{"id":704,"date":"2014-05-14T12:28:31","date_gmt":"2014-05-14T10:28:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2014\/05\/14\/es-que-se-han-propuesto-matarla-de-hambre-maria-cruz-estada\/"},"modified":"2014-05-14T12:28:31","modified_gmt":"2014-05-14T10:28:31","slug":"es-que-se-han-propuesto-matarla-de-hambre-maria-cruz-estada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2014\/05\/14\/es-que-se-han-propuesto-matarla-de-hambre-maria-cruz-estada\/","title":{"rendered":"&quot;\u00bfEs que se han propuesto matarla de hambre?&quot; Mar\u00eda-Cruz Estada"},"content":{"rendered":"<p> \tCon esta contundencia se dirig\u00eda Freud bajo hipnosis a una paciente, una joven mam\u00e1 que se sent\u00eda imposibilitada para amamantar a su beb\u00e9 y mostraba todo un rosario de s\u00edntomas: inapetencia, decaimiento y dolor al poner a su hijo al pecho. Freud hab\u00eda intentado ya con ella todos los trucos del mago bienintencionado; ya le hab\u00eda dicho, tambi\u00e9n bajo hipnosis, que iba a ser una estupenda nodriza, que no ten\u00eda nada que temer de la situaci\u00f3n; le hab\u00eda dicho todo lo necesario para conseguir \u2014como dicen algunos analistas que creen en su poder taumat\u00fargico \u2014 flexibilizar su Superyo. Sin embargo la paciente se resist\u00eda y cada vez se culpaba m\u00e1s de no poder hacer eso que para cualquier mujer parec\u00eda ser una bendici\u00f3n: alimentar a su beb\u00e9.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tFue entonces cuando a Freud le vino la idea de hacer lo siguiente; le cito (1): \u00abRecurriendo, pues, de nuevo a la hipnosis, desarroll\u00e9 una mayor energ\u00eda que el d\u00eda anterior, sugiri\u00e9ndole que cinco minutos despu\u00e9s de mi partida hab\u00eda de encontrarse, un tanto violentamente, con los suyos y preguntarles c\u00f3mo es que no le daban de cenar, si es que se hab\u00edan propuesto matarla de hambre, si cre\u00edan que de este modo iba a poder criar a su hijo, etc. A mi tercera visita no precisaba ya la sujeto de tratamiento alguno. Nada le faltaba ya&#8230;\u00bb .<\/p>\n<p> \tNo nos cuenta Freud el porqu\u00e9 de este cambio en su t\u00e1ctica, el porqu\u00e9 de esta inversi\u00f3n dial\u00e9ctica. Pero no podemos pensar que era inocente o azaroso, ni siquiera leyendo esa \u00faltima frase con la que decidimos concluir la cita: \u00abNada le faltaba ya&#8230;\u00bb. No puede ser inocente un autor que ha recogido la tradici\u00f3n filos\u00f3fica previa en torno al concepto de vac\u00edo, lo que le permite acu\u00f1ar el t\u00e9rmino de objeto perdido, para distinguirlo no s\u00f3lo de los objetos pulsionales que \u00e9l destaca del relato de sus analizantes, sino tambi\u00e9n de aquel objeto ansiado desde los mitos y la literatura como ese objeto total que nos dar\u00eda la felicidad (el amor eterno, la eterna juventud&#8230; ).<br \/> \tObjeto en el que esta joven mam\u00e1 parec\u00eda creer a pies juntillas; una creyente a ciegas en el poder del objeto \u2014objeto oral que ella encarnar\u00eda en este caso\u2014 para permanecer, para no ser sustituido en el circuito meton\u00edmico. Pero claro, si ella cree en la existencia de un objeto oral total y permanente, se entiende el pavor consiguiente a la idea de que todo el sistema quedara repleto, a que \u00abfaltara la falta\u00bb, seg\u00fan expresi\u00f3n de Lacan.<\/p>\n<p> \tEste obligar a su beb\u00e9 a no comer gracias a sus s\u00edntomas \u2014que viene a ser un modo de dejar al Otro insatisfecho y que es lo contrario de lo que suelen hacer las mam\u00e1s de las anor\u00e9xicas\u2014 era su manera particular de generar un vac\u00edo de objeto, ante su temor a ser vampirizada por su hijo, como si ella misma pudiera transmutarse en alimento, lo que no la dejaba tranquila, en primer lugar por razones evidentes, pues Dr\u00e1cula nunca fue considerado el mejor amigo de nadie y m\u00e1s te vale dejarlo en ayunas, y por otro lado, porque son muy fuertes los ideales que sostiene la cultura sobre lo que una madre no s\u00f3lo est\u00e1 obligada a hacer por su hijo, sino que supuestamente est\u00e1 encantada de hacer por \u00e9l. El hijo es una de las representaciones del falo que tradicionalmente tienen mayor consenso en Occidente en cuanto a su valor para las mujeres \u2014s\u00f3lo superado hoy d\u00eda en ocasiones por el ejercicio laboral y el dinero. Sin embargo no era eso lo que Freud escuchaba a sus primeras pacientes y lo que nos contaba, como buen relator de la subjetividad de su tiempo. Es decir, lo que hac\u00eda felices a las mujeres a las que \u00e9l escuchaba no era el falo bajo muchas de sus formas consideradas desde siempre ben\u00e9ficas (hijo, poder, matrimonio, dinero), sino que m\u00e1s bien supon\u00eda un accidente en sus vidas, era algo inc\u00f3modo que las agobiaba: en la maternidad, en las relaciones con los hombres. Monique Schneider (2) nos ayuda a leer atentamente los primeros escritos de Freud sobre la histeria para detectar esto que, en toda la literatura psicoanal\u00edtica posterior, se va a dar vuelta por completo, convirti\u00e9ndose el hijo en lo que vendr\u00e1 a reparar la castraci\u00f3n materna.<\/p>\n<p> \tTampoco es que se trate de cumplir una especie de ideal zen de no deseo, pero s\u00ed de que escuchemos ese punto de la filosof\u00eda oriental que nos recomienda no creer demasiado en los objetos, lo que no es lo mismo que no encontrar en la vida satisfacci\u00f3n en nada (incluyendo al hijo, el dinero, los hombres, etc.).<\/p>\n<p> \tEn cualquier caso, cada vez que un vac\u00edo se hace presente, cada vez que se produce un agujero en el sentido, el ser humano se ve conminado a explicar, a interpretar, a intentar reparar, a velar con ideales, a proveerse de objetos, de soluciones y respuestas &#8216;pr\u00eat-\u00e0-porter&#8217;. Y esas son soluciones religiosas.<\/p>\n<p> \tEs como si pensara: \u00abno arriesgues tu pensamiento que siempre va a abrir preguntas, no arriesgues tu palabra, porque siempre hay un vac\u00edo acompa\u00f1ando a la palabra; no arriesgues tus actos porque puedes equivocarte; ten fe en la soluci\u00f3n que ha pensado otro por ti; haz como todo el mundo\u00bb. Pues no es esa la lecci\u00f3n que Freud nos dio. \u00bfQu\u00e9 hemos dejado de hacer los analistas para que las cosas tomen este camino?<br \/> \tClaro, que tambi\u00e9n es uno de los s\u00edntomas de algo que est\u00e1 ocurriendo en nuestra pretenciosa civilizaci\u00f3n de inicios de milenio que cada vez desprecia m\u00e1s no s\u00f3lo las preguntas, sino tambi\u00e9n la b\u00fasqueda personal de respuestas. As\u00ed, nuestra cultura propone objetos como soluci\u00f3n universal, c\u00f3moda, adormecedora y ciega los caminos singulares en los que el ser humano pueda irse produciendo mientras ahonda en sus cuestionamientos. Hoy d\u00eda se promete la felicidad gracias a los f\u00e1rmacos que supuestamente curan el sufrimiento disfrazando la angustia, a las psicoterapias que dan soluciones pero sobre todo gracias a la opulencia del Estado del bienestar (cuando exist\u00eda) que no deja a nadie desamparado, sino que va a buscar a la persona a su cueva, la nombra, la clasifica y le paga un subsidio para que viva adormecida.<br \/> \tEn medio de tanta abundancia en las respuestas al dolor de vivir, en una b\u00fasqueda est\u00fapida hacia la felicidad completa, no podemos dejar de recordar el papel funcional que tiene la angustia en la econom\u00eda del sujeto desde los inicios del psicoan\u00e1lisis. La angustia como tal, o los s\u00edntomas como el de la joven analizante de Freud. La angustia, a partir de Freud, es una se\u00f1al saludable de que algo amenaza al psiquismo, y Lacan lo precisar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s: si es necesario que algo falte para que el sujeto se ponga en marcha, si el motor de la vida es una falta, la angustia nos avisa de que algo est\u00e1 apareciendo como exceso donde deber\u00eda perfilarse una carencia. Recordemos el camino hacia el que Freud nos orient\u00f3: s\u00f3lo del vac\u00edo puede venir una b\u00fasqueda y, en ella, hay alegr\u00eda, no felicidad.<\/p>\n<p> \tLos psicoanalistas deber\u00edamos esforzarnos para que el invento de Freud no sea puesto al servicio de esa b\u00fasqueda de soluciones, sino que siga sirviendo para encajar lo azaroso, lo no controlable, lo que escapa a la raz\u00f3n. Que siga sin decirnos por qu\u00e9 camino vamos a alcanzar la felicidad porque no cree que haya ning\u00fan bien universal que perseguir, ni la maternidad, ni el trabajo, ni siquiera la vida o el amor. S\u00f3lo hay caminos singulares. Que nadie nos fragilice, haci\u00e9ndonos creer que el sufrimiento tiene un sentido del que otro posee las claves, sino que el psicoan\u00e1lisis siga escuchando la manera singular mediante la que un sujeto va haci\u00e9ndose con lo que es del orden del vac\u00edo y le anime a sostenerse en su camino in\u00e9dito. Este tratamiento no pasa por, ni es una gu\u00eda hacia el mundo de los bienes, de la posesi\u00f3n de objetos para velar la falta; pasa por la escucha y esta escucha que es respeto por el camino elegido por cada uno, es comprometida y a quemarropa.<\/p>\n<p> \t1 S.Freud: \u00abUn caso de curaci\u00f3n hipn\u00f3tica&#8230;\u00bb, O.C., T. I, Biblioteca Nueva. Madrid, 1972.<br \/> \t2 M. Schneider: \u00abLe paradigme f\u00e9minin\u00bb. Aubier Psychanalyse. Flamm<br \/>\narion. Paris 2004.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Arial\" size=\"2\"><a href=\"http:\/\/www.psicoanalisiscotidiano.wordpress.com\" target=\"_blank\">www.psicoanalisiscotidiano.wordpress.com<\/a><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con esta contundencia se dirig\u00eda Freud bajo hipnosis a una paciente, una joven mam\u00e1 que se sent\u00eda imposibilitada para amamantar a su beb\u00e9 y mostraba todo un rosario de s\u00edntomas: inapetencia, decaimiento y dolor al poner a su hijo al pecho. 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