Radjou Soundaramourty: La didáctica atascada

30 de septiembre  2016

El articulo 10 de los estatutos de Análisis Freudiano (Francia) indica lo siguiente :

“Una estructura de trabajo de tipo cartel, compuesta por miembros de los jurados del Pase, de los dispositivos y del protocolo institucional, se encargara de las cuestiones de didáctica”.

Análisis Freudiano, como lo precisa el articulo 2 de sus estatutos (Francia) también tiene como vocación la formación de los psicoanalistas :

“Esta asociación tiene por objeto la psicoanálisis, aquí nombrada análisis freudiano, y por objetivo asegurar las condiciones que permitan la transmisión de su experiencia, en especial a través de la formación de psicoanalistas”.

A este cartel que inicialmente trataba del Trípode (el Pase, dispositivos sobre la practica, protocolo institucional) se le atribuyó el nombre de “cartel de la didáctica”. Este termino de didáctica ha sido gradualmente cuestionado. Algunos de nosotros se sentían incomodos con este termino que puede parecer pomposo, y a lo menos, muy cargado de sentido histórico.

La didáctica es el estudio de las cuestiones levantadas por la enseñanza y por la adquisición de conocimientos y saberes. La didáctica en psicoanálisis está vinculada a la transmisión, a los efectos de verdad y a su articulación con un saber inconsciente, a un saber del inconsciente, un saber sobre el inconsciente, a las formaciones del inconsciente. No hay formaciones de analistas, solo formaciones del inconsciente, como dicen.

Los primeros analistas no eran analizados. Freud tampoco lo había sido, pero se dio cuenta de los limites del auto-análisis y de la importancia para un analista de haber hecho un análisis. Freud pregona, bajo la impulsión de la escuela de Zúrich y del instituto de Berlín, que todos los futuros analistas sigan una análisis didáctica con un psicoanalista cualificado. El termino de análisis didáctica se empieza a usar a partir del año 1922, y luego será adoptado en 1925 por la International Psychoanalitical Association (IPA).

Los que se destinaban a ejercer la psicoanálisis debían haber hecho una análisis con un analista confirmado. Cuando un postulante deseaba ser miembro de la Sociedad Psicoanalítica de Paris (SPP) sin haber hecho una cura con un analista didáctico, le tocaba retomar una con un psicoanalista acreditado.

Recordemos que en el IPA, habían psicoanalistas didácticos quienes podían llevar a cabo curas didácticas. Lacan, quién era uno de estos didácticos, dejo la SPP (y por lo tanto la IPA también) en 1953, esto a pesar de ser el presidente del Instituto de la SPP, recién creada. En la Sociedad Francesa de psicoanálisis creada en 1953, fue abandonado en 1963 por algunos de sus alumnos, por los efectos de la comisión Turquet, que exigió entre otras cosas que Lacan no pudiese seguir llevando a cabo curas didácticas, esto para que la SFP pudiera ser reconocida por la IPA. En efecto, uno de los riesgos era que Lacan, formando numerosos psicoanalistas (debido a sus sesiones cortas según algunos), gane cada vez mas influencia y poder, porque lo que era subyacente es que un analizado seria necesariamente en la filiación (imaginaria!) de su analista, y seguiría sus orientaciones. Interesante concepción de una cura y de su terminación la de pensar que un analizado sea la copia de su analista en la escuela. Con la fundación de la Escuela Freudiana de Paris en 1964, Lacan explicó que nada garantía que una psicoanálisis sea o no didáctica, ni siquiera el hecho de que sea llevada a cabo por un didáctico reconocido y tampoco que sea denominada didáctica antes de ser iniciada. Mejor dicho, cualquier cura es potencialmente didáctica, pero esto solo se revela en la posterioridad. Un dispositivo como el Pase a partir de octubre de 1967 sabia algo al respecto, con la nominación de Analista de Escuela. En Análisis Freudiano, el Pase sin nominación abarca también lo que fue didáctico en una cura de un paciente y que pudo transmitirse en el dispositivo del Pase.

En 1994, la Comisión de enseñanza de la SPP, que reúne al conjunto del cuerpo docente, modifica la accesibilidad a la formación : cualquier persona habiendo iniciado un análisis con un miembro de la SPP, que ya no es necesariamente un miembro formador, puede presentar su candidatura a la formación. La cuestión del análisis “didáctico” está resuelta : todo análisis es un análisis “personal” y por lo tanto, está separado de la formación en la cual el analista del candidato no interviene, en ningún momento. Esta evolución condujo recientemente a una nueva reforma (2007) como lo podemos leer en la pagina internet de la SPP : la reducción del numero de categorías de miembros a dos, en vez de tres como era el caso anteriormente. La formación ya no depende de la responsabilidad de una “categoría” de miembros electos a vida, sino mas bien de miembros titulares electos específicamente para esta función, para un periodo limitado, pero renovable. Finalmente, después de muchos años, ¡incluso la SPP parece haber aceptado la concepción que Lacan tenia de la didáctica!

Luego, este “cartel de la didáctica”, que podría sonar pomposo, no es nada mas que “un cartel que se encarga de las cuestiones de didáctica”. Se trata entonces de retomar de manera permanente lo que constituye una enseñanza, lo que, en la formación del analista, pasa por formaciones y deformaciones del inconsciente.

No hay ninguna garantía de que un análisis sea didáctico antes de que haya empezado. A lo mejor, se podrá decir que una cura fue didáctica. El futuro anterior, en la posterioridad, puede eventualmente confirmar sus efectos. Igualmente, ya que no hay garantía que un didáctico, aunque este adecuadamente cualificado, pueda generar un análisis didáctico, no pueden haber, pues, didácticos acreditados. Finalmente, no se trata de ser un analista y de serlo de manera definitiva, se trata mas bien de volver a serlo siempre que ocupamos esta función en una cura, y por lo tanto, es en esta pulsación no permanente que se puede desprender un algo potencialmente didáctico, en estos kairos. Esta es la ambición de los dispositivos del Trípode : el Pase, los dispositivos sobre la practica, y el protocolo institucional.

Lacan siempre se preocupó por la transmisión de la psicoanálisis. Con la experiencia del Pase como dispositivo, esperaba que algo se transmitiera en extensión en la Escuela. El objeto de nuestro cartel, que se encarga de las cuestiones de didáctica, es precisamente el de transmitir algo a nuestra asociación sobre lo que habrá sido didáctico en estos dispositivos del Trípode : el Pase, los dispositivos sobre la practica, y el protocolo institucional.

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