{"id":761,"date":"2014-10-12T20:40:39","date_gmt":"2014-10-12T18:40:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2014\/10\/12\/galo-eidelstein-si-lo-real-entonces-el-sujeto\/"},"modified":"2014-10-12T20:40:39","modified_gmt":"2014-10-12T18:40:39","slug":"galo-eidelstein-si-lo-real-entonces-el-sujeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2014\/10\/12\/galo-eidelstein-si-lo-real-entonces-el-sujeto\/","title":{"rendered":"Galo Eidelstein: &quot;Si lo real, entonces el sujeto&quot;"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p> \tToda vigencia se sostiene en \u00faltima instancia en una insistencia, en una repetici\u00f3n y por lo tanto en una relaci\u00f3n con lo real. Sin embargo, no pocas veces se vuelve actual o inactual no lo que es atingente a esa insistencia, sino lo que es funcional al discurso de un Amo. De esta manera, la vigencia es un tema pol\u00edtico, no t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tLa ciencia f\u00edsica y matem\u00e1tica tuvo un desarrollo sorprendente en la antig\u00fcedad griega, egipcia, babil\u00f3nica e india. Thales de Mileto en el siglo VI a.c. postulaba ya el concepto de ley natural, vale decir la repetici\u00f3n y el paso del mitos al logos, dos siglos antes de que Plat\u00f3n o Arist\u00f3teles hablaran de ella y Dem\u00f3crito con su teor\u00eda at\u00f3mica y siguiendo las huellas de Her\u00e1clito, plantea la dial\u00e9ctica y el cambio ininterrumpido de la realidad, por sobre la supuesta permanencia eterna de la realidad del Amo.<\/p>\n<p> \tPosteriormente esta ciencia tuvo grandes continuadores en Pit\u00e1goras, Eudoxo, Arqu\u00edmedes, Euclides, Erat\u00f3stenes entre otros. No obstante lo anterior, vale decir, no obstante la eficacia de los instrumentos simb\u00f3licos creados por esos padres fundadores, en el Medioevo europeo y Medio Oriente y tambi\u00e9n en el Oriente confusiano, por s\u00f3lo citar dos referentes, la insistencia de lo real deja de ser escuchada y esa ciencia decae, se estanca, deja de ser funcional al Amo y su deseo.<\/p>\n<p> \tEra una ciencia, qu\u00e9 duda cabe, pero sin vigencia. No obstante recobra su vitalidad en el Occidente cristiano durante la Contrarreforma luterana a comienzos del siglo XVI. Es el momento de Cop\u00e9rnico. Un siglo despu\u00e9s, Galileo funda o refunda el m\u00e9todo experimental y Descartes le da su lugar en el \u00e1mbito de la filosof\u00eda. Comienza as\u00ed un nuevo per\u00edodo extraordinariamente fruct\u00edfero en el desarrollo de la ciencia. Su nuevo Amo capitalista despliega el comercio, la navegaci\u00f3n y la astronom\u00eda.<\/p>\n<p> \tKeppler descubre que la forma de la \u00f3rbita de los planetas coincide con la elipse descubierta dos mil a\u00f1os antes por los griegos. \u00bfC\u00f3mo es posible que los teoremas de la matem\u00e1tica, construidos en base a un desarrollo formal y axiom\u00e1tico, en un vuelo aparentemente sin ataduras, se encuentren tarde o temprano con lo real? \u00bfCu\u00e1l es el nexo oculto que desde un principio iba a determinar ese encuentro?<\/p>\n<p> \tVemos que la ciencia busca, pero tambi\u00e9n encuentra a la manera de lo ominoso y por ello tambi\u00e9n podemos llamar real a su objeto.<\/p>\n<p> \tSi comprendemos a la ciencia como el campo de una \u201cpraxis\u201d y que \u00e9sta en Lacan significar\u00eda por lo menos, la capacidad de operar lo real mediante lo simb\u00f3lico, capacidad que tambi\u00e9n ve en el psicoan\u00e1lisis1, vemos que la capacidad de \u00e9ste \u00faltimo no asegura su vigencia ni la garantiza.<br \/> \tAs\u00ed, la pregunta por la vigencia del psicoan\u00e1lisis no es una pregunta al psicoan\u00e1lisis, es una pregunta a la pol\u00edtica y poco tiene que ver con su eficacia o no en el \u00e1mbito de la cl\u00ednica, al igual que la hegemon\u00eda de la medicina, psiquiatr\u00eda y psicolog\u00eda, tampoco lo es por su eficacia que sin duda la tienen en diversos \u00e1mbitos.<br \/> \tNo obstante lo anterior \u00bfPodemos afirmar que la vigencia del psicoan\u00e1lisis obedece a los mismos criterios que se dan en la f\u00edsica-matem\u00e1tica? \u00bfEs posible pensar que la vigencia del psicoan\u00e1lisis, al igual que la ciencia f\u00edsica, dependa del deseo del Amo, en circunstancias que el psicoan\u00e1lisis se alimenta de aquello donde el discurso del Amo no logra llegar?<br \/> \tPor lo menos hoy, cuando podemos pensar que el discurso del Amo decae, se da uno de los momentos de mayor florecimiento del psicoan\u00e1lisis en otros \u00e1mbitos. Especialmente su elaboraci\u00f3n lacaniana, \u201cha pasado a ser uno de los recursos m\u00e1s importantes en el marco de la actual reorientaci\u00f3n de la teor\u00eda pol\u00edtica y el an\u00e1lisis cr\u00edtico contempor\u00e1neos\u2026.(as\u00ed), en una rese\u00f1a publicada en British Journal of Politics and International Relations- una de las revistas de la Asociaci\u00f3n de Estudios Pol\u00edticos del Reino Unido, que lleva por t\u00edtulo \u201cLa Pol\u00edtica de la Falta\u201d, se lee que \u201cen los \u00faltimos tiempos se ha popularizado cada vez m\u00e1s entre los te\u00f3ricos el abordaje de la pol\u00edtica desde el psicoan\u00e1lisis lacaniano\u2026 S\u00f3lo el liberalismo anal\u00edtico supera en influencia a este enfoque de la teor\u00eda pol\u00edtica\u201d2.<br \/> \tEntre los te\u00f3ricos m\u00e1s importantes de la actualidad, que se han destacado en esta orientaci\u00f3n podemos citar a los conocidos Laclau, Mouffe, Zizek y Badiou, que no obstante sus diferencias te\u00f3ricas, forman el intento en la actualidad, de teorizar la ciencia pol\u00edtica desde el psicoan\u00e1lisis lacaniano, siguiendo la huella que en su momento la Escuela de Frankfurt hizo con la teor\u00eda de Freud.<br \/> \tLa peste que tra\u00eda Freud a Am\u00e9rica, era un virus, el cual no obstante ha mutado. Ha mutado de la cl\u00ednica a la ciencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p> \tEl psicoan\u00e1lisis, en esta verdadera lucha de posiciones ha ganado su espacio en el plano de la pol\u00edtica. \u00bfHa sido el deseo de los psicoanalistas lograr alg\u00fan tipo de dominio? Ni Freud ni Lacan conceb\u00edan al psicoan\u00e1lisis como una visi\u00f3n de mundo, pero algo inevitable est\u00e1 ocurriendo. La \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis, en su nombre o no, ha permeado a instituciones de distinta \u00edndole.<\/p>\n<p> \tLa falta constitutiva<br \/> \tEl tema central que las distintas variantes de las ciencias sociales han rescatado del psicoan\u00e1lisis lacaniano, ha sido sin lugar a dudas el de la falta, que marca de manera irreductible el hiato entre lo simb\u00f3lico-imaginario y lo real. As\u00ed, la alienaci\u00f3n del sujeto (en lo simb\u00f3lico) que impide el acceso inmediato a una necesidad real obliga a los seres humanos a ir en pos de la satisfacci\u00f3n de su deseo en el marco de ese Otro, que es la realidad socialmente construida. Se tratar\u00eda as\u00ed de tapar esa falta constitutiva, o el intento de satisfacer el deseo que la acompa\u00f1a, mediante permanentes actos de identificaci\u00f3n con objetos construidos socialmente, entramados de significantes investidos de una coherencia y unidad imaginaria-fantasm\u00e1tica, como las ideolog\u00edas, valores simb\u00f3licos, patrones de consumo, roles sociales, l\u00edderes, etc.<\/p>\n<p> \tPor otra parte, en tanto lo real es irreductible al campo de la construcci\u00f3n social, se expresa entonces a trav\u00e9s de las irrupciones e inconsistencias, como alteraciones de lo simb\u00f3lico\/imaginario, como quiebres en el proceso de significaci\u00f3n y subversiones del sentido3.<\/p>\n<p> \tNo obstante, como dice Zizek \u201cLacan est\u00e1 muy lejos de convertir lo real en un tab\u00fa, de elevarlo a entidad intocable exenta de an\u00e1lisis hist\u00f3rico\u201d, por el contrario, \u201cpara \u00e9l, la \u00fanica posici\u00f3n \u00e9tica verdadera es asumir plenamente la tarea imposible de simbolizar lo real, incluyendo su fracaso necesario\u201d4.<\/p>\n<p> \tJorge Alem\u00e1n caracteriza as\u00ed este momento. \u201c\u2026Freud construy\u00f3 un borde, una bisagra, un \u201cgozne\u201d, entre el campo del sentido y el campo de la pulsi\u00f3n\u201d5.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed, el real de Lacan no es la cosa en s\u00ed kantiana, se puede tocar, lo toc\u00f3 Descartes al llegar al punto \u00e1lgido de su duda cuando su yo (moi) desaparece, lo toca la ciencia f\u00edsica y otras en no pocas ocasiones, lo toca la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica cuando cumple su rol. Se puede tocar porque es un borde con lo simb\u00f3lico-imaginario, en que la topolog\u00eda pudo darle un lugar en la teor\u00eda. No obstante el l\u00edmite es la \u201cbisagra\u201d de Alem\u00e1n. Lo real es irreductible, no deconstruible, tiene la materialidad de lo sustancial, eso que tanto espanta a la filosof\u00eda idealista. Lo real es el afecto en Freud y el goce en Lacan, es el cuerpo y la pulsi\u00f3n.<\/p>\n<p> \tLa categor\u00eda de goce explica la fuerza que pueden adquirir las identificaciones en el registro de la realidad social y que pudieron originarse en algunas de las tres formas de identificaci\u00f3n que descubri\u00f3 Freud. As\u00ed, la autoridad y el poder simb\u00f3lico encuentran su soporte, no s\u00f3lo en una construcci\u00f3n fantasm\u00e1tica, en el saber, sino sobre todo, en el investimento libidinal (incluyendo las pulsiones sexuales de meta inhibida que describe Freud)6 y en el goce parcial que le es co-sustancial. De esta maner<br \/>\na, el goce parcial producido por la adquisici\u00f3n del objeto t\u00e9cnico en la sociedad de consumo ser\u00eda, junto al goce obtenido ante el sometimiento al Amo, uno de los principales sostenes de su hegemon\u00eda.<\/p>\n<p> \tEsta argumentaci\u00f3n explica bien el mecanismo de las identificaciones con que el sujeto intenta tapar su hiancia constitutiva y la fugacidad del objeto de deseo. Explica el porqu\u00e9 se puede considerar a la pol\u00edtica como el conjunto de intentos de llenar esa falta en el Otro. Tambi\u00e9n explica la diferencia de los discursos y entramados simb\u00f3licos que se producen por la diferencia de monto y lugar en que la carga libidinal inviste a diferentes objetos. No obstante no explica lo m\u00e1s importante que ocurre a nivel social.<\/p>\n<p> \tLos intereses<br \/> \tLo que queda sin explicaci\u00f3n es, por qu\u00e9 esos investimentos libidinales se producen de tal manera que las identificaciones crean discursos antag\u00f3nicos en lo pol\u00edtico. Lacan plantea que la dial\u00e9ctica de la lucha de clases \u201cno ocurre en absoluto en el plano de la verdadera dial\u00e9ctica del discurso del Amo- se sit\u00faa en el plano de la identificaci\u00f3n\u201d7. Para Lacan entonces, ese antagonismo se ubicar\u00eda s\u00f3lo en el registro simb\u00f3lico-imaginario, pero eso no explica el porqu\u00e9 existir\u00eda, por ejemplo, algo como la lucha de clases basado s\u00f3lo en los diferentes contenidos de las identificaciones. Eso s\u00f3lo explicar\u00eda el porqu\u00e9 existen discursos distintos, pero no explica el porqu\u00e9 esos discursos ser\u00edan antag\u00f3nicos y persistentes, en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica. Un Hitler pudo surgir, no s\u00f3lo porque convoc\u00f3 mediante mecanismos de identificaci\u00f3n o de investimento libidinal a las multitudes, sino sobre todo porque su discurso fue funcional a una cierta estructura de intereses en lo real. O sea para ser un Amo se debe tener los medios materiales para serlo y estos medios reales deben estar disponibles en la estructura. En otro caso pasar\u00e1 lo que Freud describe as\u00ed, \u201c\u2026Si (la masa) apetece las cosas con pasi\u00f3n, nunca es por mucho tiempo; es incapaz de una voluntad perseverante\u201d8.<\/p>\n<p> \tFreud y Lacan han insistido c\u00f3mo la deriva significante no es casual ni libre y siempre est\u00e1 orientada por una estructura9. De esta manera los discursos investidos libidinalmente pueden ser antag\u00f3nicos pues reflejan la estructura de intereses, y la \u201cacumulaci\u00f3n\u201d de esa energ\u00eda pulsional no es ajena a esa estructura. Si esa estructura de intereses en lo real no existiera podr\u00edan, por mecanismos de identificaci\u00f3n e investimentos, surgir l\u00edderes y s\u00edmbolos medi\u00e1ticos ocasionales, pero al no ser sostenidos por una estructura a la cual estos fueran funcionales, nunca alcanzar\u00edan el rango de lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p> \tDe esta manera los objetos disponibles socialmente a la identificaci\u00f3n no son aleatorios, casuales, encuentran su sost\u00e9n en una estructura que no es deconstruible por un discurso, sino s\u00f3lo por una intervenci\u00f3n en lo real. El que esta estructura sea de \u00edndole econ\u00f3mica u otra, no es indispensable dilucidarlo ac\u00e1.<\/p>\n<p> \tPara Lacan la obligada renuncia a un goce total m\u00edtico, es ajustada por un goce parcial, el plus-goce, obtenida en el capitalismo desde los interminables objetos disponibles en el mercado. Lacan encuentra una relaci\u00f3n entre ese plus-goce y la plusval\u00eda descubierta por Marx y se dispone a desentra\u00f1ar aquello que en la plusval\u00eda implica el plus-goce como causa del deseo y plantea que \u201cLa plusval\u00eda es la causa del deseo de la cual una econom\u00eda hace su principio\u201d10. Alem\u00e1n deduce de esto que \u201cEl plus-goce, que Lacan ha deducido tanto de la pulsi\u00f3n freudiana como de la econom\u00eda marxista, permite formular una nueva conexi\u00f3n material, entre el objeto producido t\u00e9cnicamente y la satisfacci\u00f3n de la pulsi\u00f3n, que ninguna toma de conciencia ni ning\u00fan ejercicio con el sentido puede transformar. S\u00f3lo una praxis que permita- y este es el desaf\u00edo del psicoan\u00e1lisis- desplegarse por fuera de las significaciones socialmente administradas, puede incidir sobre ese modo de satisfacci\u00f3n que fija al sujeto en una inercia opuesta a cualquier proyecto que altere el orden establecido\u201d11.<\/p>\n<p> \tComparto en general este planteamiento, sin embargo adolece a mi juicio de un par de problemas. Efectivamente hay una causa material operando all\u00ed (Alem\u00e1n la llama relaci\u00f3n material), pero esa causa, material, no est\u00e1 en la relaci\u00f3n entre la producci\u00f3n del objeto t\u00e9cnico y la satisfacci\u00f3n de la pulsi\u00f3n. El objeto t\u00e9cnico no se produce para satisfacer la pulsi\u00f3n y tapar la falta en general. El objeto t\u00e9cnico, la mercanc\u00eda en palabras de Marx, se produce para generar la plusval\u00eda, para generar la ganancia del capitalista y para la satisfacci\u00f3n del deseo o la pulsi\u00f3n, en todo caso del due\u00f1o del capital, no para satisfacer el deseo o la pulsi\u00f3n de todo el mundo. Si no hubiese ganancia capitalista, la gran mayor\u00eda de esos objetos no se habr\u00eda producido y la satisfacci\u00f3n de la pulsi\u00f3n se habr\u00eda tenido que contentar con otros objetos disponibles socialmente.<\/p>\n<p> \tPor otra parte, el texto de Alem\u00e1n plantea un desaf\u00edo para el psicoan\u00e1lisis, la de cambiar ese modo de satisfacci\u00f3n, por medio de una praxis que se despliegue por fuera de las significaciones socialmente administradas. Creo que ese objetivo excede con creces a lo que pueda hacer el psicoan\u00e1lisis. Este con su particular cl\u00ednica, puede operar lo real y producir quiebres y dislocaciones, pero para cambiar una estructura se requiere adem\u00e1s la praxis en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p> \t\u00bfQu\u00e9 es a mi juicio una estructura?<br \/> \tEn el momento en que el trabajador comenz\u00f3 a vender en lugar del producto de su trabajo, su fuerza de trabajo, entonces se instituye en lo real una estructura de conflicto, es una estructura que produce plusval\u00eda para alguien que no es precisamente el trabajador. No es necesario que los sujetos que intervienen en esta operaci\u00f3n sean conscientes de ese proceso, las m\u00e1s de las veces no lo son y de hecho, la teor\u00eda de la plusval\u00eda se teoriz\u00f3 tres siglos despu\u00e9s de haberse estado produciendo en lo real. No obstante esa estructura de conflicto, tarde o temprano se expresa en el conflicto social, en insurrecciones, revoluciones y guerras.<\/p>\n<p> \tNo cabe duda que esos discursos antag\u00f3nicos son del registro simb\u00f3lico-imaginario, como lo son todos los discursos sin excepci\u00f3n, pero el antagonismo que comportan no es contingente sino estructural.<\/p>\n<p> \tNo es posible comprender los quiebres y dislocaciones sociales, como tampoco la construcci\u00f3n de hegemon\u00edas pol\u00edticas, sin considerar que los intereses subyacentes son reales y como tales se dan en la repetici\u00f3n y en la insistencia. La estructura de intereses no es de lo discursivo, ordena y domina a los cuerpos reales a trav\u00e9s del alimento, la salud, la vivienda, el desplazamiento y el medio ambiente. S\u00f3lo se transforman por medio de la lucha entre los cuerpos, por una praxis extra discursiva y no s\u00f3lo por una praxis que se despliegue \u201cpor fuera de las significaciones socialmente administradas\u201d. Por ello es que los intereses no son simbolizables sino de manera parcial, contingente y muchas veces de manera esquiva y las m\u00e1s de las veces imaginarizados de manera antojadiza.<\/p>\n<p> \tLa pol\u00edtica no es el arte de gobernar, o el arte de los consensos, ni menos el arte de construir el bien com\u00fan. La pol\u00edtica no es un verbo, por el contrario la pol\u00edtica es un lugar, es el \u00e1mbito donde se dirimen, en lo real, los intereses antag\u00f3nicos.<\/p>\n<p> \tVimos que la vigencia de la ciencia f\u00edsica-matem\u00e1tica, y podemos incluir aqu\u00ed al resto de las ciencias llamadas naturales, depende del deseo del Amo y no de su eficacia para operar con lo real. En el caso del psicoan\u00e1lisis, aunque su vigencia probablemente no depende del deseo del Amo, si depende de la estructura de intereses en lo real, del lugar desde donde un sujeto (de goce) puede surgir y que determina el car\u00e1cter de los investimentos libidinales.<\/p>\n<p> \tHoy, la \u00e9tica del psicoan\u00e1lisis est\u00e1 en una \u00e9poca de secularizaci\u00f3n, est\u00e1 en armon\u00eda con diferentes discursos de distintos or\u00edgenes. El sujeto humano est\u00e1 siendo cada vez m\u00e1s<br \/>\nconsiderado en cuanto a la emergencia de su deseo: derechos humanos, derechos de los pacientes, derechos de la mujer, derecho de las minor\u00edas, derecho a la diversidad. El sujeto se ha revelado y las explosiones democratizadoras en todo el mundo han tenido un punto \u00e1lgido durante estos \u00faltimos tres o cuatro a\u00f1os con una sincron\u00eda que sorprende.<\/p>\n<p> \tEsto no ha sido casual, la estructura de intereses ha llegado a una tensi\u00f3n extrema variando el car\u00e1cter de los investimentos libidinales. Me he explayado en el car\u00e1cter que comportan los intereses, pues el sujeto que all\u00ed puede surgir implica un destrabamiento de estos en lo real. Cuando los hombres est\u00e1n dispuestos a morir por una causa, en el \u00e9xtasis del goce absoluto, lo que all\u00ed pasa no es efecto de un discurso, es el afecto que desborda la estructura de conflicto en lo real y que emerge incontenible.<\/p>\n<p> \tSignificantes como democracia, diversidad, medio ambiente, minor\u00edas sexuales, pueblos originarios, como tambi\u00e9n el de falta constitutiva, est\u00e1n cargados de un investimento libidinal dirigidos a debilitar el discurso del Amo. La desestructuraci\u00f3n de ese discurso, su desanclaje de los puntos de capit\u00f3n, hacen emerger esos nuevos significantes. Lacan dec\u00eda que los revolucionarios tambi\u00e9n deseaban un Amo, puede ser. Pero es innegable que la emergencia del sujeto actual comporta un perfil diferente que el de 50 a\u00f1os atr\u00e1s. La transversalidad de las redes sociales y el poder que comportan hacen cada vez m\u00e1s dif\u00edcil un modelo de Amo, si pudi\u00e9ramos decir, a la antigua, due\u00f1o del fundo. Si bien la falta no s\u00f3lo afectaba al sujeto humano, sino que tambi\u00e9n escind\u00eda al gran Otro, a la realidad socio-simb\u00f3lica, igualmente ese gran Otro social serv\u00eda para algo, era un remanso ocasional, pero ahora, por as\u00ed decir, se \u201cha echado a perder\u201d. Hasta hace poco, la falta se sustitu\u00eda, aunque fuese s\u00f3lo provisionalmente, con los objetos de los escaparates, el consumo era el salvavidas que le arrojaba el gran Otro al sujeto. No dir\u00e9 que hoy no se consume, en realidad se consume m\u00e1s que antes, pero el consumo ha ca\u00eddo bajo sospecha. Se apreci\u00f3 claramente en la emergencia de los movimientos sociales en el a\u00f1o 2011 y el panfleto de Hessel se convirti\u00f3 ese a\u00f1o en la Marsellesa mundial.<\/p>\n<p> \tSi pudi\u00e9ramos poner en una frase esa reacci\u00f3n social podr\u00eda sonar as\u00ed: \u201cantes consum\u00edamos y eso nos valoraba y de alguna manera nos ayudaba a sostenernos como personas digna de respeto en la sociedad\u201d. Hoy decimos, \u201cseguiremos consumiendo y si es m\u00e1s que antes mejor, pero ya s\u00e9 que eso no resolver\u00e1 mi problema, no suturar\u00e1 mi hiancia constitutiva\u201d. El debilitamiento de los mandatos del Supery\u00f3 subsidiario de ese gran Otro debilitado, quiz\u00e1s ha disminuido la culpa y con ello el malestar que planteaba Freud, y se abre la posibilidad de una sociedad m\u00e1s sana. No obstante, mientras exista un real, cualquiera sea este, esa ex-istencia otra no dejar\u00e1 de insistir y no dejar\u00e1 de articular un sujeto de goce.<\/p>\n<p> \tPodr\u00edamos decir entonces que si bien la vigencia de la ciencia natural depende del deseo del Amo y no de su eficacia en operar lo real mediante lo simb\u00f3lico, la vigencia del psicoan\u00e1lisis depende del deseo del esclavo y de su eficacia en operar lo real por medio de lo simb\u00f3lico, para destronar el saber del Amo.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda vigencia se sostiene en \u00faltima instancia en una insistencia, en una repetici\u00f3n y por lo tanto en una relaci\u00f3n con lo real. Sin embargo, no pocas veces se vuelve actual o inactual no lo que es atingente a esa insistencia, sino lo que es funcional al discurso de un Amo. 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