de que la satisfacci\u00f3n de necesidades y de deseos es buscada y obtenida por el individuo al margen e independientemente de la influencia de otras personas. Es as\u00ed como la oposici\u00f3n entre los actos ps\u00edquicos sociales y narcisistas (aut\u00edsticos seg\u00fan la terminolog\u00eda de Bleuer) es una oposici\u00f3n que no sobrepasa una separaci\u00f3n, es decir los l\u00edmites de la psicolog\u00eda individual y no justifica una separaci\u00f3n entre \u00e9sta y la psicolog\u00eda social o colectiva\u201d8<\/p>\n<p> \tEntonces, la identificaci\u00f3n al l\u00edder viene a paliar este impensable, precipitando este real del otro en un goce monstruoso, aquel que se pone en marcha cuando justamente el proceso identificatorio ya no funciona. Y es fundamental, es decir, que se trata de lo que supone una ruptura definitiva con los procesos de identificaci\u00f3n, cuando se rompe, por las razones que anteriormente hemos desarrollado los procesos de identificaci\u00f3n, ah\u00ed aparece el goce monstruoso.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Solo se puede gozar del asesinato, por decirlo de alguna manera, cuando al otro se le quita la categor\u00eda de sujeto.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Y quiero decir que la identificaci\u00f3n al jefe es todav\u00eda una manera de encontrar un modo de identificaci\u00f3n para evitar este horror de lo real que representa el &#8216;nebenmench&#8217;, el pr\u00f3jimo. Es muy interesante. Les recuerdo que para Freud hay tres modalidades de identificaci\u00f3n, \u201cprimero, la identificaci\u00f3n constituye la manera m\u00e1s primitiva del lazo afectivo con un objeto, segundo, tras una transformaci\u00f3n regresiva toma el lugar de un lazo libidinal con el objeto, y eso por una especie de introducci\u00f3n del objeto en el yo y, tercero, la identificaci\u00f3n puede tener lugar cada vez que una persona descubre un rasgo que le es com\u00fan con otra persona, sin que \u00e9sta sea para ella un objeto de deseo libidinal\u201d9. Ahora bien, justamente esta \u00faltima identificaci\u00f3n no funciona nunca para el supuesto extranjero, de qui\u00e9n podr\u00edamos suponer que hay algo que no se conoce en \u00e9l, y al cual podr\u00edamos identificarnos si alguna vez se le conociera. Se ve en la experiencia que aunque se conozca la cultura del otro, eso no hace que se tenga identificaci\u00f3n con \u00e9l. Es decir, que ah\u00ed este real permanece. Efectivamente, no se trata de eso, recuerdo un pueblo de Francia, en el cual la mujer de un granjero fue siempre considerada como extranjera, cuando ella naci\u00f3 en el pueblo de al lado a 400 metros. Esto para decir que de aunque se dice \u201c.. si conoci\u00e9ramos al extranjero, etc etc\u201d solamente el psicoan\u00e1lisis permite dar cuenta del porque un extranjero sigue siendo extranjero. De la misma manera, las personas m\u00e1s racistas y antisemitas se encuentran en los lugares donde no hay o hay muy pocos extranjeros.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Es curioso, \u00bfa qui\u00e9n se elige para representar esa parte incognoscible? Por ejemplo, ahora en Espa\u00f1a son m\u00e1s elegidos los llamados \u201cpanchitos\u201d que son los sudamericanos que comparten la lengua mientras los de Europa del Este que no comparten la lengua y que son rubios no.<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: Y tampoco se trata del mecanismo del individuo en masa y de su sugestibilidad ni tampoco de la omnipotencia del individuo que forma parte de la masa y para quien \u201cla noci\u00f3n de lo imposible no existe\u201d10, como nos lo se\u00f1ala Freud, porque este individuo tiene un modo de identificaci\u00f3n del tipo que Freud propone en el rasgo que le es com\u00fan con otra persona, es el rasgo del grupo de manera horizontal el que le permite tener su identificaci\u00f3n en la masa. Este tipo de identificaci\u00f3n permite, por otro lado, que los diferentes discursos pol\u00edticos puedan regular este &#8216;rasgo com\u00fan&#8217;; y es as\u00ed como funciona la pol\u00edtica. La pol\u00edtica funciona porque permite regular este rasgo com\u00fan.<\/p>\n<p> \tEste real del otro, inasimilable porque impensable, no es del tipo del odio proveniente de la envidia o de la &#8216;frerocidad&#8217; (fr\u00e9rocit\u00e9, de fr\u00eare -hermano- y ferocit\u00e9 -ferocidad), ya que \u00e9sta \u00faltima est\u00e1 en el origen de un primer modo de identificaci\u00f3n que es origen del lazo social. A este tipo de odio, Lacan volver\u00e1 una segunda vez, para recalificarlo de &#8216;celos-goce&#8217; (&#8216;Jalouissance&#8217;), pero en un primer momento \u00e9l recurre a San Agust\u00edn quien dice en &#8216;Las confesiones&#8217;: \u201che visto con mis propios ojos a un peque\u00f1o presa de sus celos. A\u00fan no hablaba y no pod\u00eda sin palidecer dejar de mirar el amargo espect\u00e1culo de su hermano de leche\u201d. Queda claro que para Lacan los celos representan una identificaci\u00f3n mental y no tanto una rivalidad, la &#8216;frerocidad&#8217; (&#8216;fr\u00e9rocit\u00e9&#8217;) es un modo de estructuraci\u00f3n ps\u00edquica. En un segundo tiempo, Lacan retoma y emprende una nueva interpretaci\u00f3n de San Agust\u00edn: \u201cnos quedamos -y es en lo que he dicho que el objeto &#8216;a&#8217; es un semblante de ser \u2013en la noci\u00f3n -y es ah\u00ed que el an\u00e1lisis, como siempre, es un poco cojo \u2013en la noci\u00f3n del odio-celoso, aquel que surge del celo-goce (jalouissance), de aquel que surge de la mirada en San Agust\u00edn que observa al ni\u00f1o. \u00c9l observa al ni\u00f1o y ve que p\u00e1lido, en fin, palidece al observar suspendido de la tetina a su hermano de leche (&#8216;conlacactaneum suum&#8217;). S\u00ed, felizmente es el goce sustitutivo primero en la enunciaci\u00f3n freudiana<br \/>\n, dirigido al Otro, de este n\u00facleo de lo que he llamado &#8216;Ding&#8217; en mi Seminario &#8216;La \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis&#8217;, es decir la Cosa Freudiana, y en otros t\u00e9rminos el mismo pr\u00f3jimo que Freud se niega a amar m\u00e1s all\u00e1 de ciertos l\u00edmites. El ni\u00f1o mirado, lo tiene, el objeto &#8216;a&#8217;, \u00bfes que tener el objeto &#8216;a&#8217; es serlo? He aqu\u00ed la cuesti\u00f3n sobre la que os dejo hoy\u201d11.<\/p>\n<p> \tEn este caso de &#8216;frerocidad&#8217;, cada partenaire confunde la parte del otro con la suya propia y se identifica con \u00e9l, es un intento de identificaci\u00f3n simb\u00f3lica que conduce a la constituci\u00f3n del semejante, pero tambi\u00e9n a la cuesti\u00f3n del ideal del yo. Es un montaje de la constituci\u00f3n del sujeto que permite llegar, por otro lado, a lo que tiene que ver con el nacimiento del deseo.<\/p>\n<p> \tVolviendo a lo que Hannah Arendt detecta en Eichmann, ah\u00ed no estamos en absoluto en este tipo de proceso ps\u00edquico que engendra por otro lado culpabilidad, cosa que Eichmann no experimenta en absoluto, porque este real del que se trata aqu\u00ed est\u00e1 fuera del semejante. No supone semejante como aquel que la &#8216;frerocidad&#8217; forzosamente engendra, la &#8216;frerocidad&#8217; es estructurante, ya que fuerza a la constituci\u00f3n de un otro en esto que creo que me quita o que creo que \u00e9l es.<\/p>\n<p> \tLos jud\u00edos no le quitaron nada a Eichmann, no est\u00e1n en la rivalidad y mucho menos en la &#8216;frerocidad&#8217; puesto que no tienen estatuto de semejante ya que esto supondr\u00eda que eran peque\u00f1os otros. A\u00f1adamos que lo importante en el se\u00f1alamiento de San Agust\u00edn es aquello en lo que insiste Lacan, la mirada que constituye al otro. Ahora bien, Eichmann no mira a nadie sino al F\u00fchrer, a quien ha prestado juramento, es la \u00fanica mirada que puede atribuir a alguien, pero el F\u00fchrer tiene \u00e9l mismo estatuto de Uno, si \u00e9ste fuera el caso, habr\u00eda un m\u00ednimo de proceso identificatorio al rasgo. En la &#8216;frerocidad&#8217; hay una cooperaci\u00f3n: la madre y los dos ni\u00f1os y como se\u00f1ala muy justamente Jean Richard Freymann, \u201cel pasaje por la &#8216;frerocidad&#8217; es un montaje que evita que se peguen las instancias y que idealmente va en el sentido de una identificaci\u00f3n simb\u00f3lica, por lo tanto de algo que ya no es una relaci\u00f3n de objeto sino que constituye un verdadero anclaje &#8211; siendo el ideal del yo el primer modelo de la incorporaci\u00f3n simb\u00f3lica. Es muy asombroso que en el esquema de la &#8216;Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo&#8217;, Freud hable de ideal del yo y no del yo ideal, instancia imaginaria.\u201d12<\/p>\n<p> \tEntonces, efectivamente cuando el ideal del yo y el objeto del yo est\u00e1n suturados ya no hay &#8216;yo&#8217;, o bien est\u00e1 puesto entre par\u00e9ntesis y en consecuencia ni hay angustia ni culpabilidad, que es lo que se llama: el \u201che obedecido las \u00f3rdenes\u201d del proceso de N\u00faremberg. En lo que se llama \u201cla obediencia debida\u201d, no hay angustia ni culpabilidad. Eichmann dice: \u201cyo fui reconocido por el F\u00fchrer y fui incluso su delegado\u201d, se podr\u00eda decir tambi\u00e9n que Dios se dirige a ustedes y ya no hay que ponerse del lado de la creencia porque se trata entonces de la certeza, entonces la m\u00e1quina ya est\u00e1 en marcha. El psicoan\u00e1lisis \u00bftiene alguna eficacia contra esto? Lo veremos la pr\u00f3xima vez.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Me gustar\u00eda retomar la idea de cuando el objeto &#8216;a&#8217; puede ser semblante o no. No lo he enganchado con el ideal del yo. Entiendo que lo que se est\u00e1 planteando es que no tiene nada que ver la &#8216;frerocidad&#8217; con este goce asesino, entiendo que \u00e9sta es estructurante porque entabla una relaci\u00f3n con el otro donde aparece el otro con su objeto, y ah\u00ed s\u00ed hay un trabajo de poder hacer semblante de la falta. Pero hay algo del ideal del yo, donde el yo desaparece,\u2026 me falta algo que se supone que es la posici\u00f3n de Eichmann,<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: El ideal del yo y el yo ideal est\u00e1n fusionados.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Si est\u00e1 el ideal del yo y est\u00e1 el yo ideal, est\u00e1 el yo.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Esto tiene que ver con este esquema que pone Lacan en &#8216;De una cuesti\u00f3n preliminar a un tratamiento posible de la psicosis&#8217; cuando hay una hipostas\u00eda del ideal del yo y el yo ideal, y ah\u00ed se juntan, pero es justo el punto de la certeza psic\u00f3tica.<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: \u00bfDel esquema R?<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Y de c\u00f3mo se cambia en &#8216;De una cuesti\u00f3n preliminar&#8230;.&#8217;<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Con lo dicho hoy \u00bfse podr\u00eda decir que la \u00e9tica de la exclusi\u00f3n ser\u00eda estructural del ser humano?<br \/> \tR. L\u00e9vy: A trav\u00e9s de la &#8216;frerocidad&#8217; s\u00ed, pero la exclusi\u00f3n de la banalidad del mal es otro tipo de exclusi\u00f3n que no tiene nada que ver. Justamente lo que intento demostrar es que salimos de las categor\u00edas habituales que son las que tenemos como herramienta como los celos, el otro como diferente, etc., pero all\u00ed el l\u00edmite es que con estas herramientas no nos queda claro lo que pasa en el totalitarismo y tampoco en los cr\u00edmenes de la humanidad deshumanizada. Tenemos que pensar con otras herramientas que hoy he intentado trabajar con ustedes y que tienen en cuenta las consecuencias de algunos se\u00f1alamientos de Freud y de Lacan que damos por hechos sin consecuencias y he intentado mostrar que si tomamos estas cuestiones de identificaci\u00f3n de lo real del otro con sus consecuencias en el \u00e1mbito de lo real, aparece claramente un funcionamiento del psiquismo que abre a una categor\u00eda nunca planteada. Es decir, algo que concierne al otro como no-semejante, como no identificable y que no se reduce a poder conocerle para que sea uno cognoscible. Con esto tenemos algunas herramientas para entender categor\u00edas terribles que conocemos, por supuesto, porque ocurrieron pero que no pod\u00edamos entender con las categor\u00edas previstas por Freud y Lacan si no extraemos las consecuencias de lo que ellos han planteado. Es decir, otra \u00e9tica, la certidumbre delirante, los elementos que he aportado.<br \/> \tEs dif\u00edcil porque se sale de nuestras categor\u00edas habituales de pensamiento y cada vez que salimos de lo que conocemos es muy complicado, pero puede ser, estar\u00eda bien \u201cdejarse invadir por lo otro\u201d<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Me queda resonando \u201cel juramento de vida\u201d porque estaba dispuesto a morir y a matar. Es un juramento &#8216;debido&#8217; pero tambi\u00e9n &#8216;de vida&#8217;. Entonces ese lugar cuando ha sido sujeto, perder ese estatuto de sujeto y transformarse en objeto, ese paso a m\u00ed se me queda ah\u00ed en el limbo \u00bfC\u00f3mo se pasa de un lugar a otro?<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: Lo que te preguntas es \u00bfqu\u00e9 hace que un sujeto haga esta transici\u00f3n?<\/p>\n<p> \tIntervenci\u00f3n: S\u00ed, si ha sido sujeto, si se ha separado, volver a fusionarse, a pegarse. Estaba mucho en la pel\u00edcula de El lector en el posicionamiento de esta mujer cuando dec\u00eda \u201cdeb\u00eda hacerlo\u201d<\/p>\n<p> \tR. L\u00e9vy: El l\u00edmite del ejemplo de Eichmann es que no conocemos su vida m\u00e1s all\u00e1 de lo que podemos conocer y sin saber, como pienso que no podemos hacer interpretaciones fuera de la transferencia, no voy a hacerlas.<\/p>\n<p> \tNotas al pie:<\/p>\n<p> \t1-J. Hintikka: Cogito ergo, aparecido en ingl\u00e9s en la Revista internacional de Filosof\u00eda 1996\/1, p. 5-21, citado por Guy Le Gaufey.<\/p>\n<p> \t2- H.Arendt, opus cit. P. 1296<\/p>\n<p> \t3-H.Arendt opus cit p. 1292.<\/p>\n<p> \t4-Idem. P. 1293.<\/p>\n<p> \t5-Lacan proposici\u00f3n de octubre de 1967<\/p>\n<p> \t6-Lacan, carta de resoluci\u00f3n de enero 1980<\/p>\n<p> \t7-Alain Badiou, seminario: Lacan, la antifilosof\u00eda<\/p>\n<p> \t8-Freud, ensayos de psicoan\u00e1lisis. Payot<\/p>\n<p> \t9-Ibidem, p. 129<\/p>\n<p> \t10-Ibidem, p.93<\/p>\n<p> \t11-Lacan, seminario A\u00fan<\/p>\n<p> \t12-Jean Richar Freymann \u201cfr\u00eares humains qui\u201d&#8230;..<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tHan colaborado en la transcripci\u00f3n y traducci\u00f3n de este texto: Mar\u00eda-Cruz Estada, Lola Monle\u00f3n y \u00c1ngeles Palacio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;25 de enero de 2014 Voy a retomar donde nos quedamos hace unos meses, concretamente sobre Hannah Arendt ya que me parece importante su manera de tratar una dimensi\u00f3n del sujeto que nos interesa mucho. El sujeto del inconsciente al que estamos tan dispuestos a defender en nombre del Psicoan\u00e1lisis, queda lejos de cualquier idea [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sigue-vigente-el-psicoanalisis"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/703\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}