{"id":803,"date":"2014-11-13T13:12:47","date_gmt":"2014-11-13T12:12:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2014\/11\/13\/laurent-ballery-sigue-vigente-la-cosa-publica\/"},"modified":"2017-10-15T10:55:19","modified_gmt":"2017-10-15T08:55:19","slug":"laurent-ballery-sigue-vigente-la-cosa-publica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2014\/11\/13\/laurent-ballery-sigue-vigente-la-cosa-publica\/","title":{"rendered":"Laurent Ballery-\u00bfSigue vigente la cosa p\u00fablica?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ma\u00f1ana Institucional del 3 de octubre de 2014<\/strong><\/p>\n<p>C\u00c1RTEL: EL PSICOANALISTA EN LA CIUDAD<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfPodemos preguntarnos si, como el psicoan\u00e1lisis, la cosa p\u00fablica (res publica) sigue vigente?<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas neoliberales hacen del mundo el objeto de una apropiaci\u00f3n privada y saturan el espacio privado \u00a0con la producci\u00f3n sin l\u00edmites de mercanc\u00edas. La deuda p\u00fablica es aun m\u00e1s denunciada y remarcada que el dominio p\u00fablico, que, tomando los t\u00e9rminos del \u00faltimo tratado econ\u00f3mico europeo, altera de manera desleal la libre competencia.<\/p>\n<p>Pero se piensa menos en hablar de la deuda privada respecto a lo p\u00fablico, aquella que todo actor econ\u00f3mico contrae respecto al bien m\u00e1s p\u00fablico, la lengua, \u00a0y sin la que s\u00f3lo reinar\u00edan las relaciones de fuerza comprometiendo cualquier posibilidad de un mercado.<\/p>\n<p>Sin embargo, sin espacio p\u00fablico, no es posible un mundo com\u00fan1. Com\u00fan en el sentido en el que en este espacio los objetos pertenecen a todos, como las obras culturales por ejemplo, y que a lo largo del tiempo, pueden ser transmitidas uniendo as\u00ed las generaciones. Estos objetos nos relacionan y nos separan a la vez. As\u00ed pues, el dominio p\u00fablico se sit\u00faa del lado del tercero simb\u00f3lico. Pero \u00e9sto no es bastante para definirlo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El espacio p\u00fablico est\u00e1 constituido esencialmente por la palabra y el acto, que no pudiendo producirse aisladamente, requieren de aquel al mismo tiempo que lo crean2. \u00a0Es \u00fanicamente delante de un p\u00fablico, tomando el riesgo de la palabra y del acto \u00a0como el sujeto manifiesta qui\u00e9n es, esta \u00a0singularidad de la que no es due\u00f1o, como dec\u00eda \u00a0Hannah Arendt. \u00bfNo es as\u00ed como puede ser entendido el aforismo de Lacan: \u201cEl inconsciente es la pol\u00edtica\u201d?<\/p>\n<p>Puesto que el acto y la palabra producen la singularidad del sujeto, producen de hecho tambi\u00e9n la pluralidad humana. Esto \u00faltimo, vuelve \u00a0p\u00fablico y objetivo el mundo en el sentido en el que una masa de individuos teniendo una visi\u00f3n id\u00e9ntica del mundo no constituir\u00eda, por as\u00ed decirlo, \u00a0m\u00e1s que una suerte de \u00a0inmenso punto de vista subjetivo, privado, en este sentido: es el \u00abpensamiento \u00fanico\u00bb desprovisto de cualquier alteridad. Es por ello que la pluralidad no se confunde ni con la alteridad &#8211; el pensamiento llamado alter-mundialista que podr\u00eda muy bien coincidir con otro pensamiento \u00fanico opuesto, en espejo con el discurso capitalista -, ni con la multiplicidad que puede no ser m\u00e1s que una apariencia de pluralidad ocultando la repetici\u00f3n del mismo punto de vista.<br \/>\nEl espacio p\u00fablico es un efecto del acto y de la palabra y solo existe en este sentido, mientr\u00e1s existen los que lo animan, hablan y act\u00faan, a diferencia de los objetos fabricados que sobreviven al proceso de producci\u00f3n pudiendo ser consumidos, vendidos y transmitidos. Podr\u00edamos hablar a este respecto de un \u00abefecto-p\u00fablico\u00bb de la misma manera que de un \u00abefecto-sujeto\u00bb. Los \u00abseres hablantes\u00bb 3 as\u00ed reunidos forman una red. La noci\u00f3n de Arendt parece adecuada para pensar las relaciones entre los sujetos hablantes reunidos en \u201cred\u201d4 &#8211; ya fuese en forma de asociaci\u00f3n de analistas &#8211; con el poder pol\u00edtico, e incluso con la violencia del Estado. Puesto que no se puede acabar con una red, su poder, m\u00e1s que por la fuerza o la violencia, reconociendo as\u00ed su impotencia para destruirlo de otra manera.<\/p>\n<p>Present\u00e1ndose como el \u00fanico discurso realista y pragm\u00e1tico, ados\u00e1ndose al discurso de la ciencia, el capitalismo puede negar la pluralidad humana y proclamar que no hay ning\u00fan otro mundo posible. Respecto a esto, se puede hablar de un efecto forclusivo del capitalismo en relaci\u00f3n al dominio p\u00fablico. Por ello, a diferencia de los \u201ccuatro discursos\u201d, el del capitalismo no s\u00f3lo no puede fundar un lazo social sino que m\u00e1s bien producir\u00eda su disoluci\u00f3n. Como lo ha evidenciado Radjou Soundaramourty, en el discurso capitalista el objeto &#8216;a&#8217;, la producci\u00f3n, es recuperado por el sujeto. No hay un \u201cim-posible\u201d sino m\u00e1s bien un \u201cun- posible\u201d5. As\u00ed que el objeto no est\u00e1 tanto del lado de lo no especularizable, sino que es pervertido en tanto objeto de consumo. As\u00ed que el sujeto puede asimilarse a una mercanc\u00eda, un objeto verificable (vigilancia), evaluable ( neo- Management) y medible (discurso de la ciencia), sin tener en cuenta -especialmente en los lugares de cuidado- ninguna dimensi\u00f3n de la intimidad, confidencialidad necesaria en el despliegue de la palabra.<\/p>\n<p>Entonces toda la cuesti\u00f3n est\u00e1 en preservar este im-posible ante la tentaci\u00f3n, siempre presente, de tapar el agujero con las diferentes ideolog\u00edas pol\u00edticas o religiosas y, llegado el caso, de reapropiarse del espacio p\u00fablico, incluso de conquistarlo; o m\u00e1s bien abrirlo y crearlo al mismo tiempo, admitiendo de esta manera que ning\u00fan espacio p\u00fablico preexiste al acto y a la palabra. En este punto coincide el deseo de analista &#8211; en su tentativa de abrir permanentemente el espacio del sujeto, es decir, la eficacia propia de su acto &#8211; con la dimensi\u00f3n pol\u00edtica. Ya que \u00bfen qu\u00e9 trabajan los analistas sino en la emergencia de lo singular, de la subjetividad?.<\/p>\n<p>Es verdad que el analista act\u00faa en la \u00edntimidad de la palabra, lo que requiere de un espacio privado al abrigo de toda luz p\u00fablica. Pero m\u00e1s que en una oposici\u00f3n entre un interior (el gabinete privado) y un exterior (el espacio p\u00fablico de la agora), el recurso de la topolog\u00eda en la clase de la Banda de Moebius no s\u00f3lo \u00a0permite poner en evidencia \u00a0la \u00a0vecindad \u00edntima \u00a0sino tambi\u00e9n el pasaje entre la emergencia de una palabra singular y la dimensi\u00f3n pol\u00edtica que esta singularidad &#8211; constitutiva de la pluralidad- produce.<\/p>\n<p>Si efectivamente no hay un espacio p\u00fablico sin espacio para la palabra es porque espacio y palabra pueden ser articulados de modo que se pueda concebir que exista una coincidencia entre el \u201cabrir\u201d, en el sentido de hablar, y crear un espacio.<\/p>\n<p>La propuesta de Guy Dana en su libro\u00a0\u00bfQu\u00e9 pol\u00edtica para la locura?6 nos permite pensar esta cuesti\u00f3n del \u201cabrir\/cerrar\u201d un espacio. Reflexionando sobre la psicosis y la pol\u00edtica de la locura en el hospital, la noci\u00f3n de espacio le permite establecer una conexi\u00f3n entre pol\u00edtica y psicoan\u00e1lisis, en tanto ambas, tendr\u00edan algo que ver con la cuesti\u00f3n del lugar vac\u00edo, de la diferencia, del im-posible: espacio ps\u00edquico del psic\u00f3tico invadido por el discurso del Otro; espacio social saturado por el discurso capitalista.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de \u201cabierto\u201d que propone el autor, supone -tras Lacan- la concepci\u00f3n de una pareja \u00a0espacio-lenguaje. Metonimia y met\u00e1fora, contig\u00fcidad, desplazamiento, sustituci\u00f3n significante, nos hacen aprehender su dimensi\u00f3n espacial. De hecho, el lento trabajo de subjetivizaci\u00f3n consiste en desprenderse de la lalengua, en la diferencia creadora de un nuevo espacio entre lengua y palabra.<\/p>\n<p>El dispositivo anal\u00edtico -asociaci\u00f3n libre y atenci\u00f3n flotante- permite ofrecer un espacio a la contingencia, al imprevisto, a lo heterog\u00e9neo, constituyendo una ganancia de espacio ps\u00edquico. Es as\u00ed como entiendo \u00a0la frase de Freud: \u201c Wo es war, soll ich werden\u201d, donde el wo &#8211; el donde &#8211; no solo designa el espacio sino tambi\u00e9n la idea de una orientaci\u00f3n sin la cual el espacio no podr\u00eda ser subjetivado como tal. Sin duda, es el falo el que permite orientarse en este espacio, este \u201cwo\u201d, el que vectoriza la remisi\u00f3n de un significante a otro (de otra manera indefinida) introduciendo un punto de parada.<\/p>\n<p>As\u00ed se puede \u00a0concebir la articulaci\u00f3n entre acto psicoanal\u00edtico y pol\u00edtica: permitir al sujeto abrir y dividir la masa \u00a0para crear una pluralidad. La pol\u00edtica como el psicoan\u00e1lisis son laicos \u00fanicamente a condici\u00f3n de que se pueda admitir y preservar esta dimensi\u00f3n de lo imposible.<\/p>\n<p>A primera vista preservar el lugar vac\u00edo de este imposible parece revelar una utop\u00eda. Acepto este t\u00e9rmino a condici\u00f3n de tomarlo no en el sentido imaginario<br \/>\nde una ilusi\u00f3n consoladora sino en el sentido propio de un neologismo: algo que se sit\u00faa en ninguna- parte (u-topia), como el \u201cwo\u201d del \u201cwo es war\u201d. Dicho de otro modo, como una ficci\u00f3n en el sentido de \u00ab\u00a0rallonge symbolique\u00a0\u00bb 7(\u201cprolongaci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d) permitiendo elaborar algo a partir de este lugar vac\u00edo, sin taparlo ni ocupar este imposible de lo real.<\/p>\n<p>La u-topia designa un lugar que no existe en ninguna parte, es decir, el espacio al cual remite no es del orden de lo que puede ser situado, como el objeto a con el que se confunde entonces : ni localizable, ni imaginable.<\/p>\n<p>A partir de esta idea, me pregunto \u00bfsi no podr\u00edamos considerar el dispositivo anal\u00edtico del cartel como una utopia pol\u00edtica en acto? Su nombre evoca<br \/>\nl\u00b4\u00e9cart\u00e8lement (en espa\u00f1ol\u00a0: \u00ab\u00a0descuartizamiento\u201d y \u00ab\u00a0divisi\u00f3n\u00a0\u00bb) no en el sentido de un desgarro, sino de lo que separa, divide, abre un espacio. El +1, inscrito en el coraz\u00f3n de este dispositivo, marca la presencia de este imposible y presentifica as\u00ed la u-topia obstaculizando la privatizaci\u00f3n de un grupo encerrado de manera narcisista en su particularismo. El +1 obstaculiza la constituci\u00f3n de lo Uno y funda la pluralidad.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n p\u00fablica resulta de lo que se produce en el \u00a0uno por uno. El p\u00fablico no es \u201ctodo el mundo\u201d, sino \u201calgunos otros\u201d, \u00a0ya que no es el n\u00famero lo que hace al p\u00fablico. P\u00fablico entonces, no en el sentido de lo que es \u201ccom\u00fan a todo el mundo\u201d, sino en el sentido de lo que puede ser transmitido a \u201calgunos otros\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPodemos ver, debemos ver en la resistencia manifestada por sus participantes a mantenerse en un grupo de trabajo en beneficio de la constituci\u00f3n de un cartel sobre psicoan\u00e1lisis y ciudad &#8211; y precisamente porque se trata de la cuesti\u00f3n pol\u00edtica &#8211; la expresi\u00f3n de un deseo de constituirse seg\u00fan una estructura propia para mantener la cuesti\u00f3n del lugar vac\u00edo y permitir as\u00ed la emergencia de la palabra singular del uno por uno\u00a0?<\/p>\n<p>\u00bfEl dispositivo del cartel en una asociaci\u00f3n psicoanal\u00edtica, no se revela apto &#8211; desde la perspectiva de la reflexi\u00f3n sobre la dimensi\u00f3n pol\u00edtica del psicoan\u00e1lisis- unicamente en tanto mantiene la diferencia necesaria (diferencia concebida a la vez como separaci\u00f3n y relaci\u00f3n) con cualquier demanda de la asociaci\u00f3n; castraci\u00f3n institucional, garant\u00eda misma de su pluralidad y de su dimensi\u00f3n p\u00fablica?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Laurent Ballery<\/p>\n<p>Texto traducido por Sof\u00eda Ortega Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1- Me refiero a los an\u00e1lisis de Hannah Arendt, in Condition de l&#8217;homme moderne, Calmann-Levy, 1983, ch. II.<\/p>\n<p>2- Ibid cap. V<\/p>\n<p>3- En referencia a la expresi\u00f3n de Jean-Claude Milner, in Pour une politique des \u00eatres parlants (Para una pol\u00edtica de los seres hablantes), court trait\u00e9 politique 2, Verdier, 2011.<\/p>\n<p>4- Noci\u00f3n elaborada por Hannah Arendt, in Condition de l&#8217;homme moderne, op. cit., pp. 238-247.<\/p>\n<p>5- Cf. Radjou Soundaramourty, \u00ab\u00a0le politique comme un\/im-possible\u00a0\u00bb, texto presentado en el marco del seminario t\u00e9matico de este a\u00f1o en Paris.<\/p>\n<p>6- Guy Dana, Quelle politique pour la folie\u00a0? Le suspense de Freud, Stock, l&#8217;autre pens\u00e9e, 2013.<\/p>\n<p>7- Dirigido por Claude Dum\u00e9zil, A l&#8217;\u00e9cole du sujet, Eres, 2003, p. 36.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ma\u00f1ana Institucional del 3 de octubre de 2014 C\u00c1RTEL: EL PSICOANALISTA EN LA CIUDAD &nbsp; \u00bfPodemos preguntarnos si, como el psicoan\u00e1lisis, la cosa p\u00fablica (res publica) sigue vigente? Las pr\u00e1cticas neoliberales hacen del mundo el objeto de una apropiaci\u00f3n privada y saturan el espacio privado \u00a0con la producci\u00f3n sin l\u00edmites de mercanc\u00edas. 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