{"id":856,"date":"2015-01-28T20:53:14","date_gmt":"2015-01-28T19:53:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2015\/01\/28\/andres-j-seballos-v-el-papel-de-la-hiancia-lacaniana-en-el-desarrollo-de-la-literatura\/"},"modified":"2015-01-28T20:53:14","modified_gmt":"2015-01-28T19:53:14","slug":"andres-j-seballos-v-el-papel-de-la-hiancia-lacaniana-en-el-desarrollo-de-la-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2015\/01\/28\/andres-j-seballos-v-el-papel-de-la-hiancia-lacaniana-en-el-desarrollo-de-la-literatura\/","title":{"rendered":"Andr\u00e9s J. Seballos V.: &quot;El papel de la Hiancia Lacaniana en el desarrollo de la Literatura&quot;"},"content":{"rendered":"<p> \t\u00abhay personas que no habr\u00edan estado nunca enamoradas<br \/> \tsi no hubiesen o\u00eddo nunca hablar del amor\u00bb<br \/> \tLa Rochefoucauld<\/p>\n<p> \tResumen<br \/> \tEste ensayo es una s\u00edntesis de la estructura Real, Simb\u00f3lica e Imaginaria de J. Lacan, explica como a partir de esta surge la \u201cHiancia\u201d o abertura ps\u00edquica, la cual oculta fantasmas o contenidos reprimidos que son encarnados por relatos o mitos los cuales toman vida a trav\u00e9s de la literatura u otra manifestaci\u00f3n art\u00edstica. Con el nexo o contrato del \u201cPacto de la Verosimilitud\u201d un autor revive en su lector elementos conscientes, o rastros de su mismo inconsciente seg\u00fan la narrativa que esta experiencia vaya tomando.<br \/> \tPalabras Clave: Estructura R.S.I, Hiancia, Pacto de Verosimilitud.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tComienzo con una cita de Funci\u00f3n y campo de la palabra muy cercano a su ep\u00edlogo: Las s\u00edmbolos envuelven en efecto la vida del hombre con una red tan total, que re\u00fanen antes de que \u00e9l venga al mundo a aquellos que van a engendrarlo \u00abpor el hueso y por la carne\u00bb, que aportan a su nacimiento con los dones de los astros, si no con los dones de las hadas, el dibujo de su destino, que dan las palabras que lo har\u00e1n fiel o renegado, la ley de<br \/> \tlos actos que lo seguir\u00e1n incluso hasta donde no es todav\u00eda y m\u00e1s all\u00e1 de su misma muerte, y que por ellos su fin encuentra su sentido en el juicio final en el que el verbo absuelve su ser o lo condena -salvo que se alcance la realizaci\u00f3n subjetiva del ser-para-la-muerte.<\/p>\n<p> \tHablando del Hombre de las Ratas; \u201cEn verdad, como sucede siempre en la vivencia real de los neur\u00f3ticos, la realidad imperativa de lo real pasa muy por delante de todo lo que la atormenta infinitamente, incluso en el tren que lo lleva efectivamente en la direcci\u00f3n contraria a la que deber\u00eda ir para cumplir con la ceremonia expiatoria frente a la dama del correo; se dirige hacia Viena pensando en cada estaci\u00f3n que a\u00fan puede descender, cumplir todo el rito.\u201d<\/p>\n<p> \tEl mito, en un obsesivo, es personal, su relato absorbe todas las dimensiones de su vida, anulando ps\u00edquicamente incluso aquello que racionalmente podr\u00eda traerle una vida menos problem\u00e1tica.<br \/> \tLacan, acusado de manera sensacionalista de ser el exegeta de Hegel, incluye en su obra el discurso de la dial\u00e9ctica del amo y del esclavo, en donde a diferencia del primer autor, explica que quien goza en esta relaci\u00f3n es el esclavo ya que puede entregarse libremente a los designios del deseo (alcanzando el goce) ya que hay un amo, un otro, que sostiene la relaci\u00f3n, el s\u00f3lo debe ocuparse de evitar la muerte, a la cual le debe temer. Sus cadenas suelen ser muy c\u00f3modas.<\/p>\n<p> \tBajo esta premisa, la dial\u00e9ctica del amo y del esclavo es una red de s\u00edmbolos total, donde la \u201cfalta\u201d habla de un inconsciente que s\u00f3lo puede manifestarse a trav\u00e9s de la met\u00e1fora.<br \/> \tSe sigue: \u201cA saber, a la oposici\u00f3n entre palabra vac\u00eda y palabra plena; palabra plena en tanto que realiza la verdad del sujeto, palabra vac\u00eda en relaci\u00f3n a lo que \u00e9l tiene que hacer hic et nunc (Aqu\u00ed y ahora) con su analista, situaci\u00f3n en la que el sujeto se extrav\u00eda en las maquinaciones del sistema del lenguaje, en el laberinto de los sistemas de referencia que le ofrece el sistema cultural en el que participa en mayor o menor grado. Una amplia gama de realizaciones de la palabra se despliega entre estos dos extremos.<br \/> \t\u00bfIncluso admitiendo que en efecto sea el ego \u2014como suele decirse\u2014 el que dirige nuestras manifestaciones motrices y, en consecuencia, la emisi\u00f3n de esos vocablos que se llaman palabras, podemos decir que, en nuestro discurso actualmente el ego sea el amo de todo lo que entra\u00f1an las palabras?\u201c<br \/> \tEntendiendo que la palabra -como realizaci\u00f3n- puede tomar significados en diversos sentidos, existe una verdad subjetiva a la que apela el autor, un contenido que encarna un relato personal. Al hablar de laberinto de los sistemas de referencia precisamente se apunta a esto, haciendo el primer gui\u00f1o hacia los registros de este lenguaje: simb\u00f3lico, imaginario, real.<\/p>\n<p> \tLa condici\u00f3n del inconsciente es la del lenguaje, este enunciado \u2013constantemente proferido por los miembros de la escuela Lacaniana- refiere precisamente a que al existir s\u00edmbolos que se transmiten en la multiplicidad de significantes que otorga una comunidad ling\u00fc\u00edstica, lo que se transmite es la elocuci\u00f3n de sonidos hacia otro, el cual representa otro significante \u2013o connotado- en s\u00ed mismo. El infinito contin\u00faa.<br \/> \tPor ah\u00ed se dijo: El s\u00edntoma es aqu\u00ed el significante de un significado reprimido de la conciencia del sujeto. S\u00edmbolo escrito sobre la arena de la carne y sobre el velo de Maya, participa del lenguaje por la ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica que hemos se\u00f1alado ya en su constituci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tJulien replica: \u201cVeamos al Hombre de los Lobos (an\u00e1lisis detallado por Freud como caso emblem\u00e1tico de una incipiente psicosis, Lacan lo revisa en su seminario introductorio -1). No hubo para \u00e9l Bejahung, realizaci\u00f3n del plano genital. No hay en el registro simb\u00f3lico huella de este plano. La \u00fanica huella que tenemos es la emergencia, no en su historia, sino realmente en el mundo exterior de una peque\u00f1a alucinaci\u00f3n. La castraci\u00f3n, que es precisamente lo que no ha existido para \u00e9l, se manifiesta en la forma que \u00e9l se imagina: haberse cortado el me\u00f1ique, tan profundamente, que s\u00f3lo se sostiene a\u00fan por un pedacito de piel. Le invade entonces el sentimiento de una cat\u00e1strofe tan inexpresable que ni siquiera se atreve a hablar de ello a la persona que se encuentra a su lado. Aquello de lo cual no se atreve a hablar es lo siguiente: es como si esa persona a quien le relata enseguida todas sus emociones se hubiera anulado. Ya no hay otro. Existe algo as\u00ed como un mundo exterior inmediato, manifestaciones percibidas en lo que llamar\u00e9 un real primitivo, un real no simbolizado, a pesar de la forma simb\u00f3lica, en el sentido corriente del t\u00e9rmino, que adquiere este fen\u00f3meno.\u201d<br \/> \tSentencia: \u201cHay pues all\u00ed, a nivel de una experiencia totalmente primitiva, en ese punto de origen donde la posibilidad del s\u00edmbolo abre al sujeto a cierta relaci\u00f3n con el mundo, una correlaci\u00f3n, un movimiento, un balanceo que les ruego comprendan: lo no reconocido hace irrupci\u00f3n en la conciencia bajo la forma de lo visto.\u201d<br \/> \tLa conclusi\u00f3n de Freud luego de este caso, revisada por Lacan y Julien que llegan en mayor o menor medida al mismo t\u00e9rmino, es que la psicosis es una primera manifestaci\u00f3n del ser de la incapacidad de simbolizar la realidad. Freud habla de un no &#8211; acceso al mundo simb\u00f3lico debido a la renegaci\u00f3n, mecanismo en el cual se sustituye la representaci\u00f3n de la ley del padre por una estructura netamente imaginaria. Distinta a la represi\u00f3n, donde por presencia de la castraci\u00f3n perpetrada por el Padre se genera una estructura neur\u00f3tica. En \u00e9sta \u00faltima estructura hay una vuelta a lo reprimido a trav\u00e9s de la met\u00e1fora, en la psicosis \u2013donde la tensi\u00f3n se genera entre el yo y el mundo- la represi\u00f3n ni siquiera ha sido admitida en lo simb\u00f3lico, por lo tanto el retorno o el s\u00edntoma es una alucinaci\u00f3n o una persecuci\u00f3n. Todo esto bajo una estructura que cambia en cuanto a sus retornos pero sin permitir un salto o un cambio entre una estructura u otra.<br \/> \tAn\u00e1lisis fenomenol\u00f3gicos de estas estructuras, como es el caso de Kernberg, hablan de un continuo entre estructuras neur\u00f3ticas, lim\u00edtrofe y psicoticas, incluyendo el borderline, estadio intermedio entre la neurosis y la psicosis. La diferencia fundamental con Freud fue que Kernberg no habl\u00f3 de un mecanismo distintivo de cada estructura. Cada estructura se pondera seg\u00fan las defensas que primen en el individuo, habiendo una clasificaci\u00f3n de los mecanismos en primarios y\/o avanzados.<\/p>\n<p> \tLas diferencias doctrinales entre una teor\u00eda u otra dependen de la posici\u00f3n epist\u00e9mica que tengan los autores. La psicosis en s\u00ed misma es una representaci\u00f3n (tomada en un sentido distinto al cogito cartesiano), en donde arbitrariamente se atribuye un contenido ps\u00edquico<br \/>\n a una situaci\u00f3n que se repite mentalmente en el individuo que le impide hacer nuevas construcciones de la experiencia que avanza. Ya que no hay un acceso \u201cfluido\u201d al plano simb\u00f3lico, mermando totalmente el acceso al plano real de la misma consciencia. La psicosis como p\u00e9rdida de esta capacidad de simbolizaci\u00f3n es tambi\u00e9n una respuesta al trauma en donde el \u00fanico registro posible es el real. El registro simb\u00f3lico en el que se mueve el neur\u00f3tico (el cual puede tomar un retorno obsesivo, hist\u00e9rico o f\u00f3bico), tiene puntos de fuga o espacios en el discurso los cuales representan pulsiones reprimidas que pueden conocerse a trav\u00e9s del correcto uso del psicoan\u00e1lisis, o bien se expresan de acuerdo a los mitos que rigen el inconsciente del ser. Comienza a hablarse de \u201chiancia\u201d.<br \/> \tHiancia traduce el t\u00e9rmino franc\u00e9s, anticuado y literario,&nbsp;\u201cb\u00e9ance\u201d, que significa \u201cagujero o abertura grande\u201d. Tambi\u00e9n es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico que se usa en medicina para mencionar la abertura de la laringe. En ingl\u00e9s, suele traducirse por&nbsp;\u201cgap\u201d&nbsp;(abertura, hueco, brecha).<br \/> \tLacan usa la palabra \u201chiancia\u201d para referirse a distintas nociones. Por ejemplo, en un principio, habla de una \u201chiancia interrogativa\u201d, que se experimenta en la locura, cuando el sujeto queda perplejo por los fen\u00f3menos que sufre (como las alucinaciones).<\/p>\n<p> \tM\u00e1s tarde, el t\u00e9rmino va a referirse a la ruptura primordial que hay entre el hombre y la naturaleza. Esta separaci\u00f3n se hace evidente, por ejemplo, en el estadio del espejo: \u201cEl ser humano tiene una relaci\u00f3n especial con su propia imagen \u2014una relaci\u00f3n de hiancia, de tensi\u00f3n alienante\u2014.\u201d<br \/> \tPrecisamente, la funci\u00f3n de lo imaginario es \u201crellenar\u201d esta hiancia; as\u00ed, se cubre la divisi\u00f3n del sujeto y se muestra un sentido (imaginario) de unidad, de completud. No olvidar que el autor describe el fen\u00f3meno de esta completud como un movimiento Gest\u00e1ltico de la psiquis.<br \/> \tEl t\u00e9rmino tambi\u00e9n fue usado por Lacan en el contexto de la relaci\u00f3n entre los sexos: \u201cEn la relaci\u00f3n entre el hombre y la mujer [\u2026] siempre subsiste abierta una hiancia\u201d. Esto tiene que ver con posteriores elaboraciones lacanianas, las que famosamente proponen que \u201cno existe relaci\u00f3n sexual\u201d.<\/p>\n<p> \tProsigo con otra cita, tambi\u00e9n de Lacan al referirse a Freud: \u201cSi ustedes profundizan esta particular polarizaci\u00f3n, les resultar\u00e1 mucho m\u00e1s f\u00e1cil abordar ese fen\u00f3meno ambig\u00fco denominado \u00abd\u00e9ja vu\u00bb, que se sit\u00faa entre esos dos modos de relaci\u00f3n: lo reconocido y lo visto. En el caso del \u00abd\u00e9ja vu\u00bb algo es llevado a su l\u00edmite \u00faltimo en el mundo exterior y surge con una pre-significaci\u00f3n especial. La ilusi\u00f3n retrospectiva remite ese precepto, dotado de una cualidad original, al dominio del \u00abd\u00e9ja vu\u00bb. Freud no nos habla de otra cosa cuando afirma que toda prueba del mundo externo se refiere impl\u00edcitamente a algo que ya hab\u00eda sido percibido en el pasado. Esto se aplica al infinito: De cierto modo cualquier precepto implica necesariamente una referencia a un precepto anterior.<\/p>\n<p> \tSomos as\u00ed llevados al nivel de lo imaginario en tanto tal, al nivel de la imagen modelo de la forma originaria. No se trata de lo reconocido simbolizado y verbalizado, sino m\u00e1s bien de los problemas evocados por la teor\u00eda plat\u00f3nica, no de la rememoraci\u00f3n sino de la reminiscencia.\u201d<\/p>\n<p> \tHasta aqu\u00ed podemos entender que lo simb\u00f3lico es una posibilidad del ser cognosecente de abstraer un elemento primitivo del ambiente para transportarlo, reducirlo, o ampliarlo como entidad mental. De esta forma lo real se vuelve una cadena de significantes que se ordenan seg\u00fan las defensas primitivas o avanzadas que despliegue el aparato ps\u00edquico del sujeto. Las cuales tienen por funci\u00f3n la protecci\u00f3n del Yo el cual filtra la realidad seg\u00fan la fuerza yoica, o la efectividad o sofisticaci\u00f3n de sus defensas.<\/p>\n<p> \tSiguiente cita: \u201cEn el origen suponemos todos los ellos, objetos, instintos, deseos, tendencias, etc. Se trata pues de la realidad pura y simple, que en nada se delimita, que no puede ser a\u00fan objeto de definici\u00f3n alguna; que no es ni buena ni mala, sino a la vez ca\u00f3tica y absoluta, originaria. Freud se refiere a este nivel en Die Verneinung cuando habla de los juicios de existencia: o bien es o bien no es. Aqu\u00ed es donde la imagen del cuerpo ofrece al sujeto la primera forma que le permite ubicar lo que es y lo que no es del yo. Pues bien, digamos que la imagen del cuerpo -si la situamos en nuestro esquema- es como el florero imaginario que contiene el ramillete de flores real. As\u00ed es como podemos representarnos, antes del nacimiento del yo y su surgimiento, al sujeto.\u201d<\/p>\n<p> \tEsto puede entenderse, de manera somera o -quiz\u00e1s en un sentido m\u00e1s burdo aunque m\u00e1s did\u00e1ctico- como un compromiso ontol\u00f3gico o una posici\u00f3n \u201crealista\u201d dentro de la epistemolog\u00eda que se use. Entendiendo que se hace un juicio y se compromete con la existencia de una entidad que puede o no responder a las leyes (tradicionales) de la f\u00edsica.<\/p>\n<p> \tContin\u00faa el mismo seminario: \u201cPara que la ilusi\u00f3n se produzca, para que se constituya, ante el ojo que mira, un mundo donde lo imaginario pueda incluir lo real y, a la vez, formularlo; donde lo real pueda incluir y, a la vez, situar lo imaginario, es preciso, ya lo he dicho, cumplir con una condici\u00f3n: el ojo debe ocupar cierta posici\u00f3n, debe estar en el interior del cono.\u201d<\/p>\n<p> \tAl intentar ocupar un modelo explicativo de las dimensiones de la psiquis, Freud utiliza la met\u00e1fora de un microscopio, donde la capacidad de un ojo c\u00f3ncavo absorbe ases de luz de manera invertida que luego procesa dentro de su interioridad como una imagen real. Al mismo tiempo toca el punto de la belleza de la verdad, concepto m\u00e1s ligado a Nietzche en la Gaya Ciencia, donde explica que la belleza as\u00ed como la verdad necesita una distancia para ser apreciada.<\/p>\n<p> \tA la vez se entiende que, como buen modelo explicativo, posee los sesgos propios del tiempo en el cual cada uno es hijo de una circunstancia; as\u00ed Lacan dice:<br \/> \t\u201cComo sucede con frecuencia, el ojo es aqu\u00ed el s\u00edmbolo del sujeto. Toda la ciencia se basa en la reducci\u00f3n del sujeto a un ojo, por eso est\u00e1 proyectada ante ustedes, es decir objetivada; les explicar\u00e9 en otra oportunidad este punto. Hubo un a\u00f1o en que alguien hab\u00eda tra\u00eddo una construcci\u00f3n muy buena de la teor\u00eda de los instintos, la m\u00e1s parad\u00f3jica que yo jam\u00e1s haya o\u00eddo, en la cual se entificaban los instintos. Al final, ni uno quedaba en pie; en ese sentido era una demostraci\u00f3n \u00fatil. Ser\u00eda preciso, para relucirnos por un instante a no ser sino un ojo, que nos situ\u00e1semos en la posici\u00f3n del sabio que puede decretar que \u00e9l s\u00f3lo es un ojo, y colocar un letrero en la puerta: No molestar al experimentador. No ocurren as\u00ed las cosas en la vida pues no somos un ojo. \u00bfQu\u00e9 significa entonces este ojo que est\u00e1 aqu\u00ed?\u201d<\/p>\n<p> \tA la vez podemos agregar otra pregunta: \u00bfQui\u00e9n establece el correcto uso del ojo? Si es que existe una vanguardia en la percepci\u00f3n, un discurso mesi\u00e1nico de acceso privilegiado a la verdad que conozca profundamente el ojo del pan\u00f3ptico Foucaultiano, o bien los pr\u00f3ximos pasos del gran hermano. Lacan abre la misma interrogante y la cierra haciendo las veces de aforismo, explicando que el discurso del analista puede tomar un valor de verdad, una supra verdad, un conocimiento de la metaconsciencia, ingenuamente apelando a un saber absoluto. Julien recuerda parte de esta cr\u00edtica proveniente del mismo Foucault que imposibilita la existencia de un dispositivo de psicoterapia al tornarlo en un dispositivo de poder (o un saber absoluto, como puede tornarse en la praxis, en la medida que se vuelva saber-poder), un instrumento de dominaci\u00f3n que cosifica al \u201canalizante\u201d (denominaci\u00f3n que se hace del \u201cpaciente\u201d). El devenir de este argumento para Lacan es finalmente la imposibilidad de la Libertad como estado de consciencia, para Julien -hombre consciente de su contexto- es el primer paso al impulso creador, aquella potencial sublimaci\u00f3n de la experiencia en la<br \/>\nobra art\u00edstica, la salida creativa, la tercera v\u00eda.<\/p>\n<p> \tFreud en el Malestar de la Cultura, intuye un final parecido, aunque lejos de elaborarlo en la lucidez de autores ya abiertamente posmodernos.<\/p>\n<p> \tSiguiendo con el seminario ahora de Julien: \u201cTambi\u00e9n el hist\u00e9rico o el neur\u00f3tico obsesivo al igual que el psic\u00f3tico, en tanto la influencia de la enfermedad los domina, pierden su relaci\u00f3n con la realidad y, sin embargo, el an\u00e1lisis nos demuestra que no han roto su relaci\u00f3n er\u00f3tica con las personas y las cosas. La conservan en su fantasma, esto es, han sustituido los objetos reales por otros imaginarios basados en recuerdos o han mezclado ambos &#8211; recuerden nuestro esquema de la vez pasada &#8211; y, por otro lado, han renunciado a realizar los actos motores necesarios para la consecuci\u00f3n de sus fines con tales objetos.<\/p>\n<p> \tS\u00f3lo a este estado podemos denominar con propiedad \u00abintroversi\u00f3n\u00bb de la libido, concepto utilizado indiscriminadamente por Jung. El parafr\u00e9nico se conduce muy diferentemente. Parece haber retirado realmente su libido de las personas y cosas del mundo exterior, sin haberlas sustituido por otras en sus fantasmas. Ello significa que, en efecto, recrea ese mundo imaginativo. Cuando en alg\u00fan caso hallamos tal sustituci\u00f3n, es siempre de car\u00e1cter secundario y corresponde a una tentativa de curaci\u00f3n que quiere volver a llevar la libido a su objeto.\u201d<\/p>\n<p> \tLuego: \u201c(\u2026) Les habl\u00e9 del velo; la verdad se sit\u00faa en el decir a medias, nunca se dice completamente, no miente, no dice toda la verdad, ella da se\u00f1ales de lo que dec\u00eda Her\u00e1clito a prop\u00f3sito del or\u00e1culo de Delfos. Las formaciones del inconsciente constituyen los lugares en los que la verdad habla: el s\u00edntoma, el sue\u00f1o, el acto fallido, el chiste, es decir que tiene una estructura de ficci\u00f3n seg\u00fan Lacan, y la ficci\u00f3n no es lo mismo que la mentira, la ficci\u00f3n es el arte y la poes\u00eda. Condensaci\u00f3n metaf\u00f3rica, desplazamiento meton\u00edmico, es as\u00ed como la verdad habla. Evidentemente ni claro ni oscuro sino m\u00e1s bien claroscuro\u201d.<\/p>\n<p> \tPrimero \u201cintroversi\u00f3n\u201d de la Libido, luego \u201cintroyecci\u00f3n\u201d del Yo, ambas din\u00e1micas hablan de incorporar a la estructura ps\u00edquica discursos y contenidos provenientes del otro. El otro (con min\u00fascula) en el sentido lacaniano implica un sujeto &#8211; objeto externo al individuo que a trav\u00e9s de la dial\u00e9ctica (del esp\u00edritu) llevan a cabo la ley del padre, y acent\u00faan el miedo a la castraci\u00f3n. La posici\u00f3n psicoanal\u00edtica de Lacan es la posici\u00f3n frente al otro y el alcance del goce. De manera que dependiendo del rol que \u00e9ste tome; padre, madre, compa\u00f1era, amigo, ciudadano, delincuente, etc, adquiere tambi\u00e9n una carga simb\u00f3lica que permanece estable dependiendo si es que una nueva experiencia no incorpora otra variante. Es por eso que se habla de la \u201cotredad\u201d lacaniana.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tLa verdad habla de manera hist\u00e9rica es una de las conclusiones que salen del seminario de Julien, refiri\u00e9ndose a que para expresar toda la verdad y tapar la hiancia, es necesario teatralizar el contenido antes reprimido. Una obra de teatro, una pel\u00edcula, un libro, un mero relato pueden lograr este efecto, emocionar hasta las l\u00e1grimas al decir lo que la propia mente experiment\u00f3 pero no tuvo los elementos necesarios para expresar, convertirlo en experiencia ps\u00edquica. Aqu\u00ed tambi\u00e9n se ve una de las funciones de la ficci\u00f3n como elemento constructor de imaginarios.<\/p>\n<p> \tAl abrirse a la posibilidad de un velo entendemos que puede haber una verdad dicha bajo un filtro que permite condensarla en la elaboraci\u00f3n de un relato, casi nunca dicha en su totalidad, lo que invita siempre a la curiosidad del investigador. En el caso del analista, se invita a trabajar desde la transferencia (que Freud invita a su vez a evitar su exceso, Lacan se suma a esta moci\u00f3n), a intentar que el espacio terap\u00e9utico sea una expresi\u00f3n de verdad, un lugar de confianza y desarrollo de aquello que no se dijo en su momento, por el motivo que precisamente oblig\u00f3 a reprimir siendo \u2013 claro est\u00e1- la dial\u00e9ctica que otorga el elemento faltante para completar la Gestalt. De aqu\u00ed pueden surgir todos los debates en cuanto a la postura \u00e9tica y el deber que se tiene en lo profesional. No me explayar\u00e9 en cuanto a esa discusi\u00f3n en este texto.<\/p>\n<p> \tEn cuanto a la ficci\u00f3n, como elemento concatenador y sublimador de experiencias, sabemos que va otorgando las piezas desde los registros imaginarios y simb\u00f3licos hacia la realidad del lector ideal. A trav\u00e9s del \u201cpacto de la verosimilitud\u201d, contrato literario en donde el lector entiende que se le habla de un mundo posible, no necesariamente real, en donde los personajes adquieren caracter\u00edsticas m\u00e1gicas muchas veces, con la capacidad que un ser humano dentro de las leyes (tradicionales) de la f\u00edsica que le gustar\u00eda tener, por poner uno de los ejemplos de esta funci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tAl captar esta estructura, el lector baja su barrera intelectual, su escepticismo de la verosimilitud de los hechos ah\u00ed contados.<\/p>\n<p> \tEs por eso que dice Jean-Claude Carri\u00e8re: \u201cNecesito que me cuenten un relato \u2013palabras m\u00e1s, palabras menos- que el arte de la imagen es la fotograf\u00eda y no el cine. Que el cine es un arte dram\u00e1tico, que requiere de elementos que constituyan una puesta en escena cre\u00edble y comprensible que nos permitan alcanzar esa \u201csuspensi\u00f3n de la incredulidad\u201d que borre las fronteras entre la ficci\u00f3n y lo real, haci\u00e9ndonos olvidar que estamos viendo cosas que solo tienen l\u00f3gica dentro de la pantalla y que no son reflejo exacto del mundo en que vivimos.\u201d<\/p>\n<p> \tAqu\u00ed volvemos a la distinci\u00f3n entre los registros pero a la vez tomamos la posibilidad de la mentira, del relato que se superpone por una intenci\u00f3n ignominiosa, defendiendo un inter\u00e9s por parte el emisor, una intenci\u00f3n de a veces profitar con la realidad.<\/p>\n<p> \tEs por eso que Lacan casi al final del primer seminario se explaya en esta l\u00ednea: La palabra es la que instaura la mentira en la realidad. Precisamente porque introduce lo que no es, puede tambi\u00e9n introducir lo que es. Antes de la palabra, nada es ni no es. Sin duda, todo est\u00e1 siempre all\u00ed, pero s\u00f3lo con la palabra hay cosas que son- que son verdaderas o falsas, es decir que son- y cosas que no son. S\u00f3lo con la dimensi\u00f3n de la palabra se cava el surco de la verdad en lo real. Antes de la palabra no hay verdadero ni falso. Con ella, se introduce la verdad y tambi\u00e9n la mentira, y muchos otros registros m\u00e1s.<\/p>\n<p> \tAntes de separarnos hoy, coloquemos todo esto en una especie de tri\u00e1ngulo de tres v\u00e9rtices. Aqu\u00ed la mentira. All\u00ed la equivocaci\u00f3n, no el error, ya volver\u00e9 sobre este punto. Y luego, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s?: la ambig\u00fcedad. Ambig\u00fcedad a la que est\u00e1 condenada la palabra por su propia naturaleza. Pues el acto mismo de la palabra, que funda la dimensi\u00f3n de la verdad, queda siempre, por esto mismo, detr\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1. La palabra es por esencia ambigua.<\/p>\n<p> \tSim\u00e9tricamente, se cava en lo real el agujero, la hiancia del ser como tal. Apenas intentamos aprehender la noci\u00f3n de ser, \u00e9sta se revela tan intangible como la palabra. Pues el ser, el verbo mismo, s\u00f3lo existe en el registro de la palabra. La palabra introduce el hueco del ser en la textura de lo real; ambos se sostienen y se balancean mutuamente, son exactamente correlativos.<\/p>\n<p> \tLa noci\u00f3n del signo en Saussare -el cual une un significado a un significante- otorga un contenido a trav\u00e9s de esta uni\u00f3n a la cadena de significantes en Lacan, es en esta uni\u00f3n que apela a una comunidad de hablantes, la cual tiene la posibilidad y la direcci\u00f3n que tome un discurso. Un discurso se construye hacia otros hablantes, los cuales se ver\u00e1n influenciados s\u00f3lo en la medida que este discurso toque parte de su estructura ps\u00edquica. Es por eso que una mentira no es lo mismo que una ficci\u00f3n ya que cumplen funciones distintas, adem\u00e1s de apelar a estructuras de esta misma psiquis distintas. Una busca la conveniencia, la otra, representar y dar significado (carne) a diversos fantasmas que ya exist\u00edan en la misma comunidad ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p> \tYa en el<br \/>\n ep\u00edlogo del seminario, Lacan es interpelado por la posibilidad que existiera una correspondencia casi hom\u00f3loga de un significado para cada significante, es aqu\u00ed donde el autor se remite a un cl\u00e1sico para rebatir este punto:<br \/> \tSe trata exactamente de lo que aqu\u00ed llamamos s\u00edmbolo. El nomen (uso dado por San Agust\u00edn en su Disputatio de locutionis significatione) es la totalidad significante-significado, particularmente en tanto que sirve para reconocer, ya que es en base a ella que el pacto y el acuerdo se establecen. Es el s\u00edmbolo en el sentido de pacto.<br \/> \tEl nomen se ejerce en el plano del reconocimiento. Esta traducci\u00f3n est\u00e1 de acuerdo con el genio ling\u00fc\u00edstico del lat\u00edn, en el que existen m\u00faltiples usos jur\u00eddicos de la palabra nomen, que puede emplearse, por ejemplo, con el sentido de t\u00edtulo de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p> \tEn otro lugar, establece una etimolog\u00eda fant\u00e1stica de verbum y nomen: verbum es la palabra en tanto impacta al o\u00eddo, lo que corresponde a nuestra noci\u00f3n de materialidad verbal; nomen es la palabra en tanto hace conocer. Pero, lo que no se encuentra en San<br \/> \tAgust\u00edn- porque no hab\u00eda le\u00eddo a Hegel- es la distinci\u00f3n entre el conocimiento, agnoscere, y el reconocimiento. La dial\u00e9ctica del reconocimiento es esencialmente humana y, como<br \/> \tSan Agust\u00edn se sit\u00faa en una dial\u00e9ctica que no es atea, se puede llegar incluso a la epifan\u00eda.<\/p>\n<p> \tEn esta l\u00ednea, concluyendo, podemos decir que los significantes adquieren sentido no solo por su contenido sino por sus diversas combinaciones, es por eso que se generan en el estudio del lenguaje, o el estudio del inconsciente, ejemplos que cambian incluso en sentido totalmente antag\u00f3nico una frase con solo cambiar el orden de sus palabras. Por ejemplo Ideal del Yo, el yo ideal.<\/p>\n<p> \tTambi\u00e9n concluir que la l\u00ednea Lacaniana del Psicoan\u00e1lisis, as\u00ed como la teor\u00eda en su conjunto es una propuesta que aviva el di\u00e1logo entre la Filosof\u00eda, la literatura, la pol\u00edtica (m\u00e1s de lo que se cree), la psicolog\u00eda, la sociolog\u00eda, entre otras. Lacan mismo lo propone como una escuela que deber\u00eda condensar todas las disciplinas antes descritas, tambi\u00e9n recordar que el psicoan\u00e1lisis como t\u00e9cnica en si misma es una postura cr\u00edtica de la psicolog\u00eda y que su lectura estricta invita a abandonar la disputa de un espacio dentro de la misma. Lacan fue expulsado de escuelas de psicoan\u00e1lisis por representar quiz\u00e1s que tipo de peligro. De alguna forma la hiancia completada adormece otros relatos.<\/p>\n<p> \tReferencias<br \/> \tLacan, Jaques, Escritos 1, Funci\u00f3n y campo de la palabra y el lenguaje en psicoan\u00e1lisis, S\u00edmbolo y lenguaje como estructura y l\u00edmite del lenguaje psicoanal\u00edtico. 1953-1956.<\/p>\n<p> \tLacan, Jaques, Escritos 2, Subversi\u00f3n del Sujeto y la dial\u00e9ctica del deseo en el inconsciente freudiano, 1979.<\/p>\n<p> \tLacan, Jaques, Seminario 0, El mito individual del neur\u00f3tico (El Hombre de las Ratas), 1953.<\/p>\n<p> \tLacan, Jaques, Seminario 1, Los Escritos T\u00e9cnicos de Freud, 1953.<\/p>\n<p> \tJulien, Philippe, Seminario \u201cLa histeria cien a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, 1996.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abhay personas que no habr\u00edan estado nunca enamoradas si no hubiesen o\u00eddo nunca hablar del amor\u00bb La Rochefoucauld Resumen Este ensayo es una s\u00edntesis de la estructura Real, Simb\u00f3lica e Imaginaria de J. 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