{"id":829,"date":"2015-01-05T19:48:07","date_gmt":"2015-01-05T18:48:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2015\/01\/05\/anna-konrad-subjetividad-y-alienacion-en-la-relacion-con-el-nino-autista\/"},"modified":"2015-01-05T19:48:07","modified_gmt":"2015-01-05T18:48:07","slug":"anna-konrad-subjetividad-y-alienacion-en-la-relacion-con-el-nino-autista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2015\/01\/05\/anna-konrad-subjetividad-y-alienacion-en-la-relacion-con-el-nino-autista\/","title":{"rendered":"Anna Konrad: Subjetividad y alienaci\u00f3n en la relaci\u00f3n con el ni\u00f1o autista"},"content":{"rendered":"<p> \t(Mesa : \u201dEducaci\u00f3n y Autismo, una mirada psicoanal\u00edtica\u201d)<\/p>\n<p> \tEl ni\u00f1o autista se convierte en sujeto de una historia cuando se le da el poder de inscribirse en una relaci\u00f3n con el otro desarrollando su construcci\u00f3n personal, incluso si su tentaci\u00f3n original ha sido rechazar tanto el reconocimiento del otro como el de si mismo. La relaci\u00f3n con un psicoanalista puede ayudarle en este reconocimiento y en esta construcci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tA t\u00edtulo de una herramienta m\u00e1s, remando todos en el mismo barco te\u00f3rico de la evaluaci\u00f3n de resultados, las autoridades de Salud francesas dejan hoy un lugar a las pr\u00e1cticas inspiradas por el psicoan\u00e1lisis en el campo del tratamiento del autismo, a pesar de los violentos llamamientos de poderosas asociaciones para erradicar la disciplina en este campo. Hay en la sociedad una radicalizaci\u00f3n en marcha, que complica o vuelve imposibles los compromisos entre corrientes que antes se consideraban aceptables, compromisos entre pr\u00e1cticas muy diferentes.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tEl ascenso irresistible del conductismo se encuentra, en Francia, frente a estructuras y tradiciones que se reconocen como psicoanal\u00edticas. Grupos de presi\u00f3n, lobbies, campa\u00f1as publicitarias y de denigraci\u00f3n&nbsp;: se utilizan palabras y pr\u00e1cticas, que a\u00fan ayer parec\u00edan de ficci\u00f3n, para intentar imponer un tratamiento conductista obligatorio para esta afecci\u00f3n. Enfrentados, equipos e instituciones inscritos en una historia ligada al psicoan\u00e1lisis y que pretenden a veces seguir como cuando el mundo alrededor validaba su pr\u00e1ctica y no la pon\u00eda en cuesti\u00f3n. Se apela a la moral en todas partes y los poderes p\u00fablicos parecen haber perdido su poder y su independencia.<\/p>\n<p> \tEn este contexto agitado, las instituciones todav\u00eda viven, algunas de ellas, sin embargo, con recortes de presupuesto sin precedentes. En un centro de salud ambulatorio para ni\u00f1os, de orientaci\u00f3n psicoanal\u00edtica, donde muchos ni\u00f1os llegaban con una sintomatolog\u00eda autista, hemos lanzado gracias a los presupuestos asignados, especialmente en 2010, un dispositivo de acogida para ni\u00f1os autistas que, para los medios que ten\u00edamos, era intensivo (tres medias jornadas por semana) Alg\u00fan tiempo tras este comienzo, la ofensiva conductista desencaden\u00f3 un endurecimiento de las directivas oficiales de salud respecto al psicoan\u00e1lisis, al que se le ped\u00eda que demostrara su eficacia si pretend\u00eda continuar recibiendo dinero p\u00fablico. Yo pensaba que era leg\u00edtimo que nos pidieran evaluar nuestros servicios y por otra parte, desde el principio fuimos compelidos a ello por nuestra asociaci\u00f3n gestora. Sin embargo, no ten\u00edamos ni los medios ni, sobre todo, un m\u00ednimo acuerdo entre nosotros en cuanto a la forma de realizar esta evaluaci\u00f3n. Creo que intent\u00e9 durante algunos a\u00f1os, como directora m\u00e9dica, sostener un lugar y una funci\u00f3n psicoanal\u00edtica en esta instituci\u00f3n. Para mi se trataba de una experiencia que organizaba la acogida de la subjetividad, aceptando someter sus presupuestos a una cr\u00edtica, pero tambi\u00e9n de responsabilizarse para con la ciudad y estando a favor de un dialogo entre diferentes saberes. Se da el caso de que yo misma llegu\u00e9 a rechazar, en cierto modo nuestro modelo institucional tradicional de atenci\u00f3n basado en la referencia psicoanal\u00edtica.<\/p>\n<p> \tEvocar\u00e9 algunos trazos de la historia del tratamiento de Aur\u00e9lie para subrayar cual ha sido mi evoluci\u00f3n con una ni\u00f1a autista que no hablaba, en la que intent\u00e9 despegarme de una repetici\u00f3n que parec\u00eda definitiva y donde su madre, asolada y desesperada por esta hija que no le respond\u00eda, tambi\u00e9n estaba encerrada en la repetici\u00f3n de una exigencia siempre decepcionada.<br \/> \tYo ten\u00eda el sentimiento de un fracaso terap\u00e9utico tras todos los intentos que nuestro dispositivo de cuidados del Centro hab\u00eda podido ofrecerle. La hab\u00edamos acogido en un peque\u00f1o grupo de ni\u00f1os, tres medias jornadas por semana durante dos a\u00f1os, entre sus 5 y sus 7 a\u00f1os y yo la recib\u00eda semanalmente en mi consulta con su madre y a veces tambi\u00e9n con el padre. El equipo el Centro trabajaba en la tradici\u00f3n de la psicoterapia institucional y psicoanal\u00edtica. Cada uno de los profesionales se consideraba responsable de los momentos de intercambio con cada paciente, en la sucesi\u00f3n de los momentos de vida cotidiana del grupo, de actividades diferenciadas con su propio encuadre y momentos informales ocupados seg\u00fan el gusto y la inventiva de los participantes. La disponibilidad propuesta y la subjetividad que se acog\u00eda se analizaban en la reuni\u00f3n de revisi\u00f3n tras el dispositivo. La ficci\u00f3n compartida de lo que es cada ni\u00f1o, era una parte esencial de la terap\u00e9utica, tendiendo a individualizar y a singularizar a cada uno de ellos seg\u00fan su historia, su unicidad en el grupo, sus relaciones privilegiadas y los acontecimientos vividos con \u00e9l. Para algunos de ellos era posible prolongar y compartir esta ficci\u00f3n con los padres y finalmente, avanzar en el reconocimiento que el ni\u00f1o ten\u00eda de si mismo en sus diferentes relaciones.<br \/> \tTen\u00eda el sentimiento de que no hab\u00edamos podido encontrarnos con Aur\u00e9lie, hasta el punto que la inmutabilidad y la soledad, la \u00absameness\u00bb (monoton\u00eda, igualdad) y la \u00abaloneness\u00bb (deseo de estar solo) de Kanner, invad\u00edan siempre al profesional en su presencia, soledad de ser siempre remitido al fracaso de los intentos de entrar con ella en una relaci\u00f3n y en un proceso de reconocimiento. Los intentos de intercambio parec\u00edan intrusiones ca\u00f3ticas, repetitivas y torpes, un poco a imagen de los intentos de su madre de acercarse a esta ni\u00f1a que la rechazaba.<br \/> \tEntretanto, conoc\u00ed a Annick Hubert y su trabajo y pens\u00e9 en tomar prestado de los conductistas y de sus tratamientos, llamados educativo- estructurados, algunos elementos de organizaci\u00f3n de mis sesiones con Aur\u00e9lie. De hecho, como muy bien dice Annick, estos elementos de estructuraci\u00f3n utilizados por los conductistas recogen las actividades pedag\u00f3gicas y de despertar que se utilizan en las clases de infantil. Aur\u00e9lie tambi\u00e9n hab\u00eda ido a la escuela, pero los profesores se hab\u00edan desanimado. Replegada, d\u00e1ndose la vuelta, y\u00e9ndose cuando se le propon\u00eda algo, ella estaba all\u00ed sin estar.<br \/> \tJunto a una psic\u00f3loga en pr\u00e1cticas, intentamos ordenar y organizar de ah\u00ed en adelante las sesiones con Aur\u00e9lie y su madre, volvi\u00e9ndolas menos ca\u00f3ticas, m\u00e1s centradas en secuencias y en propuestas que se suced\u00edan con un orden que era a la vez anunciado, comentado y acompa\u00f1ado de una presentaci\u00f3n con im\u00e1genes. La participaci\u00f3n de la ni\u00f1a iba a ser solicitada en un registro extremadamente simple de respuestas esperadas, pero a diferencia de los m\u00e9todos conductistas, permanec\u00edamos abiertos al sentido de una &#8216;no respuesta&#8217;, de una mala respuesta o de una oposici\u00f3n. Era una idea a poner en pr\u00e1ctica para la que no hab\u00eda modelo en la instituci\u00f3n particular en la que est\u00e1bamos, pero que es parecida a muchas experiencias terap\u00e9uticas y de pr\u00e1cticas existentes que incluyen fundamentos te\u00f3ricos diferentes en el campo del autismo, fuera de las pr\u00e1cticas llamadas \u00abm\u00e9todos\u00bb cognitivos o conductuales propiamente dichos. En el fondo, nos basamos en la idea de que la retirada de Aur\u00e9lie ante el Otro era una retirada ante lo angustiante imprevisible del otro y que el fracaso perpetuo vivido por su madre exacerbaba este c\u00edrculo negativo. Intent\u00e1bamos devolver algo tratando de ser m\u00e1s previsibles y m\u00e1s expl\u00edcitos en cuanto a lo que esper\u00e1bamos de ella. La mam\u00e1 deb\u00eda tambi\u00e9n plegarse a la regla establecida y refrenar sus intervenciones y cualquier tentativa intempestiva, que en las entrevistas, hasta entonces yo no hab\u00eda conseguido atemperar. Nuestra postura en estas sesiones, que hab\u00edamos llamado \u00ab&nbsp;talleres pedag\u00f3gicos&nbsp;\u00bb, era esperar que Aur\u00e9lie respondiera a las propuestas, pero no para que aprendiera a dar buenas respuestas. Una mirada, un movimiento, un esbozo de gesto nos serv\u00edan como respuestas. Se trataba de hacer sentir a Aur\u00e9lie que el lugar de su respuesta no estaba ocupado por nosotras y que ella hac\u00eda lo que quer\u00eda. A\u00fan hac<br \/>\n\u00eda falta circunscribir y crear este espacio.<\/p>\n<p> \tA lo largo de las semanas, Aur\u00e9lie se enganchaba a veces en el juego. Hac\u00eda todo tipo de cosas respondiendo rara vez a la consigna, pero eran respuestas. Utilizaba la actividad para hacernos caricias s\u00fabitas que nos remit\u00edan al drama nunca apaciguado de la relaci\u00f3n con su madre, quien siempre se conmocionada al verla acercarse (pegarse) a otra persona. Ella ha pronunciado algunos significantes &#8216;alarg\u00e1ndolos, en voz baja, un \u00ab&nbsp;No&nbsp;\u00bb, un \u00ab&nbsp;Balon&nbsp;\u00bb, emitidos como un rechazo, una enunciaci\u00f3n dirigida al Otro que demanda y como saludo de alegr\u00eda de una secuencia de juego apreciada y reconocida, mientras que durante a\u00f1os no la hab\u00eda escuchado decir ni una palabra. Tras un a\u00f1o de taller, nos separamos despu\u00e9s de una entrevista en la que la madre de Aur\u00e9lie nos dijo con gran emoci\u00f3n que sent\u00eda que ya no se prohib\u00eda tener otro ni\u00f1o por miedo a que fuera tambi\u00e9n autista, o porque Aur\u00e9lie fuera a ser su hermana. Tampoco se dejaba ya intimidar por los genetistas que no la tranquilizaban en absoluto. Algo se hab\u00eda movido en la relaci\u00f3n de Aur\u00e9lie y de su madre que permit\u00eda a cada una de ellas una cierta transformaci\u00f3n subjetiva, quiz\u00e1s reversible y precaria, pero real.<\/p>\n<p> \tEsta experiencia terap\u00e9utica mostraba a Aur\u00e9lie perdida en un mundo pulsional en el que ella recurr\u00eda a la retirada, pero tambi\u00e9n que ella pod\u00eda aceptar, cuando se presentaba la ocasi\u00f3n de una relaci\u00f3n que le propon\u00eda realizar una inscripci\u00f3n definida arbitrariamente, dejar una marca de su subjetividad totalmente alienada a una propuesta extra\u00f1a.<br \/> \tMe pareci\u00f3 que ah\u00ed me encontraba con una raz\u00f3n que hace que el autismo sea una afecci\u00f3n que cree tanto debate. La alienaci\u00f3n al Otro, la dependencia radical del sujeto autista de un gran Otro organizador de una experiencia simb\u00f3lica es tan patente y su aceptaci\u00f3n tan precaria cuando se repliega de nuevo en lo que nos parece la nada, que hay ah\u00ed un rasgo posiblemente insoportable de lo real. Nuestro \u201ctaller pedag\u00f3gico\u201d nos procuro en el Centro el reproche m\u00e1s o menos expl\u00edcito de que &#8216;abandon\u00e1bamos nuestras referencias psicoanal\u00edticas&#8217;. Tengo la impresi\u00f3n de no haber abandonado de hecho m\u00e1s que un modelo impl\u00edcito de relaci\u00f3n materna ideal con la ni\u00f1a.<\/p>\n<p> \tLa palabra en el sentido de un poder de reorganizaci\u00f3n y de remodelaci\u00f3n ps\u00edquica -ense\u00f1anza principal del psicoan\u00e1lisis- existe \u2013 y existe incluso y particularmente con el ni\u00f1o autista, pero unicamente pasando por la remodelaci\u00f3n y la reorganizaci\u00f3n del conjunto de relaciones vividas y de las pr\u00e1cticas cotidianas con \u00e9l. Este potencial rara vez est\u00e1 al alcance de la mano, hace falta crearlo, construirlo. Los m\u00e9todos conductistas en el campo del autismo esconden o minimizan sus fracasos o procuran que estos queden fuera de sus evaluaciones. El tratamiento para ellos se supone que es un m\u00e9todo, su agente un aprendiz intercambiable. Los fracasos son achacados a las familias, es decir al ni\u00f1o. La noci\u00f3n de una participaci\u00f3n subjetiva del sanitario o del educador en el progreso del ni\u00f1o desconocido de antemano es aqu\u00ed extra\u00f1a. Por el contrario, est\u00e1 muy viva en la pr\u00e1ctica del cuidado institucional y de la pedagog\u00eda cuando estas disciplinas se preocupan del sujeto en su relaci\u00f3n con una construcci\u00f3n ps\u00edquica fundada en el deseo. El deseo, una noci\u00f3n desconocida en medicina y hoy cada vez m\u00e1s desconocida en psiquiatr\u00eda, que la conf\u00eda a los psicofarmac\u00f3logos, a los sex\u00f3logos, a los cirujanos para no tener que v\u00e9rselas seriamente con ella. As\u00ed pues, si el cuidador o el educador se ha preocupado de su deseo, tiene ya una posibilidad de escuchar algo de la subjetividad del ni\u00f1o del que se ocupa, aunque sea al precio de un encuentro con un vac\u00edo sin llamado donde puede posicionarse el ni\u00f1o autista.<\/p>\n<p> \tHoy, mi colega que entonces era estudiante en pr\u00e1cticas continua su experiencia en el campo del acompa\u00f1amiento de ni\u00f1os autistas. Hasta el d\u00eda de hoy, en este campo en Francia, a parte de algunas instituciones bien establecidas, los psic\u00f3logos que siguen una formaci\u00f3n psicoanal\u00edtica son a menudo o bien apartados, o bien se les exige dejar de lado aquello que no apunte a conductas prescritas y justificables por uno de los m\u00e9todos de referencia conductista. Jugar con el ni\u00f1o estando disponible y receptivo a lo que expresa, tratar de comprender suponiendo que lo que dice o expresa puede expresar un deseo, un afecto, una subjetividad afectada por la interacci\u00f3n con el entorno, son posturas prohibidas y consideradas psicoanal\u00edticas. El profesional es empleado a menudo por la familia, oficialmente promovido al puesto de experto del tratamiento de su hijo, gestionando las ayudas otorgadas por el estado y controlando la adecuaci\u00f3n de los intervinientes con los m\u00e9todos de referencia conductista que son preconizados como prioritarios.<br \/> \tEn cuanto a mi, me fui del Centro M\u00e9dico-Psico-Pedag\u00f3gico donde trabaj\u00e9 durante 7 a\u00f1os para practicar finalmente el psicoan\u00e1lisis, as\u00ed como la psiquiatr\u00eda en la Ciudad. Este congreso me ha dado la ocasi\u00f3n de volver a esta experiencia institucional y cl\u00ednica y agradezco por ello a Isabel Cerd\u00e1n.<br \/> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Mesa : \u201dEducaci\u00f3n y Autismo, una mirada psicoanal\u00edtica\u201d) El ni\u00f1o autista se convierte en sujeto de una historia cuando se le da el poder de inscribirse en una relaci\u00f3n con el otro desarrollando su construcci\u00f3n personal, incluso si su tentaci\u00f3n original ha sido rechazar tanto el reconocimiento del otro como el de si mismo. 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