{"id":871,"date":"2015-02-28T11:42:58","date_gmt":"2015-02-28T10:42:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analysefreudienne.net\/afwpfr\/2015\/02\/28\/robert-levy-constitucion-del-sujeto-del-inconsciente\/"},"modified":"2015-02-28T11:42:58","modified_gmt":"2015-02-28T10:42:58","slug":"robert-levy-constitucion-del-sujeto-del-inconsciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.analysefreudienne.net\/es\/2015\/02\/28\/robert-levy-constitucion-del-sujeto-del-inconsciente\/","title":{"rendered":"Robert L\u00e9vy-Constituci\u00f3n del sujeto del inconsciente"},"content":{"rendered":"<p> \tPsicoan\u00e1lisis y educaci\u00f3n.<br \/> \tAlicante, 29 de noviembre 2014<\/p>\n<p> \t<strong>\u00bfQu\u00e9 es un ni\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p> \tLa cuesti\u00f3n de la pedagog\u00eda y la educaci\u00f3n pasa por la cuesti\u00f3n de la constituci\u00f3n del sujeto, la cual nos lleva a preguntarnos \u00bfqu\u00e9 es un ni\u00f1o?. En efecto, bajo esta apelaci\u00f3n gen\u00e9rica \u2013ni\u00f1o- se desarroll\u00f3 desde hace m\u00e1s de un siglo una parte del psicoan\u00e1lisis. Tuvimos que esperar a Freud para que el psicoan\u00e1lisis, a trav\u00e9s de la dimensi\u00f3n de la sexualidad infantil, reconociera al ni\u00f1o una existencia propia atribuy\u00e9ndole una sexualidad. Ni\u00f1o, sexualidad y sujeto son tres cuestiones ligadas \u00edntimamente. Curiosamente, all\u00ed donde el ni\u00f1o era negado en la sociedad de principios de siglo XX, seg\u00fan la ecuaci\u00f3n \u201csi no hay sexualidad, no hay sujeto\u201d, Freud, levantando la represi\u00f3n sobre la sexualidad del ni\u00f1o, le permiti\u00f3 ser reconocido como sujeto. Desde entonces el ni\u00f1o tiene una sexualidad y existe como sujeto lo que escandaliz\u00f3 a esa \u00e9poca bien pensante. Pero hay que constatar que el t\u00e9rmino ni\u00f1o no est\u00e1 diferenciado del t\u00e9rmino infantil. Tanto en la edici\u00f3n alemana como en la inglesa de las obras de Freud se encuentra el t\u00e9rmino infantil como calificativo que remite a cierto n\u00famero de ocurrencias entre las cuales elegiremos para empezar la de sexualidad infantil.<br \/> \tUna primera ocurrencia de sexualidad infantil en Freud la encontramos en la carta 52 en la que Freud despu\u00e9s de haber intentado poner de acuerdo las ideas de Fliess con las suyas a prop\u00f3sito de la diferencia entre histeria y neurosis de angustia, defini\u00f3 la histeria como siendo m\u00e1s bien el rechazo de una perversi\u00f3n que siendo un rechazo de la sexualidad. Un peque\u00f1o par\u00e9ntesis para decir que la proposici\u00f3n freudiana del ni\u00f1o como peque\u00f1o perverso polimorfo entra dentro de este se\u00f1alamiento. Pero lo que me parece m\u00e1s importante respecto de lo que nos interesa de la relaci\u00f3n del sujeto con la educaci\u00f3n, con lo educativo y con lo educable, me parece relacionada con lo que voy a decir. Freud define un sustrato sexual de la infancia, \u201cpor detr\u00e1s de todo esto se encuentra la idea de las zonas er\u00f3genas abandonadas. En el curso de la infancia, en efecto, la reacci\u00f3n sexual se obtiene a partir de numerosas partes del cuerpo, pero m\u00e1s tarde estas \u00faltimas ya no pueden producir sino la angustia del d\u00eda 28 y nada m\u00e1s. Es a esta limitaci\u00f3n a la que se debe el progreso de la civilizaci\u00f3n y el desarrollo de una moral tanto social como individual\u201d.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tVeamos entonces la idea desarrollada por Freud seg\u00fan la cual:<\/p>\n<p> \t1. En el gran conjunto de la \u201cinfancia\u201d existen zonas er\u00f3genas en numerosas partes del cuerpo.<br \/> \t2. Es renunciando (reprimiendo) a la erogeneizaci\u00f3n de estas partes del cuerpo del ni\u00f1o, como la civilizaci\u00f3n alcanza su progreso.<\/p>\n<p> \tFreud define ah\u00ed un primer y un segundo tiempo de \u201cinfancia\u201d que diferencia por el trabajo debido a la represi\u00f3n. \u00bfPodr\u00edamos decir que es un modo ya de introducir la distinci\u00f3n entre infantil e infancia? Lo infantil permitiendo \u201cgozar\u201d de las zonas er\u00f3genas de todas las partes del cuerpo sin represi\u00f3n y, en consecuencia, sin vinculo social necesario para \u201cel progreso de la civilizaci\u00f3n\u201d, que solo puede ser introducido m\u00e1s que por la moral, es decir, por la represi\u00f3n \u201ccompleta\u201d del placer producido por las zonas er\u00f3genas de todo el cuerpo. Es sin duda sobre este punto que toda la cuesti\u00f3n de la educaci\u00f3n se revela de un gran inter\u00e9s. Esto concierne al punto fundamental de si es posible o no la educaci\u00f3n, es decir, la posibilidad de la represi\u00f3n de estas zonas er\u00f3genas. Constatamos que en las psicosis infantiles estas zonas er\u00f3genas permanecen mucho tiempo activas y es esta la dificultad que encontramos en la educaci\u00f3n frente a la cuesti\u00f3n de las psicosis. Lo educativo no tiene ning\u00fan alcance con los ni\u00f1os psic\u00f3ticos justamente porque no hay represi\u00f3n de estas zonas er\u00f3genas, lo cual ata\u00f1e tambi\u00e9n al limite entre lo educativo y lo terap\u00e9utico, es decir, que podemos llevar al ni\u00f1o en la educaci\u00f3n hasta un cierto punto m\u00e1s all\u00e1 del cual, si la represi\u00f3n no se produce, lo educativo queda impedido.<br \/> \tNo escuchamos hablar a los educadores ni a los psicoanalistas sobre el hecho de que es el goce de las partes er\u00f3genas del cuerpo lo que caracteriza este tiempo de la infancia. En efecto la educaci\u00f3n o su potencialidad tiene mucho que ver con la capacidad de renuncia del ni\u00f1o a ser este peque\u00f1o perverso polimorfo como Freud lo nombraba. No solo renunciar a gozar por todos los bordes sino tambi\u00e9n constituirse como sujeto, sujeto del deseo y sujeto al deseo.<\/p>\n<p> \t<strong>La seducci\u00f3n traum\u00e1tica precisa el debate sobre lo infantil.<\/strong><\/p>\n<p> \tEste reconocimiento de la sexualidad infantil y\/o de la infancia es una cuesti\u00f3n viva puesto que va a contribuir por un lado a la diferenciaci\u00f3n entre infantil e infancia y por otro lado a precisar para Freud esta dif\u00edcil cuesti\u00f3n de la seducci\u00f3n traum\u00e1tica infantil; y en consecuencia obligarlo a introducir la dimensi\u00f3n del fantasma para precisar donde se encuentra el sujeto.<\/p>\n<p> \tEn efecto, descubrimos en la nota 1 de la carta 69 de Freud de 1924, que se encuentra preocupado porque tiene que rectificar un texto que hab\u00eda escrito en 1896 en el que indicaba que no hab\u00eda podido distinguir los recuerdos reales de los fantasmas de los analizados relativos a su infancia. Y entonces dice esto: \u201chab\u00eda atribuido al factor etiol\u00f3gico de la seducci\u00f3n una importancia que no tiene; despu\u00e9s de haber reparado este error, he podido reconocer las manifestaciones espont\u00e1neas de la sexualidad infantil y las he descrito en mis tres ensayos sobre la teor\u00eda sexual\u201d.<\/p>\n<p> \t<strong>El sujeto en Lacan<\/strong><\/p>\n<p> \tEntonces nos encontramos con el segundo punto fundamental de la constituci\u00f3n del sujeto que es la constituci\u00f3n del fantasma, que constituye un debate muy importante para todos los que trabajamos con ni\u00f1os, porque \u00bfqu\u00e9 es un sujeto sin fantasma?. Es decir, la constituci\u00f3n del fantasma se hace bastante tard\u00edamente y hay toda una parte de lo infantil y de la primera infancia que trabaja a nivel ps\u00edquico sin fantasma, en todo caso sin fantasma constituido en el sentido freudiano del t\u00e9rmino. Es importante, porque por ejemplo, eso marca un tiempo particular del juego; no es lo mismo el juego en los ni\u00f1os antes o despu\u00e9s de que se ha constituido el fantasma, no es lo mismo pensar el mundo cuando se ha constituido el fantasma o cuando no. Son las psicosis infantiles las que testimonian del hecho de que en este sentido el fantasma no est\u00e1 constituido y vemos como los ni\u00f1os tienen dificultades con lo que llamamos lo Real, es decir, c\u00f3mo contin\u00faan como los beb\u00e9s estando bombardeados por los efectos de lo Real. En cierto modo me dir\u00e1n que el bebe no tiene fantasma, pero sin embargo est\u00e1 protegido de lo Real por el fantasma de su madre hasta un cierto tiempo; despu\u00e9s el fantasma es el que nos permite filtrar de alg\u00fan modo lo real y protegernos de \u00e9l, la realidad a la que tenemos acceso no es sino la que conocemos a trav\u00e9s de nuestro fantasma. No tenemos ning\u00fan otro acceso a la realidad que la que nuestro fantasma nos permite tener. Evidentemente todos estos elementos son importantes para reflexionar en lo educativo. \u00bfqu\u00e9 es una educaci\u00f3n adaptada a los ni\u00f1os que todav\u00eda no han construido el fantasma? Evidentemente ello nos obliga a hacer una construcci\u00f3n personal importante, porque la mayor parte de nosotros somos neur\u00f3ticos y por este mismo hecho, vemos las cosas y las pensamos a trav\u00e9s de nuestro fantasma; es decir, tenemos muy poca capacidad para pensar el mundo psic\u00f3tico, porque pensar el mundo psic\u00f3tico ser\u00eda poder pensar la realidad sin fantasma. Me parece que estos elementos de los que estoy hablando, son fundamentales para pensar lo educativo entre otras cosas.<br \/> \tLacan nos ayuda un poco, porque introduciendo la dimensi\u00f3n de lo Real introduce la noci\u00f3n de objeto a, por primera vez a prop\u00f3sito de la pulsi\u00f3n y de su satisfacci\u00f3n. Inventa<br \/>\n la noci\u00f3n de objeto a, remueve la articulaci\u00f3n entre pulsi\u00f3n y satisfacci\u00f3n y especifica esta articulaci\u00f3n como sexual. Lacan no duda en poner lo sexual en primer plano y es en este marco que va a introducir una parte de su teor\u00eda del sujeto del inconsciente.<br \/> \tLo que se puede decir para la pulsi\u00f3n oral se puede decir para las otras pulsiones a lo largo de los tres tiempos que escanden el trayecto de la pulsi\u00f3n, un tiempo activo, \u201ccomer, cagar, ver, escuchar\u201d; un tiempo pasivo \u201dser comido, ser cagado, ser visto, ser escuchado\u201d, y un tiempo reflexivo \u201chacerse comer, hacerse cagar, hacerse mirar, hacerse escuchar. Es una manera de introducir la distinci\u00f3n entre infantil e infancia a trav\u00e9s de la represi\u00f3n o no de esas zonas er\u00f3genas, siendo lo infantil lo que permite gozar de todas las partes del cuerpo sin represi\u00f3n es decir, sin lazo social necesario para el progreso de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \t<strong>Introducci\u00f3n a la topolog\u00eda del sujeto<\/strong><\/p>\n<p> \t\u00bfQu\u00e9 introduce Lacan en un tercer tiempo, tras la cuesti\u00f3n de lo Real y del objeto a? introduce la cuesti\u00f3n de un nuevo sujeto, un nuevo sujeto, un aparato lagunar que, en esa laguna misma instaura la funci\u00f3n de cierto objeto como objeto perdido, que es el estatuto mismo del objeto a, presente en la pulsi\u00f3n. Esto parece muy te\u00f3rico pero no lo es tanto, porque si nos referimos a la cuesti\u00f3n del sujeto en Lacan, lo hace equivaler al otro, lo cual es importante, porque si decimos que no hay educaci\u00f3n sin deseo, el deseo es siempre el deseo del Otro y es lo que quer\u00eda introducir en nuestro debate. Es una cuesti\u00f3n complicada pues no se trata de ser solo deseante, porque el deseo que se refiere al deseo inconsciente es el deseo del Otro, no es el deseo en tanto que voluntad. As\u00ed cito a Lacan. \u201cEl sujeto que es propiamente el otro, aparece en tanto que la pulsi\u00f3n ha podido cerrar su trayecto circular. Es solo con su aparici\u00f3n a nivel del otro que puede ser realizado lo que es la funci\u00f3n de la pulsi\u00f3n\u201d.<br \/> \tTengo una imagen que me gusta y es la imagen que se puede referir a esta circularidad entre el sujeto y el Otro a partir de la pulsi\u00f3n. Es, lo que se olvida a menudo, que el primer objeto que no est\u00e1 todav\u00eda constituido como objeto, pero que funciona como tal para el beb\u00e9 que est\u00e1 todav\u00eda en el vientre de su madre, es su mano la cual succiona; es la primera relaci\u00f3n con el mundo exterior, su mano, que ya es un objeto en ciernes, no diferenciado a\u00fan, pero que da testimonio de esta circularidad entre el sujeto y el otro.<\/p>\n<p> \tAl mismo tiempo Lacan hace pasar la concepci\u00f3n del aparato ps\u00edquico, de la geometr\u00eda del yo a la topolog\u00eda del sujeto por una simple raz\u00f3n; retomemos esta imagen de la que hemos hablado, que desde sus primeros momentos de la vida intrauterina, el beb\u00e9 succiona su pulgar; entre \u00e9l y su dedo es como si hubiera una banda de moebius, donde est\u00e1n el sujeto y el otro en su circularidad, y Lacan se diferencia en este momento de Freud, que hab\u00eda constituido su noci\u00f3n del yo como la geometr\u00eda del saco con un adentro y un afuera. Son dos maneras de entender el yo y el sujeto, los cuales no son equivalentes. Freud se queda en una geometr\u00eda binaria (adentro-afuera) y Lacan pasa a la topolog\u00eda, es decir, a una geometr\u00eda ternaria que permite llegar a un real del sujeto poniendo a su vez en juego objetos topol\u00f3gicos que no se aprehenden sino a trav\u00e9s del vac\u00edo del sujeto; es decir, de la circularidad de una misma banda de moebius donde adentro y afuera ya no tienen raz\u00f3n de ser. Esto nos lleva a la pol\u00e9mica sobre el mito freudiano de la pulsi\u00f3n al que Lacan le llama ficci\u00f3n. Sin embargo Lacan no tiene por finalidad anular del inconsciente freudiano en su dimensi\u00f3n de no sabido (unbewusste). Hay un pasaje entre lo no sabido y la dimensi\u00f3n del sujeto. Ah\u00ed donde hay sujeto del inconsciente hay divisi\u00f3n. No se puede decir \u201cYo\u201d m\u00e1s que si hay un sujeto dividido y el sujeto no es nada sustancial en esa pulsaci\u00f3n de apertura y cierre del inconsciente donde el sujeto est\u00e1 en ese momento de eclipse que se manifiesta en tanto no sabido.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed, resumiendo la tesis lacaniana del sujeto que nos interesa porque es una tesis diferente de la tesis freudiana, que es un \u00fatil m\u00e1s adaptado para reflexionar sobre las cuestiones de la educaci\u00f3n y del psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os: el sujeto barrado $, aprehende \u201cel objeto a\u201d (el seno materno) en tanto que objeto de deseo; vemos bien que no es un deseo voluntario sino salido del sujeto en tanto dividido por su propia pulsi\u00f3n. El sujeto aprehende el seno materno en tanto que es privado de \u00e9l. La dimensi\u00f3n misma de la constituci\u00f3n del sujeto del inconsciente se efect\u00faa en la dimensi\u00f3n y la relaci\u00f3n con cierta forma de privaci\u00f3n y es un punto fundamental para la educaci\u00f3n y para el psicoan\u00e1lisis con ni\u00f1os. As\u00ed es sobre el fondo de esa perdida, como el ni\u00f1o va a solicitar el deseo del otro.<br \/> \tLo que en un tercer tiempo va a permitir a las pulsiones su efectuaci\u00f3n y a este nuevo sujeto hacer su aparici\u00f3n. Este nuevo sujeto es el sujeto del fantasma. En esta operaci\u00f3n, si es lograda, lo cual no sucede siempre, permite formular la relaci\u00f3n del sujeto barrado, dividido, por el deseo del peque\u00f1o a. $ &lt;&gt; a, f\u00f3rmula del fantasma. El fantasma no es otra cosa que lo que se revela como consecuencia de que el sujeto barrado quede dividido respecto de su deseo del \u201cobjeto a\u201d, objeto que est\u00e1 perdido por siempre. Insisto en el por siempre perdido, porque hay una acentuaci\u00f3n lacaniana que me parece importante puesto que estamos en el terreno de las pulsiones y sus satisfacciones que por definici\u00f3n se satisfacen gracias a un objeto. Entonces podemos hacer la suposici\u00f3n de que cada pulsi\u00f3n tiene acceso a su objeto y se satisface plenamente. Es la tesis freudiana de la pulsi\u00f3n y su satisfacci\u00f3n. Lo que a\u00f1ade Lacan es que la pulsi\u00f3n no hace m\u00e1s que rodear al objeto y no ha sido nunca satisfecha del todo. Nos encontramos como vemos, en otra modalidad de relaci\u00f3n con el objeto y su satisfacci\u00f3n. Desde la vertiente freudiana pensamos que el ni\u00f1o alguna vez tuvo una satisfacci\u00f3n completa y por eso la va a buscar toda la vida, y desde Lacan nos encontramos con la idea de que esta pulsi\u00f3n no ha sido satisfecha por un objeto y es porque no ha sido nunca plenamente satisfecha por un objeto, por lo que todos los objetos existen y esto es muy importante. A partir de ah\u00ed nace el deseo. El deseo es el efecto producido por el hecho de que la pulsi\u00f3n, no pudiendo m\u00e1s que rodear al objeto, siendo que nunca ha existido el objeto que la satisfaga plenamente, permite el acceso a todos los objetos y eso es una concepci\u00f3n radicalmente diferente del sujeto y del ni\u00f1o. No es lo mismo considerar que si le damos al ni\u00f1o lo que pide, este va a estar satisfecho, que pensar que cualquier cosa que le demos no va a ser eso lo que le satisfaga plenamente. Lo educativo tiene aqu\u00ed una cuesti\u00f3n fundamental para pensar. Estas dos concepciones nos llevan a dos caminos completamente distintos tanto en lo educativo como en lo terap\u00e9utico.<br \/> \tEs la constituci\u00f3n del fantasma de lo que se trata en el periodo infantil en la medida en que el ni\u00f1o se reduce en este momento a una manera meton\u00edmica de funcionar.<\/p>\n<p> \t<strong>\u00bfNo hay sujeto antes del fantasma?<\/strong><\/p>\n<p> \tNo hay entonces sujeto antes del $ &lt;&gt; a, lo cual plantea la cuesti\u00f3n de si existe o no el fantasma en el ni\u00f1o. Cuesti\u00f3n que necesariamente relanza otra: si consideramos que la inmadurez del peque\u00f1o ser hablante le aboca hasta cierto momento a una estructuraci\u00f3n m\u00e1s bien meton\u00edmica, entonces \u00bfpodemos hablar de fantasma en esta \u00e9poca; en la medida en que este para elaborarse requiere poder recurrir a la vez a la metonimia y a la met\u00e1fora?. As\u00ed pues, para examinar estas cuestiones es preciso remitirnos a la constituci\u00f3n del primer juego, es decir al Fort-Da el cual hemos de considerarlo como una primera forma de los comienzos de la met\u00e1fora. Sin embargo introducir\u00eda la distinci\u00f3n siguiente: la bobina toma el lugar de metonimia, es decir de la parte de<br \/>\nla madre por el todo y el juego en si mismo es matriz de una met\u00e1fora (reemplazar algo por otra cosa) que no se constituye verdaderamente sino debiendo fonetizar esta ausencia reemplaz\u00e1ndola por una oposici\u00f3n entre dos palabras: \u201c se fue; aqu\u00ed est\u00e1\u201d o m\u00e1s prosaicamente por una oposici\u00f3n fonem\u00e1tica \u201c\u00a1O! \u00a1A!\u201d. Es necesario al menos precisar que es en la oposici\u00f3n del fonema al gesto como se constituyen las primicias de la metaforizaci\u00f3n; en efecto, es porque el ni\u00f1o puede decir \u201cse fue\u201d cuando la bobina est\u00e1 pr\u00f3xima o \u201caqu\u00ed est\u00e1\u201d cuando la bobina est\u00e1 lejos como va a poder dominar esta ausencia de una manera hasta entonces diferente; es decir, que se pasa del proceso alucinatorio a la operaci\u00f3n metaf\u00f3rica que introduce simult\u00e1neamente la funci\u00f3n de la palabra y del lenguaje puesto que desde entonces la palabra puede igualmente servir para designar algo ausente y , sobre todo, servir para no tener m\u00e1s necesidad de la cosa por un tiempo.<\/p>\n<p> \tPero en este momento a\u00fan no podemos hablar de fantasma pues el ni\u00f1o reemplaza termino a termino la ausencia del personaje que falta por un juego con un objeto al cual asocia dos fonemas que opone y que repite; podemos decir, dos fonemas que pone en conflicto para seguir el hilo de lo que dec\u00eda a prop\u00f3sito de Freud y de Lacan. Pues no se trata de un escenario, sino de la repetici\u00f3n de la sustituci\u00f3n de algo por otra cosa asociada a una fonematizaci\u00f3n de lo id\u00e9ntico sin dar lugar a ninguna interpretaci\u00f3n. En efecto el escenario del fantasma debuta con el pasaje de una transposici\u00f3n a otra y sobre todo con el pasaje de la posici\u00f3n del espectador que constata que el ni\u00f1o es pegado por el padre a una primera interpretaci\u00f3n que dar\u00e1 lugar a la primera transposici\u00f3n, resultado de esta interpretaci\u00f3n. \u201c \u00a1mi padre me pega: me ama!\u201d Y a partir de ah\u00ed a todos los otros escenarios en los que el autor del fantasma desaparece en provecho de las diferentes sustituciones a las que este mismo fantasma da lugar. Y no es por nada que Freud introduce la cuesti\u00f3n del fantasma a partir de la agresividad o aun de la violencia sobre el objeto en la cuesti\u00f3n del amor porque la relaci\u00f3n del ni\u00f1o con sus objetos comporta de entrada esta dimensi\u00f3n amor-odio con la cual no puede a\u00fan jugar, con la que a\u00fan no puede fantasear. Es en este misma l\u00ednea que Winnicott se dedica a la puesta en escena de un peque\u00f1o d\u00fao entre el sujeto y el objeto : \u201cel sujeto dice al objeto \u00a1eh objeto, te he destruido! El objeto est\u00e1 ah\u00ed para recibir la comunicaci\u00f3n. A partir de ah\u00ed el sujeto dice : \u201ceh objeto te he destruido, te amo, cuentas para mi porque sobrevives a mi destrucci\u00f3n, porque te amo te destruyo todo el tiempo en mi fantasma inconsciente!\u201d.<\/p>\n<p> \tAqu\u00ed se inaugura el fantasma en el individuo. El sujeto puede ahora utilizar el objeto que ha sobrevivido. Se entiende bien que no se trata aun del fantasma freudiano: \u201cpegan a un ni\u00f1o\u201d, pues no hay aun m\u00e1s que dos protagonistas, el sujeto y el objeto sin espectador; pero no hay sobre todo el nivel de interpretaci\u00f3n que constituir\u00e1 a continuaci\u00f3n todo el m\u00f3vil del escenario del fantasma, m\u00f3vil en el sentido en que se habla de m\u00f3vil del crimen. Es toda la diferencia entre desear el objeto y desear el deseo del objeto. No hay aun la intervenci\u00f3n de un tercero entre el sujeto y el objeto del que el ni\u00f1o podr\u00eda extraer la conclusi\u00f3n como en \u201c pegan a un ni\u00f1o\u201d que es porque el tercero pega al hermano que lo ama, y sobre todo en consecuencia que para ser amado hay que construir un escenario en el cual tomo el lugar del ni\u00f1o pegado. Pero dir\u00eda que si esta etapa no est\u00e1 en funci\u00f3n durante cierto tiempo es por razones que conciernen a la falta de metaforizaci\u00f3n, lo que es normal hasta cierta \u00e9poca. A este respecto la distinci\u00f3n que hace Winnicott es muy aclaratoria; en efecto en el juego distingue el \u201c playing\u201d del \u201c game\u201d \u201c y se puede tener los juegos (games), con lo que comportan de organizado, como una tentativa de poner a distancia el aspecto temible del juego (playing). Dir\u00eda pues que el ni\u00f1o durante bastante tiempo no dispone m\u00e1s que del playing, es decir, de la dimensi\u00f3n repetitiva del juego que le satisface moment\u00e1neamente a la manera de restablecimiento de cierta homeostasis, haciendo por ejemplo presente a la madre mediante el dominio del objeto (bobina); sin embargo con el playing sale ya del proceso alucinatorio transponiendo la imagen mental por un objeto del que repite la presencia sin por ello poder introducir variaci\u00f3n alguna, es lo que se constata muy tard\u00edamente en ciertas psicosis infantiles. A\u00fan no dispone del game, es decir de aquello que hace que la puesta en marcha de un escenario requiera cierto n\u00famero de reglas de juego para poder establecerse y que necesita poder recurrir al desplazamiento y a la condensaci\u00f3n seg\u00fan el modelo del sue\u00f1o o del chiste. Pero eso supone lo que llamar\u00eda cierta forma de maduraci\u00f3n o m\u00e1s exactamente de adquisici\u00f3n de la met\u00e1fora que hace posible el game.<\/p>\n<p> \tPodemos extraer ya algunas consecuencias de eso, o algunas observaciones que conciernen a la pr\u00e1ctica del an\u00e1lisis con ni\u00f1os. En efecto el dibujo y el trabajo con los dibujos o el juego en la sesi\u00f3n son de diferente naturaleza seg\u00fan se trate del playing o del game, quiero decir que si la funci\u00f3n del fantasma est\u00e1 adquirida o no, la naturaleza misma del dibujo y del juego tomar\u00e1 un valor diferente. Del mismo modo, se puede distinguir una masturbaci\u00f3n susceptible de producir \u00fanicamente una bajada de tensi\u00f3n de una masturbaci\u00f3n que recurre al fantasma para desarrollarse; se puede constatar igualmente esta diferencia en las psicosis infantiles. Esto supone, en consecuencia, que hasta cierto momento hay un imaginario sin fantasma o el dibujo es la producci\u00f3n id\u00e9ntica de la relaci\u00f3n entre un significante y una significaci\u00f3n sin que el game pueda aun instaurarse, lo cual permitir\u00eda a este dibujo m\u00faltiples significaciones. Se trata siempre del problema de la constituci\u00f3n del sujeto que plantea la cuesti\u00f3n de saber c\u00f3mo se pasa de lo imaginario a lo simb\u00f3lico, lo cual ser\u00eda aun una manera de situar de nuevo c\u00f3mo se pasa del playing al game; pero preferir\u00eda decir c\u00f3mo lo Real, lo Simb\u00f3lico y lo Imaginario devienen estrictamente equivalentes tal como Lacan nos lo indica en RSI.<\/p>\n<p> \tEn los primeros juegos, los que se pueden nombrar como playing, el ni\u00f1o parece intentar destetarse del objeto sin poder conseguirlo puesto que no dispone aun del fantasma como acabamos de ver. Se sit\u00faa en este instante en un simple esbozo del fantasma que se puede escribir S barrado a, sin losange. Nos damos cuenta gracias a Freud en \u201c m\u00e1s all\u00e1 del principio de placer\u201d que las apariciones y desapariciones del objeto tratan de simbolizar estos eclipses intermitentes de la madre, adue\u00f1\u00e1ndose de la situaci\u00f3n y se venga transponi\u00e9ndolo a otro plano que aquel en el que las vive; pero no por ello se puede hablar ya de escenario, de game. En este caso el ni\u00f1o trata m\u00e1s prosaicamente de manejar una realidad que se le escapa. Con el estadio del espejo es la esencia misma del destete lo que aparece en su dimensi\u00f3n originaria y constitutiva m\u00e1s ac\u00e1 de todo acontecimiento. El sujeto no tiene anterioridad a este mundo de formas que lo constituyen originariamente dividido. Desde este momento la idea de la simultaneidad de la constituci\u00f3n y de la perdida est\u00e1 planteada y el sujeto se constituye a partir de ella como eclipsado de un significante al otro (ver seminario 2005-2006)<br \/> \tAs\u00ed pues no hay sujeto ya constituido por anticipado y no hay sujeto otro que agujereado. Estos dos se\u00f1alamientos van a hacernos retomar el hilo de Dolto para oponerlo al hilo de Lacan pues como vamos a ver, en lo que respecta a la cuesti\u00f3n del sujeto y su constituci\u00f3n se oponen.<\/p>\n<p> \t<strong>La concepci\u00f3n del sujeto en Dolto<\/strong><\/p>\n<p> \tPara F. Dolto la concepci\u00f3n de un sujeto ya entra\u00f1a forzosamente que no puede estar agujereado. Hay que reconocer su m\u00e9rito de haber intentado dar una concepci\u00f3n del sujeto antes de la toma de la palabra, es decir antes<br \/>\nde que el significante lo represente para otro significante.<\/p>\n<p> \tPero este m\u00e9rito la lleva de hecho a concebir un sujeto de deseo y en cuanto tal \u201cya ah\u00ed\u201d antes de su concepci\u00f3n; el deseo presidiendo el adveninimiento del ser humano al mundo. Si ya encontramos alguna dificultad para seguirla en lo de la anterioridad del sujeto antes de su nacimiento, por el contrario podemos seguirla cuando precisa lo que entiende por sujeto de deseo\u201d \u201cel ser humano es una encarnaci\u00f3n simb\u00f3lica de tres deseos, el de su padre, el de su madre y el suyo, en tanto que tres seres de lenguaje\u201d(Dolto 1971 Le Cas Dominique, Points, Parias. Ed. Le Seuil); sin embargo en este caso se trata m\u00e1s de un objeto de deseo que de un sujeto y lo que hay \u201cya ah\u00ed\u201d no es tanto el sujeto sino el lugar en el que este ni\u00f1o es esperado y, por qu\u00e9 no, deseado por cada uno de sus padres. En otros t\u00e9rminos, el sujeto que concibe Dolto es un sujeto del que hace la suposici\u00f3n: \u201c de ser sujeto para sus padres\u201d. Ella concibe de hecho una<br \/> \t\u201cfuente aut\u00f3noma de deseo que se introduce en la cadena del discurso de los padres en tanto que significante\u201d (1984). Pero me parece que lo que F. Dolto no puede concebir es la cuesti\u00f3n del agujero y es porque hay siempre el \u201c ya ah\u00ed\u201d al precio de revelar lo que es la verdadera sustancia de este deseo y del sujeto (Autoretrato) \u201cno hay deseo y sujeto sin Dios. Si existo es porque dios existe. No puedo existir sin Dios\u201d. \u201cLa consecuencia viene r\u00e1pido. Decir que es Dios el que se ha encarnado bajo la forma de cada ser humano, \u00bfpor qu\u00e9 no?\u201d. F. Dolto se extra\u00f1a entonces de que los psicoanalistas no se hayan dado cuenta antes e imputa a Lacan haber tenido \u00e9l mismo miedo de eso \u201c Es muy curioso que tengan miedo de eso (los psicoanalistas no se dan cuenta \u00a1evidentemente, para Lacan, el sujeto es un agujero; ten\u00eda miedo de este gouffre que era el sujeto seg\u00fan \u00e9l\u201d<\/p>\n<p> \tPero entonces, en resumen \u00bfqu\u00e9 respuesta aportar frente a este agujero? Seguramente para Dolto es la convicci\u00f3n en Dios y desde ah\u00ed: \u201c encarnarse es un acto del sujeto Dios\u201d(1989 AUTOPORTRAIT D\u2019UNE PSYCHANALYSE p 159). Es claro que el sujeto del que habla Dolto es el sujeto filos\u00f3fico y ya no el sujeto del inconsciente. Un sujeto filos\u00f3fico en la m\u00e1s pura tradici\u00f3n de Kierkegaard: \u201cel pecado contra el esp\u00edritu es no asumirse a si mismo pues se est\u00e1 hecho a la imagen de Dios\u201d. Todo esto en l\u00ednea directa con la idea b\u00edblica seg\u00fan la cual Dios ha hecho al hombre a su imagen, en consecuencia al comienzo era el hombre a imagen de Dios y no el verbo. Una imagen que la psicoterapia est\u00e1 en medida de poder restaurar de tal suerte que este acto sea una buena acci\u00f3n en el sentido religioso. Esta \u00faltima deriva da una idea de las razones por las cuales ciertos alumnos pr\u00f3ximos de Dolto pueden tener esta pr\u00e1ctica sectaria CAD deliberadamente religiosa.<\/p>\n<p> \tPero es con esta definici\u00f3n de \u201c todo es lenguaje\u201d que nos aproximamos a la inversi\u00f3n que hace Dolto de la teor\u00eda lacaniana del sujeto. En efecto en esta proposici\u00f3n Lacan no reconoc\u00eda como estando ya ah\u00ed m\u00e1s que el significante en tanto que gran Otro, tesoro de los significantes: \u201c El Otro, el gran Otro est\u00e1 ya ah\u00ed, en cualquier abertura tan fugitiva como sea, del inconsciente\u201d. Esta diferencia toca la dif\u00edcil cuesti\u00f3n del cuerpo en el psicoan\u00e1lisis con los ni\u00f1os y claro est\u00e1 nuestro posicionamiento ser\u00e1 muy diferente si se considera que este \u201c todo es lenguaje\u201d supone que el cuerpo sea un lenguaje o no. Es preciso remitirse a otros de sus disc\u00edpulos que recomiendan a Dolto y que actualmente han desarrollado la Haptonom\u00eda para darse cuenta de la distancia y de las consecuencias producidas pro estas dos concepciones del sujeto.<\/p>\n<p> \tNos podemos plantear entonces \u00bfhay sujeto antes de la constituci\u00f3n del fantasma? Cuesti\u00f3n muy importante. No es lo mismo abordar una educaci\u00f3n con ni\u00f1os que no tienen a su disposici\u00f3n el proceso de metaforizaci\u00f3n, es decir que funcionan en un estatuto de objeto meton\u00edmico, que considerar una educaci\u00f3n con ni\u00f1os que han podido alcanzar una represi\u00f3n completa y alcanzar un estatuto de metaforizaci\u00f3n. Los cognitivo-conductuales ignoran todo esto, pero ignorando el hecho de que no es lo mismo que haya un pensamiento meton\u00edmico que metaf\u00f3rico, aplican a los ni\u00f1os psic\u00f3ticos y autistas la misma educaci\u00f3n que se aplica a los monos.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tTraducci\u00f3n: Roque Hern\u00e1ndez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psicoan\u00e1lisis y educaci\u00f3n. Alicante, 29 de noviembre 2014 \u00bfQu\u00e9 es un ni\u00f1o? 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